
      Viajes
      Marco Polo


      La divisin del mundo
      - I -
      Aqu empieza la rbrica de este libro denominado: la divisin del mundo
           Seores emperadores, reyes, duques y marqueses, condes, hijosdalgos y 
      burgueses y gentes que deseis saber las diferentes generaciones humanas y 
      las diversidades de las regiones del mundo, tomad este libro y mandad que 
      os lo lean, y encontraris en l todas las grandes maravillas y 
      curiosidades de la gran Armenia y de la Persia, de los trtaros y de la 
      India y varias otras provincias; as os lo expondr nuestro libro y os lo 
      explicar clara y ordenadamente como lo cuenta Marco Polo, sabio y noble 
      ciudadano de Venecia, tal como lo vieron sus mortales ojos.
           Hay cosas, sin embargo, que no vio, mas las escuch de otros hombres 
      sinceros y veraces. Por lo cual referimos las cosas vistas por vistas y 
      las odas por odas para que nuestro libro resulte verdico, sin tretas ni 
      engaos.
           Y todo hombre que leyere y entendiere este libro debe creer en l, 
      pues todas estas cosas son verdad, y os certifico que desde que Dios 
      nuestro Seor plasm con sus manos a Adn y Eva, nuestros primeros padres, 
      hasta hoy da, no hubo cristiano ni pagano ni trtaro ni indio ni hombre 
      alguno de ninguna generacin que tanto supiere ni buscare como el dicho mi 
      seor Marcos averigu y supo; por eso os digo que sera gran desventura no 
      quedaran escritas todas las grandes maravillas que vio y oy para quelas 
      gentes que no las vieron ni conocieron tengan de ellas razn en este 
      libro. Y os repito que para enterarse de ello vivi en estas diferentes 
      regiones y provincias ms de veintisis aos.
           Y ello fue que, estando encarcelado en Gnova, hizo exponer todas 
      estas cosas a maese Rustichello de Pisa, que se hallaba tambin en la 
      misma prisin en el ao 1298 del nacimiento de nuestro Seor Jesucristo.



      - II -
      De cmo micer Nicols y micer Mafeo fueron de Constantinopla en busca del 
      mundo
           Fue en tiempo de Baduino, emperador deConstantinopla en el ao 1250 
      de la Encarnacin de nuestroSeor Jesucristo: Hallndose con sus 
      mercancas en Constantinopla, procedentes de la ciudad de Venecia, micer 
      Nicols Pol (padre de Marco Polo) y su hermano micer Mafeo Pol, prudentes, 
      nobles y avisados comerciantes, reunironse en consejo y decidieron 
      embarcar en la mar grande para hacer prosperar sus asuntos. Despus que 
      hubieron comprado joyas de gran valor, partieron de Constantinopla en un 
      barco hacia la tierra de Soldada.



      - III -
      De cmo se fueron micer Nicols y micer Mafeo de la Soldada
           Cuando hubieron residido un tiempo en Soldada decidieron irse an 
      ms lejos. Pusironse en camino, y tanto cabalgaron que no hubo aventura 
      que les detuviese hasta que llegaron al reino de Barca Caan, que era dueo 
      de una parte de Tartaria, situada entre Bolgara y Sara. Barca Caan recibi 
      con grandes honores a micer Nicols y micer Mafeo y celebr con regocijo 
      su llegada. Los dos hermanos dironle las joyas que haban trado. 
      Aceptolas Barca con gran complacencia y le plugieron muchsimo. Hzoles 
      entonces entregar dos veces tanto cuanto valan las joyas y les invit a 
      pasar una temporada en varias partes del reino, en donde hallronse con 
      gran contentamiento.
           Al ao de residir en tierras de Barca encendiose una guerra entre 
      Barca y Alan, seor de los trtaros de Levante. Furonse el uno contra el 
      otro con gran violencia, combatironse ferozmente y hubo gran prdida de 
      gentes de una parte y otra, y Alan fue vencedor. Y en estas circunstancias 
      no hubo hombre que pudiera pasar por esos caminos sin caer prisionero, y 
      como sa era la direccin por donde haban venido y slo podan seguir en 
      direccin contraria, los dos hermanos se dijeron: Ya que no podemos 
      volver a Constantinopla con nuestras mercancas, sigamos hacia Levante; 
      as podremos volver quiz a tierras del soldn. Se equiparon 
      convenientemente y se separaron de Barca, yndose a una ciudad denominada 
      Uchacca, que era al confn sur del reino de este seor. Y partironse de 
      Uchacca pasando el Tigre, atravesando un desierto que era largo diecisiete 
      jornadas, no encontrando a su paso ni ciudades ni castillos, sino tribus 
      trtaras que vivan del pastoreo en sus tiendas de campaa.



      - IV -
      De cmo los dos hermanos pasaron el desierto y llegaron a la ciudad de 
      Bojaria
           Y cuando hubieron pasado el desierto llegaron a una ciudad que se 
      llamaba Bojaria, noble y hermosa ciudad. Tambin la provincia denominbase 
      Bojaria y el rey se llamaba Barac. Era sta la ms bella ciudad de Persia. 
      Una vez llegados a ella no podan ya ni adelantar ni retroceder, y en 
      vista de esto permanecieron en ella tres aos. Mientras esto suceda vino 
      un emisario de Alan, el seor de Levante, que era enviado por el gran 
      seor de todos los trtaros, llamado Cublai. Y fue gran asombro el de este 
      emisario cuando vio a micer Nicols y a Micer Mafeo, pues jams habase 
      visto un latino en esos parajes. Dijo a los dos hermanos: Seores, os 
      advierto que el gran seor de los trtaros jams vio un latino y tiene 
      gran deseo de trabar conocimiento con ellos; as que si queris venir 
      conmigo, os aseguro que os ver muy de su agrado y os llenar de honores y 
      bienes
           Los dos hermanos contestronle que lo haran gustosos si era cosa 
      factible, y l replic que llegaran sanos y salvos y sin ninguna 
      impedimenta si se iban en su compaa.



      - V -
      De cmo los dos hermanos prestaron fe al emisario del Gran Khan
           Cuando oyeron las razones del mensajero enviado, aparejaron sus 
      caballeras y decidieron seguirle. Pusironse en camino y viajaron durante 
      un ao a travs de las montaas, y tomando por atajos y vericuetos 
      llegaron al cabo de l. Y encontraron grandes maravillas y cosas 
      extraordinarias, que no os referimos porque micer Marcos, hijo de micer 
      Nicols, que ha visto tambin todas estas cosas, os las contar ms 
      adelante en este mismo libro.



      - VI -
      De cmo los dos hermanos llegaron en territorio del Gran Khan
           Y cuando llegaron en presencia del Gran Khan, ste les hizo muchas 
      fiestas y les recibi con grandes honores y cortesa, y fue grande su 
      alegra al verles. Les hizo varias preguntas sobre muchas cosas. Ante todo 
      sobre los emperadores, de cmo mantienen el poder y administran justicia, 
      cmo combaten y, en fin, cmo viven y lo que hacen, y los interrog luego 
      respecto a los reyes, a los prncipes y barones.



      - VII -
      De cmo se informa el Gran Khan de los asuntos de los cristianos
           Y se inform luego del Papa y de todos los hechos de la cristiandad y 
      de la Iglesia romana y de las costumbres de los latinos. Micer Nicols y 
      Mafeo le dijeron toda la verdad y cada uno a su vez, como conviene a 
      hombres prudentes y cultos conocedores de la lengua de los trtaros: el 
      trtaro.



      - VIII -
      De cmo el Gran Khan envi a los dos hermanos como embajadores al Papa de 
      Roma
           Cuando el gran seor que tena por nombre Cublai Khan, seor de todos 
      los trtaros del mundo y de todas las provincias, reinos y regiones de 
      esta gran parte del mundo, hubo escuchado las gestas de los latinos 
      contadas por los dos hermanos tan llanamente, qued muy complacido y 
      prometiose a s mismo enviarles como embajadores al Papa. Y pidioles a los 
      hermanos encargarse de esta misin con uno de sus barones. Contestronle 
      que lo haran como les mandase, como si fuera su propio seor, el Dux. 
      Entonces el Gran Khan hizo llamar a uno de sus barones, llamado Cogatai, y 
      le dijo quera fuera acompaando a los hermanos a ver al Papa. ste le 
      contest: Vuestro siervo soy y pronto a vuestro mandato. Hizo luego el 
      gran seor preparar sus credenciales en turco y las dio a los dos hermanos 
      y a su barn, y les encarg lo que deban decir de su parte al Pontfice. 
      Es menester que os diga lo que contena el documento y la embajada que 
      enviaba: Peda que le enviara hasta cien sabios de la cristiandad que 
      supieran las siete artes, que supieran discutir a los idlatras y a los 
      gentiles que todos los dolos que tenan en sus casas eran obras del 
      diablo y que supieran probar por razonamientos que la ley cristiana es 
      mejor que la de ellos. Adems, encarg a los hermanos que trajeran aceite 
      de la lmpara que alumbra el sepulcro de Dios nuestro Seor en Jerusaln. 
      Ya estis enterados de lo que deca el mensaje que el gran seor enviaba 
      al Papa por medio de los dos hermanos.



      - IX -
      De cmo el Gran Khan da a los dos hermanos las tabletas de oro de su 
      mensaje
           Cuando les hubo entregado el mensaje que enviaba al Papa les hizo dar 
      unas tabletas de oro en las cuales deca que los tres embajadores deberan 
      recibir all donde fueran y donde pasaran: caballos, arreos y escolta de 
      un pas a otro. Y cuando micer Nicols y Mafeo estuvieron listos y bien 
      guarnecidos de cuanto necesitaron, se despidieron del gran seor, montaron 
      a caballo y emprendieron el camino. Al poco tiempo el barn trtaro cay 
      enfermo y no pudo continuar. Quedose atrs en una ciudad, y cuando los 
      hermanos vieron que no se repona, le dejaron y continuaron su viaje, y os 
      dir que por doquier se velan honrados y bien servidos en cuanto se les 
      antojaba. Cabalgaron tanto, que llegaron a Laias, para lo cual emplearon 
      tres aos, y esto sucedi porque no siempre podan proseguir su ruta, por 
      el mal tiempo y la nieve y porque los ros que tenan que vadear eran 
      considerables.



      - X -
      De cmo los dos hermanos llegaron a la ciudad de Acre
           Y dejaron Laias para llegar a la ciudad de Acre, y esto sucedi en el 
      mes de agosto del ao 1200 de la Encarnacin. All se enteraron que el 
      Papa haba fallecido, y cuando supieron que el Papa, que tena por nombre 
      Clemente, haba muerto, se encaminaron en busca del Legado de la Iglesia 
      romana en el reino de Egipto. Este varn ilustre, de mucha autoridad, se 
      llamaba Tealdo de Plasencia. Le expusieron de qu importante misin eran 
      mandatarios de parte del Gran Khan al Papa, y cuando el Legado les hubo 
      odo, le pareci gran maravilla y que lo que los hermanos decan era de 
      gran honra y provecho para la cristiandad. Seores - les dijo -, ya que 
      veis que el Papa ha muerto, os aconsejo esperar que haya otro Papa, y 
      entonces le llevis vuestra embajada. Viendo que el Legado les deca cosa 
      razonable, pensaron que en ese intervalo iran a Venecia a ver a sus 
      familias. Y fueron de Acre a Negroponte. Y en Negroponte se embarcaron en 
      una galera, que les llev a Venecia. Micer Nicols encontr que en este 
      interregno su mujer haba muerto y le quedaba un hijo de edad de quince 
      aos, que se llamaba Marcos, y ste es el que habla en este libro. Micer 
      Nicols y micer Mafeo quedaron cerca de dos aos en Venecia, en espera de 
      la eleccin de un nuevo Pontfice.



      - XI -
      De cmo los dos hermanos partieron de Venecia para regresar al pas del 
      Gran Khan y se llevaron a Marcos, el hijo de micer Nicols
           Despus de esperar el tiempo que habis odo, y viendo que no elegan 
      nuevo Papa, pensaron que haban demorado bastante para regresar cerca del 
      Gran Khan, y decidieron volver. Entonces se fueron de Venecia, llevndose 
      a su hijo Marcos, directamente a San Juan de Acre, en busca del Legado 
      antedicho. Con l platicaron sobre estos asuntos y le pidieron venia de ir 
      a Jerusaln a recoger el aceite de la lmpara del sepulcro de Jesucristo, 
      ya que el Gran Khan haba expresado el deseo de poseerlo. El Legado les 
      dio permiso. Fueron luego al Santo Sepulcro, a Jerusaln, y habiendo 
      cogido el aceite volvieron a Acre a decirle al Legado: Seor, mucho hemos 
      tardado en volver a ver al Gran Khan, y como an no hay Papa, creemos es 
      nuestro deber el rselo a decir. Y el Legado (que es el ms importante 
      personaje de la Iglesia de Roma) les dijo: Puesto que queris volver 
      hacia la tierra del Gran Khan, os doy mi plceme. Escribi entonces su 
      misiva al Gran Khan, explicndole de cmo micer Nicols y micer Mafeo le 
      haban. trado su embajada; pero no pudieron cumplirla por entero por no 
      haber an un nuevo Papa.



      - XII -
      De cmo los dos hermanos y Marcos partieron de Acre
           En cuanto los dos hermanos estuvieron en posesin de las 
      credenciales, pusironse en camino para volver a la tierra del Gran Khan. 
      Y tanto anduvieron, que llegaron a Laias. Mas no bien hubieron llegado, 
      fue elegido Papa el Legado que tena por nombre Gregorio de Plasencia. 
      Grande fue la alegra que experimentaron al or esta nueva, y no tard en 
      llegar a Laias un emisario del Papa diciendo a micer Nicols y Mafeo que 
      retrocedieran a ver al Pontfice. No quiero deciros la alegra que esto 
      les caus, y le contestaron que all iban de buen grado. Entonces el rey 
      de Armenia hizo armar una galera para que en ella embarcaran y los envi 
      as, con grandes honores, al Legado.



      - XIII -
      De cmo los dos hermanos fueron a Roma a ver al Papa
           Y cuando llegaron a Acre fueron a Su Santidad el Papa y se 
      prosternaron humildemente ante l. Les recibi con gran deferencia, 
      dndoles su bendicin y hacindoles gran fiesta. Y el Papa acord darles 
      para que les acompaaran a dos de los predicadores, los ms sabios de toda 
      la provincia, y stos se llamaban Nicols de Vicenza y Guillermo de 
      Trpoli. El Papa expidi sus breves y cdulas que contenan el mensaje que 
      enviaba al Gran Khan, y dando a todos su santa bendicin, se fueron los 
      cuatro con Marcos, hijo de micer Nicols. Encaminronse seguidamente a 
      Laias; mas no bien hubieron llegado, cuando Bondocdero, sultn de 
      Babilonia, vino a Armenia con un numeroso ejrcito, que caus estragos en 
      toda la comarca, y nuestros embajadores vironse en peligro de muerte. 
      Considerando esto, los dos hermanos predicadores dudaron si deban 
      proseguir. Entregaron por fin a micer Nicols y Mafeo sus breves y cartas 
      y se separaron de ellos, regresando con el maestre de campo.



      - XIV -
      De cmo los dos hermanos y Marcos llegaron a la ciudad de Clemeinf, en 
      donde se hallaba a la sazn el Gran Khan
           Y micer Nicols, Mafeo y Marcos, hijo de Nicols, se pusieron en 
      camino y cabalgaron tanto toda la primavera y el esto hasta llegar a la 
      ciudad de Clemeinf, en donde se encontraba el Gran Khan. No har mencin, 
      sino ms adelante, de lo que encontraron en el camino, pues deseo 
      controslo a su tiempo en mi libro. Sabed slo que emplearon tres aos y 
      medio en este viaje, pues las grandes nevadas y las lluvias y los ros 
      desbordados les impedan cabalgar en invierno. Y, en verdad, cuando supo 
      el Gran Khan que llegaban les envi al encuentro un mensajero con cuarenta 
      das de anticipacin, y fueron bien atendidos y servidos por todos.



      - XV -
      De cmo los dos hermanos y Marcos fueron al palacio del Gran Khan
           Cuando Nicols, Mafeo y Marcos llegaron a esa gran ciudad se fueron 
      al Palacio Principal, en donde se hallaba el Gran Khan rodeado de muchos 
      barones. Se arrodillaron y humillaron ante l; pero el Gran Khan les hizo 
      levantar, les colm de honores y les recibi con grandsimo jbilo, 
      interrogndoles de cuanto haban hecho desde que se separaron. Los 
      hermanos le aseguraron de que todo haba ido a pedir de boca, puesto que 
      volvan sanos y salvos. Entonces presentaron sus breves y cartas que el 
      Papa le enviaba, que le causaron gran alegra. Cuando el Gran Khan vio a 
      Marcos, que era el joven bachiller, les pregunt quin era. Seor - dijo 
      micer Nicols -, es mi hijo y esclavo vuestro. Sea bienvenido, dijo el 
      Gran Khan. Mas por qu extenderme en referiros ms tiempo las grandes 
      manifestaciones de cario y los honores con que fueron recibidos por el 
      Gran Khan?



      - XVI -
      De cmo el Gran Khan enva a Marcos como embajador
           Y Marcos, el hijo de micer Nicols, aprendi tan a la perfeccin la 
      lengua y costumbres de los trtaros y su literatura, que a todos causaba 
      maravilla. Pues desde su llegada a la corte aprendi a escribir y a hablar 
      cuatro lenguas. Y como era sabio y prudente, el Gran Khan le cobr gran 
      cario, estimando su valor. Y cuando vio el buen entendimiento de Marcos 
      le envi como embajador a una regin donde era menester seis meses para 
      llegar. El joven bachiller cumpli su misin sabia y prudentemente. Haba 
      odo decir repetidas veces que cuando el Gran Khan enviaba mensajeros por 
      las varias partes del niundo y stos no saban referirle ms que el objeto 
      de la misin por la cual haban sido enviados, los trataba de necios e 
      ignorantes, pues ms le placa or las costumbres y curiosidades de las 
      cortes extranjeras que lo que se refiriera al pretexto que tomaba para 
      enviarles. Y Marcos, que saba esto, se esmer en contarle al Gran Khan 
      cuantas novedades y cosas extraas y curiosidades haba visto en su 
      embajada.



      - XVII -
      De cmo volvi Marcos de su misin y lo que refiri al Gran Khan
           Cuando Marcos volvi de su misin y se hall en presencia del Gran 
      Khan, despus de referirle la manera en que haba negociado y conducido su 
      embajada, cont cuantas novedades haba visto, tanto en el camino como en 
      las ciudades, tan sabia y elocuentemente que el Gran Khan qued encantado, 
      y cuantos le oyeron decan entre ellos que este joven, si llegaba a tener 
      larga vida, no poda por menos de alcanzar fama de varn de provecho y de 
      gran sabidura. Y qu ms os dir? Desde entonces el joven fue llamado 
      micer Marco Polo, y as le llamaremos ms adelante en nuestro libro. 
      Sabed, en verdad, que don Marcos vivi con el Gran Khan diecisiete aos, y 
      no ces de ir y venir en misin, enviado por el Gran Khan, que viendo que 
      le traa continuamente noticias de doquier y cumpla tan cabalmente sus 
      negociaciones, le tuvo en gran estimacin, le colm de honores, no 
      queriendo separarse de l, por cuya razn los varones empezaron a 
      envidiarle. He aqu por qu causa don Marcos sabe ms de esta regin que 
      ningn otro hombre, y que quiz entienda ms l que los mismos naturales, 
      pues se aplicaba en ello con todo entendimiento.



      - XVIII -
      De cmo micer Nicols y micer Mafeo piden permiso al Gran Khan para volver 
      a su tierra
           Y cuando micer Nicols, micer Mafeo y micer Marcos demoraron el 
      tiempo que sabis con el Gran Khan, se dijeron que era hora de volver a su 
      tierra natal. Pidieron autorizacin repetidas veces y con gran cautela; 
      pero el Gran Khan los quera tanto y los vea con tanta complacencia en su 
      corte, que no quera por nada del mundo consentir en ello.
           Empero la reina Bolgana, mujer de Argn, rey de Levante, muri y la 
      dicha reina puso en su testamento que ninguna dama pudiera ser de Argn ni 
      sentarse en el trono, que no fuera de su linaje.
           Argn reuni a tres de sus barones: el primero llambase Culatai; el 
      segundo, Apusca; el tercero, Coia, y les envi al Gran Khan, acompaados 
      de brillante escolta, para que le buscaran una dama que fuera del linaje 
      de la reina Bolgana, su difunta esposa.
           Cuando los tres barones llegaron al Gran Khan y le explicaron el 
      objeto de su viaje, el Gran Khan les recibi admirablemente. Hizo venir a 
      su presencia a una dama que se llamaba Cogacin, y que era del linaje de la 
      reina Bolgana. Era joven y agraciada y no tena ms que diecisiete aos. Y 
      dijo a los barones que era esta seora la que les convena, y ellos la 
      encontraron muy de su agrado.
           En ese entonces volva micer Marcos de las Indias y de diferentes 
      mares y entretena la corte con sus relatos sobre estas regiones, y los 
      tres barones, que haban trabado conocimiento con los sabios latinos micer 
      Nicols, micer Mafeo y micer Marcos, se dijeron entre ellos que desearan 
      navegar en su compaa y fueron al Gran Khan a pedirle en gracia que los 
      enviara por mar y que con ellos marcharan los tres latinos. El Gran Khan, 
      que ya sabis cunto los quera, accedi a esa gracia y permiti a los 
      latinos que se fueran con los barones y la gentil dama.



      - XIX -
      Donde trata de la despedida, de los hermanos y Marco Polo del Gran Khan
           Cuando el Gran Khan se decidi a verles partir, les hizo venir a su 
      presencia y les entreg dos tabletas como salvoconducto para que 
      circularan libremente por sus dominios y para que en donde fueren hallaren 
      escolta, y tanto sta como ellos, que todo fuera de libre de gastos. Y les



      encomend un embajada al rey de Francia, al rey de Espaa y a otros reyes 
      cristianos, y luego hizo aparejar 14 veleros, de cuatro mstiles cada uno 
      y 12 velas, y os podra referir, pero sera demasiado largo entreteneros 
      sobre este particular.
           Cuando las naves fueron aparejadas y los tres barones y la dama y 
      micer Nicols, micer Mafeo y micer Marcos se despidieron del Gran Khan, 
      embarcronse con una dotacin de 500 personas, y el Gran Khan les hizo 
      aprovisionar por un plazo de dos aos.
           Se dieron a la mar y navegaron cerca de tres meses, hasta llegar a 
      una isla, hacia Medioda, que se llama Java y en esta isla vieron muchas 
      cosas maravillosas, que os contar ms adelante en este libro.
           Dejaron luego, la isla y navegaron en el mar de la India dieciocho 
      meses antes de llegar a su destino.
           Cuando llegaron encontrronse con que Argn haba muerto, y la dama 
      fue dada en esposa a Casan, hijo de Argn. Pues no os miento dicindoos 
      que cuando entraron en las naves eran 600 personas, sin la marinera, y 
      todos haban perecido, salvo 18 de entre ellos. Encontraron al seoro de 
      Argn regentado por Chiacato. Le recomendaron a la dama, y as cumplieron 
      su embajada.
           Cuando micer Nicols, micer Mafeo y micer Marcos hubieron cumplido 
      con la misin que les confi el Gran Khan, dio a los tres embajadores 
      cuatro tabletas de oro, con la orden escrita en letras de oro, que los 
      tres mensajeros fueron honrados y servidos por doquier, como si se tratara 
      de su propia persona, y que los caballos y gastos que hicieren corrieren 
      de su cuenta.
           Otro s os referir para que veis en qu gran estimacin les tenan, 
      en razn del aprecio que de ellos haca el Gran Khan, que les confiaron la 
      reina Cocacin y a la hija del rey de Mangi para que las llevaran a Argn, 
      seor de Levante, y as lo cumplieron. Asegurndoos que servan a estas 
      seoras como si fueran sus propias hijas, cuidando de que llegaran sanas y 
      salvas. Y stas, que eran jvenes y bellas, los consideraban como a sus 
      propios padres y le obedecan y acataban sus voluntades como a tales. 
      Escoltronlas hasta dejarlas en manos de sus barones. La reina Cocacin, 
      que era mujer de Casan - reinante a la sazn -,quera tanto a los tres 
      latinos, que se desviva por complacerles y halagarles. Y cuando se 
      despidieron de ella para volver a su tierra, llor amargamente.
           Esto os lo cuento en elogio a la conducta de los tres caballeros 
      latinos, a los que fueron confiadas las damas para escoltarlas a pases 
      tan remotos a sus reinos y seores. Dejemos ahora esto para proseguir 
      nuestra relacin.
           Cuando los tres mensajeros se despidieron de Ciacatu, pusironse en 
      camino y cabalgaron tanto que llegaron a Trebizonda y de Trebizonda a 
      Constantinopla, y de Constantinopla a Negroponte, y de Negroponte a 
      Venecia. Y esto fue el ao de 1295 de la Encarnacin de Cristo. Y ya que 
      os cont el prlogo, ahora comienza la relacin del libro.



      - XX -
      Aqu se habla de la Armenia Menor
           En verdad, hay dos Armenias: la Mayor y la Menor. De la Menor es rey 
      un seor, cuya jurisdiccin est bajo la dependencia del Trtaro. La 
      regin es rica en villas y castillos y abundante por todos conceptos. Es 
      tierra que produce cantidad de caza, de animales y pjaros. Pero es una 
      provincia de condicin malsana. Antiguamente los hombres eran gallardos y 
      valientes capitanes; ahora son raquticos y viles, y no tienen ms 
      condicin que la de ser grandes bebedores. Hay en la costa una ciudad 
      llamada Laias, que es notable por su comercio. Todas las especias y paos 
      de seda y brocateles pasan por esa ciudad, y otras tantas cosas preciosas. 
      Y todos los mercaderes de Venecia y Gnova y otros lugares vienen a 
      adquirir aqu sus mercancas.
      Y hombres y mercaderes que quieren ir a tierra firme empiezan su ruta por 
      esta ciudad. Os hemos informado de la Armenia Menor, y ahora os contaremos 
      lo referente a la Turcomania.



      - XXI -
      En donde se habla de la provincia de Turcomania
           En Turcomania hay tres suertes de habitantes, que son: los turcos, 
      que rezan a Mahoma y observan su ley; son gentes sencillas y de lenguaje 
      rudo; viven en las mesetas en donde saben que hay abundantes pastizales, 
      porque se dedican al pastoreo. Cran especies caballares de gran enjundia. 
      El resto de la poblacin se compone de armenios y griegos, mezclados a 
      ellos en villas y castillos. Viven del comercio y del arte, pues sabed que 
      fabrican los ms bellos tapices, superiores a los del resto del mundo, y 
      tambin tejen paos de seda, prpura y otros colores, bellos y ricos cual 
      ninguno, y muchsimas cosas ms. Las ciudades son: Conio, Cesarea y 
      Sebasto, y hay otras tantas villas, ciudades y castillos, de los cuales os 
      hago gracia, para no ser demasiado extenso. Todos estn sometidos al 
      Trtaro de Levante, que es su seor. Y dejemos esta provincia, para 
      ocuparnos de la Armenia Mayor.



      - XXII -
      La Armenia Mayor
           La Armenia Mayor es una provincia muy extensa; empieza en una ciudad 
      llamada Aringa, en la cual se fabrican los mejores bogaranes (cuchillo 
      ancho de dos filos a modo de rejn). Tambin he visto las ms bellas lacas 
      que hay en el mundo. Tiene minas de plata riqusimas. Los habitantes son 
      armenios y sbditos de los trtaros. Abundan en ciudades y castillos, y la 
      ms noble es Aringa, que tiene un arzobispo. Las otras son Argiron y 
      Darii. Es una provincia muy rica. En verano la viven las huestes del 
      Trtaro de Levante, porque hay en ella ricos pastizales para el ganado, 
      pero en verano solamente, porque en invierno el fro es tan intenso y la 
      nieve tan abundante que no dejara vivir a los animales. Y por eso emigran 
      en invierno a pases clidos, adonde encuentran pastos en abundancia. En 
      esta Armenia Mayor es donde se encuentra el Arca de No en una alta 
      montaa (el monte Ararat). Confina al Medioda y a Levante con un reino 
      llamado Morul, que est habitado por cristianos, jacobinos y nestorianos, 
      de los cuales os contar particularidades ms adelante. En la zona 
      limtrofe a la Georgia hay una fuente de la cual mana aceite en abundancia 
      [petrleo?], de tal suerte que pueden cargarse cien naves a la vez, pero 
      no es comestible, mas combustible y sirve para ungir los camellos contra 
      la tia y el fornculo. Y los hombres vienen de muy lejos a recoger este 
      aceite y en toda la comarca no se quema ms que esta sustancia.
           Dejemos ahora bien a la gente de Armenia Mayor para ocuparnos de la 
      provincia de Georgia.



      - XXIII -
      Donde se habla del rey de Georgia y de su hacienda
           En Georgia hay un rey que se llama David Melic, lo que significa, en 
      espaol, rey David. Tambin est sometido al Trtaro. En lo antiguo todos 
      los reyes de esta provincia nacan con un signo de guila en el hombro 
      derecho. Es una raza fuerte y valiente, diestra en las armas, buenos 
      arqueros y excelentes en la lid. Son cristianos de rito griego. Llevan el 
      cabello peinado a la usanza de los clrigos. De esta provincia fue de la 
      que no pudo pasar Alejandro cuando quiso dirigirse a Poniente, por ser el 
      camino extrecho y en extremo peligroso, pues de un lado hay el mar y de 
      otro una altsima montaa donde es imposible cabalgar. El sendero es tan 
      menguado entre el mar y la montaa durante ms de cuatro leguas, que un 
      puado de hombres pueden tener en jaque a todo un ejrcito. Y fue la razn 
      que impidi pasar a Alejandro. Y ste hizo alzar una torre para cegar el 
      pasaje y construir una fortaleza, de modo que la gente no pudiera 
      atacarla, y fue llamada la Puerta de Hierro, lo cual refiere el libro de 
      Alejandro, de cmo encerr a los trtaros entre dos montaas.
           Y no es cierto que fueran trtaros, sino un pueblo llamado Comain, 
      pues en aquella poca all no existan trtaros. Hay muchas ciudades y 
      plazas fuertes en donde tienen seda en abundancia y se tejen brocados de 
      seda y oro de los ms hermosos que darse puedan. Tienen pjaros y 
      gavilanes y toda especie de cosas en gran abundancia. Viven del comercio y 
      de la industria. En la provincia hay montaas altsimas, desfiladeros 
      angostos y temibles, y os digo que los trtaros jams pudieron apoderarse 
      de ella.
           Hay tambin un monasterio llamado de San Leonardo, que contiene la 
      especie maravillosa que os referir: Debajo del monasterio hay un lago, 
      que viene de una montaa, que no tiene en todo el ao ni un pez, ni grande 
      ni chico. En cuanto viene la cuaresma, por el contrario, llegan en grandes 
      cantidades los peces hasta el sbado Santo, o sea la vspera de Pascua de 
      Resurreccin. De modo que en esta poca hay miles de peces y en el resto 
      del ao, como os digo, no queda ni uno solo. El mar del cual os hablo que 
      est al lado de la montaa se llama Glevechelan, y es de 2.700 millas, ms 
      o menos alejado de todo otro mar unas doce jornadas. El Efrates y otros 
      ros desembocan en l. ltimamente la navegaron mercaderes genoveses hasta 
      muy lejos. De ah viene la seda que llaman ghelle.
           Os hemos referido los lmites de la Armenia a Poniente. Ahora os 
      hablaremos de otros confines que estn hacia Medioda y Levante.



      - XXIV -
      En donde se habla del reino de Mosul
           Mosul es un gran reino habitado por diferentes pueblos, del cual os 
      hablar ahora. Hay la poblacin rabe que reza a Mahoma. Hay otra especie 
      de gente que son cristianos, pero no dependen de la Iglesia de Roma. 
      Tienen un patriarca que hace funciones de arzobispo, obispo y abate, que 
      ellos llaman catlico y enva sus clrigos a la India, al Catai y a 
      Bagdad, lo mismo que hace el Papa de Roma. Y os digo que cuanto cristiano 
      encontris en estas regiones es o bien nestoriano o bien jacobita.
           Los tejidos de seda y oro que all se fabrican son llamados 
      muselinas; son finsimos y transparentes. Todas las especias caras son 
      de este reino. En las montaas viven unas gentes llamadas kurdos: una 
      parte sarracena, que adora a Mahoma, est compuesta de mala gente: hombres 
      de armas terribles, que saquean, si pueden, a los mercaderes. Dejemos el 
      reino de Mosul y hablemos de la gran ciudad de Bagdad.



      - XXV -
      De cmo fue tomada, la gran ciudad de Bagdad
           Bagdad es una gran ciudad, en donde se halla el califa de todos los 
      sarracenos del mundo, as como Roma es la cabeza de la cristiandad. En 
      medio de la ciudad pasa un gran ro, por el cual se puede ir al mar de las 
      Indias, y mercaderes y mercancas van por l sin cesar. Habis de saber 
      que hay, navegando por este ro, dieciocho jornadas desde Bagdad a la mar, 
      de Indias. Y los mercaderes que quieren ir a las Indias van por esta va 
      fluvial hasta una ciudad llamada Chisi, y entre sta y Bagdad hay otra 
      gran ciudad llamada Basora y alrededor de ella se cran las mejores 
      palmeras que hay en el mundo.
           En Bagdad se tejen los ms variados brocateles y paos de oro y seda, 
      es decir, el nassit, nac y la prpura, bordados de toda suerte de animales 
      y pjaros. Es la ciudad ms noble y grande de la regin.
           El califa de Bagdad tiene un inmenso tesoro en oro, plata y piedras 
      preciosas, y os dir cmo y por qu. Es verdad que en 1295 de la era de 
      Cristo, el gran seor de los trtaros, cuyo nombre era Alan, hermano del 
      que reina hoy da, reuni un gran ejrcito y vino a Bagdad, la siti y la 
      tom por la fuerza. Y fue un hecho muy notorio, pues en Babilonia haba 
      ms de 100.000 jinetes e infantes. Y cuando hubo conquistado la ciudad 
      encontr en el palacio del califa una torre llena de oro, plata y otros 
      tesoros, tales, que jams se vieron mayores reunidos en un solo lugar: 
      Cuando esto vio, hizo traer a su presencia al califa y le dijo: Seor, 
      por qu reuniste tantos tesoros? Qu hubieras debido hacer? No sabas 
      que yo era tu enemigo y vena con un poderoso ejrcito para despojarte de 
      todo? Cuando esto supiste, por qu no repartiste tus tesoros a tus 
      caballeros y soldados para defender la ciudad y tu persona? El califa no 
      supo qu contestar a esto. Entonces Alan replic: Puesto que veo que amas 
      tanto a tus tesoros, voy a darte a comer de ellos. Y al instante hizo 
      prender al califa, lo hizo encerrar en la torre del tesoro y mand que 
      nada le dieran de comer ni de beber, y luego exclam: Califa, come de ese 
      tesoro, puesto que tanto te gustaba, ya que nunca ms comers otra cosa en 
      tu vida. Dicho esto, le dej en la torre, donde muri, despus de cuatro 
      das. Y ms hubiera valido que el califa diera los tesoros a sus hombres 
      para la defensa de sus tierras y sus gentes, en lugar de perecer con todos 
      ellos y verse as despojado. Y ste fue el ltimo de los califas de 
Bagdad.
           Ahora os hablarenlos de Tauris. Os poda haber referido anteriormente 
      sus hechos y gestas, mas como la materia se presta a un largo relato, 
      abrevio el mismo.



      - XXVI -
      De la gran maravilla que sucedi en las montaas de Bagdad
           Queremos relatar una gran maravilla que sucedi entre Bagdad y Mosul. 
      Hubo en 1275 de la Encarnacin de Cristo un califa de Bagdad que odiaba a 
      los cristianos, y da y noche pensaba el modo de convertir a stos en 
      sarracenos o hacerlos perecer si no lo consegua. Todos los das reuna en 
      Consejo a sus ministros y a seis sabios para preparar sus planes, pues 
      todos ellos odiaban a los cristianos. Es verdad que todos los moros 
      detestan a los cristianos. El caso es que el califa y los sabios que le 
      rodeaban encontraron que en el Evangelio est escrito: Si un cristiano 
      tiene tanta fe como un grano de ans, obtendr de Dios con su oracin que 
      se junten dos montaas. Cuando hubo ledo esto el califa, se alegr 
      inmensamente, porque vio en ello un pretexto para convertir a los 
      cristianos a la religin sarracena o perderlos a todos.
           El califa mand entonces reunir a todos los cristianos de su reino, y 
      cuando se hallaron en su presencia les ense el Evangelio y les hizo leer 
      el texto. Enterados de ello, les preguntaron si aquello era la verdad. Los 
      cristianos contestaron que sa era la nica verdad. Decs, pues - 
      replic el califa -, que un cristiano que tiene fe, por las oraciones 
      hechas a su Dios es capaz de juntar dos montaas? Esto es - 
      respondieron los cristianos -, Os ofrezco una alternativa - dijo el 
      califa -; puesto que sois cristianos, debe de haber entre vosotros quien 
      tenga un poco de fe; de modo que haris mover esa montaa que veis desde 
      aqu, o si no,os har morir de mala muerte, pues si no la hacis mover es 
      que no tenis fe. De modo que os har perecer a todos, a menos que no os 
      convirtis a la ley de Mahoma y as estaris en la fe verdadera y os 
      salvaris. Os doy, pues, diez das de tiempo para conseguir esto. Si en 
      tal trmino no lo habis hecho, os condenar a todos a muerte. Dicho 
      esto, call el califa y despidi a los cristianos.



      - XXVII -
      Del miedo que tuvieron los cristianos de cuanto les dijo el califa
           Cuando esto oyeron los cristianos, tuvieron gran miedo de morir. Sin 
      embargo, confiaban en su Creador que los sacara de tan duro trance. Los 
      sabios cristianos reunironse en consejo, pues haba arzobispos, obispos y 
      sacerdotes entre ellos. No pudieron resolver ms que rezar a Dios nuestro 
      Seor para que en su gran misericordia les inspirara en esta ocasin y les 
      hiciera escapar de una muerte segura si no hacan lo que el califa les 
      haba exigido. Sabed, pues, que da y noche se hallaban en oracin y 
      rezaban devotamente al salvador Dios del cielo y de la tierra para que les 
      auxiliara en el duro trance en que se vean.
           Quedaron ocho das y ocho noches orando hombres, mujeres, nios 
      pequeos y grandes. Y sucedi que un ngel del Seor se apareci a un 
      obispo, que era hombre de vida santa e inmaculada, y le dijo: Ve a un 
      zapatero que no tiene ms que un ojo y le dirs que rece para que la 
      montaa se mueva, y la montaa cambiar de sitio. Y os contar cul era 
      la vida de este zapatero.
           En verdad os digo que era un hombre honrado y casto. Ayunaba con 
      frecuencia y su alma no estaba mancillada por pecado alguno. Iba a misa 
      diariamente y frecuentaba a menudo la iglesia. Tena maneras tan gentiles 
      y una vida tan ejemplar, que no haba otro mejor a cien leguas a la 
      redonda. Atestigua una cosa que hizo el derecho a decir que era hombre de 
      gran fe. Haba odo varias veces que en el Evangelio deca: Si el ojo os 
      hiciere pecar, hay que arrancarle o hacer de modo que no haga pecar. Un 
      da lleg a su casa una bella seora a comprarse zapatos.
      El maestro quiso verle el pie y la pierna para saber qu zapatos pudiera 
      calzar. Y se hizo ensear la pierna y el pie, que eran tan hermosos que 
      jams hubo otros ms bellos. Cuando el maestro vio las piernas de esta 
      mujer, fue tentado, porque sus ojos se deleitaban en ellas. Entonces dej 
      marchar a la dama y no quiso vender los zapatos. Y cuando se alej, el 
      zapatero se dijo: Ah, desleal y ladino, en qu piensas? Tomar gran 
      venganza en mis ojos, que me escandalizan. Y cogiendo una lezna, se dio 
      un corte en el ojo, de tal suerte que se le revent y no vio ms con l. 
      As, este buen zapatero se vaci el ojo, y ciertamente era un santo varn. 
      Mas volvamos al relato.



      - XXVIII -
      De cmo vino la revelacin a un obispo de que un zapatero hara mover la 
      montaa
           Cuando tuvo el obispo la revelacin de que la oracin de un zapatero 
      tuerto hara mover la montaa, se lo comunic a los cristianos. Y los 
      cristianos obtuvieron que hiciera venir el zapatero. Entonces le dijeron 
      que elevara una plegaria al Seor para hacer mover la montaa. Cuando el 
      zapatero se hubo enterado de lo que los cristianos pretendan de l, 
      contest que no era tan santo para que el Seor le escuchase en tan gran 
      milagro. Los cristianos le instaron fervorosamente de interceder por 
      ellos, hasta que pudieron persuadirle de cumplir su voluntad y de elevar a 
      su Creador esta prez.



      - XXIX -
      De cmo la oracin del cristiano hizo mover la montaa
           Cuando expir el plazo concedido por el califa, los cristianos se 
      levantaron de madrugada, y hombres y mujeres, pequeos y grandes, se 
      fueron al pie de la montaa en procesin, llevando la Cruz del Salvador. 
      Eran ms de 100.000 reunidos en la llanura los que rodeaban la Santa Cruz. 
      El califa asista por su lado con un sinnmero de sarracenos, pronto a 
      exterminar a los cristianos en cuanto la montaa no se moviese.
           Y los cristianos, grandes y chicos, tenan gran zozobra y miedo; 
      pero, sin embargo, esperaban en su Creador. Cuando todos, cristianos y 
      sarracenos, se hallaban reunidos en el valle, el zapatero se arrodill 
      ante la Santa Cruz, y alzando sus brazos al cielo, implor al Salvador 
      para que la montaa se moviera y para que los cristianos no tuvieran que 
      morir de muerte adversa. Y acabado que hubo de impetrar la clemencia del 
      cielo, la montaa empez a agitarse y moverse violentamente. Y as que el 
      califa y los sarracenos vieron esto, llenronse de maravilla y ms de uno 
      se convirti, y el califa mismo se hizo cristiano en secreto. Cuando muri 
      le hallaron encima una cruz, y los sarracenos no lo sepultaron en la tumba 
      de los dems califas, sino en lugar apartado.
           Y as se produjo el milagro.



      - XXX -
      En donde se habla de la ciudad de Tauris
           Tauris es una gran ciudad en una provincia llamada Irac, en la cual 
      hay numerosas villas y castillos; pero como Tauris es la ms noble ciudad 
      de esta provincia, os hablaremos de ella y de sus hechos. Los hombres de 
      Tauris son comerciales e industriales: fabrican paos de oro y seda de 
      gran valor. La ciudad est tan bien situada, que desde la India, Bagdad, 
      Mosul, Cremosor y de otras muchas envan sus mercancas, as como los 
      mercaderes latinos vienen a adquirirlas desde pases ms lejanos. Hay 
      abundancia de piedras preciosas. Es ciudad en donde se enriquecen los 
      mercaderes y los navegantes. La poblacin es una mezcla de mil razas: hay 
      armenios, nestorianos, jacobitas, georgios y persas; hay hombres que 
      adoran a Mahoma (y stos son la mayora), que llaman taorizinos. La ciudad 
      est rodeada de hermosos jardines, llenos de abundante fruto. Los 
      sarracenos de Tauris son malos y desleales; la ley que les dio el profeta 
      Mahoma les manda hacer todo el dao que puedan a los cristianos y a los 
      que no participen de su fe, y que si los despojan no ser pecado. Y por 
      esta razn haran cosas perversas si no fuera por la Seora, que se lo 
      impide. Todos los sarracenos del mundo observan esta ley.



      - XXXI -
      Dejemos a Tauris y pasemos a Persia
           La Persia era antiguamente una inmensa provincia, noble e importante, 
      pero en el presente los trtaros la han destruido y diezmado. En Persia se 
      halla la ciudad de Sava, de donde partieron los tres Reyes Magos cuando 
      vinieron a adorar a Jesucristo. En esta ciudad estn enterrados en tres 
      grandes y magnficos sepulcros. Encima de los cenotafios hay un templete 
      cuadrado, muy bien labrado. Estos sepulcros se hallan el uno junto al 
      otro. Los cuerpos de los Reyes estn intactos, con sus barbas y sus 
      cabellos. El uno se llamaba Baltasar, el otro Gaspar y el tercero Melchor. 
      Micer Marcos interrog a varias personas con respecto a estos tres Reyes 
      Magos, y nadie supo dar razn de ellos, exceptuando que eran Reyes y 
      fueron sepultados ah en la Antigedad. Pero os voy a referir lo que 
      averigu ms tarde sobre el particular:
           Un poco ms lejos, y a tres das de viaje, se halla un alczar 
      llamado Cala Atapereistan, lo que en espaol significa: Castillo de los 
      adoradores del fuego. Y esto es la verdad, pues estos hombres adoran el 
      fuego. Os dir por qu lo adoran: Las gentes de ese castillo cuentan que 
      en la Antigedad tres Reyes de esta regin fueron a adorar a un profeta 
      que acababa de nacer y llevarle tres presentes: el oro, el incienso y la 
      mirra, para saber si ese profeta era Dios, rey terrestre o mdico, pues 
      dijeron que si tomaba el oro, era rey terrenal; si el incienso, era un 
      Dios; si la mirra, entonces era un mdico. Cuando llegaron al sitio en 
      donde haba nacido el nio, el ms joven de los Reyes se destac de la 
      caravana y fue solo a ver al nio y vio que era semejante a l, pues tena 
      su edad y estaba hecho como l, y esto lo llen de asombro. Luego f ue el 
      segundo de los Reyes, que era de la misma edad, y contest lo mismo. Y 
      creci al punto su sorpresa. Por fin, fue el tercero, que era el ms 
      anciano, y le sucedi lo que a los otros dos. Y quedronse pensativos... 
      Cuando se reunieron se contaron uno a otro lo que haban visto y se 
      maravillaron de ello.
           Entonces decidieron ir los tres a un tiempo, encontrando al nio del 
      tamao y edad que le corresponda (pues no tena ms que trece das). Ante 
      l se postraron ofrecindole oro, incienso y mirra. El nio cogi las tres 
      cosas y, en cambio, les entreg un cofrecillo cerrado. Los Reyes Magos 
      volvieron despus de esto a sus respectivos pases.



      - XXXII -
      Relacin de los Reyes Magos que vinieron a adorar a Dios
           Cuando hubieron cabalgado algunas jornadas, se dijeron que queran 
      ver lo que el nio les habla dado. Abriendo el cofrecillo, se encontraron 
      que contena una piedra. Sorprendidos, preguntronse qu significara 
      aquello, pues habiendo el nio cogido las tres ofrendas, comprendieron los 
      Reyes que el nio era Dios, Rey terrestre y Mdico, y deba de tener 
      aquello un sentido oculto, y, en efecto, el nio dio a los tres Reyes la 
      piedra, significndoles que fueran firmes y constantes en su fe. Los tres 
      Reyes tomaron la piedra y la echaron a un pozo, ignorando an su 
      significado, y cuando la piedra cay al pozo, un fuego ardiente baj del 
      cielo y penetr en el pozo. Cuando tal vieron los Reyes, quedaron 
      estupefactos y se arrepintieron de haber tirado la piedra, pues era un 
      talismn. Cogieron del fuego que sala del pozo para llevarlo a sus 
      respectivos pases y ponerlo en un magnfico y rico templo. Y desde 
      entonces est ardiendo y le adoran como si fuera un dios. Y los 
      sacrificios y holocaustos que hacen son con ese fuego sagrado. Jams toman 
      de otro fuego que no sea de este maravilloso, caminando leguas y leguas 
      para conseguirlo, cuando se les acaba, por la razn que ya os dije. Y son 
      numerosos los que adoran el fuego en esta regin. Todo esto le contaron a 
      mi seor Marco Polo, y tambin de que los tres Reyes Magos el uno era de 
      Sava, el otro de Ava y el tercero de Cashan. Y ahora que os he contado 
      esta historia os citar otras ciudades de la Persia, sus costumbres y 
      gestas.



      - XXXIII -
      Los ocho reinos de Persia
           Sabed que en la Persia hay ocho reinos, porque es una extensa 
      provincia, y he aqu los nombres de ellos: el primero se llama Casvin; el 
      segundo, haca Medioda, Kurdistn; el tercero, Lor; el cuarto, Gulistn; 
      el quinto, Ispahon; el sexto, Ceraci; el sptimo, Sonkara; el octavo, 
      Tonqun. Todos estos reinos estn hacia Medioda, menos uno, que est 
      cerca del rbol solitario.
           En este reino hay magnficos caballos que llevan a vender a la India. 
      Y sabed que son caballos de gran valor, porque se venden muy bien cada uno 
      en 200 libras. Tambin tienen los asnos mejores del mundo, que valen hasta 
      30 marcos de plata cada uno, son grandes corredores y muy resistentes. 
      Estas gentes llevan los caballos hasta Chisi y a Curmosa, que son dos 
      ciudades en el litoral de la India; all encuentran mercaderes que se los 
      compran, los llevan al interior de la India y los tornan a vender a buen 
      precio.
           En este reino hay gente muy cruel y homicida, y siempre tienen 
      pendencias entre ellos, que si no fuera por el temor a la Seora de los 
      trtaros de Levante mataran a todos los negociantes que viajan por esos 
      parajes. Y a pesar de la soberana de los trtaros, no dejan de cometer 
      fechoras, que si los mercaderes no van bien provistos de armas y de 
      flechas los matan y los maltratan. Todos son musulmanes y observan la ley 
      del Profeta.
           En la ciudad hay muchos mercaderes y artesanos que viven de su 
      trabajo y del trfico de los mismos. Tejen el brocado de oro y seda de 
      toda especie. Hay en la comarca mucha abundancia: tienen maz, trigo, 
      avena, cebada y alpiste y toda clase de vinos y frutas.
           Dejemos estos reinos y os contar de la gran ciudad de Yasdi y de 
      todo lo que la concierne.



      - XXXIV -
      De la ciudad de Yasdi
           Yasdi es una noble y bella ciudad de la Persia. En ella se fabrican 
      brocados de seda que llaman yasdi y que los comerciantes transportan a 
      muchas regiones para sacar de ellos pinges beneficios. Adoran a Mahoma. 
      Alejndose de ella, hay que cabalgar siete jornadas en la llanura, y nohay 
      ms que tres lugares con habitaciones donde repararse.
           Hay buenos caballos que tratan magnficamente, mucha caza en los 
      bosques, perdices y tordos en abundancia. Tambin hay buen nmero de 
      pollinos salvajes. Al cabo de siete jornadas de marcha hay un reino 
      llamado Kerman.



      - XXXV -
      Del reino de Kerman
           Kerman es otro reino de la Persia y antiguamente tena un senor 
      hereditario, pero despus de la conquista de los trtaros ya no es as, y 
      tienen un gobernador impuesto por la voluntad del Trtaro. En este reino 
      hay semillero de piedras llamadas turquesas. Las encuentran en las 
      montaas picando la roca. Tienen adems minas de acero y nix. Todos los 
      arreos de los caballos son muy bien labrados y cincelados, tanto los 
      frenos como las espuelas, las sillas, las espadas, arcos, goldres y 
      aljabas, vainas y dems armaduras en usanza.
           Las damas y damiselas bordan a la perfeccin sobre brocados de seda 
      de todos colores, animales, pjaros, flores y otros motivos. Fabrican las 
      gualdrapas de los barones y grandes capitanes, tan primorosamente, que es 
      maravilla el verlo. Tambin confeccionan almohadones, edredones, cojines, 
      y todo esto con una habilidad increble. En las montaas nacen los ms 
      variados pjaros. Los que mejor vuelan son de una especie ms pequea: 
      halcones pintados de rojo en el pecho y debajo de la cola; vuelan con 
      tanta rapidez que no hay pjaro que los alcance y los sobrepuje.
           Partiendo de la ciudad de Kerman se galopa otras siete jornadas, 
      encontrando al paso castillos, caseros y alqueras en gran cantidad. El 
      cabalgar es muy agradable por estas regiones, habiendo abundante caza de 
      perdices. Al cabo de las siete jornadas de marcha por esa llanura, se da 
      con una inmensa calzada agreste, cuya ascensin dura dos jornadas y otras 
      dos para bajar a la vertiente opuesta. Tambin aqu abunda la fruta. En 
      otros tiempos hubo habitaciones, pero ahora es terreno de mesta en donde 
      slo pastan algunas majadas conducidas por sus pastores. En esta bajada de 
      la ciudad de Kerman reina en invierno tal fro que hay que proveerse de 
      mantas y abrigos para no sucumbir.



      - XXXVI -
      De la ciudad de Camandi
           Al cabo de la pendiente, despus de dos jornadas de montura, se halla 
      uno en un inmenso llano, en cuya desembocadura est la ciudad de Camandi, 
      que antao fue muy grande y noble ciudad. Pero queda reducida hogao, 
      porque los trtaros la saquearon en varias ocasiones. Esta llanura es muy 
      calurosa.
           La provincia que mencionaremos ahora se llama Reobar. Sus frutos son 
      los dtiles, las manzanas, los pistachos y otras especies que no crecen en 
      nuestras regiones nrdicas. En este llano hay una especie de pjaro que se 
      llama francoln, que es diferente de los francolines de otros pases, pues 
      son negros y blancos y tienen el pico y las patas encarnadas. Los animales 
      suelen tambin ser bastante diferentes de los nuestros, y os hablar ante 
      todo de los bueyes. Los bueyes son muy grandes y blancos como nieve, el 
      pelo liso y corto, por el calor sin duda; las astas gordas y pequeas y 
      nada puntiagudas. En el lomo tienen una prominencia redonda, alta dos 
      palmos, es decir, una joroba. Son hermossimos, y cuando los quieren 
      cargar se echan como los camellos; luego lzanse por s solos. Llevan muy 
      bien pesadas cargas, siendo robustsimos. Tienen el morro grande como el 
      de los pollinos, y la cola tan gruesa y larga que bien puede pesar treinta 
      libras; son grandes y gordos, y exquisitos como alimento. En esta llanura 
      hay varios castillos y villas fortificadas, con murallas altas y fuertes 
      para la defensa contra los caraunas, que son bandidos que merodean por el 
      pas. Y por qu se llaman caraunas? Porque sus madres son indias y sus 
      padres trtaros. Cuando esta gente recorre el pas dedicndose al pillaje, 
      lo hacen con encantamientos y sortilegios y obras diablicas, logrando que 
      la atmsfera se oscurezca de modo que nada se pueda divisar al horizonte. 
      Y consiguen que estas tinieblas perduren unos siete das. Conocen 
      perfectamente la regin. Cuando han sumido al pas en la oscuridad, 
      cabalgan apretados los unos contra los otros en grupos que llegan a formar 
      hasta un ncleo de 10.000 (a veces ms y a veces menos), de tal suerte, 
      que ocupan casi toda la parte que desean devastar, no escapando a su 
      triste suerte ni hombre ni bestia ni objeto alguno. De suerte que despus 
      de haber apresado a los hombres, matan a los viejos y se llevan a los 
      mozos, vendindolos como siervos y esclavos. Su rey se llama Nogodar. Este 
      Nogodar fue a la corte de Ciagatai, que era hermano del Gran Khan, con 
      10.000 hombres, y vivi con l, pues era su to y, al mismo tiempo, un 
      gran seor. Cuando hubo obtenido la hospitalidad, Nogodar ide y ejecut 
      una gran felona. Ya os dir cmo: Al separarse de su to Ciagatai, que 
      viva en la Armenia Mayor, se escap con 10.000 hombres, todos crueles y 
      ladinos; pas por Badasian y por una provincia que se llama Pasciai, por 
      otra denominada Kesciemur, perdiendo gente y ganado, porque los caminos 
      eran estrechos y malos y haba muchos desfiladeros. Cuando hubieron pasado 
      todas estas provincias, entraron en la India limtrofe a una provincia 
      llamada Dilivar. Se apoderaron de una hermosa ciudad llamada Dilivar, 
      asentando en ella sus reales y desposeyendo al rey Asidin, sultn 
      poderoso. Ah qued Nogodar con sus huestes, y no hubo nadie que mandara 
      por encima de l, e hizo la guerra a los dems trtaros que vivan en los 
      vecinos reinos.
           He aqu la historia de esa llanura y de las tribus que hacen la 
      oscuridad para dedicarse al bandolerismo. Micer Marcos fue preso por estas 
      gentes en la oscuridad, pero pudo escapar a un castillo llamado Canosalmi. 
      De sus compaeros pocos salvaron, fueron presos, muertos o vendidos. Y os 
      contar ahora otras cosas ms amenas.



      - XXXVII -
      De la segunda meseta inclinada
           Esta llanura se extiende al Sur, en una longitud de cinco jornadas de 
      marcha. Y al cabo de estas cinco jornadas se encuentra una nueva meseta 
      que desciende 20 millas y ofrece caminos psimos. En ellos guarecen gentes 
      maleantes, y el trnsito es poco seguro y peligroso.
           A la bajada de esta pendiente hay una llanura muy bella, que se llama 
      la llanura de Formosa. Para llegar a ella se emplean dos jornadas; hay 
      magnficos ros, bordeados de palmeras por doquier. Hay abundancia de 
      francolines, loros y otros pjaros que no existen en nuestra tierra.
           Despus de cabalgar otras dos jornadas, se llega al Ocano, y en la 
      costa hay una ciudad llamada Cormos, que es puerto de mar. Los mercaderes 
      llegan a ella de las Indias en sus barcos, naves y galeras, y traen toda 
      suerte de especias y piedras finas y perlas y brocados de oro y seda, 
      colmillos de elefantes y otras mil mercaderas. All las entregan a los 
      naturales, que a su vez las desparraman por todo el universo. Es una 
      ciudad sumamente comercial. De ella dependen muchas otras villas y 
      castillos. Es la capital del reino, cuyo rey se llama Ruemedan Acomat. El 
      clima es trrido, el sol implacable y la costa un poco encerrada, de modo 
      que no pasa el aire. Si un mercader extranjero llega a morir en ella, el 
      rey se incauta de toda su fortuna. En esta regin hacen un vino de dtiles 
      y especias que es exquisito, y cuando los hombres lo toman se emborrachan 
      y se purgan a la vez, lo que les hace gran bien y les fortifica adems los 
      msculos. Los hombres no comen como nosotros, pues si prueban el pan 
      candeal y la carne, enferman. Para conservarse sanos beben vino de palmera 
      y comen pescado. Tambin comen muchas cebollas.
           Su galeras son muy malas y se van a menudo a pique, porque no estn 
      clavadas con puntas de hierro, sino cosidas con hilo que fabrican de la 
      corteza de Indias, que hacen macerar y se vuelven fuertes como crines de 
      caballo. De estos hilos o cordeles hacen una red, con la cual cubren la 
      carena; pero aunque dure bastante, al cabo del tiempoel hilo se deshace en 
      el agua del mar. Las naves tienen un rbol, una vela y un timn; carecen 
      de puente; cuando las cargan cubren las mercancas con cueros. No conocen 
      el acero, y por esta razn hacen el espoln de madera y de cuerdas 
      entretejidas. La navegacin es muy agradable en estas galeras, pero, como 
      os he dicho, son inseguras y naufragan con frecuencia, tanto ms que hay 
      grandes tempestades en el mar de la India.
           La poblacin es negra y adora a Mahoma. En verano la gente se aleja 
      de la ciudad porque el calor es tan intenso en ella que moriran; se van a 
      los alrededores, a sus jardines, en donde hay agua y ros. A menudo sopla 
      en verano un vendaval de arena tan ardiente, que matara a todo el mundo 
      si se quedara en la ciudad.
           Siembran trigo, cebada y otros cereales en el mes de noviembre y lo 
      recogen en marzo, y as se hace con la recoleccin de todos los frutos, 
      pues se recoge y cuenta la cosecha en el mes de marzo; despus de este mes 
      ya no encontris ninguna sola hierba ni fruto, pues el sol lo abrasa todo.
           Las galeras no estn alquitranadas, sino untadas con una especie de 
      aceite de pescado.
           Cuando muere algn indgena, los hombres y mujeres le guardan mucho 
      duelo. Las mujeres especialmente lloran a sus muertos ms de cuatro aos 
      despus de la defuncin, por lo menos una vez al da. Se renen para esta 
      ceremonia deudos, parientes y vecinos y celebran el duelo con gran pompa.
           Dejemos ahora esta ciudad.
           No os referir aqu an lo que atae a las Indias, contndolo ms 
      adelante en este libro en su tiempo y lugar. Volveremos a pasar la montaa 
      y regresaremos por otro camino a la ciudad de Kerman, de la cual os habl 
      ya, pues para alcanzar esa regin, de la que quiero hablaros, hay que 
      volver por la ciudad de Kerman.
           Ya os dije que el rey Ruemedan Acomat, del cual nos separamos 
      entonces, es el que reina en Kerman. El camino de regreso de Cremosa a 
      Kerman est compuesto por bellas llanuras ricas en vveres. Hay baos 
      calientes. Hay perdices, frutos, dtiles en cantidad. El pan de trigo es 
      tan amargo, que nadie puede comerlo; por lo tanto, no se consume, y esto 
      es debido a que el agua con que se amasa es amarga. Los baos de que os 
      hablo son fuentes termales calientes. Son excelentes para varias 
      enfermedades y eczemas.
           Deseo hablaros ahora de otras comarcas que os ir nombrando en mi 
      libro hacia tramontana.



      - XXXVIII -
      De cmo se intern por una comarca salvaje y pobre
           Desde Kerman cabalgamos siete jornadas por caminos feos y aburridos. 
      Durante tres das no encontramos ni un solo ro, y las fuentes que se 
      hallan al paso son saladas; el agua es de color verde como el pasto, y tan 
      amarga, que nadie puede beberla. Si por casualidad llega a probarla el 
      viajero, se enferma. La sal que da esta agua una vez evaporada es tan 
      fuerte, que un solo grano produce clicos terribles. Por esta razn los 
      hombres se llevan agua en las alforjas de sus cabalgaduras. Tambin sus 
      caballeras beben a veces de ella cuando estn sedientas y les produce 
      igualmente clicos. Durante tres das no se encuentra ninguna habitacin; 
      todo alrededor es desierto y de aspecto rido. No se ve rastro alguno de 
      animales, pues no encontraran alimento.
           Al cabo de estas tres jornadas hay otra tirada de cuatro, en las 
      mismas condiciones. Todo es aridez, desolacin; el agua amarga, no hay ni 
      rboles ni animales, a excepcin de algunos borricos salvajes. Por fin, 
      despus de estas cuatro jornadas acaba el reino de Kerman y empieza la 
      ciudad de Cobinan.



      - XXXIX -
      La grande y noble ciudad de Cobinan
           Cobinan es una gran ciudad. Los habitantes adoran a Mahoma. Hay 
      hierro, acero e imn en gran cantidad. Fabrican espejos de acero grandes y 
      bellos. Aqu se hace la atuta, muy buena para los ojos. Os dir cmo la 
      obtienen: toman una tierra compuesta de cobre y calamina, que sirve para 
      hacer el latn; lo ponen en un horno muy fuerte, sobre el cual hay una 
      rejilla de hierro. El humo y la humedad que se adhieren a la rejilla 
      forman una sustancia llamada atuta, y lo que queda de la tierra en el 
      fuego es la escoria, con la que se hace el latn.
           Dejemos esta ciudad y prosigamos.



      - XL -
      De cmo se pasa por un desierto
           Cuando se aleja uno de Cobinan se atraviesa un desierto por espacio 
      de ms de ocho das, seco, rido, sin fruta ni rboles, las aguas amargas 
      y psimas, y hay que llevarse toda clase de provisiones para comer y 
      beber, excepto el agua para las caballeras, que, a pesar de tener mal 
      sabor, ellas beben con gran avidez.
           Al cabo de las ocho jornadas se encuentra una provincia llamada 
      Tonocain. En ella hay cantidad de castillos y ciudades; confina con la 
      Persia hacia el poniente. En la llanura vastsima crece el rbol que los 
      cristianos llaman el rbol seco (lamo). Os dir cmo es: es muy grande y 
      gordo, sus hojas son de un lado blancuzcas y del otro verdes. La corteza 
      es como la del castao, pero la madera es fuerte y amarillenta; a 100 
      millas a la redonda no se ve otro rbol, salvo en una direccin, a unas 10 
      millas, en donde hay un arbolado de otras especies. En este lugar es 
      donde, segn se dice, se efectu el encuentro entre Alejandro y Daro. Las 
      ciudades y castillos son ricas en cosas buenas; el clima es templado, ni 
      demasiado fro ni demasiado caliente. Las gentes rezan a Mahoma. El tipo 
      de los indgenas es gallardo; las mujeres, especialmente, son de gran 
      hermosura.
           Dejemos esta regin y os hablaremos de otra llamada Muleet, en donde 
      tena por costumbre vivir el Viejo de la montaa.



      - XLI -
      En donde se trata del Viejo de la montaa y de sus asesinos
           Muleet significa hertico, segn la ley de Sarain. Os contar su 
      historia, tal como la oy repetidas veces micer Marcos.
           Al viejo le llamaban en su lengua Aladino. Haba hecho construir 
      entre dos montaas, en un valle, el ms bello jardn que jams se vio. En 
      l haba los mejores frutos de la tierra. En medio del parque haba hecho 
      edificar las ms suntuosas mansiones y palacios que jams vieron los 
      hombres, dorados y pintados de los ms maravillosos colores. Haba en el 
      centro del jardn una fuente, por cuyas caeras pasaba el vino, por otra 
      la leche, por otra la miel y por otra el agua. Haba recogido en l a las 
      doncellas ms bellas del mundo, que saban taer todos los instrumentos y 
      cantaban como los ngeles, y el Viejo haca creer a sus sbditos que 
      aquello era el Paraso. Y lo haba hecho creer, porque Mahoma dej escrito 
      a los sarracenos que los que van al cielo tendrn cuantas mujeres hermosas 
      apetezcan y encontrarn en l caos manando agua, miel, vino y leche. Y 
      por esta razn haba mandado construir ese jardn, semejante al Paraso 
      descrito por Mahoma, y los sarracenos crean realmente que aquel jardn 
      era el Paraso.
           En el jardn no entraba hombre alguno, ms que aquellos que haban de 
      convertirse en asesinos. Haba un alczar a la entrada, tan inexpugnable, 
      que nadie poda entrar en l, ni por l. El Viejo tena consigo a una 
      corte de jvenes de doce a veinte aos; era los que adiestraba en el 
      manejo de las armas, convencidos ellos tambin por lo que dice Mahoma, que 
      aquello era el Paraso. El Viejo los haca introducir de a cuatro, de a 
      diez y de a veinte en su mansin; les daba un brebaje para nadormecerles, 
      y cuando despertaban se hallaban en el jardn, sin saber por dnde haban 
      entrado.



      - XLII -
      De cmo el Viejo de la montaa convierte a la obediencia y a la disciplina 
      a sus asesinos
           Cuando los jvenes despertaban y se encontraban en el recinto, 
      crean, por las cosas que os he dicho, que se hallaban en el cielo. Y 
      damas y damiselas vivan todo el da con ellos, tocando y cantando y 
      dndoles todos los gustos, sometidas a su albedro. De suerte que estos 
      jvenes tenan cuanto deseaban, y jams se hubieran ido de all 
      voluntariamente. El Viejo, que tiene su corte en una esplndida morada, 
      hace creer a esos simples montaeses que es el Profeta. Y as lo creen en 
      verdad.
           Cuando el Viejo quiere enviar un emisario a cierto lugar para matar a 
      un hombre, hace que tomen el brebaje un determinado nmero de entre ellos, 
      y cuando estn dormidos les hace llevar a su palacio. Y cuando despiertan 
      y les dice que van a tener que ir en misin, se asombran, y no siempre 
      estn contentos, pues por su voluntad ninguno se alejara del Paraso en 
      donde se hallan. Se humillan, sin embargo, ante el Viejo, pues creen que 
      es el Profeta. El Viejo les pregunta de dnde vienen; ellos contestan: 
      del Paraso, y aseguran que ese paraso es realmente como el que Mahoma 
      describi a sus antepasados, hacindoles lenguas de cuantas maravillas 
      contiene. Y los que no conocen an, tienen deseos de morir y de ir al 
      cielo para alcanzarle pronto. As es que cuando el Viejo quiere hacer 
      matar a un gran seor, escoge por asesinos a los mozos que sean ms 
      garridos. Los enva por el pas y les manda matar a ese hombre. Ellos van 
      y ejecutan el mandato de su seor y vuelven luego a su corte (por lo menos 
      los que escapan con vida, pues hay muchos de entre ellos que son 
      ejecutados despus de haber cometido el reato).



      - XLIII -
      De cmo los asesinos se entrenan para el mal
           Cuando los que se han salvado vuelven a su seor, dicen que han 
      cumplido con su misin. El Viejo demuestra gran regocijo y festeja la 
      hazaa. Ya le han enterado de quin puso ms ardimiento y diligencia en la 
      ejecucin, pues enva a la zaga hombres que le informan de quin fue el 
      ms arrojado.
           Cuando el Viejo quera quitar de en medio a algn seor u otro hombre 
      que le estorbaba, escoga entre sus asesinos a los ms aguerridos, los 
      mandaba a donde quera, dicindoles que les enviaba al Paraso y que 
      matarn a tal o cual hombre, y que si ste desapareca les estaba 
      reservado el cielo. Lo que les mandaba lo cumplan de muy buena gana, de 
      manera que la vctima no escapaba a su mala suerte cuando el Viejo as lo 
      dispona. As tena en jaque a varios reyes y varones, que no tenan ni 
      idea de que quisiera exterminarlos.
           Os he referido las artimaas del Viejo de la montaa y de sus 
      asesinos; ahora os contar cmo fue derrotado y por quin. Otra cosa se me 
      olvidaba deciros: este Viejo tena a otros dos sicarios, que eran sus 
      cmplices y tenan sus malas costumbres. El uno lo envi a Damasco y el 
      otro al Kurdistn. Pero dejemos esto, y veamos cmo acab. Hacia el ao 
      1262 del nacimiento de Cristo, Alan, el seor de los trtaros de Levante, 
      enterado de las horribles hazaas de este Viejo, decidi que haba que 
      destruirle. Reuni a sus barones, los envi bien provistos de gentes de 
      armas y pusieron cerco al castillo durante tres aos; pero era tan fuerte, 
      que no pudieron tomarle. No hubiesen podido apoderarse de l si los 
      sitiados hubieran estado bien provistos de todo; pero al cabo de los tres 
      aos se acabaron los vveres, y entonces el Viejo de la montaa, de nombre 
      Aladino, hubo de rendirse con toda su gente, y pereci infamemente.
           Desde aquella poca hasta hoy no hubo ms asesinos y acab el terror 
      que el Viejo de la montaa sembrara en el pasado.
           Y dejemos ahora esto y prosigamos nuestra relacin.



      - XLIV -
      De la villa de Sapurgan
           Dejando este castillo se cabalga por hermosos llanos y valles con 
      ricos pastizales, frutos, hierbas en gran abundancia. Los ejrcitos se 
      complacen en quedarse en ellos por la gran cantidad de cosas que hallan 
      para su sustento. Esta regin se cabalga en ocho das, pasando por villas 
      y castillos. Los habitantes adoran a Mahoma.
           Hay trozos en que hay que cabalgar por un desierto de 60.000 millas, 
      en donde escasea el agua, que conviene llevar consigo. En cuanto a los 
      animales, aguantan sin beber hasta encontrar una fuente.
           Despus de cabalgar ocho das se llega a una ciudad llamada Sapurgan. 
      Es una ciudad rica y abundante. En ella se encuentran los mejores melones 
      del mundo, en gran cantidad, que ellos tienen por costumbre de secar del 
      modo siguiente: los cortan alrededor como correas, los ponen luego al sol 
      a secar y sevuelven ms dulces que la miel. Con ellos comercian y los 
      venden en los alrededores. Tambin hay multitud de pjaros y caza. Dejemos 
      esta villa y os contaremos de otra llamada Balc.



      - XLV -
      De la noble y gran ciudad de Balc
           Balc es una noble y gran ciudad. En lo antiguo fue ms prspera, pero 
      la invasin de los trtaros y otros pueblos la han echado a perder. Tena 
      antes magnficos palacios y casas de mrmol, pero stas fueron destruidas. 
      Aqu fue donde Alejandro tom por esposa a la hija de Daro. Los 
      habitantes adoran a Mahoma. Hasta aqu llega la tierra del seor de los 
      trtaros de Levante, y esta ciudad es limtrofe a la Persia.
           Dejemos esta ciudad y hablemos de otro pas llamado Dogana. 
      Abandonando la ciudad de Balc, se cabalgan doce jornadas sin encontrar 
      rastro alguno de habitaciones, porque la gente huy toda a la montaa y se 
      refugi en las fortalezas, por miedo a los bandidos, que les tenan 
      atemorizadas.
           Hay agua en gran cantidad, caza y leones.
           No se hallan vveres con facilidad durante estos doce das, as que 
      hay que proveerse de ellos para s y las caballeras.



      - XLVI -
      En donde se menciona la montaa de sal
           Despus de andar doce das se halla una ciudad fortificada, llamada 
      Taican; en ella hay alhndiga. Es una regin muy hermosa, y las montaas 
      de Medioda son grandes y dan mucha sal. De todas partes vienen a cogerla, 
      hasta de veinte jornadas de distancia, porque la sal es excelente. Es tan 
      dura, que no puede partirse ms que con la picota de hierro, y la hay en 
      tanta abundancia, que durar hasta el fin del mundo.
           Hay tres jornadas de marcha desde esta ciudad, entre Nordeste y 
      Levante, siempre entre poblados y una comarca rica en frutas, trigo y 
      viedos. Beben mucho y frecuentan a menudo las tabernas, pues tienen muy 
      buen vino cocido. No se tocan la cabeza ms que con una banda retorcida de 
      diez palmos de larga, con la cual se la envuelven. Son buenos cazadores, y 
      se dedican tambin a la cetrera. No se visten ms que con pieles de 
      animales, que ellos mismos cazan, cosen y adaptan para cubrirse el cuerpo; 
      con las mismas se calzan tambin; todos saben coser las pieles.
           A tres jornadas de marcha se encuentra una ciudad llamada Scasem, que 
      pertenece a un conde, y los dems castillos y ciudades estn en la falda 
      de la montaa. Por medio de esa ciudad pasa un gran ro.
           Hay muchos erizos. Los cazadores los persiguen con sus perros; 
      entonces el animal se repliega sobre s mismo y lanza sobre la jaura las 
      pas que cubren su dorso; as logra herir mortalmente a ms de un perro.
           Scasem est en una gran provincia que lleva el mismo nombre. Tiene 
      idioma propio. El pueblo se dedica al pastoreo, es montaraz y posee en la 
      montaa espaciosas habitaciones. Tambin viven en cavernas, que ellos 
      mismos se escarban fcilmente en la montaa, que es de arcilla blanda. 
      Partiendo de esta ciudad se vuelve a caer en despoblado durante leguas y 
      leguas, sin encontrar ni habitacin ni alimento ni que beber, si no se 
      lleva consigo.
           Al otro extremo de la provincia se encuentra Balacian, que os 
      describir.



      - XLVII -
      De la gran provincia de Balacian (Badakchan)
           Balacian es una provincia en donde adoran a Mahoma. Tiene idioma 
      propio. Es un gran reino hereditario, es decir, que la dinasta desciende 
      directamente de Alejandro y de la hija de Daro, el gran rey de Persia. 
      Todos estos reyes se llaman en sarraceno Qulcarnein, lo que significa en 
      espaol Alejandro, por amor del gran rey.
           En esta provincia nacen las piedras preciosas llamadas balax, que 
      son bellas y de gran valor. Nacen en las rocas de la montaa. Los 
      naturales perforan grandes galeras y taladran la montaa para buscarlas, 
      como se hace con las venas argentferas. Se encuentran en una montaa 
      llamada Sighinan. El rey la manda taladrar slo para l, y nadie puede ir 
      a esta montaa para buscar los balax, so pena de muerte. Al que las 
      cogiera se le aplicara la pena capital. El rey las enva en obsequio a 
      los dems reyes, prncipes y grandes seores; a ste por cortesa, al otro 
      para granjearse su amistad; pero tambin las hace vender para comprar oro 
      y plata. Por eso no las deja coger por cualquiera y vender por todo el 
      mundo, porque as quitara a estos balax su valor. Y, por tanto, se 
      esfuerza en que nadie las transporte sin su permiso. Sabed que en esta 
      regin hay otras montaas en donde se encuentra el lapizlzuli del ms 
      fino y mejor, la piedra de la cual se saca el azur, que est en filones en 
      la montaa, como los dems minerales.
           Tambin hay minas de plata.
           Es una comarca muy fra; nacen en ellas caballos que son grandes 
      corredores y no van herrados. Tienen el pie muy firme en la montaa. 
      Tambin nacen halcones sagrados, que son muy hermosos y vuelan muy alto. 
      Hay gran cantidad de aves y de pjaros de toda especie. Tienen trigo y 
      cebada.
           No tienen aceite de oliva, pero lo hacen de nueces y de cinamomo. En 
      esta tierra hay desfiladeros, tan angostos en varios lugares, que nadie 
      puede penetrar en ellos, y tajos fantsticos, y las ciudades y castillos 
      en las montaas son fortalezas inexpugnables. Son buenos arqueros y 
      tiradores; se visten con cueros de animales, porque el pao es muy caro. 
      Las grandes damas y los gentiles llevan pantalones, como os contar ms 
      adelante. Hay algunas que se cubren las piernas con 100 brazadas de tela; 
      otras con 80  60, y lo hacen para demostrar que son gruesas, porque a los 
      hombres les gustan las mujeres entradas en carnes.
           Despus de haberos descrito este reino, os contaremos de gente varia 
      que se halla al Medioda, a diez jornadas de esta provincia.



      - XLVIII -
      En donde se habla de la provincia de Pasciai
           A diez jornadas de Balacian hay una provincia llamada Pasciai. Los 
      indgenas son idlatras y tienen idioma propio. Los hombres llevan en las 
      orejas unos zarcillos de oro y plata, perlas y piedras preciosas. Son 
      maliciosos, listos y prudentes. Esta provincia tiene clima clido. Se 
      alimentan de carne y arroz. Dejemos esta relacin para hablaros de otra 
      provincia, a siete jornadas de distancia hacia el viento griego y que 
      tiene por nombre Kesimur.



      - XLIX -
      De la provincia de Kesimur (Cachimira)
           Es una provincia que an tiene idlatras. Tambin con idioma propio. 
      Se entregan a toda especie de encantamientos, brujeras y artimaas 
      diablicas. Hacen hablar a los dolos. Por sus consejas hacen cambiar el 
      tiempo y pueden producir la oscuridad en la atmsfera. Hacen mil cosas por 
      poder de magia o por ciencias ocultas. Son jefes de otras tribus idlatras 
      y les abastecen de dolos. Desde este pas se podra ir al mar de Indias. 
      Los naturales son morenos y delgados: las mujeres, muy bellas y morenas 
      tambin. Sus alimentos consisten en carne y arroz. Es tierra templada, en 
      donde no hace fro ni calor. Tienen bosques frondosos. Son autnomos, y su 
      rey hace observar la justicia. Hay ermitaos que viven en sus cenobios y 
      observan abstinencia absoluta; son muy castos y no pecan contra su fe. Los 
      tienen por muy santos; viven muchos aos, y la abstencin de pecar la 
      hacen por amor a sus dolos. Han construido muchas abadas y monasterios 
      de su religin.
           En esta comarca se venden ms corales que en ninguna otra parte.
           Dejaremos esta provincia y no continuaremos hacia la India. No quiero 
      an tocar este punto, porque a la vuelta os hablar de todo lo referente a 
      la India. Por eso retrocedamos a nuestra provincia, hacia Balacian, porque 
      es imposible ir por otra regin.



      - L -
      Del gran ro Balacian (Badakchan)
           Dejando a Balacian, se navega doce jornadas entre Levante y sobre un 
      ro que es del hermano del seor de Balacian, en cuyas orillas hay muchas 
      casas y castillos. Los hombres son valientes y rezan a Mahoma. Al cabo de 
      las doce jornadas se llega a una provincia, que no tiene mucha extensin, 
      pues se recorre en tres jornadas en todos sentidos, y se llama Vocan. 
      Tienen idioma propio y sus habitantes son de raza guerrera. Tienen por 
      jefe a un seor que llaman None, lo que en espaol significa conde, pero 
      son vasallos del seor de Balacian. Tienen animales en cantidad, caza y 
      venados de todo especie.
           Alejndonos de este lugar, caminamos doce das hacia Nordeste, por 
      sitios montaosos, y llegamos a un lugar que es el ms elevado del mundo. 
      All hay un valle entre dos montaas, por el cual corre un magnfico ro y 
      las mejores praderas de ricos pastizales, pues un animal flaco engorda en 
      diez das. Hay gran abundancia de fieras. Multitud de carneros salvajes, 
      muy grandes, con cuernos hasta de seis palmos y, por lo general, de tres o 
      cuatro. De estas astas hacen los pastores cuencos, en los cuales comen; 
      aqu encierran a sus animales en cercados. Esta meseta se llama de Pamir, 
      y durante doce jornadas no hay ningn poblado, y conviene que los viajeros 
      lleven provisiones. No hay pjaros voladores por la latitud y el fro. El 
      fuego no es tan claro como en otras partes por el fro intenso, y las 
      cosas tardan mucho en cocer.
           Dejemos este relato para entreteneros de otras cosas hacia Nordeste y 
      Levante. Al cabo de las doce jornadas conviene cabalgar otras cuarenta ms 
      entre Nordeste y Levante por montes, cuestas y valles, vadeando ros, 
      recorriendo desiertos sin habitaciones ni manera de aprovisionarse, por lo 
      que le conviene al viajero llevar consigo vveres. A esta regin la llaman 
      Belor. Los hombres viven a una latitud muy elevada. Son idlatras y muy 
      salvajes; no viven de la caza; son malsimos.
           Dejemos esta inhospitalaria regin, para contaros de la provincia de 
      Cascar.



      - LI -
      Del reino de Cascar (Caschgar)
           Cascar fue antao un reino; ahora pertenece al Gran Khan. Las gentes 
      adoran a Mahoma. Hay muchas poblaciones y castillos, y la ms importante 
      ciudad es Cascar. Estn tambin situados entre Nordeste y Levante; crecen 
      muchas plantas de algodn y salen de esta regin mercaderes que van por 
      todo el mundo haciendo negocio con esta planta. La poblacin es miserable 
      y pobre, muy sobria en el comer. En este pas hay cristianos nestorianos, 
      que tienen su Iglesia y su credo. Los de la provincia hablan un idioma 
      propio. En su totalidad se recorre en cinco jornadas. Dejmosla para 
      tratar de Samarcanda.



      - LII -
      De la gran ciudad de Samarcanda
           Samarcanda es una grande y noble ciudad. Los habitantes son 
      cristianos y sarracenos, y son vasallos del sobrino del Gran Khan, que, no 
      obstante, no es su amigo, pues varias veces ha probado su enemistad hacia 
      l. Es el verdadero amo. Os contar un gran milagro que sucedi en esta 
      ciudad.
           Hace en verdad poco tiempo que Ciagatai, hermano carnal del Gran 
      Khan, se hizo cristiano. Era seor de esta regin y de varias otras 
      comarcas. Cuando los cristianos de la ciudad de Samarcanda se enteraron de 
      que su seor era cristiano, llenronse de alegra y construyeron en esta 
      ciudad una gran iglesia en honor a San Juan Bautista. Tomaron un bello 
      trozo de piedra que perteneca a los sarracenos y lo pusieron como pilar a 
      una columna que haba en medio de la iglesia y que sostena la bveda de 
      la misma. Mas sucedi que Ciagatai dej de existir, y cuando los 
      sarracenos supieron que haba muerto, airados por saber esa piedra en la 
      iglesia cristiana, se dijeron que la arrebataran a la fuerza. Lo que les 
      era muy fcil, pues sobrepujaban quince veces en nmero a los cristianos. 
      Entonces las personas principales entre los sarracenos fueron a la iglesia 
      de San Juan, expusieron sus ttulos ante los cristianos y les exigieron la 
      devolucin del pilar. Los cristianos replicaron que le daran cuanto 
      quisieran, pero les suplicaban les dejasen esa piedra, pues sera gran 
      lstima se la quitaran de la iglesia. Los sarracenos replicaron que no 
      queran ni oro ni tesoro, sino esa piedra a todo trance. El mando y 
      seoro perteneca a ese sobrino del Gran Khan. ste orden que dentro de 
      dos das fuera devuelta la piedra a los sarracenos. Y cuando esta orden 
      lleg a los cristianos, se encolerizaron y no supieron qu hacer... Pero 
      se produjo el milagro que os voy a contar: Cuando lleg la madrugada del 
      da fijado, la columna que descansaba sobre el pilar, por voluntad de 
      nuestro Seor Jesucristo se apart del pilar y se elev en el aire casi a 
      tres palmos de tierra, y as se sostuvo, como si la piedra hubiera estado 
      debajo. Desde aquel da la columna qued suspendida, y as permanece 
      todava, lo que por todos fue considerado un gran milagro.
           Dejemos esto para contar las particulardades de una provincia llamada 
      Yarcan.



      - LIII -
      Aqu trata de la provincia de Yarcan (Yarken)
           Yarcan es una provincia que se recorre en cinco jornadas. La 
      poblacin obedece a la ley de Mahoma. Hay algunos cristianos nestorianos. 
      Pertenecen a la jurisdiccin del sobrino del Gran Khan, del cual os habl 
      anteriormente. Viven en la abundancia, pero no hay nada notable que 
      contar; por eso pasamos de largo y os hablaremos de Cotan (Khotan).



      - LIV -
      De la provincia de Cotan (Khotan)
           Cotan es una provincia entre Levante y Nordeste, larga diez jornadas. 
      Pertenece al Gran Khan. Los habitantes adoran a Mahoma. Hay numerosos 
      castillos y ciudades, y la ms noble entre ellas, cabeza del reino, se 
      llama Cotan. Hay abundancia de productos, algodoneros en cantidad; tienen 
      propiedades, vias y jardines. Viven del comercio y la industria. No son 
      guerreros.
           De aqu salimos para Pem, otra provincia de la cual os hablaremos.



      - LV -
      De la provincia de Pem
           Pem es una provincia que se recorre en cinco jornadas entre Levante y 
      Nordeste; los habitantes adoran a Mahoma y son vasallos del Gran Khan. Es 
      rica en ciudades y castillos, y la capital del reino se llama Pem. Hay un 
      ro en ella, cuyas aguas llevan el diaspro y la calcedonia. Hay abundancia 
      de productos. El algodn crece por doquier. Viven del comercio y de la 
      industria. Tienen una costumbre singular: cuando una mujer tiene un marido 
      que se separa de ella para ir de viaje por ms de veinte das, tiene 
      derecho a escoger otro marido. As es la costumbre.
           Esta provincia de Cascar pertenece hasta ahora a la Gran Turqua. 
      Dejemos estos para contaros de la provincia de Ciarcian.



      - LVI -
      Aqu empieza el relato de la provincia de Ciarcian
           Ciarcian es una provincia de la Gran Turqua, entre Nordeste y 
      Levante. Los habitantes adoran a Mahoma. Posee numerosas ciudades y 
      castillos, y la ms hermosa de entre ellas es la capital, llamada 
Ciarcian.
           Hay un ro que lleva en sus aguas el diaspro y la calcedonia, que se 
      vende en Cat, y produce mucha riqueza, porque lo hay en cantidad y es 
      excelente. Toda esta provincia es arenosa, y de Cotan a Pem hay dunas de 
      arena, as como en el mismo Pem. Hay aguas estancadas y amargas, pero 
      tambin las hay potables y dulces. Cuando llega un ejrcito enemigo, se 
      refugian con sus mujeres e hijos y caballeras entre las dunas durante dos 
      o tres das, en donde saben que hay agua y podrn subsistir. Nadie puede 
      descubrir su paradero, porque el viento borra los rastros por donde han 
      pasado, como si jams hubiera habido una pisada humana por esos parajes. 
      De esta forma escapan al enemigo. Y si sucediera que un ejrcito pasara 
      por ah y que fuera un ejrcito amigo, esconden a los animales, pues no 
      quieren que los cojan y coman, pues los guerreros no suelen pagar lo que 
      toman.
           Desde Ciarcian hay cinco jornadas de marcha entre las dunas, donde 
      hay aguas ftidas y amargas. No hay nada digno de mencin, por lo dems, 
      en esta provincia. Al cabo de cinco das se encuentra una ciudad al 
      extremo del desierto, donde es menester que los hombres se aprovisionen de 
      vveres para poderle pasar.
           Prosigamos el relato y dejemos esto.



      - LVII -
      De la ciudad de Lop
           Lop es una gran ciudad a orillas del gran desierto llamado de Lop, 
      entre Levante y Nordeste. Esta ciudad pertenece al Gran Khan. Los 
      habitantes adoran a Mahoma. Los que desean pasar el desierto descansan en 
      sta durante una semana para refrescarse y aliviar la carga de sus 
      cabalgaduras. Al cabo de la semana se abastecen de vveres para un mes y 
      dejan la ciudad para entrar en el desierto.
           ste es tan inmenso, que en un ao no se llega a recorrerlo en toda 
      su extensin.
           En donde es ms estrecho hay que emplear un mes en la travesa. Est 
      lleno de dunas, montaas y valle No hay nada que comer en l. Al cabo de 
      un da y una noche de marcha se encuentra, sin embargo, agua, de sabor 
      algo agrio, pero que puede apagar la sed a unos 50  100 hombres, con sus 
      caballeras. Slo en otros dos sitios se encuentra agua amarga; las otras 
      son buenas, y hay hasta 28 abrevaderos. No hay fauna ni pjaro alguno, 
      porque no encuentran qu comer.
           Pero oiris de l una maravilla que os contar:
           Si cabalgando de noche por ese desierto alguien se aleja de la 
      caravana y se queda distante de sus compaeros para dormir o para otra 
      necesidad, al querer alcanzarlos oye voces que le hablan como si fueran 
      sus compaeros de viaje, y que le llaman hasta por su nombre. Esto les 
      hace perderse ms y ms, de forma que se extravan por completo. De este 
      modo perecieron y se perdieron muchos viajeros. Hasta durante el da os 
      las voces de esos espritus y os parece or instrumentos extraos, as 
      como tambores.
           As se pasa el desierto con grandes fatigas. Dejmosle, pues os he 
      contado sus particularidades, y os mencionar la provincia que se 
      encuentra en este desierto.



      - LVIII -
      De la provincia de Tangut
           Despus de tres das de marcha en el desierto ya nombrado, se 
      encuentra una ciudad llamada Saci, que pertenece al Gran Khan; la 
      provincia se llama Tangut. En ella son todos idlatras. Hay, sin embargo, 
      algunos cristianos nestorianos. Tambin hay sarracenos. Los idlatras 
      tienen un lenguaje propio. No viven del comercio, sino de la agricultura. 
      Hay muchas abadas y monasterios llenos de dolos de muchas clases, a los 
      cuales sacrifican y por los que sienten gran reverencia. En cuanto a un 
      hombre le nace un hijo, engordan un carnero para ofrecrselo al dolo. Al 
      cabo del ao, en el da de la fiesta del dolo, el que ha criado el 
      cordero se lo lleva en gran pompa con sus hijos al templo. Luego le 
      cuecen, le llevan ante el dios con gran respeto y le dejan ah hasta hacer 
      sus oraciones, para que el dolo proteja a su nio, pues creen que los 
      dolos comen la sustancia de la carne. Despus de esto cogen la carne, se 
      la llevan a su casa en triunfo y convidan a parientes y amigos a comerla 
      con gran alboroto, y cuando han comido la carne guardan cuidadosamente los 
      huesos en un armario, en lugar seguro, porque fueron tocados por el dolo.
           Los idlatras de todo el mundo se hacen incinerar cuando fallecen y 
      les llevan despus de muertos al sitio en donde han de ser quemados. En un 
      lugar indicado hacen sus parientes una casita de madera, que cubren de 
      seda y telas de oro, y cuando el difunto est depositado en este tmulo la 
      concurrencia le trae vinos y viandas. Lo hacen esto porque pretenden que 
      as le han de recibir en el otro mundo. Tambin cuando el cadver llega al 
      sitio donde tiene que ser quemado, sus parientes y allegados hacen cortar 
      en papel formas humanas, caballos, monedas grandes como bizancios, y otros 
      simulacros, que hacen quemar junto con el cuerpo del difunto, y pretenden 
      que en el otro mundo el muerto tendr tantos carneros, esclavos, animales 
      y objetos como los que queman en efigie de cartn.
           Cuando llevan el cuerpo a incinerar taen cuantos instrumentos tienen 
      y hacen msica a su alrededor.
           Otros; cuando estos idlatras mueren, los deudos llaman a los 
      astrlogos, les dicen la fecha del nacimiento, el mes, el da y la hora, y 
      segn eso los astrlogos adivinan, por arte diablico, cul es la fecha en 
      que han de quemar el cuerpo. Y as permanece el cadver en su casa una 
      semana, un mes y hasta seis meses sin quemar, pues jams le incineraran 
      sin que el adivino les advirtiera que era llegada la hora. Mientras tanto 
      queda el cuerpo depositado en la casa del modo siguiente: hacenuna caja 
      con gruesos tablones de un palmo bien calzado, ponen en ella el cuerpo del 
      difunto y le cubren de lienzos empapados en alcanfor y otras materias 
      aromticas, de forma que el cuerpo no despida mal olor.
           Los parientes del difunto, tantos das como guardan el cuerpo en su 
      casa, tantos como le hacen participar de las comidas, poniendo el atad 
      cerca de la mesa, dndole de comer como si estuviera vivo. Este simulacro 
      dura un rato, porque pretenden que el alma come de estos alimentos. 
      Algunas veces el astrlogo les dice que no conviene que el muerto salga 
      por la puerta, y la hacen cegar con una plancha, sacndole por otra 
      puertas o a veces abriendo un boquete en la pared.
           Todos los idlatras tienen estas mismas costumbres.
           Dejaremos esta materia para tratar de otras ciudades que estn 
      allende en el desierto.



      - LIX -
      En donde se menciona la provincia de Camul (Khamil)
           Camul es una provincia que fue antao un reino con ciudades y 
      castillos numrosos; su capital se llama Camul igualmente. La provincia 
      est enclavada en el desierto; de un lado hay el gran desierto y de otro 
      uno ms pequeo, que se recorre en tres jornadas. Los indgenas son 
      idlatras y tienen idioma propio; viven de fruta, pues la hay en 
      abundancia, alimento que ellos venden tambin a los viajeros que pisan por 
      all. Son hombres de carcter alegre, que no saben ms que cantar, tocar 
      toda clase de instrumentos y darse a las delicias del cuerpo. Son 
      hospitalarios, y si un extranjero viene a hospedarse en su casa, estn 
      encantados, ordenando a sus mujeres que hagan la voluntad del husped. 
      Ellos se van de la casa a ocuparse de sus asuntos, no regresando en dos o 
      tres das. El forastero queda solo en casa de la mujer y hace lo que le 
      parece; se acuesta con ella como si fuera su mujer propia, y ellos lo 
      toman esto a mucha honra. Todos los de esta ciudad son burlados por sus 
      mujeres, pero no se ofuscan por eso. Las mujeres suelen ser hermosas y muy 
      alegres.
           Y aconteci que en tiempos de Mongu Khan, seor de los trtaros, le 
      fue referido que la gente de Camul permita a sus mujeres cometer 
      adulterio con los forasteros. Y Mongu les prohibi, so gran pena, de no 
      albergar ms a extranjeros en su casa. Cuando esto oyeron los de la 
      poblacin se indignaron. Reunironse todos en consejo y decidieron lo 
      siguiente: llevar a Mongu un gran presente, pidindole que les dejara usar 
      de sus mujeres como bien les pareca, segn la costumbre de sus 
      antepasados, que les mandaban dejar a los extranjeros disfrutar de sus 
      mujeres y de sus bienes. Que los dolos vean este proceder con 
      complacencia y con eso se multiplicaban sus haberes en vez de menguar. 
      Cuando Mongu Khan oy estas razones, dijo: Puesto que queris vuestra 
      vergenza y vituperio, tenedlos. Y consinti que hicieran su voluntad y 
      mantuvieran sus costumbres, como lo hacen hasta nuestros das.
           Dejemos Camul y vamos hacia tramontana, a una provincia perteneciente 
      al Gran Khan.



      - LX -
      En donde se habla de la Provincia de Gkingkintalas
           Gkingkintalas es una provincia que est ms hacia Poniente cerca del 
      desierto, a una distancia de diecisis jornadas. Pertenece al Gran Khan; 
      hay en ella castillos y ciudades y tres clases de religiones: los 
      cristianos nestorianos, los que adoran a Mahoma y los idlatras.
           En el confn de esta provincia hay hacia Poniente una montaa en la 
      cual se encuentran filones de acero y nix.
           Tambin de la misma se saca el mineral que sirve para hacer la 
      salamandra (el amianto). Y sabed que la salamandra no es un animal como se 
      dice, sino lo que os voy a explicar. Es cierto que ningn animal puede 
      vivir en el fuego, porque su naturaleza est compuesta por los cuatro 
      elementos. Como la gente no saba lo que era una salamandra, decan que 
      era un animal, pero no es as. Tena un compaero de viaje cuyo nombre era 
      Curficar, un turco muy sabio que vivi tres aos con el gran Khan para 
      explotar la salamandra, el nix, el acero y otras cosas. El Gran Khan le 
      haba encargado de gobernar durante tres aos esta provincia, para 
      ocuparse de la salamandra, y mi companero me explic el hecho y le vi con 
      mis propios ojos. Cuando se taladra la montaa se saca un mineral que, una 
      vez desmenuzado, se mantiene unido por filamentos como la lana. Por eso 
      cuando se tritura este mineral se deja secar, luego se machaca en grandes 
      morteros de cobre, luego se lava bien y se seca y quedan esas hebras de 
      las cuales os hablo. Luego ese hilo que se parece a la lana se hila y con 
      l se hacen hermosas telas. Estas telas no son, empero, muy blancas. Mas 
      las ponen en el fuego y las dejan all algn tiempo y se vuelven blancas 
      como la nieve. Es menester, sin embargo, que esta tela de salamandra no 
      tenga costura alguna, ni roto, para poderla meter en el fuego y que se 
      vuelva blanca. sta es la verdad; la salamandra y todo lo dems son 
      cuentos y fbulas. Os dir adems que en Roma hay un gran lienzo que el 
      Gran Khan envi al Papa como presente para poner en l el sudario de 
      nuestro Seor Jesucristo.
           Dejemos esta provincia y os contar de otra entre Levante y Nordeste.



      - LXI -
      De la provincia de Succu
           Alejndonos de esta provincia por el espacio de diez jornadas entre 
      Levante y Nordeste no se encuentra poblado alguno. Nada hay digno de 
      mencin; al cabo de estas diez jornadas nos encontramos con una provincia 
      llamada Succu, en la cual hay numerosas ciudades y castillos, y la capital 
      tiene por nombre Succu. Hay en ellas cristianos e idlatras; son vasallos 
      del Gran Khan. La provincia a la cual pertenece sta, y que mencion ms 
      arriba, se llama Tangut. Por las montaas que la cubren se recoge el 
      ruibarbo en cantidad. All lo adquieren los mercaderes para llevarlo a 
      vender por el mundo. Los indgenas viven de la agricultura. Dejando estos 
      lugares, os hablaremos de una ciudad llamada Campici.



      - LXII -
      De la ciudad de Campici
           Campici es una ciudad que se halla en Tangut. Sus habitantes son 
      idlatras y algunos de entre ellos adoran a Mahoma. Hay tambin cristianos 
      que tienen tres grandes y hermosas iglesias. Los idlatras tambin tienen 
      sus templos y rezan segn sus ritos. Poseen una cantidad de dolos; los 
      hay enormes, los unos de madera, los otros de piedra o de barro, todos 
      cubiertos de oro y muy bien labrados. El dolo gigante est en medio de 
      varios otros pequeos que parecen rendirle pleitesa. Y ya que os hablo de 
      los dolos, voy a contaros ms pormenores sobre ellos.
           Sabed que el clero regular de los idlatras vive ms honestamente que 
      las dems gentes. Evitan la lujuria, aunque no la tienen por gran pecado. 
      Pero si un hombre yace con una mujer contra natura, lo condenan a muerte. 
      Tienen un almanaque para contar las lunas y los meses como nosotros. Hay 
      una poca del lunario en la cual los idlatras no matan a los animales ni 
      a los pjaros durante cinco das, ni comen de una res que haya sido 
      sacrificada durante esos das, y viven durante ellos ms honestamente que 
      los dems das. Tienen derecho a tener treinta mujeres, ms o menos, segn 
      la proporcin de su matrimonio y puedan mantenerlas. Los hombres dan a sus 
      mujeres para su manutencin ganado, esclavos y dinero segn sus medios. 
      Por lo general tienen a la primera mujer por lamejor. Si ven que una de 
      sus mujeres no tiene buena conducta o deja de gustarle, pueden, repudiarla 
      y hacer segn su albedro. Se casan con sus primas y tambin con las 
      viudas de sus padres. No tienen en cuenta ciertos pecados graves para 
      nosotros, porque viven como los animales.
           Hagamos punto y os contaremos otros hechos hacia Poniente. Micer 
      Nicols, micer Mafeo y micer Marcos vivieron un ao en esta ciudad por un 
      hecho que es intil mencionar. Y prosigamos a sesenta jornadas hacia 
      Poniente.



      - LXIII -
      De la ciudad de Eina
           Partiendo de Campici, se cabalgan doce jornadas hasta llegar a una 
      ciudad llamada Eina, que est limitando con el desierto de arena hacia 
      tramontana y pertenece a la provincia de Tangut. Los indgenas son 
      idlatras. Tienen ganado caballar y lanar. Se cran excelentes halcones 
      laneros, alfaneques o negris. Viven de la agricultura y no se dedican al 
      comercio.
           En esta ciudad hay que abastecerse para cuarenta das, pues en 
      dejndola se atraviesa un desierto haca Poniente durante cuarenta das, 
      donde no hay ni habitaciones, ni ventas, ni rastros humanos, ms que en 
      verano en los valles y montaas. Se encuentran, sin embargo, a menudo 
      burros salvajes y animales extraos. Hay tambin bosques de pinos. Despus 
      de cuarenta das por este desierto se llega a una provincia hacia 
      Poniente, y oiris cul.



      - LXIV -
      De la ciudad de Caracoron
           Caracoron es una ciudad que tiene tres millas de circunferencia. Es 
      la primera plaza fuerte que los trtaros arrebataron al enemigo al salir 
      de su patrimonio. Os contar las gestas de los trtaros de cmo 
      conquistaron al mundo y cmo realizaron su expansin. Los trtaros vivan 
      hacia Poniente en los alrededores de Ciorcia; en esta regin haba una 
      gran llanura pelada, sin habitaciones ni ciudades ni fortalezas: pero los 
      pastos eran excelentes, los ros caudalosos. No tenan seor, pero es lo 
      cierto que pagaban un tributo a un seor que en su idioma llamaban Khan, 
      lo que en espaol significa el gran seor. Y fue ste el Preste Juan, del 
      cual hablan todos en el gran Imperio. Los trtaros le daban una renta de 
      diez cabezas de ganado, y adivino que se multiplicaron, y cuando esto vio 
      el Preste Juan, decidi dividirlos en varias regiones. Envi a ellas para 
      regentarlos a sus barones. Y cuando los trtaros oyeron lo que haca con 
      ellos el Preste Juan, montaron en clera. Emigraron entonces todos juntos 
      y fueron hacia el desierto de tramontana, adonde el Preste Juan no poda 
      ni alcanzarles ni perjudicarles. Se declararon en rebelin, no pagaron ya 
      sus alcabalas y as quedaron por algn tiempo.



      - LXV -
      De cmo Gengis fue el primer Khan de los trtaros
           Y sucedi que en el ao de 1187 de la Encarnacin de Jesucristo los 
      trtaros eligieron como rey a un hombre que en su lengua se llamaba Gengis 
      Khan. Era hombre de gran valor, de buen sentido y valiente como el que 
      ms. Y cuando le eligieron rey, todos los trtaros del mundo que se 
      hallaban desparramados en pases extranjeros se llegaron a l y le 
      aclamaron como gran seor. Y Gengis Khan mantena su autoridad franca y 
      llanamente. Los trtaros acudieron numerossimos, y cuando Gengis Khan vio 
      que haba tal multitud, se calz las espuelas, se arm de arco y coraza y 
      fue a la conquista de otras partes del reino. Y conquistaron ocho jornadas 
      de tierra. Pero como con los vencidos usaba de clemencia y no les haca 
      dao alguno, se sumaban a sus huestes y proseguan la conquista de otros 
      pueblos. De esta manera conquistaron la multitud de pueblos que habis 
      odo mencionar, y las gentes, viendo el buen gobierno de este seor y su 
      bondad, se sometan voluntariamente a l. Cuando tuvo como sbditos a 
      tanta multitud de gentes capaces de cubrir la tierra entera, dijo que 
      quera conquistar la mayor parte del mundo. Entonces envi emisarios al 
      Preste Juan, y esto fue en el ao 1200 del nacimiento de Cristo. Y le 
      propuso de tomar por esposa a su hija. Cuando el Preste Juan oy que 
      Gengis Khan le peda la mano de su hija: Cmo no tiene vergenza Gengis 
      Khan de pedirme a mi hija por mujer? No sabe l, por si acaso, que es mi 
      siervo y vasallo? volved a l y decidle que antes quemara a mi hija que 
      drsela por esposa. Decidle tambin que le condeno a muerte por traidor y 
      desleal a su seor. Luego inst a los embajadores que se fueran y no 
      volvieran a reaparecer ms en su presencia. Partieron los emisarios a toda 
      prisa y no pararon hasta hallarse en presencia de su seor, contndole 
      cuanto les haba dicho el Preste Juan, sin omitir palabra.



      - LXVI -
      De cmo Gengis Khan arma su gente para ir contra el Preste Juan
           Y cuando Gengis Khan oy las palabras violentas que Juan pronunciara 
      contra l, parecile que de rabia iba a estallrsele el corazn dentro del 
      pecho, pues os repito que era un gran seor. Y habl enfurecido a los que 
      le rodeaban, diciendo que todo lo abandonara, su dominio y seora, si no 
      le hiciera pagar bien caro al Preste Juan la afrenta que le haba hecho, y 
      que pronto le demostrara si era o no su siervo. Y reuniendo a su gente, 
      junt el mayor ejrcito que nunca se viera, con todos los armamentos 
      temibles de que dispona, e hizo saber al Preste Juan que iba en contra 
      suya con todas sus fuerzas y que se preparara a defenderse. Cuando el 
      Preste Juan supo que vena contra l con todas sus huestes, dijo con aire 
      socarrn que aquello no era nada, que no eran guerreros y que no haba por 
      qu temerles; sin embargo, se prepar con un esfuerzo suprerno, no 
      queriendo morir de muerte infame, e hizo convocar a todas las gentes de 
      pases extranjeros. As reuni a un numeroso ejrcito. Y de este modo se 
      preparaban de una parte y otra. Y Gengis Khan despleg sus fuerzas en una 
      gran llanura llamada Tangut, que perteneca al Preste Juan. Y all sent 
      sus reales. Y eran sus hombres en tan gran nmero que no podan contarse. 
      All supo con regocijo que el Preste Juan vena a su encuentro y holgse 
      de que fuera en esta bella y ancha llanura donde poda librar una gran 
      batalla; ya le tardaba en luchar cuerpo a cuerpo con l. Y dejemos a 
      Gengis Khan y sus huestes y volvamos al Preste Juan.



      - LXVII -
      De cmo el Preste Juan, con sus gentes, fue al encuentro de Gengis Khan
           Y cuentan que cuando el Preste Juan supo que Gengis Khan vena a su 
      encuentro con toda su gente, caminaron tanto hasta llegar a la llanura de 
      Tangu t y asentaron el campamento a la vera del de Gengis Khan, a 20 
      millas de distancia. Cada ejrcito descans para estar dispuesto el da de 
      la batalla.
           Y as, prontos a la lucha, esperaban los dos ejrcitos. Un da Gengis 
      Khan hizo venir a su presencia a sus astrnomos, el uno cristiano y el 
      otro sarraceno, y les hizo decir cul sera el vencedor en la contienda. 
      Los astrlogos consultaron los signos de las estrellas. El astrlogo 
      sarraceno no supo decirle la verdad, pero el cristiano fue ms feliz y se 
      la ense abiertamente. Cogi una caa, que parti en dos pedazos iguales, 
      y las puso de un lado y otro sin que nadie las tocara. La una llevaba una 
      inscripcin con el nombre de Gengis Khan y la otra con el del Preste Juan. 
      Y dijo a Gengis Khan: Seor, mirad esta caa que lleva vuestro nombre, 
      as como la otra del Preste Juan; cuando hayamos hecho nuestras 
      invocaciones de las dos, la que venza es la que indicar el que gane la 
      batalla. Gengis Khan dijo que ansiaba ver el resultado, y apresuraron la 
      experiencia lo antes posible. Los astrlogos tomaron el salterio y leyeron 
      ciertos salmos e hicieron sus invocaciones. Entonces la caa de Gengis 
      Khan, sin que nadie la tocara, se puso encima de la del Preste Juan. Y 
      cuantos presenciaron el hecho esto vieron. Y vstolo, Gengis Khan no caba 
      de gozo y alegra. Y como tena a los cristianos por hombres honrados, les 
      colm de honores y les tuvo la mayor consideracin como caballeros 
      honestos y veraces.



      - LXVIII -
      De la gran batalla entre el Preste Juan y Gengis Khan
           Despus de dos das, las dos partidas se armaron y batieron 
      duramente. Y fue la batalla ms grande y encarnizada que jams vio el 
      gnero humano. Y hubo grandes bajas de una parte y otra, mas al fin venci 
      GengisKhan la batalla y en ella pereci el Preste Juan y fue desposedo, y 
      Gengis Khan continu sus conquistas. Despus de la victoria rein seis 
      aos Gengis Khan y se apoder de castillos, ciudades y provincias. Mas al 
      cabo de seis aos fue a un castillo llamado Coagin y fue herido por una 
      flecha en la rodilla, de cuyas resultas muri. Y fue esto una gran 
      desventura, porque era sabio y valiente.
           Os he contado de cmo los trtaros eligieron a su primer gran seor, 
      de cmo vencieron al Preste Juan. Ahora os contar de sus usos y 
      costumbres.



      - LXIX -
      Relato de los Khanes que reinaron despus de Gengis Khan
           Despus de Gengis Khan rein Cui-Khan; el tercero, Batui-Khan; el 
      cuarto, Ocati-Khan; el quinto, Mongukhan; el sexto, Cublai-Khan, que es el 
      ms grande y poderoso de todos ellos, pues todos juntos no tuvieron tan 
      gran poder como este Cublai, y aun ms que todos los emperadores 
      cristianos, moros y sarracenos no podrn tener ni tendrn tanto poder como 
      Cublai. Y os lo demostrar en este libro.
           Sabed en verdad que todos los grandes seores que descienden de la 
      dinasta de Gengis Khan son sepultados a su muerte en la montaa llamada 
      Altai. Cuando mueren los grandes seores de los trtaros, aunque se hallen 
      a cien jornadas de esta montaa, convienen en que les lleven all. Y es 
      gran maravilla que cuando el cuerpo de estos seores es llevado a esta 
      montaa -aunque est a cuarenta das de distancia-, todos los hombres que 
      encuentra el cortejo fnebre a su paso son pasados por las armas y 
      atravesados por una espada por los que conducen el cadver, que les dicen: 
      Id a servir a vuestro seor al otro mundo, pues creen firmemente que el 
      que as muere ir al lugar de la bienaventuranza a servir a su seor. Y la 
      misma suerte corren los caballos: cuando muere el gran seor, sus mejores 
      caballos son sacrificados para que vayan a servirle al otro mundo. Y sabed 
      que cuando fin Mongu-Khan, ms de 20.000 hombres murieron hallndose al 
      paso del cuerpo que llevaban a la sepultura.
           Ms cosas os contar de los trtaros: los trtaros viven en invierno 
      en llanuras frtiles y regiones templadas, en donde hay buenos pastizales 
      para su ganado. En verano viven en lugares frescos de la montaa y en el 
      valle, en donde encuentran agua, bosques y pastos para las majadas. Tienen 
      casas de madera, que recubren de fieltro, de forma cilndrica, y que 
      transportan con ellos adonde van. Atan las vigas con tanto orden, que son 
      fcilmente transportables. Y cuando arman y tienden sus casas colocan la 
      puerta hacia el Medioda. Tienen carretas cubiertas de fieltro oscuro, as 
      que cuando llueve no se estropea nada en su interior. Estos carros son 
      uncidos por bueyes o tirados por camellos, sobre ellos llevan a sus 
      mujeres e hijos. La mujer es en el hogar la que compra, vende o fabrica 
      todo lo necesario al amo de la casa y a la familia, pues los hombres no se 
      ocupan ms que de caza, guerra y cetrera.
           Viven de carne, leche y caza. Comen ratas de faran, de las que 
      abundan en las llanuras y por doquier. Comen indistintamente carne de 
      caballo y de perro, es decir, toda clase de carne, y beben de la leche de 
      yegua. Se guardan muy bien de tocar a la mujer del prjimo, pues esto lo 
      tienen por gran villana. Las damas son buenas y leales con sus barones y 
      son sumamente habilidosas en los quehaceres de la casa. Los matrimonios se 
      hacen del siguiente modo: cada hombre tiene derecho a tener hasta cien 
      mujeres si le place y tiene con qu mantenerlas. Los maridos pagan la dote 
      a la suegra y la mujer no da nada al marido. Pero tienen a la primer mujer 
      por la mejor y la ms venerable. Tienen ms hijos que los dems hombres 
      por el nmero de mujeres que poseen. Toman por esposas a sus primas y a 
      sus madrastras. Se casan tambin con sus cuadas, siempre que haya muerto 
      el hermano, y cuando se casan, celebran las bodas con mucho boato.



      - LXX -
      Del dios de los trtaros y de su ley
           Y sta es la ley: creen en un solo dios, que llaman Nacygai; le dicen 
      el rey terrestre que cuida de sus hijos, su trigo y su ganado. Sienten por 
      l el ms profundo respeto y cada cual tiene uno de estos dioses en sus 
      casas. Lo representan en general moldeado con fieltros y trapos, y tambin 
      a su mujer e hijos. Le sientan a la mujer a la izquierda y los hijos 
      delante. Cuando comen, como acto de veneracin, le untan la boca al dios 
      con carne gorda, y a su mujer e hijos, y siembran pan ante la puerta de su 
      casa. Hecho esto, dicen que el dios y su familia han tenido su parte. 
      Luego se ponen ellos mismos a comer y a hacer sus libaciones. Beben leche 
      de yegua, pero la preparan de tal suerte que parece vino blanco y que es 
      riqusimo. A ste le llaman chemis.
           Sus avos son los siguientes: los ricos visten con pao de oro y 
      brocatel de seda y grodetures, sombreros de cebelinas, armio y zorro; 
      todo su indumento es magnfico y de gran precio.
           Sus armas son el arco, la espada y la maza. Pero se sirven ms del 
      arco que de otra arma, porque son excelentes arqueros. En la espalda 
      llevan una armadura de cuero de bfalo u otras pieles muy bien curtidas.
           Son magnficos hombres de armas y valientes guerreros, y pueden 
      resistir ms que otros mortales. Muchas veces, cuando estn en campaa, 
      resisten hasta un mes sin comer, y se sustentan tan slo con leche de 
      yegua y algo de carne de perdiz. Su caballo pastar lo que halle, pues no 
      est acostumbrado ni a la cebada ni la paja. Son muy disciplinados y 
      obedientes a su seor, y cuando estn en campaa pasan la noche a caballo, 
      armados de pies a cabeza; el caballo pace las hierbas que encuentra al 
      paso. Son aguerridos, curtidos, incansables en la faena y la gente mejor 
      preparada para conquistar reinos e imperios.
           Se dividen jerrquicamente en la siguiente forma: cuando un seor de 
      los trtaros va a la guerra lleva 100.000 jinetes y los distribuyen en el 
      siguiente orden: cada 10 hombres tienen un jefe, un grupo de un centenar 
      tiene otro jefe, otro manda a 1.000 hombres y otro a 10.000, de suerte que 
      el general no necesita reunir en consejo ms que a 10 hombres. El que 
      tiene a su cargo a 10.000 no tiene que hacerlo ms que con 10 y el de cien 
      con otros tantos, y as cada uno, respectivamente, obedece a su jefe 
      inmediato. Cuando el seor de 100.000 hombres quiere mandar slo a un ala 
      de su ejrcito, manda venir al jefe de los 10.000 hombres, que le entrega 
      1.000, y el jefe de los 10.000 manda al jefe de 1.000 que le proporcione 
      10 hombres, y el jefe de 100 manda al de 10, y cada uno lleva contingente 
      a la parte de 1.000 hombres y saben cunto le pueden dar y obedecen 
      ciegamente al mandato ms que a nadie en el mundo. Al conjunto de 100.000 
      hombres le llaman Tut y a los 10.000 un Toman, y los Tomanes se 
      pueden contar por millares, por centenas y por docenas. Y cuando el 
      ejrcito va a una accin, sea en la montaa o en el llano, manda 200 
      hombres de viga, llamados excaregaites, as detrs como delante. Y esto 
      lo hacen para evitar una sorpresa. Cuando van muy lejos a guerrear no 
      llevan armamento: llevan dos botellas de cuero, en donde ponen la leche 
      para beber, y una pequea cacerola para los vveres, y la tienda de 
      campaa para guarecerse en tiempo de lluvia. Os dir que cuando es 
      menester cabalgan hasta diez das sin vveres y sin encender fogatas; 
      viven de la sangre de sus caballos, a los cuales les pinchan una vena y 
      chupan esa sangre sin desmontar de ellos. Tambin llevan la leche 
      congelada como una especie de pasta seca, de modo que al mojarla se 
      derrite en el agua y les sirve de bebida sustanciosa.
           Cuando se baten con sus enemigos los vencen de la siguiente manera: 
      simulan la huida y de pronto se vuelven y asaltan al enemigo. Tienen 
      amaestrados a sus caballos de modo que se vuelven al enemigo como si 
      fueran perros. As que cuando el enemigo los cree vencidos y en huida es 
      l el que est perdido. Y cuando los trtaros ven que han conseguido matar 
      algunos hombres y caballos, presos de nuevo ardor, combaten tan 
      valientemente que vencen al enemigo.
           Todo lo que os he contado se refiere a las usanzas y costumbres de 
      los trtaros antiguos; pero al presente se han envilecido. Las costumbres 
      de Catai son las de los idlatras; las que se practican hacia Levante son, 
      en cambio, a la manera sarracena.
           Administran la justicia del siguiente modo: cuando algn hombre roba 
      algn objeto insignificante, pero que con ello perjudica a otro, se le dan 
      siete bastonazos, o 37, o 47, hasta 107, segn valga la cosa robada, y a 
      algunos les suele costar la vida. Si roban un caballo les condenan a ser 
      cortados por medio de una espada. Si el ladrn tiene con qu pagar, paga 
      nueve veces el valor del objeto robado, y entonces es dejado en libertad.
           Cada seor y los propietarios de cierta cantidad de ganado lo hacen 
      marcar con un sello o una cifra: as hacen con los caballos, las yeguas, 
      los camellos, las vacas, los toros y otros animales. Luego los sueltan 
      para que pasten, sin el cuidado de ningn pastor; si por casualidad se 
      mezclan los rebaos, cada uno devuelve la pieza, segn la marca que lleva, 
      al propietario. Los corderos, carneros y cabras estn al cuidado de un 
      pastor. Todo este ganado es grande y gordo y presenta hermosos ejemplares.
           Os dir otra curiosa usanza que tienen, y que se me olvid contaros: 
      cuando entre dos vecinos hay uno que ha perdido un hijo de cuatro aos o 
      ms y al otro se le ha muerto una hija, los casan juntos. Dan la muchacha 
      muerta al hijo difunto por esposa y hacen levantar acta de ello. Luego 
      queman el documento, y el humo que se levanta en los aires dicen que va 
      hacia el hijo, al otro mundo, a atestiguar que se tengan por marido y 
      mujer. Luego celebran un gran festn y desparraman las viandas por aqu y 
      por acull, diciendo que de ello participan sus hijos en el cielo. Tambin 
      hacen pintar en un papel el retrato del hijo y caballos y gualdrapas y 
      monedas, que queman igualmente, y dicen que todas estas cosas que hicieron 
      quemar sern propiedad de sus hijos en el otro mundo. Y hecho esto, se 
      consideran parientes y se tratan con cario, como si sus hijos vivieran en 
      realidad.
           Os he contado extensamente las costumbres de los trtaros; pero an 
      queda que contaros las gestas del Gran Khan, que es el gran seor de todos 
      los trtaros de su poderosa corte imperial; pero os lo contar en este 
      libro en su tiempo y lugar, pues son narraciones interesantes de contar.
           Y volvamos a la gran llanura en donde nos hallbamos cuando empec a 
      contaros las costumbres de los trtaros.





      - LXXI -
      De la llanura de Bargu y de varias costumbres de los indgenas
           Alejndonos de Caracoren y de Altai, en donde ponen los cuerpos de 
      los trtaros, nos dirigimos a una regin llamada Bargu, que tiene de 
      extensin cuarenta jornadas.
           Los habitantes se llaman Mecrit y son salvajes. Viven del pastoreo y 
      de la caza. Cabalgan ciervos. Las costumbres son las de los trtaros. Son 
      vasallos del Gran Khan. Desconocen el trigo y el vino. En verano se nutren 
      de venado y pjaros, pero en invierno carecen de todo, por el fro 
      intenso. Y cuando se cabalgan cuarenta jornadas se llega al Ocano. All, 
      en las montaas, anidan los halcones marinos, pues no hay ni mujeres ni 
      hombres ni bestias ni pjaros, a excepcin del llamado Bargherlac, que 
      es alimento de los halcones. Es del tamao de la perdiz; sus patas, como 
      las de los loros; la cola, como la de la golondrina, y vuelan muy bien, y 
      cuando el Gran Khan desea tener halcones peregrinos los reclama a esa 
      comarca, pues nacen en una isla que hay en el mar, as como los 
      gerifaltes. Esta comarca est situada tan a Septentrin, que la estrella 
      del Norte queda un poco atrs hacia el Medioda. Los gerifaltes nacen en 
      esta ciudad en tanta abundancia, que el Gran Khan tiene cuantos quiere. 
      As, que los cristianos que los traen de sus tierras no los llevan al Gran 
      Khan, sino a Argn, seor de Levante.
           Ya os hemos referido todo lo concerniente a la provincia de 
      Septentrin hasta el Ocano. Volveremos atrs hasta el Gran Khan, en una 
      provincia llamada Campici.



      - LXXII -
      Del gran reino de Erginul
           Cuando se deja Campici, del cual os he hablado ya, se marcha cinco 
      jornadas por un camino donde se oyen hablar ciertos espritus malignos, y 
      al cabo, hacia Levante, se encuentra el gran reino llamado Erginul. 
      Pertenece al Gran Khan; forma parte de la provincia de Tangut, que est 
      dividida en varios reinos. Los habitantes son cristianos nestorianos, 
      idlatras y mahometanos. Son muchas las ciudades que hay en ella, y la 
      capital es Erginul. De esta ciudad se va al pas de Catai.
           Yendo al Catai se encuentra al paso una ciudad llamada Cilingiu. La 
      provincia tambin se denomina as. Aqu tambin hay numerosas villas y 
      fortalezas. Tambin forman parte de Tangut y pertenecen al Gran Khan.
           Hay otros salvajes, con astas enormes y magnficos pelos largos, 
      salvo en la espalda, y pintados de blanco y negro. Tienen el pelamen de 
      tres palmos de largo. Los naturales han domesticado varios de estos toros; 
      los cogen salvajes y se reproducen de tal modo que tienen gran cantidad de 
      ellos. Con ellos cazan y trabajan, y como tienen mucha fuerza rinden el 
      doble trabajo que los dems animales.
           En esta regin se produce el almizcle mejor y ms fino. Sabed que el 
      almizcle se recoge as: hay un animalito del tamao de una gacela, que 
      tiene el pelo muy spero, las patas de gacela, sin cuernos, con cola de 
      gacela, cuatro dientes, dos abajo y otros dos en la mandbula superior, de 
      tres dedos de largo y muy puntiagudos. Van siempre por parejas. Es un 
      hermoso animal. Cuando se le apresa, el animal tiene escondido en el medio 
      del vientre, en una bolsita entre el cuero y la carne, el humor, que se 
      corta con el pellejo y se aparta, y este humor es el almizcle, del que 
      mana una fragancia muy persistente. En esta regin lo hay en cantidad.
           Los naturales viven de la industria y del comercio, y tienen trigo en 
      abundancia. Es una provincia grande de veinticinco jornadas. Hay faisanes 
      dos veces mayores que los nuestros, del tamao de un pavo real. Tienen la 
      cola de lo palmos de larga y comnmente de nueve, ocho y siete, por lo 
      menos. Los hay tambin ms pequeos y como el faisn de nuestra tierra. 
      Hay inmensa variedad de pjaros de los ms bellos matices y colores.
           Los naturales son idlatras. Son gruesos, tienen la nariz roma y el 
      pelo negrsimo. Son barbilampios, excepto algn que otro pelo en la 
      barbilla. Las mujeres no tienen ningn bello; slo tienen pelos en la 
      cabeza. Son blancas, de hermosa piel y de miembros proporcionados. Son muy 
      inclinados a la lujuria y tienen cantidad de mujeres, y ni sus leyes ni 
      costumbres son contrarias a eso. Pueden tomar cuantas mujeres quieran y 
      cuantas puedan mantener. Si hay una mujer hermosa y de humilde condicin, 
      la toman por su hermosura los ms conspicuos varones y hombres notables de 
      gran prestigio; por ello dan dinero a la madre segn lo estipulen.
           Proseguiremos nuestro viaje y hablaremos de otra provincia hacia 
      Levante.



      - LXXIII -
      De la provincia de Grigaia
           Dejando a Arginul y yendo hacia Levante durante ocho jornadas, se 
      encuentra una provincia donde hay numerosas villas y castillos, y es la de 
      Tangut. La ciudad principal se llama Calaciai. Los naturales son idlatras 
      y hay tres iglesias de cristianos nestorianos. Son feudatarios del Gran 
      Trtaro. Hacen camelotes de piel de camello, blancos, buenos y de la mejor 
      calidad. De all los llevan a los mercaderes de todos los pases, a Cati y 
      a todas partes.
           De esta provincia iremos a otra hacia Levante, que llaman Tenduc, 
      entrando en las tierras del Preste Juan.



      - LXXIV -
      De la provincia de Tenduc
           Tenduc es una provincia de Levante rica en castillos y ciudades. 
      Pertenece el Gran Khan, pues los descendientes del Preste Juan son sus 
      vasallos. Su capital es Tenduc. El rey de esta provincia desciende del 
      Preste Juan y l mismo se da este nombre. Es cristiano; su nombre es 
      Georgie. Gobierno en nombre del Gran Khan, pero no sobre el dominio del 
      Preste Juan: tan slo en una parte de l, pues el Gran Khan dio por 
      esposas a sus hijas y parientas a los reyes que descienden del Preste 
Juan.
           En esta provincia se encuentran las piedras de las que se saca el 
      cobalto, y las hay de excelente calidad. Tejen camelotes muy finos de piel 
      de camello. Viven del pastoreo y de la agricultura. Tambin parte de entre 
      ellos se dedican al comercio y a la industria.
           El seor es cristiano, como os he dicho ya; pero en la poblacin hay 
      idlatras en gran nmero y hombres que adoran a Mahoma. Hay una clase de 
      gente llamada Argn, que quiere decir en espaol guasmul, es decir, 
      mestizos de dos tribus: la de Tenduc, idlatra, y la mahometana. Son muy 
      hermosos, mucho ms que los dems del pas; ms finos, ms cultos y 
      hbiles comerciantes. Sabed que en esta provincia viva el sabio maestro 
      del Preste Juan cuando ste reinaba sobre los trtaros y todas las 
      provincias y reinos circunvecinos. Y an moran ah sus descendientes, y el 
      Georgie que os nombr es de la estirpe del Preste Juan y hered de la 
      seora del mismo. Es el lugar que en nuestro pas llamamos Gogo y Magogo, 
      pero ellos lo llaman Ung y Mungul. Y en cada una de estas provincias hay 
      una familia de esta gente: en Ung los gogos, y en el Mungul los trtaros.
           Y cabalgando por esta provincia siete jornadas hacia Levante, hacia 
      Catai, nos encontramos con varias ciudades y castillos, en donde adoran a 
      Mahoma y a los dolos; pero an existen algunos cristianos nestorianos.
           Viven del comercio y la industria. Fabrican el brocado de oro, que 
      llaman nascisi, fin y nac, y paos de seda de varias suertes; tambin 
      tejen el brocatel de seda y oro y bayetas de lana de muchas clases.
           Son vasallos del Gran Khan. Hay una ciudad llamada Sindaciu; en sta 
      se hacen trabajos de toda especie de talabartera y los arreos necesarios 
      del ejrcito. En una montaa de esta provincia hay un lugar llamado Ydifu, 
      en el cual hay filones argentferos, de los cuales se saca muchsima 
      plata. Tambin tienen caza en abundancia.
           Abandonaremos esta provincia y ciudad para irnos a tres jornadas y 
      llegar a una ciudad llamada Ciagannor, en la cual hay un gran palacio, que 
      pertenece al Gran Khan, y es la residencia de predileccin del gran seor, 
      porque hay lagos y ros llenos de cisnes. En el llano hay grullas, 
      faisanes y perdices y toda clase de pjaros. Y por eso el Gran Khan la 
      habita de preferencia; ah se complace en cetrear con el gerifalte y el 
      halcn, y es uno de sus entretenimientos favoritos. Hay cinco clases de 
      grullas: una negra, como los cuervos, y de gran tamao; la otra, toda 
      blanca, las alas preciosas, con plumaje lleno de ojos redondos como la 
      cola del pavo real, pero de color dorado; la cabeza es negra y roja, el 
      cuello negro y blanco y largusimo. La tercera especie es semejante a la 
      nuestra; la cuarta, pequea, con un penacho rojo y el cuerpo negro. La 
      quinta es gris, con la cabeza bermeja y negra, el cuerpo grande y bien 
      plantado.
           En esta ciudad hay un valle, en donde el Gran Khan ha hecho construir 
      varios pabellones para criar pjaros, que llamamos perdices reales. Las 
      hacen guardar, y hay en cantidad fabulosa, y cuando viene a cazar tiene 
      todas las que quiere a su albedro.
           Y nos iremos hacia tramontana y Nordeste hacia donde sopla el viento 
      griego:



      - LXXV -
      De la ciudad de Ciandu y del maravilloso palacio del Gran Khan
           Y cuando nos alejamos de la ciudad arriba mentada por espacio de tres 
      jornadas, llegamos a otra llamada Ciandu, que ha fundado el Gran Khan. 
      Este Khan se llama Cublai-Khan.
           En esta ciudad elev un palacio de mrmol y piedras, cuyas alas y 
      estancias estn enteramente doradas.
           Es maravillosamente bello y bien decorado. Desde este alczar parte 
      una muralla que tiene cerca de 16 millas de circunvalacin, en cuyo 
      recinto hay fuentes, ros y valles. El Gran Khan ha reunido en l toda 
      suerte de animales: ciervos, corzos y gamos, que dan en pasto a los 
      gerifaltes y halcones, que aqu tiene en nmero de 200. l mismo va a 
      verlos una vez por semana y va galopando por esta pradera, que corre a lo 
      largo del muro, y muy a menudo trae consigo un leopardo en la grupa de su 
      caballo. As se divierte en ver cmo los ciervos son devorados por los 
      gerifaltes.
           Sabed que en esta pradera cercada de muros ha hecho construir un 
      palacio de vigas, pero dorado en su interior y decorado con toda especie 
      de aves y pjaros, hbilmente recortados sobre el oro. La armazn es de 
      caas y tablones barnizados, tan bien unidos que el agua no puede echarlos 
      a perder. Estos tablones son de ms de tres palmos de espesor por 10 a 15 
      de longitud. A veces su longitud cubre toda la casa de un lado a otro; el 
      palacio est enteramente compuesto de estas caas doradas y vigas y 
      dispuesto en tal forma que el Gran Khan puede hacerlo desarmar cuando 
      quiere, y est ligado por 200 gruesos cordones de seda.
           En l habita el Gran Khan tres meses del ao: junio, julio y agosto. 
      Porque no hace calor y porque goza con la estancia en l. En estos tres 
      meses se arma el pabelln de caa, que luego se desarma en los dems meses 
      del ao. As lo hizo construir, para armarle y desarmarle. El Gran Khan 
      abandona el da 28 del mes de agosto de cada ao la ciudad y el palacio. Y 
      os dir el por qu ms adelante.
           Tiene una cuadra de caballos y yeguas blancas como la nieve (jams de 
      otro color), en nmero de 10.000; no puede beber de la leche de estas 
      yeguas ms que el Gran Khan y sus allegados que sean de la familia del 
      emperador y su estirpe. Y slo otra categora de gente tiene este 
      privilegio, y son los llamados Horiat, por especial favor acordado 
      despus de una gran victoria ganada antao por ellos con Gengis Khan.
           Y os digo que honran tanto a estas yeguas blancas, que si un gran 
      seor las encuentra a su paso cuando las llevan a pastar, nunca pasara 
      por en medio de ellas, sino ceder el paso. Y los astrlogos y los dolos 
      han sugerido al Gran Khan que cada ao el 28 de agosto hay que regar la 
      tierra y desparramar en el aire esa leche para que la beban los espritus. 
      Y los dolos dijeron que as los espritus protegeran a sus mujeres, sus 
      ganados, su trigo y sus casas y hacienda.
           De ah se traslada el Gran Khan a otra residencia.
           Pero os contar un milagro, que he tardado en referiros: sabed que 
      estando el Gran Khan en su palacio hubo una gran nevada y muy mal tiempo. 
      Tena un sabio astrlogo y un brujo, que por su sabidura y sus 
      sortilegios hacan despejar las nubes sobre su palacio, de modo que all 
      nunca haca mal tiempo, aunque todo alrededor reinara la tormenta. Estos 
      sabios se llamaban Tebet y Quesmur y eran de familia idlatra. Eran 
      maestros en artes diablicas y en hechizos, pero hacan creer que el poder 
      de encantamiento era debido a su santidad y al caso que los dioses hacan 
      de ellos. Estos hombres tienen por costumbre, cuando hay un condenado a 
      muerte, de hacerle cocer y comerle luego; pero si hubiere muerto de muerte 
      natural, entonces no lo comen. Y estos bacsis logran con sus sortilegios 
      hacer el milagro siguiente: cuando el Gran Khan est sentado en la inmensa 
      sala en su estrado alto y ponen las copas llenas de vino y de leche y 
      otras bebidas en el suelo, en medio de la sala, a 10 pasos de la mesa, 
      estos bacsis hacen, por sus artificios y encantamientos, que esas copas 
      llenas se levanten del suelo y se posen ellas solas ante el Gran Khan, sin 
      que nadie las toque. De este hecho pueden atestiguar ms de 10.000 hombres 
      que lo presenciaron. Y los hombres sabios que entienden de nigromancia os 
      dirn que esto puede hacerse.
           Tambin os digo que cuando vuelven estos bacsis de las fiestas de sus 
      dolos, le dicen al Gran Khan: Seor, el tal dolo desea se celebre la 
      tal fiesta en su honor. Y nombran al dolo que desean honrar, y aaden: 
      Sabed, gran seor, que este dolo tiene por costumbre traer el mal tiempo 
      y las calamidades que destruyen a nuestro ganado, y el granizo y el 
      pedrisco, y si no se le ofrecen holocaustos nos mira airado; por eso os 
      pedimos nos deis tantos carneros de cabeza negra, tanto incienso, tanta 
      madera de zbila y tanto de esto y tanto de lo otro para que podamos 
      inmolar y sacrificar con gran pompa a nuestro dolo para que nos proteja. 
      Y los bacsis se lo dicen a los barones que rodean al Gran Khan y a sus 
      mayordomos y consiguen cuanto piden para honrar la fiesta de sus dolos. 
      Entonces hay gran jubileo, con cantos y letanas. Inciensan y perfuman de 
      especies el ambiente, hacen cocer la carne y la presentan a los dolos, 
      derramando el jugo aqu y all, para que as se alimenten. Y as es como 
      los honran en sus ceremonias. De modo que cada dolo tiene su fiesta en un 
      da determinado, como nuestros santos, pues tienen grandes templos, 
      abadas y monasterios, que forman pequeas ciudades, en las que hay ms de 
      2.000 monjes que viven ms honestamente que los dems ciudadanos.
           Estos monjes llevan afeitada la cabeza y la barba. Celebran una 
      ceremonia con cantos y luces, con la pompa que jams podris figuraros. 
      Entre ellos hay algunos que pueden casarse; por lo general lo hacen y 
      tienen muchos hijos.
           Hay otra suerte de religiosos, llamados sensin, que guardan 
      rigurosa abstinencia y llevan una vida ejemplar. No comen en toda la vida 
      ms que smola, que es el afrecho o restos que quedan en la cscara del 
      trigo. Esto lo meten en remojo en agua caliente algn tiempo y luego comen 
      esa papilla. Ayunan varias veces al ao y no toman otra cosa que esa 
      smola. Tienen grandes y numerosos dolos y a veces adoran al fuego. Los 
      seglares dicen que los que viven en tan grande abstinencia y de vida tan 
      estrecha son como los ratarinos, porque adoran los dolos de manera 
      diferente a la suya y dicen que son locos, porque afligen as a sus 
      cuerpos. Tienen un gran respeto por ellos. stos no tomaran mujer por 
      nada en el mundo. Y se tonsuran la cabeza y la barba. Llevan vestidos 
      negros y blusas de estamea, y si fueran de seda las llevaran del mismo 
      color. Duermen sobre tablas de madera y llevan una vida austera.
           Sus iglesias e dolos son todos femeninos; es decir, que llevan 
      nombres de mujeres.
           Y dejemos este argumento para contaros los grandes hechos y 
      maravillas del gran seor de todos los trtaros el Gran Khan llamado 
      Cublai.



      - LXXVI -
      Donde trata de los hechos del Gran Khan que reina presentemente, llamado 
      Cublai Khan, de cmo rige a su corte y administra justicia; de sus gestas 
      y proezas
           Os quiero relatar en nuestro libro todas las grandes proezas y 
      maravillas del Gran Khan que reina en la actualidad, llamado Cublai, que 
      en nuestro idioma quiere decir el seor de los seores. Y lleva ese ttulo 
      justificadamente, pues es sabido de todos que es el hombre ms poderoso en 
      tierras, huestes y tesoros que jams haya existido desde Adn, nuestro 
      primer padre, hasta nuestros das.
           Os demostrar en mi libro lo que es un hecho.



      - LXXVII -
      De la gran batalla librada entre el Gran Khan y el rey Nayan, su to
           Sabed, en verdad, que desciende en lnea recta del emperador Gengis 
      Khan, y que por su descendencia debe ser el seor de todos los trtaros. 
      Hered la seora el ao 1256 del nacimiento de Cristo y empez a reinar 
      ese ao. Mereci el mando por su valor, sus proezas y su inmensa 
      sabidura, pues sus parientes se lo quisieron arrebatar, aunque la seora 
      le vena de derecho. Rein desde esa fecha cuarenta y dos aos, hasta el 
      ao 1298. Debe de tener ochenta y cinco aos. Antes de heredar el reino 
      tom parte en varios hechos de armas y fue bizarro capitn, y desde que 
      reina no ha hecho ms que una campaa, en el ao 1286, y os dir por qu.
           Un hombre que llamaban Nayan y era to de Cublai Khan, se vio, muy 
      joven an, dueo y seor de varias tierras y provincias, de suerte que 
      poda armar hasta 400.000 hombres. Sus antepasados haban sido antao 
      vasallos del Gran Khan, y l mismo lo era. Pero, como os cuento, era un 
      joven de treinta aos. Vindose tan gran seor, no quiso ms someterse al 
      Gran Khan, y pens en quitarle el poder. Entonces Nayan envi emisarios a 
      Caidu, que era otro grande y poderoso seor y sobrino del Gran Khan, de 
      natural rebelde, que tambin le odiaba. Le mand ponerse de su lado y que 
      fuera por otra parte a arrancarle su tierra y seoro al Gran Khan. Y 
      Caidu le respondi que estaba de acuerdo y pronto con sus gentes en la 
      fecha que le haba indicado para ir contra el Gran Khan. Y ste tena el 
      poder de armar a 100.000 hombres. Y tanto Nayan como Caidu se preparaban y 
      reunan cantidad de caballeros e infantes para ir en contra del Gran Khan.



      - LXXVIII -
      De cmo el Gran Khan fue al encuentro de Nayan
           No se inmut el Gran Khan al or tamaa felona, y como hombre 
      prudente y de gran valor se prepar con sus gentes y jur que no quera 
      llevar su corona ni reinar en sus tierras mientras no diera muerte a los 
      dos traidores. Y el Gran Khan hizo sus preparativos en veintids das, tan 
      secretamente, que tan slo su Consejo estaba enterado de ello. Reuni a 
      350.000 hombres y caballos y a 100.000 infantes; y an tuvo tan pocos, 
      porque stos guardaban al husped que tena en su casa, y sus otros 
      ejrcitos, que eran numerosos, estaban lejos, conquistando tierras y, por 
      consiguiente, no haba tiempo para reunirlos, pues si hubiera podido 
      reunir a todas sus fuerzas, hubiese tenido cuantos soldados quera y se 
      habra juntado una tal multitud, imposible de contar. Y entre estos 
      350.000 hombres estaban sus halconeros y otros que le rodeaban en su 
      corte. Cuando reuni a su gente hizo venir a los astrlogos para ver si 
      vencera al enemigo y si estaba destinado a aniquilarlos, y le 
      pronosticaron que hara cuanto se propusiera. Entonces el Gran Khan se 
      puso en camino con sus huestes y anduvieron veinte das, hasta llegar a 
      una llanura, donde se hallaba Nayan con toda su tropa, que consista en 
      400.000 hombres. Llegaron de madrugada, y tan secretamente, que el enemigo 
      ignor su llegada, porque el Gran Khan haba hecho ocupar sus caminos de 
      modo que nadie pudiera ir y venir sin caer prisionero. Y fue por lo que 
      los enemigos no sospecharon siquiera su llegada. Se hallaban muy cerca del 
      campo cuando Nayan, despreocupado en su tienda de campana, holgbase con 
      su mujer y regocijbase en su belleza, pues senta por ella gran pasin.



      - LXXIX -
      En donde empieza la batalla del Gran Khan y de su to Nayan
           Cuando lleg el alba del da sealado para librar la batalla, 
      apareci el Gran Khan en una plataforma, en la misma llanura donde Nayan 
      haba acampado (ajeno a lo que le esperaba, creyndose muy a salvo de toda 
      sorpresa). No haban tenido siquiera la precaucin de poner centinelas ni 
      vigas ni delante ni atrs. El Gran Khan surga de una plataforma, como os 
      dije, en un pabelln sujeto a cuatro elefantes. Su seera flotaba tan en 
      lo alto, que poda verse desde todas partes. Sus hombres alineados y 
      escalonados en orden de batalla a 30 millas a la redonda, envolvan el 
      campamento de Nayan por todos coltados. Cada hombre, a caballo con su 
      pen, lanza en ristre. Todos en plan de batalla, cercando al enemigo para 
      combatirle. Cuando Nayan y sus hombres se vieron acosados por el Gran 
      Khan, ciendo el campamento, quedaron atnitos. Corrieron a las armas. Se 
      armaron hasta los dientes y pronto se alistaron en plan de batalla.
           Una vez que las dos partes contrarias se hallaron frente a frente, se 
      procedi al ataque; entonces oyse sonar los clarines, taer instrumentos 
      de toda clase y cantar en alta voz. Porque las costumbres de los trtaros 
      predican que cuando estn listos en orden de batalla, no entran en l 
      hasta que los capitanes no suenan las ncaras; luego tocan sus atabales, 
      hacen msica de chirimas, de arpas y de lades, cantan cantos guerreros. 
      Por eso los cantos y sonidos se hacan or de una parte y de otra. De 
      pronto empezaron a tocar las ncaras del Gran Khan. Y cuando stas sonaron 
      se entabl la lucha, con arcos, espadas, mazas y juego de lanzas, y los 
      hombres de a pie tenan ballestas, ristres y otras armas, en cantidad. 
      Comenzaron la lucha, cruel y sangrienta; llovan flechas por doquier. Los 
      gritos y ayes lastimeros hendan el aire. Los caballeros y sus 
      cabalgaduras caan muertos a granel. Y los gritos y alaridos eran tan 
      grandes, que no se hubiera odo al dios tonante. Y como Nayan era 
      cristiano bautizado, su seera llevaba bordada la cruz de Cristo.
           Y para no prolongar el relato: Sabed slo que esta batalla fue la ms 
      grande y encarnizada que jams libraron los tiempos antiguos. Y jams 
      viose tal multitud de jinetes y soldados. Tantos murieron, que da horror 
      el recordarlo. La refriega dur desde la madrugada al medioda. Y el Gran 
      Khan sali vencedor. Cuando Nayan y sus soldados vieron que no podan 
      resistir, huyeron a cual mejor; mas nada les sirvi, pues le aprisionaron 
      con sus barones y sus soldados y todos sus armamentos, y tuvieron que 
      rendirse al Gran Khan.



      - LXXX -
      De cmo el Gran Khan hizo matar a Nayan
           Cuando el Gran Khan supo que Nayan haba cado prisionero, mand que 
      le dieran muerte. Le condenaron a morir de la manera siguiente: 
      envolvironle en un capote, y tanto le mantearon hasta darle la muerte. Y 
      as lo hicieron, porque no queran que la sangre del emperador se 
      derramara en tierra, ni que el sol y el aire lo vieran, pues sabed que 
      Nayan era de la estirpe del gran Seor.
           Cuando el Gran Khan venci la batalla, como os lo he referido, todos 
      los hombres de Nayan le rindieron pleito homenaje y le juraron fidelidad. 
      Pertenecan a cuatro provincias: primera, la Ciorcia; segunda, Cauli; 
      tercera, Barscol; cuarta, Sichintingin.
           Y despus que el Gran Khan hubo vencido en la batalla, hubo judos, 
      sarracenos e idlatras que no crean en Dios, que se burlaban de la cruz 
      que Nayan traa bordada en su pendn. Y decan a los cristianos: Mirad 
      cmo la cruz de vuestro Dios ayud a Nayan, que era cristiano! Y tanto se 
      mofaron y hacan burla de ello, que lleg hasta odos del Gran Khan, y el 
      Gran Khan ri severamente a los que se permitieron esas chanzas en su 
      presencia. E hizo venir a un grupo de cristianos que se hallaban en el 
      sitio y les consol diciendo: Con razn la cruz de vuestro Dios no ayud 
      a Nayan, porque, en su sabidura, saba que no era menester ayudarle 
      contra el derecho. Nayan fue desleal y traidor y se volvi contra su 
      seor; tuvo, pues, la suerte que se mereca. stas fueron las palabras 
      del Gran Khan a los cristianos con respecto a la cruz que Nayan llevaba en 
      su estandarte.



      - LXXXI -
      De cmo el Gran Khan vuelve a la ciudad de Cambaluc
           Despus de su victoria sobre Nayan volvise el Gran Khan a su capital 
      de Cambaluc, y all demor contento, en medio de grandes festejos. Otro 
      barn, llamado Caidu, que era tambin rey, al or la derrota de Nayan y su 
      muerte, mont en gran clera; mas se guard de preparar la guerra, pues 
      tema correr la misma suerte que Nayan.
           Ya os dije que sta fue la nica vez que l Gran Khan fue a la 
      guerra, pues para las dems empresas guerreras enviaba a sus hijos y a sus 
      barones; pero en aquella ocasin quiso ir en persona, porque la audacia de 
      aquel prncipe le pareci grave en demasa. Dejemos ya esta aventura y 
      volvamos a los hechos notables del Gran Khan.
           Os contamos ya sus orgenes y su edad. Diremos ahora lo que hace con 
      los barones que se distinguen en las batallas y con los que son felones y 
      malvados. Al que se porta bien y manda 100 hombres le da el mando de los 
      1.000 y le regala adems vajilla de plata y una tabla de mando, que 
      equivale a una ejecutoria de nobleza.
           Porque el comandante de 100 hombres tiene una tableta de plata, el 
      que tiene mando de 1.000 una de plata dorada, y el que manda 10.000, una 
      tableta de oro con cabeza de len. Y os dir el peso de estas tablas. Los 
      del mando de 100 y de 1.000 tienen tablas que pesan 120 sazos, y los de 
      cabeza de len pesan 220 sazos, y en todas estas tablas hay 
      inscripciones con una sentencia que dice: Por la fuerza y por la gracia 
      que Dios ha dado a nuestro emperador, el nombre de Khan sea bendecido y 
      loado, y los que le desobedezcan morirn o vern su perdicin. Y los que 
      posean estas tablas tienen privilegios y un reglamento de todo lo que 
      deben hacer por su cargo y dignidad.
           Ahora os instruiremos de otras cosas. El que tiene el mando de 
      100.000 hombres o que manda a un gran ejrcito tiene una tabla que pesa 
      300 sazos y lleva inscrita la sentencia de que os he hablado ms ariba. 
      Al pie de la tabla hay un len labrado, y en el tablero estn 
      representados el Sol y la Luna. Y los que tienen este privilegio son 
      grandes jefes, con mando muy extenso, y los que poseen esa tabla deben 
      tocar su cabeza con un sombrero de paja. Cuando se sientan deben hacerlo 
      siempre en silla de plata, y el gran seor da a stos una mesa de 
      gerifaltes, y los que a sta se sientan tienen plenos poderes, son grandes 
      varones y pueden representarle como a su propia persona. Cuando enva a un 
      embajador, puede proveerse de los caballos del rey, y os digo rey, porque 
      puede tomarlos, desde el rey para abajo, a cualquier otro hombre.
           Dejemos este negocio y veremos la continencia del Gran Khan y su 
      majestad y prestancia.



      - LXXXII -
      De la prestancia y majestad del Gran Khan
           El seor de los seores, llamado Cublai Khan, es de buena estatura, 
      ni grande ni pequeo, sino mediano. Es proporcionado, de miembros giles; 
      la cara, blanca y bermeja como una rosa; los ojos, negros; la nariz, recta 
      y bien delineada.
           Tiene cuatro mujeres legtimas, y el mayor de los hijos de estas 
      mujeres tiene derecho a ser dueo del Imperio cuando deje de existir el 
      Gran Khan. Las mujeres llevan el ttulo de emperatriz, y cada uno le aade 
      su nombre propio para distinguirlas. Estas damas tienen su corte aparte, 
      con 300 doncellas, hermosas y bien parecidas, a su servicio. Luego 
      criados, escuderos y otros hombres y mujeres, de modo que cada squito 
      alcanza a 10.000 personas. Cada vez que el seor quiere acostarse con una 
      de sus mujeres la hace venir a su alcoba, y a veces va tambin al cuarto 
      de ellas.
           Tiene, adems, muchas amigas, y os dir en qu forma. Hay una raza de 
      trtaras que son muy hermosas; cada ao eligen cien doncellas de las ms 
      agraciadas que hay en el reino, y son tradas al Gran Khan. Las hace 
      guardar por las mujeres de sus barones, manda que con ellas se acuesten 
      para saber si tienen buen aliento, si son vrgenes y sanas en todos sus 
      miembros. Y las ms hermosas, buenas y sanas las dedican al servicio del 
      seor. Cada tres das y tres noches, seis de estas doncellas sirven al 
      seor en su aposento, en su lecho y en todo cuanto necesitare. El Gran 
      Khan hace de ellas lo que quiere, y ellas lo tienen en gran honor. Al cabo 
      de tres das y tres noches estas damiselas se dan el cambio y son 
      remplazadas por otras seis.



      - LXXXIII -
      De los hijos del Gran Khan
           El Gran Khan tiene 22 hijos varones de sus mujeres. El mayorazgo 
      tena por nombre Gengis, en recuerdo del buen Gengis Khan, y deba ser el 
      futuro Gran Khan y seor de todo el Imperio; pero muri y recay en un 
      hijo suyo llamado Temur, y ste es el que est designado para heredar el 
      Imperio y ser Gran Khan y seor. Y es por derecho, porque este Temur es 
      hijo del hijo mayor del Gran Khan. Este prncipe es sabio, valiente y 
      esforzado, y ya lo ha demostrado en varias batallas y acciones de guerra. 
      El Gran Khan tiene otros 25 hijos ms de sus amigas, que son buenos y 
      valientes, y cada uno tiene el ttulo de gran barn y algn mando en el 
      ejrcito.
           De los hijos que tiene de sus cuatro mujeres, siete son reyes de 
      grandes provincias y reinos. Todos gobiernan con sabidura, porque son 
      barones, esforzados yvirtuosos. Y esto no es de extraar, porque su padre, 
      el Gran Khan, es hombre extraordinario y el mejor gobernante del Imperio, 
      as como el ms valiente entre los trtaros. Os habl del Gran Khan y de 
      sus hijos; ahora os dir cmo tiene su corte.



      - LXXXIV -
      Del palacio del Gran Khan
           El Gran Khan vive en la ciudad principal del Catai, llamada Cambaluc, 
      durante tres meses del ao: diciembre, enero y febrero; en esta ciudad 
      tiene su palacio, del cual os quiero contar.
           Hay ante todo un gran muro cuadrado, que por cada costado mide una 
      milla, es decir que en su totalidad es de cuatro millas. Este muro es 
      grueso y tiene por lo menos 10 pasos de elevacin; es blanco y almenado. 
      En cada esquina de la muralla hay un grande y magnfico palacio, en el 
      cual guardan los arreos, las armas, las sillas y frenos de los caballos, 
      cuerdas de arco, ballestas y todo lo necesario al ejrcito. En medio de 
      cada muro hay un palacio semejante al del Gran Khan, de modo que en el 
      recinto hay ocho palacios. Todos ellos contienen las colecciones de armas 
      del Gran Khan, y es que uno lo dedica a las sillas, otro a los arreos 
      nicamente y otro a coches y palanquines.
           Esta muralla tiene cinco puertas al Sur; en el centro hay una puerta 
      mayor, que no se abre ms que para dar paso al Gran Khan; a los lados de 
      esta puerta hay otras dos ms pequeas, por donde pasa la dems gente, y 
      ms all hay otras dos grandes puertas, por donde pasan todos los que van 
      a palacio.
           Dentro de este recinto hay otro muro, ms largo que ancho, dispuesto 
      de la misma manera, con ocho pabellones y cinco puertas al Sur, idntico 
      al primero, slo que por los costados no tiene ms que una sola puerta. En 
      medio de todos estos muros est el palacio del Gran Khan, que os 
      describir. Es inmenso, rodeado de un gran foso; no tiene entresuelo, pero 
      el piso se eleva a 10 palmos del suelo. El techo es altsimo. Los muros de 
      los salones y estancias estn recubiertos de oro y plata y hay en ellos 
      bellsimas pinturas de dragones, animales, pjaros, caballeros y damas y 
      figuras de toda especie. La sala central es tan grande, que 6.000 hombres 
      pueden comer en ella. Tiene tantos aposentos y habitaciones, por lo dems, 
      que no hay mortal que supiera hacer otro mayor ni mejor ordenado.
           El techo exterior est pintado de rojo, gualdo, azul y otros colores, 
      tan bien barnizados, que relucen como cristales, y es tan slido el 
      barniz, que durar para muchos siglos.
           Entre las dos murallas hay ricas praderas y alamedas de rboles 
      preciossimos, en los cuales corren y se solazan toda clase de animales: 
      ciervos, llamas, gacelas, gamos y cebellinas, pero en recintos apartados y 
      no por donde deben pasar los hombres. Hacia la diestra hay un lago que 
      contiene toda clase de peces, pues el gran seor hizo que le llenaran de 
      peces de toda especie, para tenerlos a su voluntad cada vez que los 
      pidiera. Un gran ro atraviesa el lago; pero todo est tan ingeniosamente 
      dispuesto para que los peces no puedan escaparse, pues la embocadura del 
      lado est protegida por un enrejado de alambre de cobre.
           Hacia Poniente, lejos del palacio y en una colina, ha hecho levantar 
      una explanada a ms de cien pasos de altura y de un permetro de una 
      milla. Esta colina est cubierta de rboles que no pierden jams su verdor 
      y estn perennemente lozanos. Cuando se mienta ante el Gran Khan un rbol 
      curioso o bello, que se haya visto por alguna parte, lo hace traer por 
      medio de los elefantes, con todas sus races y mucha tierra, para 
      plantarle en esta colina. (Y por grande que fuera el rbol lo traera de 
      esta manera.) De modo que posee los mejores rboles del mundo. Las paredes 
      que suben a la colina son de mrmoles verdes y malaquita, y as, entre el 
      verde de los rboles y las piedras del mismo tono, todo aparece verde de 
      color esmeralda, y por eso le llaman el Monte Verde.
           Remata a este monte un soberbio palacio, verde tambin, y monte, 
      palacio y rboles son tan bellos, que hacen las delicias de la vista. Y el 
      gran seor los hizo construir para regalarse en ellos y complacerse.



      - LXXXV -
      Del palacio del hijo del Gran Khan, que reinar despus de su muerte
           Debajo de su palacio hizo construir otro semejante al suyo, el cual 
      es tambin perfecto. ste es para su hijo, cuando llegue a reinar y sea 
      gran seor. Por eso est hecho de igual modo y magnificencia que el suyo. 
      Y Temur, hijo del Gran Khan, lo habitaba y segua en l el mismo 
      ceremonial y costumbres que su padre. Y esto lo haca por orden del Gran 
      Khan, que deseaba le guardaran a su hijo la misma consideracin y le 
      eligieran Gran Khan despus de su muerte. Tambin ste tiene la bola y los 
      sellos del Imperio; pero no con la plenitud de poderes que tiene el gran 
      seor.
           Ya os he descrito los palacios, y ahora os describir la ciudad de 
      Katai, por qu fue fundada y cmo. En verdad, exista all una grande y 
      noble ciudad que llamaban Cambaluc, que en nuestro idioma significa la 
      ciudad y por sus astrlogos supo que esta ciudad se sublevara y creara 
      grandes dificultades al Imperio. Por esta razn el Gran Khan hizo 
      construir otra ciudad ms abajo, e hizo que los habitantes de aqulla se 
      trasladaran a sta; la de abajo se llama Taidu.
           Tiene 23 millas de cintura; es cuadrada, y sus cuatro lados son 
      perfectamente iguales. Est amurallada con muros de adobe y de tierra que 
      miden 10 pasos de ancho por 20 de alto. En su base no tienen igual espesor 
      que en la cspide, pues miden slo tres pasos en la parte superior. Estos 
      muros son blancos y almenados. Tienen 12 puertas, y a cada lado de ellas 
      se halla un hermoso palacio, de modo que a cada tres puertas corresponden 
      cinco palacios, y stos tienen grandes salas y arsenales, donde viven los 
      guardianes.
           Las calles de la ciudad estn tiradas a cordel y son anchas, de modo 
      que en ellas se abarca toda la perspectiva, y desde cada puerta se ve la 
      otra que est enfrente. En la ciudad hay bellos palacios, hermosas 
      mansiones, casas magnficas y amplias habitaciones. En medio de la ciudad 
      encontraris una torre que tiene una campana grandsima, que repica por 
      las noches, para que nadie salga a la calle despus de los tres toques.
           Y cuando la campana son, nadie se atreve a salir, como lo mandan las 
      ordenanzas, excepcin hecha de un caso apurado por asistir a un enfermo o 
      a una mujer que est de parto. Y si esto hacen, deben proveerse de una luz 
      o un farol. Cada puerta de la ciudad est guardada por 1.000 hombres, y no 
      es por desconfianza, sino por honrar al gran seor que vive ah y porque 
      no quieren que los ladrones cometan villanas.
           Os he contado de las ordenanzas de la ciudad; os contar de la corte 
      y otros hechos.



      - LXXXVI -
      De cmo el Gran Khan se hace guardar por 12.000 hombres a caballo
           El Gran Khan se hace guardar por 12.000 hombres a caballo, que llaman 
      quesican, o sea caballeros fieles al seor, y esto no lo hace por temor, 
      sino para demostrar su grandeza. Los 12.000 hombres son mandados por 
      cuatro capitanes, tocndole 3.000 a cada uno. stos montan por turno la 
      guardia cada tres das y tres noches, y all estn a mesa y mantel. As 
      turnan los 3.000 continuamente durante todo el ao.
           Cuando el Gran Khan se sienta a comer en cualquiera de sus cortes, 
      tiene mesa aparte en un estrado ms elevado que los dems y colocado 
      mirando hacia Medioda. Su primera mujer se sienta a la izquierda, un poco 
      ms abajo; un escaln ms abajo se sientan sus hijos, nietos, sobrinos y 
      parientes, personajes del linaje imperial, pero siempre de modo que sus 
      cabezas lleguen a los pies del seor. Los dems dignatarios de la corte se 
      sientan en otras mesas y aun algunos ms abajo (sobre tapetes) que los 
      prncipes de sangre imperial, y as de las mujeres. Todas las mujeres del 
      hijo del gran seor y de sus hijos y parientes se sientan a la izquierda y 
      ms abajo, y as las mujeres de los dignatarios, y cada uno sabe el puesto 
      que le corresponde segn dispuso el gran seor. Las mesas estn colocadas 
      de modo que el gran seor las abarca todas con la vista, aunque son 
      numerossimas. Aparte de esto, comen en la corte otros 40.000 hombres ms, 
      pues acudeu forasteros con grandes presentes y de pases lejanos y son 
      gente de consideracin; estos magnates vienen, por lo general, cuando el 
      Gran Khan celebra sus ceremonias de corte.
           En el centro de la sala donde el gran seor se sienta a la mesa, hay 
      un gran recipiente de oro en forma de barril, con vasos ms pequeos a los 
      costados. Del guadamanil se saca el vino u otro brebaje para llenar una 
      vasija de oro como para satisfacer a ocho o diez hombres. sta es llevada 
      por dos coperos, del cual uno sirve y el otro tiene la copa de oro; as 
      sirven a los caballeros y a las damas.
           Todas estas vasijas, jarros y copas son de grandsimo valor, pues el 
      Gran Khan posee una tal cantidad de vajilla de oro y plata que aun 
      vindolo no se puede creer.
           Los que sirven los manjares y brebajes al Gran Khan son nobles 
      barones y llevan la boca y nariz tapadas con servilletas recamadas de seda 
      y oro para que con sus alientos no desfloren las comidas y brebajes del 
      Gran Khan.
           Cuando el Gran Khan bebe, todos los instrumentos se ponen a tocar, y 
      los hay a fe en gran cantidad. Cuando el seor alza su copa en la mano, 
      todos los barones y los circunstantes se arrodillan y prosternan ante l. 
      En el banquete imperial los platos se sirven en gran abundancia y son 
      innumerables.
           Las damas acompaan siempre a sus barones a la corte. Una vez 
      concluida la comida se renen en la gran sala central delante del gran 
      seor, donde juglares, bufones y truhanes hacen toda clase de juegos y 
      farsas y divierten a la corte, y todos hacen fiesta al gran seor.



      - LXXXVII -
      Relato de la gran fiesta que celebra el Gran Khan el da de su aniversario
           Los trtaros acostumbran a festejar su aniversario. El gran seor 
      naci el da 28 de la luna del mes de septiembre, y ese da celebran la 
      fiesta mayor, a excepcin de la de primero de ao, como os contar luego. 
      El da del aniversario de su nacimiento se viste el Gran Khan con un 
      magnfico traje de pao de oro. Y ms de 12.000 barones y dignatarios se 
      atavan igualmente del mismo color y de manera parecida a la de su seor. 
      No es que los atavos sean tan suntuosos, pero son, sin embargo, de color 
      y brocatel de oro y seda, con un gran cinturn todo de oro. Estos trajes 
      los regala el gran seor a sus cortesanos. Hay trajes de stos de 
      ceremonia que son de gran valor, y las piedras preciosas y las perlas que 
      llevan encima valen ms de 10.000 bizancios de oro. Hay variedad de ellos, 
      pues el Gran Khan regala 13 veces al ao estos ricos trajes a estos 12.000 
      barones y caballeros para que se vistan como l. No hay otro seor que tal 
      haga y que pueda sostener tan inmenso gasto.



      - LXXXVIII -
      Continuacin de la fiesta que celebra el Gran Khan el da de su 
aniversario
           Todos los trtaros del mundo y todas las provincias y regiones hacen 
      grandes presentes el da del cumpleaos del Gran Khan, cada uno segn est 
      estipulado y como conviene que lo haga. El gran seor ha destinado a 12 
      barones para dar la seora a estos hombres segn lo que trae cada uno de 
      ellos. Y ese da oran los idlatras, los cristianos y los sarracenos y el 
      pueblo para que le conserve la vida y le colme de alegras y de 
      prosperidad. Esas horas pasan en medio del regocijo general, festejndolas 
      con gran pompa. Pero dejemos esto para hablar de otra gran fiesta que 
      celebran al empezar el ao, que ellos llaman la fiesta blanca.



      - LXXXIX -
      De la fiesta que celebra el Gran Khan el primero de ao
           El primero de ao es para ellos en febrero, y lo celebran muchsimo. 
      Es costumbre que ese da, tanto el Gran Khan como todos sus sbditos, 
      hombres y mujeres, se vistan de blanco. Lo hacen porque consideran que el 
      blanco es smbolo de gran alegra, y, adems, porque creen que todo el ao 
      gozarn de bienaventuranza si lo empiezan bien. En esa fecha todos los 
      vasallos de las provincias y regiones ms lejanas le traen magnficas 
      ofrendas de oro, plata y piedras raras y ricos brocateles blancos. As, 
      para todo el ao tiene una cantidad de tesoros. Tambin entre el pueblo y 
      los barones y nobles seores es costumbre se regalen entre ellos objetos 
      blancos, desendose mutuamente salud y prosperidad.
           Es asimismo usanza presentar al Gran Khan en obsequio ms de 100.000 
      caballos blancos. Y ese da llegan comitivas de ms de 5.000 elefantes 
      cubiertos de magnficas gualdrapas bordadas de pjaros y flores. Lleva 
      cada uno en el lomo dos ricas alforjas bordadas con estuches muy bellos y 
      lujosamente trabajados conteniendo vajilla, arreos magnficos, que suelen 
      ser comnmente blancos. Y llegan caravanas de camellos cubiertos de ricos 
      paos de oro y cargados con las cosas necesarias a la fiesta,y todos pasan 
      ante el Gran Khan. Esta comitiva es la coga ms grandiosa que darse pueda, 
      y por la maana, antes que las mesas estn preparadas, todos los reyes, 
      duques, marqueses, condes, barones y caballeros, astrlogos, mdicos, 
      buhoneros y otros oficiales y comandantes de tierra y mar vienen a la gran 
      sala delante del seor, y los que no caben en ella se quedan afuera de 
      manera que pueda verlos el Gran Khan, a presentar sus credenciales y 
      oficios. La comitiva se forma de este modo: Ante todo, sus hijos, sus 
      sobrinos y los de su linaje imperial. Luego, los reyes; despus los buques 
      y las maestranzas, unos tras otros como tienen que seguir segn la 
      jerarqua. Y cuando todos se han colocado en sus respectivos puestos viene 
      un sacerdote que dice en alta voz: Inclinaos y adorad. Y a la voz del 
      sacerdote todos se inclinan, tocando la tierra con la frente, y adoran al 
      Gran Khan como si fuera un dios. Y esto lo hacen cuatro veces seguidas. 
      Van luego a un altar que est muy adornado, y sobre este altar hay una 
      tabla bermeja en la cual est escrito el nombre del Gran Khan y delante un 
      magnfico incensario. Con l inciensan la tabla y el altar con reverencia 
      y vuelven a sus sitios respectivos, presentando sus ofrendas que son de la 
      riqueza que podis suponeros.
           Hecho esto, y habiendo visto el gran seor con gran complacencia todo 
      este ceremonial, se ponen a comer y se sientan por orden y jerarqua, como 
      os he contado ya en el otro captulo. Os he hablado de la fiesta blanca; 
      os contar ahora de los trajes que el Gran Khan regala a los barones para 
      que asistan a estas ceremonias.



      - XC -
      De los 12.000 barones que asisten a las fiestas
           Sabed en verdad que el Gran Khan ha dispuesto 13 fiestas a las cuales 
      deben asistir los 12.000 barones que llaman quecican, o sea, los ms 
      prximos feudatarios del Imperio. A cada uno le da 13 trajes de colores 
      variados bordados en perlas, alfjar y piedras preciosas de grandsimo 
      valor. Les regala tambin calzas de gamuza bordadas finamente con hilos de 
      plata, y todo esto tan recamado y rico, que cuando se han revestido con 
      estos adornos tan nobles y suntuosos parece cada uno rey. Hay un traje 
      designado para cada una de las 13 fiestas, teniendo el Gran Khan otros 
      semejantes y parecidos, aunque bordados con ms magnificencia; pero es de 
      rigor que los barones ostenten el mismo da un traje parecido al del gran 
      seor y en los mismos colores que est.
           Os he hablado de los 13 trajes que tienen los 12.000 barones, lo que 
      hacen 156.000 trajes, que valen un tesoro. Sin contar calzas, botas y 
      cinturones de oro, que valen otros tantos patrimonios, y todo esto lo hace 
      el gran seor para que sus ceremonias resulten brillantes y fastuosas.
           Os dir una cosa ms maravillosa an de las que os llevo contadas en 
      este libro. Sabed que un gran len es trado al pie del seor en estas 
      ceremonias, y cuando le ve se hecha a sus pies y se humilla como si lo 
      reconociera por dueo y seor. Y as queda postrado ante l sin cadena y 
      en plena libertad, lo que es verdaderamente prodigioso.
           Dejemos esto y os contar de una gran cacera ordenada y dirigida por 
      el Gran Khan.



      - XCI -
      De cmo el Gran Khan dispone para que le traigan los venados
           Mientras el Gran Khan vive en la ciudad de Catai los tres meses de 
      diciembre, enero y febrero, ha establecido que sesenta das todos sus 
      oficiales deben cazar y dedicarse a la cetrera. Y es costumbre que cada 
      seor o capitn le traiga grandes piezas, como jabales, ciervos, corzos, 
      gamuzas, osos y otros animales de caza mayor. As, que todos deben 
      dedicarse a la caza. Y estos animales, despus de destripados y bien 
      mondos, los ponen en carretelas y los envan al gran seor. Y esto durante 
      treinta das, as que llegan en grandes proporciones. Los que viven en 
      reinos ms retirados se las mandan ya cocidas y adobadas, porque el camino 
      es largo y se echaran a perder. Os he hablado de la caza y de los 
      venados; os hablar de las fieras que tiene el gran seor.



      - XCII -
      De los leones, leopardos, lobos, linces, gerifaltes, halcones, bhos, 
      gavilanes y otros pjaros
           El gran seor tiene leopardos en cantidad, que sirven para cazar y 
      coger otras piezas. Tiene lobos adiestrados en la presa de otros animales 
      y que son excelentes cazadores. Tiene grandes leones, ms fieros que los 
      de Babilonia, de pelo de bello color, leonado de blanco, negro y bermejo. 
      stos suelen estar adiestrados para la caza del jabal; tiene bueyes 
      salvajes, pollinos, osos, ciervos, cervatos, garnos y otros venados.
           Y es cosa bella el mirar cmo estos leones apresan a las fieras. Van 
      de caza con los leones en carretas, acompaados de un perrito. Hay adems 
      guilas que estn adiestradas para cazar lobos, zorros y gacelas, y las 
      que combaten contra los lobos son grandes y terribles, pues no hay lobo 
      que se salve de las garras del guila.
           Os quiero hablar ahora de las jauras de perros que tiene el gran 
      seor.



      - XCIII -
      De los hermanos del Gran Khan que estn al cuidado de los perros de caza
           El gran seor tiene dos barones que son sus hermanos carnales, el uno 
      llamado Baian y el otro Mingan. Tienen el ttulo de ciunci, es decir, 
      los que guardan al perro mastn. Cada hermano tiene 10.000 hombres a sus 
      rdenes, que visten de rojo y azul; cada vez que van de caza con el gran 
      seor visten este atavo. De estos 10.000 hombres hay 2.000 que llevan a 
      la mano un perro mastn o dos. Cuando el Gran Khan va de caza, uno de sus 
      hermanos, llevando sus 10.000 hombres con sus 5.000 perros, le acompaa, 
      mientras el otro, con igual cantidad de hombres y perros, va por el otro 
      lado. Y van tan bien ordenados, que se despliegan en fila en una jornada 
      de marcha y no hay fiera que quede viva a su paso. Y es un espectculo 
      admirable ver cmo perros y cazadores se desenvuelven en esta cacera. Es 
      sorprendente, cuando cabalga el gran seor en las landas, ver venir a su 
      encuentro a sus perros con presas de ciervos y otros animales; lo que 
      resulta, sin duda alguna, un espectculo tremendamente bello.
           Os cont de los perros de caza; os dir en lo que emplea el tiempo 
      otros meses del ao.



      - XCIV -
      De cmo se ocupa de cetrera
           Pasados los tres meses de residencia en la ciudad que os nombr, se 
      va en el mes de marzo hacia Medioda hasta el mar Ocano, llevando consigo 
      10.000 halconeros y 5.000 entre gerifaltes y halcones peregrinos, halcones 
      sagrados para cazar en el ro. Y no los tiene slo consigo, sino que los 
      divide en grupos de 200, 100 y ms; stos apresan a los pjaros y los 
      traen al gran seor. Mientras ste caza con su gerifalte, hay 10.000 
      hombres distribuidos de dos en dos, que se llaman toscador, o sea 
      buhoneros, que vigilan y guardan, y cada uno lleva su reclamo o seuelo a 
      capirote para que cuando fuera menester pueda cobrar su halcn. Y cuando 
      el seor suelta sus pjaros no ha menester que los siga, que ya estn ah 
      sus hombres para recogerles y socorrerles si as lo necesitan.
           Y todos los pjaros del Gran Khan tienen en las patas un escudete de 
      oro pegado a los cascabeles, y tambin as acostumbran tenerlo los de los 
      barones, en el cual dice el nombre del pjaro y el de su propietario. De 
      modo que si se extrava puede ser devuelto a ste, y si no se encontrara 
      el dueo hay un barn llamado bularguci que se encarga de hacerlo buscar 
      a los guardas. Y cuando se extrava un caballo, una espada, un venablo o 
      un pjaro, o cualquier cosa, se lo llevan a este oficial para que lo 
      guarde hasta encontrar su dueo, y aquel que no se lo llevare 
      inmediatamente es tenido por un ladrn y pueden prenderle. As es que el 
      que haya perdido un objeto acude a este barn, que se lo entrega al 
      instante. Y ste se encuentra siempre muy a la vista con su pendn para 
      que todos puedan acudir a l con presteza. De modo que nada se pierde que 
      no sea restituido.
           Si el Gran Khan caza cerca del mar Ocano tiene mil ocasiones para 
      apresar cuantos pjaros quiera, y no hay placer comparable a ste.
           El Gran Khan va siempre encima de su elefante en un pabelln de caza 
      forrado en su interior por brocatel de oro repujado y cubierto 
      exteriormente de piel de len. All se custodian los mejores gerifaltes. 
      Sale a la caza en un elefante, rodeado de los barones, y cuando stos le 
      sealan las grullas, hace que entreabran el techo de su pabelln y lanza 
      los gerifaltes y azores. Y all contempla con gran regocijo y 
      satisfaccin, tendido en su lecho, el espectculo del gerifalte 
      persiguiendo a las grullas. Y sus barones le dan escolta. Nadie en el 
      mundo puede experimentar mayor deleite cual este seor cuando va de caza.
           Hay otro paraje, llamado Cacciar Hodun, donde tambin posee uno de 
      estos pabellones, y all encuentra a sus amigas y a su numerosa corte, 
      compuesta de 10.000 personas. Os describir el tal pabelln: es tan 
      amplio, que sus cmaras son capaces de contener 1.000 caballeros, y la 
      puerta mira haca Medioda. Cerca de sta hay otra hacia el Oeste, en 
      donde mora el seor en persona. All es donde da audiencia a sus vasallos, 
      y detrs de esta sala se halla aparejada la alhania o alcoba. Todo 
      alrededor hay otros pabellones que sirven para el squito. Las tiendas son 
      hechas de esta manera: en medio tienen tres columnas de madera olorosa, 
      muy bien labrada; exteriormente estn cubiertas con pieles leonadas, 
      blancas, rojas y negras, tambin trabajadas, que ni el viento ni la lluvia 
      las puede daar. En el interior las paredes van recubiertas de armio y de 
      cebellinas, que son las dos pieles ms preciadas que existen, pues la piel 
      de cebellina que se necesita para hacer un traje de hombre costara 2.000 
      bizancios si es de la mejor y 1.000 si es de calidad inferior. Y el 
      trtaro la llama la reina de las pieles. De estas dos clases de pieles 
      estn recubiertas las dos grandes cmaras del Gran Khan, cosidas con tal 
      destreza que encanta el verlas, y la alhana donde duerme el seor es 
      tambin por fuera de piel de len y por dentro de cebellinas y de armio. 
      Los cordones que ligan las caas del pabelln son trenzados en seda y 
      burato y de tan primorosa labor que ni un rey podra pagarse este lujo.
           Rodean a estos pabellones otros semejantes, y las amigas del Gran 
      Khan tienen los suyos, as como los gerifaltes que se hallan custodiados 
      en otros ms lejos. Este campamento est lleno de gente; es toda una 
      poblacin de astrlogos, mdicos, halconeros y otros oficiales la que 
      compone el squito del Gran Khan. Y la estancia del seor en esos parajes 
      dura hasta la primavera, que cae por nuestra Pascua de Resurreccin. Y 
      pasa el tiempo en estas delicias cazando en los lagos y en tierra, 
      apresando grullas, cisnes y otros mil pjaros.
           Ningn mercader, ni artesano, ni villano puede tener ni perros de 
      caza, ni halcones, ni pjaros, ni dedicarse a la cetrera a 20 leguas a la 
      redonda de donde mora el seor. Slo en otras provincias remotas pueden 
      cazar y adiestrar pjaros a voluntad.
           Y hasta donde alcanzan sus feudos no hay rey, ni duque, ni barn que 
      se atreva a cazar liebres, ni reses, ni venado en tiempo de veda. Y el que 
      contraviniere a este edicto se arrepentira en verdad, porque as lo ha 
      dispuesto el gran seor. Y es tal la obediencia y el acato a su soberana 
      voluntad, que liebres, gamos y otros animales vienen pacficamente hasta 
      entre los hombres, que les pueden acariciar, pero se guardaran muy bien 
      de hacerles ningn dao.
           Y hasta Pascua de Resurreccin queda el gran seor disfrutando de 
      esos pagos, para volver a su ciudad de Cambaluc, con sus gentes y su 
      corte, por la misma ruta que haba emprendido al venir.



      - XCV -
      Ms relatos sobre la corte del Gran Khan
           Al volver a su muy amada villa de Cambaluc se instala en el palacio 
      mayor y celebra tres das de fiesta con su corte y sus mujeres.
           Y pasados los tres das se recoge en la ciudad alta, que, como os 
      dije, hzose construir, llamada Ciandu, o sea el palacio de mimbres 
      rodeado por la gran pradera. All pasa el esto, porque es una regin 
      fresca preservada de la cancula. All queda desde el primero hasta el 
      veintiocho de agosto, da en que hace desparramar la leche de sus yeguas 
      blancas, como os cont ms arriba en mi narracin. Vuelve luego durante 
      seis meses a la ciudad de Cambaluc para celebrar en ella su aniversario en 
      el mes de septiembre, y permanece all octubre, noviembre, diciembre, 
      enero y febrero, que es el mes en que cae la fiesta blanca. Desde el 
      primero de marzo a mitad de mayo va a orilla del Ocano, como os tengo 
      contado; luego vuelve durante tres das a su capital, celebrando fiestas, 
      saraos y entretenimientos con sus mujeres, y son das de jbilo y de 
      alegra para toda la corte, pues maravilla el ver con la solemnidad con 
      que celebran estos tres das.



      - XCVI -
      De la ciudad de Cambaluc, de su grandeza y su numerosa poblacin



           Hay una multitud de casas entre el centro, la villa y los arrabales 
      de esta ciudad; hay tantos arrabales como puertas, y en stos vive tanta 
      gente como en la ciudad. En ellos se hospedan los mercaderes que vienen a 
      sus negocios, y acuden en gran nmero a causa del Gran Khan, que hace que 
      la ciudad sea un esplndido mercado.
           Los palacios en los arrabales y en la ciudad son tambin muy 
      hermosos, pero no llegan al del Gran Khan.
           En la ciudad no se entierra a ningn hombre. Y a los idlatras los 
      van a incinerar ms all de los arrabales; all tambin dan enterramiento 
      a los dems muertos.
           En el recinto de la ciudad no puede vivir ninguna pecadora o mujer de 
      malas costumbres; son las damas del gran mundo quienes sirven a los 
      hombres por dinero, y aun stas viven en los arrabales. Eso s, all las 
      hallaris en gran nmero: hay 20.000 cortesanas que mercan sus favores. Y 
      son muy necesarias por el trfico inmenso de la ciudad. Podris daros 
      cuenta de la cantidad de gente que reside en Cambaluc y pasa por ella, por 
      el nmero crecido de sus meretrices.
           En Cambaluc se mercan los objellos ms raros yde ms valor. 
      Primeramente, de las Indias vienen cargamentos de alhaites, piedras 
      preciosas, perlas finas, joyas y preseas; son tradas a esta ciudad.
           De la provincia de Catai y de los dems reinos afluyen todas las 
      mercaderas. Naturalmente que esto sucede por la gran cantidad de 
      compradores y de gente all reunida en la corte del Gran Khan, por los 
      huspedes ilustres, las damas, sus barones y dignatarios y por lo que 
      compra el gran seor.
           Cada da entran ms de 1.000 carretas de sederas o de ingredientes 
      para fabricarlas, porque en Cambaluc se teje el pao de oro, las bayetas 
      de seda, los grodetures y tafetanes. En los alrededores de la ciudad hay 
      otras pequeas villas que viven todas de lo que compra la capital.
           Y ahora os hablar de la Ceca y de la moneda que se acua en esta 
      misma ciudad y veris las riquezas del gran seor y cmo puede gastar 
      cuanto se le ocurra y ms de lo que os dije.



      - XCVII -
      De cmo el gran seor acua moneda
           Tambin es Cambaluc la Ceca del gran seor. Arreglolo de tal manera 
      que el Gran Khan posee el secreto del alquimista ms avisado. Hace acuar 
      monedas del modo siguiente: toman la corteza de los rboles (moreras por 
      lo general, de las que el gusano de seda devora la copa), y de la membrana 
      que hay entre la corteza y el tronco suelen hacer una pasta como la del 
      papiro, de color muy moreno, casi negro. A estos papeles o tarjetas las 
      hace cortar de varios tamaos, por lo general como tarjetas largas y 
      estrechas. Una pequea, a la cual le da el valor de la mitad de un sueldo; 
      otra mayor, que vale un sueldo; otra de medio ducado de Venecia, y otra de 
      dos ducados, y otra de cinco, y otra de diez. Otra hay que vale un 
      bizancio, y otra de tres bizancios, y as hasta diez bizancios. Todos 
      estos papeles o tarjetas son sellados con el signo del Gran Khan. Hace 
      fabricar tal nmero de ellos, que puede comprar fcilmente todos los 
      tesoros de la tierra. Y una vez estampillados, los hace repartir por todas 
      las provincias, reinos y seoros y paga con ellos todas sus cuentas. 
      Nadie puede desechar esta moneda, so pena de muerte. Y todos los 
      mercaderes toman esos papeles en pago de sus mercancas y con ellos se 
      pagan las perlas, las joyas, el oro y la plata. Y el papel que vale diez 
      bizancios no pesa ni uno. Y mientras varas veces al ao llegan los 
      mercaderes con perlas, piedras finas, oro y plata, el gran seor llama a 
      12 sabios que son los elegidos para estas cosas y son muy duchos en la 
      materia, les manda que examinen las cosas que traen los mercaderes y que 
      las justiprecien y les paguen lo que valen. Y estos 12 barones les pagan 
      el precio en esa moneda de papel.
           Los comerciantes lo aceptan con gran placer, porque con ellas pueden 
      a su vez comprar cuanto quieran. Y as el Gran Khan hace pagar con esas 
      tarjetas mercancas que valen sus 400.000 bizancios.
           Y una vez al ao se publica un bando diciendo que todos los que 
      posean oro, piedras y plata lo lleven a la Ceca y le sern trocados por 
      ese papel moneda. De esta manera el gran seor acumula tesoros 
      incalculables de plata, oro y piedras finas.
           Cuando estos papeles se rompen, o ensucian, o deterioran, se los 
      llevan a la Ceca, donde los cambian por nuevos con una disminucin del 3 
      por 100. Y cuando un hombre quiere adquirir un cinturn de oro, una 
      vajilla de plata o joyas y preseas se va a la Ceca del Gran Khan y le 
      lleva los papeles en pago del oro y plata que compra al barn que dirige 
      la Ceca.
           Y ya veis cmo el gran seor puede tener, y tiene, los mayores 
      tesoros del mundo.
           Os he contado de las cosas referentes a la moneda, y ahora os contar 
      de la nobleza y seoro.



      - XCVIII -
      De los 12 barones que asisten en sus actos al Gran Khan
           El gran seor escogi a 12 hombres de los ms principales de su reino 
      entendidos en todos los negocios que conciernen las 33 provincias. Os dir 
      su ordenamiento y facultades.
           En primer lugar habis de saber que los 12 barones viven en un 
      palacio espacioso, con inmensas salas, en la ciudad de Cambaluc; cada 
      provincia tiene un juez, un notario y un escribano, que viven en este 
      mismo palacio, pero cada cual en su departamento. Y este juez y escribano 
      deciden de todos los negocios que conciernen a las provincias de las que 
      son diputados, pero estn a su vez sometidos al mando de los 12 barones. 
      Estos 12 barones son poderosos: ellos eligen a los seores y gobernadores 
      de las provincias. Les sealan segn sus mritos al Gran Khan, que los 
      ratifica en sus cargos, dndoles una tableta de oro, tal como conviene a 
      su seoro. Y estos barones deben tambin reunir y formar las huestes para 
      la guerra, siempre con la venia del gran seor.
           Al Consejo le llaman Scieng, es decir, la Suprema Corte, y nadie 
      hay ms poderoso que ellos, salvo el Gran Khan. El palacio en que viven se 
      llama tambin Scieng, y sta es la mayor dignidad que hay en la corte 
      del gran seor, pues tienen derecho de hacer cuanto les place. No os 
      hablar del gobierno de las provincias, porque lo dejo para ms adelante 
      con ms pormenores. Y dejemos esto para contaros cmo el Gran Khan enva a 
      sus estafetas y de qu modo aparejan sus caballos.



      - XCIX -
      De cmo desde la ciudad de Cambalue se va por diferentes vas a las 
      provincias
           De la ciudad de Cambaluc, parten varias carreteras, que van por 
      determinadas provincias, y cada una se llama con el nombre de provincia 
      adonde lleva. Y es cosa hecha con muy buen juicio y muy bien ordenada. 
      Cuando un correo parte de Cambaluc y ha recorrido 25 millas, encuentra un 
      puesto llamado iant en su lengua, y en la nuestra posta. Y en cada posta 
      encuentra un palacio muy grande, en donde los embajadores y emisarios del 
      Gran Khan pueden alojarse. En estas ventas tienen camas con colchas de 
      seda y demasquinos y todo lo que conviene para hospedar a personas de 
      importancia. Y si un rey bajara en ellas quedara satisfecho. Cada posta 
      cuenta con 400 caballos de repuesto, segn lo ha establecido el gran 
      seor, siempre prontos a continuar la ruta. A cada 25 o 30 millas hay las 
      tales postas (en las carreteras principales se entiende). Y esto en todo 
      el Imperio del Gran Khan.
           Hasta en parajes, alejados, donde escasea el poblado y no hay 
      hospedera ni albergues, ha dispuesto el Gran Khan que haya estas postas, 
      con sus casas cmodas y caballeras y arneses.
           As es que los embajadores, heraldos y estafetas del Gran Khan 
      encuentran en todas partes donde cobijarse y caballos de repuesto.
           Esto no hay emperador, ni rey, ni ningn otro hombre que lo disfrute 
      con tanta largueza.
           De modo que hay ms de 200.000 caballos dedicados a las postas para 
      los correos y estafetas, y ms de 10.000 palacios amueblados a este 
objeto.
           Hay en las pequeas aldeas, de tres en tres millas, un hombre con un 
      relevo. Lleva una gran cintura llena de monedas o colgantes de hierro, 
      para que suenen de lejos cuando galopa. stos van como el viento, pero 
      nunca ms all de tres millas, y el que le oye venir se apronta a 
      relevarle. Se entregan de uno a otro por medio del escriba, que tiene 
      obligacin de researlo, una pequea tarjeta, y por medio de estas 
      estafetas tiene el Gran Khan las nuevas de diez jornadas de distancia en 
      un da y una noche (pues no emplean ms estos hombres en hacer el 
      recorrido de cinco jornadas). Y en dos das y dos noches llegan las 
      noticias de veinte jornadas, y en diez das y sus noches las que vienen de 
      cien das de distancia. De modo que estos hombres rinden en un da el 
      fruto de diez jornadas. stos estn exentos de toda alcabala, y el Gran 
      Khan les remunera con largueza.
           Y para los caballos que esperan el relevo se arregla el gran seor 
      del modo siguiente, y pregunta: Cul es la ciudad ms prxima a la 
      posta? Averigua con qu cantidad de caballos puede contar como tributo en 
      esa ciudad, y as provee la posta. De modo que no le cuesta nada al gran 
      seor, a menos de que no se trate de lugares apartados y distantes en los 
      cuales est obligado a proveer las postas con sus propios caballos.
           Cuando es menester que un heraldo llegue pronto para traer la noticia 
      de la rebelin de una provincia, corren 200 millas en un da y hasta 250. 
      Cuando quieren correr la posta tan rpidamente y hacer tantas millas en un 
      da, les entregan la tabla del gerifalte con la expresa nota que tienen 
      algo importante que comunicar y es menester lleguen como el rayo. Si son 
      dos, se ponen en camino con dos buenos caballos fuertes y resistentes. Se 
      vendan el vientre y atan la cabeza y corren hasta llegar al puesto o a la 
      posta de 25 millas, y all encuentran el relevo de caballos frescos y 
      aparejados. Montan en la silla y continan a todo correr hasta la posta 
      siguiente, en donde encuentran otro relevo pronto, y as hasta la noche. Y 
      de este modo estas estafetas hacen 250 millas para traer las noticias al 
      gran seor.
           Dejemos esto de las postas, que os hemos relatado minuciosamente, y 
      os contar una gracia que el gran seor concede dos veces al ao.



      - C -
      De cmo el Gran Khan ayuda a sus sbditos cuando tienen malas cosechas o 
      pierden el ganado
           Tiene el Gran Khan por costumbre mandar emisarios para enterarse del 
      estado de las cosechas en sus provincias, y si han sido perjudicados los 
      labradores por el granizo, pedrisco u otra calamidad, y si hay gente que 
      ha sufrido de estos males les perdona por ese ao el pagar el tributo, les 
      hace dar grano para la siembra, para que coman, y esto por bondad de 
      corazn. Esto en el esto; en invierno hace la misma cosa para el ganado. 
      Si un hombre ha perdido sus animales o sus bestias por una epidemia o por 
      accidente, les hace dar el suyo propio y les perdona el pecho por este 
ao.



      - CI -
      De como el Gran Khan hace plantar rboles en los caminos
           Ha ordenado que por las carreteras por donde pasa la posta, los 
      mercaderes y los peregrinos, se planten rboles, de dos en dos, a los 
      lados del camino. Estos rboles son tan grandes, que se ven de lejos. Y 
      esto para que nadie pierda de vista la carretera y no se aparte de ella. Y 
      los encontraris en regiones desiertas, muy tiles para los viandantes, 
      que no pierden el camino, y los hay en todas las provincias y en todos los 
      reinos.



      - CII -
      Del vino que beben en Catai
           Los habitantes de Catai beben un vino que preparan del modo 
      siguiente: Hacen una bebida con arroz fermentado y otras especias, y lo 
      elaboran de tal manera que es mejor que cualquier otro vino, porque es muy 
      ardiente.
           Y ahora os contar de unas extraas piedras, que ellos logran quemar 
      como la madera.



      - CIII -
      De una especie de piedra que arde como la madera
           Hay en toda la provincia de Catai una clase de piedras negras, que 
      sacan de la montaa, como los minerales, y queman como si fueran zoquetes 
      de madera. Es decir, que el f uego es ms intenso y resistente que el de 
      la madera, y si las encendis por la noche y prenden bien, os durar la 
      candela hasta la maana siguiente. Y en toda la provincia de Catai queman 
      de esas piedras. No faltan, sin embargo, bosques para quemar madera; pero 
      esas piedras cuestan menos y duran ms.
           Tambin os contar de cmo el Gran Khan se ocupa de que el trigo se 
      abarate.



      - CIV -
      De cmo el Gran Khan hace almacenar trigo para proveer a su gente en 
      tiempo de calamidades
           Cuando llega un buen ao y cosecha abundante, y el gran seor ve que 
      hay mucho en el mercado, hace recoger una buena cantidad y llenar bien los 
      graneros y arreglarlos de modo que puedan durar tres o cuatro aos. Con 
      esto quiero decir que hace almacenar toda clase de cereales: trigo, 
      cebada, alpiste, arroz y dems, y de todo esto recogen en gran cantidad.
           Cuando el trigo llega a faltar o sube mucho de precio, saca l de sus 
      graneros, y si la fanega cuesta un bizancio, hace distribuir cuatro 
      fanegas a cada hombre. Y as todos tienen trigo en abundancia. De este 
      modo, el gran seor provee para que en tiempo de hambre sus sbditos no 
      padezcan. Y lo mismo ordena que se haga en sus tierras y seoros.



      - CV -
      De cmo el Gran Khan hace la caridad a los pobres de su Imperio
           Y os contar cmo hace la caridad a los pobres en la ciudad de 
      Cambaluc. Se preocupa de las familias pobres de seis, de ocho y de diez 
      miembros, y si no tienen que comer les hace dar trigo y toda clase de 
      vituallas. Tambin los que van por pan a la corte o a palacio nunca 
      vuelven con las manos vacas, y eso que van ms de 30.000 personas diarias 
      durante todo el ao. Y es gran bondad del seor hacia su pueblo, que as 
      le quiere y le venera como a un dios.
           De Cambaluc iremos a Catai, a ver las grandes cosas que contiene.



      - CVI -
      De la provincia de Catai y del ro Pulisanghin
           Sabed que micer Marcos en persona fue enviado como embajador por el 
      Gran Khan hacia Poniente, y se ausent de Cambaluc y viaj por espacio de 
      cuatro meses. Os referir lo que vio a la idea y al retorno.
           Partiendo de la ciudad de Cambaluc, a 10 millas, hay un ro llamado 
      Pulisanghin, que desemboca en el Ocano, y sobre el cual transportan 
      muchas mercaderas.
           Mide 300 pasos de largo por ocho de ancho. En este ro hay un hermoso 
      puente de piedra de 24 arcos y 24 pilastras de mrmol gris, magnficamente 
      entrelazadas. A cada lado del puente hay una columnata de mrmol, que 
      corre a lo largo del pretil; cada columna tiene por base la figura de un 
      len y est rematada en su cspide por otro len grande y bien labrado; a 
      un paso y medio de esta columna hay otro semejante, con los leones por 
      base y remate, y de una columna a otra hay un parapeto de mrmol gris, 
      para que los hombres no caigan al agua. Y as, una tras otra, hasta el 
      cabo del puente,que es de una bella construccin.



      - CVII -
      De la gran ciudad de Giongiu
           A 30 millas hacia Poniente de este puente se encuentran habitaciones 
      lujosas y viedos y campos y una gran ciudad llamada Giongiu. En ella hay 
      varias abadas idlatras. Viven del comercio y la industria. Tejen en ella 
      el pao de oro y los brochados de seda; hacen magnficos cendales y hay 
      muchas hospederas para los viajeros.
           Al salir de la ciudad y a una milla de ella hay dos caminos, uno 
      hacia Poniente y otro hacia Occidente; el de Poniente llega hasta Catai, y 
      el de Occidente a la provincia de Catai, siempre cuajadas de ciudades, 
      castillos, fbricas, alhndigas y grandes zocos, campos, viedos y muchos 
      monumentos.
           Os contaremos del reino llamado de Taianfu.



      - CVIII -
      En donde se habla del reino de Taianfu
           Al salir de Giongiu, despus de diez jornadas de marcha, se halla el 
      reino de Taianfu. La capital tiene tambin el mismo nombre; es grande y 
      bella; en ella hay mucho trfico y mucho arte. En esta ciudad fabrican 
      arneses, necesarios al ejrcito del gran seor. Hay viedos y vino 
      excelente, y la misma ciudad es la que surte a la provincia. Hay criaderos 
      de gusanos de seda y mucha industria en buratos y sedas.
           De Taianfu se cabalgan siete jornadas a Poniente, en una rica regin 
      con villas, castillos, fbricas y almacenes. Hay un continuo vaivn de 
      mercaderes, y al cabo de siete jornadas se encuentra una ciudad llamada 
      Pianfu, tambin muy comercial. En ella fabrican sedas en cantidad. Y ahora 
      hablaremos de otra gran ciudad, llamada Cacianfu; pero ante todo 
      mencionaremos un magnfico castillo llamado Caiciu.



      - CIX -
      En donde trata de un castillo llamado Caiciu
           A dos jornadas a Poniente de Pianfu hay un bello castillo, llamado 
      Caiciu, que hizo construir antao un rey llamado Dor. En este castillo hay 
      un gran palacio, que en una de sus amplias salas contiene una coleccin de 
      retratos y pinturas de todos los reyes que reinaron antiguamente en esta 
      provincia y han ido dejndolos a su paso. Del rey Dor os contar una 
      historia interesante que pas entre l y el Preste Juan, y que narran las 
      gentes del lugar. Es verdad que este rey Dor era enemigo del Preste Juan, 
      pero estaba tan bien fortificado en su castillo que aqul no poda hacerle 
      dao alguno, por lo cual se senta muy molesto y furioso. Siete criados 
      del Preste Juan le retaron y le dijeron que le traeran vivo al rey Dor. 
      El Preste Juan les contest que si esto hacan no les haba de pesar y 
      sabra recompensarlos, as que decidieron hacer lo siguiente: se fueron en 
      compaa de sus escuderos y le dijeron al rey Dor que venan del 
      extranjero para servirle. El rey les acogi gozoso y les contest que eran 
      los bienvenidos.
           De esta manera los siete criados empezaron a servirle. Dos aos 
      quedaron a su servicio, y el rey les tom gran apego y se fiaba de ellos 
      como de sus propios hijos. Y escuchad lo que hicieron estos malvados (que 
      nadie puede librarse de los hombres desleales!) Cuando vieron que el rey 
      estaba indefenso, dieron por llegado el momento de ejecutar su proyecto. 
      Dijronle al pronto al rey que tendra que seguirles y que si no le 
      mataran. El rey, extraadsimo, exclam: Cmo, amados hijos! Adnde 
      queris que vaya?Vendrs -dijeron- con nosotros hasta nuestro seor el 
      Preste Juan.



      - CX -
      De cmo el Preste Juan hizo apresar al rey Dor
           Cuando esto oy entr en gran afliccin: Tened piedad de m! Cmo 
      es posible que habindoos colmado de honores en mi palacio queris 
      librarme en manos de mi enemigo? Si esto hacis, seris unos villanos y 
      malandrines! stos dijeron que as deba ser. Y le llevaron ante el 
      Preste Juan. Y al verle el Preste Juan, gozbase en su venganza. Mand que 
      le encerraran en un calabozo y que le guardaran las fieras, para 
      significarle su desprecio y que le consideraba tan vil como a ellas. As 
      le tuvo dos aos, y al cabo de ellos le hizo venir a su presencia y le 
      dijo: Ya ves que no eres de talla como para hacerme la guerra y no puedes 
      medirte conmigo. As lo reconoci humildemente el rey Dor. Entonces el 
      Preste Juan, al verle tan bueno y mansueto, le dio ricos caballos y 
      arneses, le visti de brocado de oro y, hacindole acompaar por brillante 
      escolta, le devolvi a su reinado, y desde ese tiempo fue su amigo y 
      aliado.



      - CXI -
      En donde se habla del gran ro de Caramoran
           A 20 millas hacia Poniente se encuentra un ro llamado Caramoran, que 
      es tan grande que desemboca en el Ocano. A sus orillas hay grandes 
      poblaciones y mucho trfico. En sus riberas crece el jengibre y el 
      cinamomo. Hay tanta multitud de pjaros, que por tres faisanes se da un 
      sueldo, es decir, un aspro, que vale un poco ms.
           A dos jornadas del ro se encuentra la noble ciudad de Cacianfu. Los 
      naturales son idlatras, y los de la provincia de Catai lo son igualmente. 
      Es una ciudad industriosa y comercial; hay gran mercado de sedas. Tejen en 
      ella brocados de oro y de seda de todas clases, y de all vamos a la 
      cabeza del reino, llamada Quengianfu.



      - CXII -
      De la gran ciudad de Quengianfu
           Y cuando se deja la ciudad de Cacianfu se cabalgan ocho jornadas 
      hacia Poniente, encontrando siempre amenas praderas, poblaciones, 
      ciudades, aldeas y castillos, jardines y campos fertilsimos, y se llega a 
      la ciudad de Quengianfu. Toda la comarca est llena de moreras, en las 
      cuales anidan los gusanos de seda; los habitantes son idlatras. Hay 
      abundancia de pjaros y toda suerte de bichos. Es gran ciudad comercial e 
      industrial. Quengianfu fue capital poderosa del reino y tuvo muchos reyes 
      buenos y justos, y hoy la rige un hijo del gran seor, llamado Mangalai; 
      su padre le confi este reino y le hizo coronar aqu; es muy amado de sus 
      sbditos. Los huspedes que moran en torno a su palacio tienen gran solaz 
      de venacin. En el arrabal en donde est este palacio hay una llanura 
      rodeada de lagos, ros y riachuelos; por l corren numerosas fuentes. Hay 
      una muralla robusta, que rodea la ciudad, y tan hermosa que no puede 
      dibujarse mejor. Las estancias son amplias y pintadas, con friso de oro 
      repujado. El rey Mangalai es justo y ecunime y muy querido de sus 
      sbditos; la guardia vive en los alrededores de palacio y se alimenta de 
      la caza, que tiene a su albedro.
           Nos internaremos en la montaa para contaros una provincia muy 
      pintoresca, entre riscos, que se llama Cuncun.



      - CXIII -
      De los confines de Catai y Mangi
           Dejando Mangalai, se marchan tres das hacia Poniente por una hermosa 
      llanura cubierta de ciudades, villas, castillos y aldeas, ricas en sedas y 
      abundante en frutas. Al cabo de las tres jornadas se llega a un pas de 
      altas montaas, y valles muy hondos, que es la provincia de Cuncun. Entre 
      los riscos y peascales hay aldeas y fortalezas. La gente es idlatra y 
      vive de la caza y de la agricultura. En los bosques hay muchas fieras: 
      leones, osos, lobos, gamos, ciervos, de modo que la gente que los caza 
      vende sus pieles y saca gran provecho de ellas. Cabalgando veinte jornadas 
      entre riscos no se deja, sin embargo, de encontrar castillos y poblados, y 
      en ellos muy buenas hospederas para el viandante, en donde puede 
      descansar y solazarse. Y vamos a otra provincia.



      - CXIV -
      De la provincia de Acbaluc Mangi
           Despus de veinte jornadas entre las montaas de Cuncun se llega a la 
      provincia de Acbaluc Mangi, que abarca una inmensa llanura. Tambin esta 
      zona est muy poblada. Los indgenas son idlatras. Viven del comercio y 
      de la industria, y crece una tal cantidad de jengibre, que abastece a toda 
      la provincia de Catai, que saca de esta planta mucho provecho. Es un 
      mercado rico en trigo, arroz y toda clase de cereales. La capital se llama 
      igualmente Acbaluc Mangi, lo que significa ciudad blanca. Esta provincia 
      es hermossima y rica en bosques y valles, y durante veinte jornadas 
      siempre es el paisaje rico y poblado. Aqu tambin hay osos, leones, 
      ciervos y gamos, y el animal del que se saca el almizcle.
           Sigamos por orden y llegaremos a la ciudad de Sindufu.



      - CXV -
      De la gran provincia de Sindufu
           Despus de veinte jornadas hacia Poniente, en el confn de Mangi, 
      est la provincia llamada de Sindufu. La capital se llama tambin Sindufu, 
      y tiene grandes y poderosos reyes. Tiene 20 millas de circunvolucin; est 
      dividida de la siguiente manera: el rey dej a su muerte tres hijos, y 
      entonces la ciudad se dividi en tres partes; cada cual tiene un muro de 
      defensa, separando la que toca a cada cual; pero estos muros, a su vez, 
      estn dentro de la muralla de la ciudad. El rey, que era muy rico y 
      poderoso, dej grandes tesoros para sus tres hijos. Pero el Gran Khan 
      conquist este reino y destron a los tres reyes.
           La ciudad est dividida por un ro que lleva aguas dulces y tiene 
      muchos peces; es ancho media milla y muy profundo; llega al Ocano, que 
      est a ochenta o cien jornadas de distancia, y se llama Quiansui. A 
      orillas de este ro hay numerosas villas, ciudades y castillos. Navegan en 
      l muchos bajeles y hermosas naves. Parece un mar ms que un ro, por su 
      anchura. Os describir el puente que est encima de l.
           El puente, enteramente de piedra, tiene ocho pasos de ancho y una 
      media milla de largo; en su pretil hay columnas de mrmol, que sostienen 
      el techo del puente, pues es cubierto, y el techo, de madera, est pintado 
      de mil colores y adornos; en el interior, a lo largo, hay pabellones 
      ocupados por mercaderes y artesanos. Estos pabellones se desarman por la 
      noche y se arman de da con vigas dispuestas para ello, y los hombres que 
      mercan en l pechan al gran seor por lo que venden, que le rinde bien 
      1.000 bizancios de oro. Los indgenas son idlatras.
           De esta ciudad se cabalgan cinco jornadas por llanos y valles no 
      perdiendo nunca la traza de castillos y villas. Los hombres se dedican a 
      cultivar la tierra. Son tambin industriales, porque trabajan los ms 
      bellos cendales y otros paos. Hay fieras en cantidad, leones y leopardos.
           De aqu a cinco jornadas se llega a una provincia desierta, llamada 
      Tbet.



      - CXVI -
      De la provincia del Tbet
           Despus de cinco jornadas se entra en una provincia muy devastada, 
      porque Mongut Khan la ha arrasado. Hay castillos y villas destruidos por 
      la guerra. Hay bambes tan grandes y gordos, que tienen tres palmos de 
      circunferencia y 15 pasos de altura. De un nudo a otro miden tres palmos. 
      Los viajeros que pasan de noche por esta regin arrancan las caas de 
      estos bambes y con ellas hacen fuego, pues cuando arden chisporrotean de 
      tal suerte y producen tanta humareda que los leones y osos huyen 
      despavoridos y no hay cuidado que se acerquen. Es tremendo el ruido que 
      producen al estallar en el fuego. Y os contar algo curioso a este 
      propsito:
           Cuando se cogen estas caas verdes y se ponen en haces, prendindoles 
      fuego con unas astillas, en seguida empiezan a retorcerse y a crujir, de 
      tal suerle que se las oye hasta a 10 millas de distancia en el silencio de 
      la noche, y el que no est acostumbrado a or esas detonaciones se queda 
      pasmado. Los caballos, que nunca oyeron tal ruido, huyen espantados, 
      rompen sus bridas y las cuerdas con que los amarran, as que es buena 
      precaucin vendarles los ojos y atarles bien fuerte las patas para que no 
      puedan huir. Con estas fogatas es la manera ms segura de escapar a las 
      fieras, que viven en abundancia en esos bosques. Hay que proveerse de 
      vveres para los veinte das porque no hay ni venta ni hospedera ni quien 
      d de comer a las caballeras. Se encuentra por todo este camino a muchas 
      fieras dainas y peligrosas, aun cerca de los poblados.
           Os contar cmo casan a las mujeres. Ningn hombre tomara por esposa 
      a una virgen; dicen que no valen nada si no han conocido a otros hombres 
      antes de casarse. Y por esta razn se aplican las mujeres a perder pronto 
      su virginidad. Cuando pasan extranjeros por esta regin y despliegan sus 
      tiendas de campaa para descansar y hacer un alto en el camino, las viejas 
      de los castillos y poblados bajan y traen a sus hijas hasta el campamento 
      y las entregan a los forasteros para que con ellas se acuesten, y ellos 
      las retienen y usan de ellas, pero no pueden llevrselas: antes de 
      separarse de ellas es conveniente den a la moza con la cual han dormido un 
      regalo o una prenda para que puedan demostrar, cuando quieran casarse, que 
      han tenido un amante. Por lo general les regalan piedras para collares. De 
      este modo, si una joven lleva colgadas de su cuello veinte seales, para 
      demostrar que ha tenido muchos amantes, es la que se llevar la palma y 
      ser la que ms pretendientes tenga. Y ellos dirn que es ms agraciada 
      que las otras. Pero cuando ya han hecho de ella su mujer, la quieren 
      muchsimo, y malhaya al que tocare a la mujer de otro, de lo cual se 
      guardan mucho. Os he contado de esos singulares matrimonios. Las jvenes 
      tienen de diecisis a veinticuatro aos.
           La gente es idlatra y de mala entraa. Desconocen el bien, y para 
      ellos robar y cometer villana es muy natural. Son los mayores ladrones 
      que existen. Aqu tambin abundan los gudderis, del cual se saca el 
      almizcle. Estos malos hombres tienen buenos perros, que le apresan al 
      dremn, y con eso consiguen tener almizcle en grandes cantidades. No 
      tienen ni papel moneda ni oro, pero se lo procuran con esa sustancia 
      aromtica. Se visten muy pobremente; de pieles de animales, por lo 
      general, y de bocoran. Tienen idioma propio. Este Tbet es una provincia 
      muy extensa.



      - CXVII -
      En donde sigue la relacin del Tbet
           Los indgenas son idlatras. La provincia limita con Mangi y otras, y 
      cuenta con ocho reinos, numerossimos castillos y ciudades. Hay en varios 
      parajes ros y montaas en que se encuentran pepitas de oro. Se recoge la 
      canela. Les gusta mucho los adornos de coral, que ponen al cuello de sus 
      mujeres y de sus dolos y pagan muy caro. En esta provincia tejen el 
      camelote en cantidad y el pao de oro y brocado de seda. Aqu nacen los 
      ms sabios astrlogos y adivinos, los ms sutiles de todas las provincias 
      circunvecinas; hacen los ms terribles sortilegios y, por arte diablica, 
      hacen ver y or cosas maravillosas. Tienen malas costumbres, cran grandes 
      mastines, muy recios para la lucha y para pelear con las fieras. Tienen 
      mucha clase de perros y buenos halcones, que vuelan bien y cazan mejor.
           Dejaremos esta provincia, de la cual os hemos contado, a grandes 
      rasgos, sus particularidades, e iremos a la provincia de Gaindu.
           Todo el Tbet y dems provincias pertenecen al Gran Khan, y todas las 
      regiones descritas hasta ahora, menos las del principio del libro, que 
      pertenecen al hijo de Argn, como os llevo dicho.



      - CXVIII -
      De la provincia de Gaindu
           Gaindu est hacia Poniente; no tiene ms que un rey, vasallo del gran 
      seor. Son idlatras. Tienen un lago, en donde se encuentran hermosas 
      perlas; pero el Gran Khan tiene prohibido que las pesquen, porque as 
      sacaran cuantas podran y se volveran vulgares y bajaran de precio. As 
      que cuando el Gran Khan las quiere para l, las manda pescar, prohibiendo, 
      so pena capital, que las pesquen sin su consentimiento. Hay montaas de 
      turquesas, que son piedras muy bellas. Tampoco stas las deja coger el 
      Gran Khan, ms que cuando l lo manda.
           En esa provincia no tienen a mal que un forastero los avergence con 
      sus mujeres, hermanas o hijas, ni mujer que viva en la casa. Y se alegran 
      cuando un forastero se acuesta con ellas, pues dicen que sus dolos y 
      dioses les dan por ello bienes en abundancia.
           Y por eso son largos con sus mujeres con los extranjeros. Cuando un 
      hombre ve llegar a un forastero a su casa y pedir hospitalidad, se marcha 
      en seguida y ordena a la mujer hacer lo que le mande el forastero. Se 
      aleja de la casa y va a su via o al campo, y no vuelve hasta que el 
      extranjero abandona la casa, y a menudo el peregrino vive en ella tres 
      das y se acuesta en el lecho de la mujer del villano. Y el que ocupa la 
      casa pone la seal para significar que se halla en ella, es decir, que 
      cuelga su sombrero en la puerta. Y el villano que ve la seal en la puerta 
      de su casa no vuelve hasta que en ella no queda el forastero.
           Tienen oro en barras y lo pesan en sazos, y vale segn el peso. No 
      tienen ni monedas ni papel. Fabrican una pequea moneda, que os 
      describir: toman sal y la hacen cocer en un cacharro que puede contener 
      una libra ms o menos, y 84 de estas medidas de sal valen un sazo de oro 
      fino, y es lo que emplean como moneda corriente.
           Tienen dremanes, que producen el almizcle en cantidad. Buenos peces, 
      que pescan del lago en donde hay perlas. Hay toda clase de fieras y 
      pjaros de cetrera. No tienen vino de uva, pero hacen vino de trigo y 
      arroz con especias, y es vino excelente. En esta provincia nacen muchos 
      algarrobos. Hay un arbusto que es muy frondoso y tiene florecillas 
      blancas. Hay canela, jengibre, cinamomo y otras especias que no se ven por 
      nuestro continente, y por eso es intil mencionar.
           Dejemos esta regin, de la cual hemos referido la fauna y flora, y 
      pasemos ms adelante en la misma zona.
           Dejando atrs a Gaindu se cabalgan cinco jornadas, encontrando al 
      paso castillos y alqueras. Los naturales son tan raros en sus costumbres 
      como lo son los que os he contado ya. Tienen caza en abundancia. Despus 
      de diez jornadas se encuentra un ro, Brius, que marca el limite de la 
      provincia de Gaindu; ste lleva en sus aguas muchas pepitas de oro. Hay 
      canela en abundancia. El ro desemboca en el Ocano.
           Dejemos este ro, que no tiene nada de notable, y vamos a otra 
      provincia, llamada Caragian.



      - CXIX -
      De la gran provincia de Caragian
           Cuando pasamos este ro nos internamos en la provincia de Caragian, 
      que es tan extensa que comprende seis reinos. Est hacia Poniente. Sus 
      habitantes son idlatras y pertenecen al Gran Khan. El rey es hijo suyo y 
      se llama Esentemur, gran rey, rico y poderoso; es hombre sabio, prudente y 
      discreto y administra bien la justicia. Hacia Poniente, separndose del 
      ro cinco jornadas, hay ciudades y castillos, en donde se cran magnficos 
      caballos. Viven del pastoreo y de los frutos de la tierra. Tiene lengua 
      propia, dificilsima de entender. Al cabo de cinco jornadas se encuentra 
      la capital, llamada Iaci. Hay mercaderes e industriales en ella. 
      Mahometanos idlatras y cristianos nestorianos. Muchos arrozales; el pan 
      de trigo es malo en esta provincia; pero comen mucho arroz y hacen un vino 
      muy bueno con especias. Un vino claro y capaz de emborrachar a un hombre, 
      como nuestro vino.
           La moneda que emplean es la siguiente: Toman conchas marinas, 
      pequeas como porcelanas, que tambin cuelgan en los collares de los 
      perros, y stas valen: 80 conchas, un sazo de plata, que son dos cequies 
      venecianos gordos y ocho sazos de plata fina valen un sazo de oro 
fino.
           Tienen salinas, de las que sacan la sal, y todos viven de estas 
      salinas. Tambin el rey saca gran provecho de esta sal.
           No les importa nada que usen de sus mujeres con tal de que stas 
      consientan en ello.
           E iremos al reino de Caragian, pero antes os contar una cosa que 
      haba diferido hasta ahora: hay un lago de cerca de 100 millas de 
      circunferencia que tiene una gran cantidad de pescados riqusimos. Son de 
      grandes tamaos y de todas clases. Los indgenas comen carne cruda, de 
      pollos, de carneros y de bfalo. Los pobres van a la carnicera, cogen el 
      hgado crudo tal como cuelga del animal, lo cortan en trocitos, 
      comindolos con una salsa de ajo. Y as comen las dems carnes. Y los 
      nobles tambin comen carne cruda, pero la hacen picar y preparar con salsa 
      de ajos y especias y la devoran con fruicin, como nosotros la carne 
      cocida.



      - CXX -
      En donde se sigue la descripcin de la provincia de Caragian
           Dejando la ciudad de Iaci y yendo diez jornadas a Poniente se 
      encuentra la provincia de Caragian y su capital del mismo nombre. Son 
      idlatras y pertenecen al Gran Khan. El rey es Cogacin, hijo del gran 
      seor. En esta provincia hay pepitas de oro en el ro y en un lago; pero 
      en las montaas lo hay en ms grandes cantidades todava. Tienen tanto 
      oro, que dan un sazo de oro por seis de plata. Tambin aqu se emplean 
      las monedas de porcelana de que os hablo, pero las traen de la India.
           En esta provincia hay grandes culebras y serpientes, tan enormes que 
      causan terror. Son horribles, de 10 pasos de largo y gordas como un haz de 
      trigo; tienen dos piernas delanteras cerca de la cabeza, pero sin piesy 
      slo con una una como las del len o del halcn. La cabeza enorme y los 
      ojos como un pan. La boca tan amplia, que se tragaran a un hombre entero 
      de una vez. Los dientes, grandsimos. Son tan desmesuradamente largas, que 
      no hay hombre ni animal que no les cause pavor. Las hay ms pequeas: de 
      ocho, seis y cinco pies.
           La manera de cazarlas es la siguiente. Habis de saber que de da 
      permanecen ocultas en la tierra por causa del gran calor; por la noche 
      salen a buscar su pitanza y devoran a todos los animales que se les ponen 
      por delante.
           Van a beber al ro, a los lagos y a las fuentes. Es tan gorda esta 
      serpiente, que cuando viene arrastrndose por la arena, para comer o beber 
      en la noche, marca un surco en los arenales como si hubiera pasado una 
      barrica llena de vino. Y los cazadores que las cogen ponen trampas all 
      donde ven sus huellas. Clavan en el suelo un palo de madera muy fuerte y 
      gordo, en el cual hay clavado un cuchillo de acero a modo de navaja o un 
      hierro de pica; todo esto lo cubren de arena para que la culebra no lo 
      vea. Y de stos ponen varios. Cuando llega el pitn y se engancha en el 
      hierro pega tan terribles golpes, que el acero le entra en el pecho y le 
      desgarra hasta el vientre, de manera que muere en seguida.
           Una vez apresada, le quitan la hiel del vientre y la venden muy cara, 
      pues sabed que de ella componen una gran medicina. Si un hombre ha sido 
      mordido por un perro rabioso, le dan de beber de esta pocin por valor de 
      un pequeo dinero, y con esto basta para salvarle. Cuando una mujer tiene 
      un parto difcil y grita muy fuerte, le dan un poco de esta hiel y en 
      seguida sale de cuidado. La tercera virtud de esta hiel es que si se 
      aplica en una llaga en dos das est cicatrizada. Y por eso este remedio 
      tiene gran precio en esta provincia. Tambin la carne de la serpiente es 
      muy apreciada; se vende muy cara y la comen con fruicin, encontrndola 
      exquisita.
           Y estos animales van a la guarida de los leones, osos y otras fieras 
      cuando tienen cra y se tragan a grandes y pequeos y lo que pueden 
      alcanzar. En esta provincia nacen caballos grandes y fuertes de los que 
      llevan a vender a la India. Les cortan dos o tres vrtebras de la cola 
      para que con ella no puedan azotar al jinete y no la puedan agitar cuando 
      galopan, lo que ellos consideran una cosa muy fea. Esta gente monta a la 
      franca.
           Tienen armas forradas de piel de bfalo, lanzas y escudos y albardas, 
      y todos llevan flechas. Y os dir una patraa que ejecutaban antes de que 
      el Gran Khan les conquistara: cuando suceda que un gentilhombre bien 
      parecido peda hospitalidad en la casa de uno de esta provincia, lo 
      mataban durante la noche, no para robarle, sino porque pretendan que su 
      sombra, gracia e inteligencia, as como sus armas, quedaban en la casa. Y 
      as mataron a muchos antes de que el Gran Khan les conquistara. Eso pasaba 
      hace treinta y cinco aos ms o menos, pero ya no lo hacen porque temen su 
      justicia.



      - CXXI -
      En donde se habla de la gran provincia de Cardandan
           A cinco jornadas de Caragian, hacia Poniente, se encuentra la 
      provincia de Cardandan, en donde la gente es idlatra y pertenece al Gran 
      Khan. La capital de esta provincia se llama Vocian. Toda la gente tiene 
      dientes de oro, es decir que se los cubren con oro. Tienen una especie de 
      moldes de oro con los cuales se cubren la dentadura superior e inferior. 
      Esto hacen los hombres, pero no las mujeres. Los hombres son todos nobles 
      y no se ocupan ms que de caza y de cetrera. Las mujeres lo hacen todo, y 
      slo las ayudan los esclavos. Cuando las damas tienen un hijo varn lo 
      lavan y lo envuelven en un paal, y el marido se acuesta en la cama con el 
      nio y se queda en ella durante cuarenta das, no levantndose ms que 
      para las precisas necesidades. Y amigos y parientes le vienen a ver y le 
      hacen fiesta y solaz, y esto lo hacen porque dicen que sus mujeres han 
      pasado fatigas llevando el nio en su vientre y no quieren que sufran 
      cuarenta das. Pero la mujer, en cuanto ha parido, se levanta, hace todos 
      los menesteres de la casa y sirve a su varn en la cama.
           Comen carne cruda y cocida y arroz cocido con la carne y otros 
      condimentos. Beben el vino de arroz y especias. Sus monedas son el oro y 
      las conchas. Dan un sazo de oro por cinco de plata; porque tienen los 
      plateros a cinco meses de distancia, por eso los mercaderes traen la plata 
      en abundancia, pues que ellos la truecan por oro y con eso sacan ventaja.
           stos no tienen ni dolos ni iglesias, pero rezan a los antepasados, 
      diciendo que de stos descendemos. No tienen alfabeto y no saben escribir, 
      y esto no es maravilla, porque estn muy desviados y apartados del resto 
      del mundo, entre grandes selvas y montaas que no pueden franquear, porque 
      el aire es tan malsano que moriran.
           Cuando tienen un negocio entre ellos, toman un pedazo de madera, o 
      cuadrado o redondo, y le parten por en medio y cada cual se guarda un 
      trozo. Llegado el da del pago, el que tiene que entregar el dinero se 
      hace dar la otra mitad del disco o del trozo de madera a cambio de 
      satisfacer la cantidad estipulada.
           En estas provincias de Caragian, Vocian e Iaci no tienen mdico. 
      Cuando alguien cae enfermo llaman a los magos y adivinos que guardan a los 
      dolos. Cuando llegan stos, el enfermo le dice su padecimiento. Entonces 
      los magos tocan instrumentos y bailan y cantan hasta que uno de ellos cae 
      al suelo, echa espuma por la boca y queda como muerto. Entonces est en el 
      poder del diablo. Cuando los otros magos ven que uno de ellos ha cado en 
      la forma que habis odo, le preguntan cul es la enfermedad que padece el 
      enfermo, y ste contesta: El esprtu tal lo ha tocado, porque no le ha 
      hecho ningn caso. Y los magos contestan a coro: Te rogamos que le 
      perdonen y tomen para sanar su sangre las cosas que se te antojen en su 
      alrededor. Luego pronuncian muchas sentencias para que los espritus que 
      habitan en el mago que est en xtasis respodan si el enfermo ha de morir; 
      entonces el mago, con voz plaidera, dice: Este enfermo ha hecho tantos 
      agravios a tal espritu y es tan mal hombre, que no quiere perdonarle. Y 
      si, en cambio, debe sanar, le dicen que si quiere volver a la salud tome 
      dos corderos o tres, haga diez brebajes buenos y raros, y aaden que los 
      corderos tengan la cabeza negra y que con ellos sacrifique a tal o cual 
      dolo o a tal espritu, y hagan gran fiesta a estos dioses, y les alaben y 
      canten sus loas.
           Cuando los deudos y amigos han odo esta sentencia se apresuran a 
      hacer lo que les han dicho los magos. Matan los corderos, riegan con su 
      sangre el suelo en honor a tal o cual espritu. Luego los aderezan y 
      convidan a los magos y a las mujeres que traan a los dolos a cantar y a 
      bailar. Encienden las luces, preparan los brebajes, taen los 
      instrumentos, hasta llegar al paroxismo. Llega un momento en que caen los 
      unos encima de otros como borrachos, y entonces preguntan si el enfermo 
      puede esperar en una salvacin, y responden que an no le ha sido 
      perdonado, que le queda esto y estotro por hacer, y cumpldolo, al fin le 
      declaran que sanar. Dicho esto vuelven a tocar la msica y a empezar el 
      baile y las luminarias y el incienso; comen y beben hasta hartarse. Luego, 
      satisfechos, se retira cada uno a su casa, y cuando todo ha concluido, el 
      enfermo sana inmediatamente.
           Dejemos estos magos y sus artimaas y prosigamos nuestro relato.



      - CXXII -
      De cmo el Gran Khan conquist el reino de Mien y de Bengala
           Omitimos involuntariamente contaros una gran batalla en el reino de 
      Vocian, que debe quedar escrita en este libro, y os narraremos cmo 
      acaeci el hecho y de qu manera:
           En el ao 1272 de la Encarnacin de Cristo, envi el Gran Khan un 
      gran ejrcito al reino de Vocian y Caragian. Porque an no haba enviado a 
      sus hijos, como hizo en lo futuro, nombrando como rey de Sentemur al hijo 
      de su hijo difunto. Y sucedi que el rey de Mien y de Bengala, que era un 
      rey muy podereso en tierras y tesoros, no quera someterse al Gran Khan, y 
      se port tan mal, que el Gran Khan le quit los dos reinos arriba 
      mencionados.
           Cuando supo el rey de Bengala que el Khan estaba en Vocian se dijo 
      que era imprescindible ir contra sus huestes y aniquilarlas, de modo que 
      al Gran Khan no le quedaran ganas de guerrear contra l. E hizo grandes 
      preparativos, y os dir cules: Tena 2.000 elefantes muy grandes, y 
      encima de cada cual hizo construir un castillete de madera muy fuerte, que 
      sirviese para combatir. En cada uno apost 12 hombres prontos al combate y 
      en algunos hasta 16 o ms. Concert unos cuadros de batalla con 40 hombres 
      a caballo y otros tantos a pie.Todo este aparato responda al de un gran 
      rey,cual era este rey de Bengala.
           Terminado que hubo los preparativos, se puso en marcha en busca del 
      ejrcito del Gran Khan. Caminaron largo trecho sin que se produjera una 
      aventura digna de mencin; pero al llegar a tres jornadas del ejrcito del 
      trtaro, sentaron el campo para descansar.



      - CXXIII -
      De la batalla entre el Gran Khan y el rey de Mien
           Cuando el seor de los trtaros supo con certeza que este rey vena 
      contra l con tan gran nmero de soldados tuvo miedo, porque l no contaba 
      ms que con 10.000 hombres a caballo. En cuanto a l, no haba cuidado, 
      pues era valiente condotiero. Defendi a la desesperada al pas y a sus 
      gentes. Los trtaros se apostaron en la llanura de Cocian y all esperaron 
      al enemigo. Esto lo hicieron con mucha prudencia y entendimiento. Al pie 
      de esta llanura haba un bosque muy espeso, a cuyas orillas esperaban los 
      trtaros alineados en orden de batalla.
           Cuando hubieron descansado, las huestes del rey Mien se pusieron en 
      marcha para ir al llano de Vocian, donde se haban desplegado los 
      trtaros. Y frente a stos dispuso el rey a su gente en orden de batalla.
           Cuando los trtaros los vieron llegar fingieron no asombrarse y 
      demostraron su valor y arrojo. No flaquearon ni un momento, viendo que la 
      batalla era inevitable. Pero as que los caballos de los trtaros vieron a 
      los elefantes con las mquinas de guerra, no quisieron avanzar y 
      retrocedieron espantados, mientras los elefantes se les echaban encima.



      - CXXIV -
      En donde prosigue el relato de la misma batalla
           Y as que los trtaros los vieron llegar fingieron no asombrarse y 
      demostraron gran valor y arrojo. Viendo que no les obedecian sus caballos, 
      por un momento se creyeron perdidos. Pero he ah lo que idearon: bajaron 
      de sus monturas y ataron los caballos a los rboles; cogieron los 
      arcabuces y flechas en mano y arremetieron contra los elefantes; mas los 
      soldados del rey no se arredraron por esto y tiraban sin cesar sobre los 
      trtaros, asaltndolos duramente. Pero los trtaros, que eran mejores 
      hombres de guerra que sus enemigos, aguantaban con ardimiento el duro 
      ataque.
           Al sentirse heridos, los monstruosos elefantes retrocedieron con 
      tanto mpetu que empezaron a romper las lneas del ejrcito del rey, y no 
      pararon hasta refugiarse en el bosque, en donde, enfurecidos, destrozaron 
      los pabellones que llevaban encima y cuanto se les pona por delante. Los 
      trtaros volvieron a montar a caballo y arreciaron nuevamente contra 
      ellos; agotadas las saetas, pusieron mano a la espada y al machete y se 
      echaron encima con furia indecible. Caballeros y caballos caen al suelo en 
      la refriega, cercenaban brazos y piernas y el suelo estaba sembrado de 
      cadveres. Ni el Dios tonante metiera ms ruido! Se oan alaridos, gritos 
      desgarradores por doquier. Y, sin embargo, los trtaros tenan la ventaja 
      a pesar de todo, pues el ejrcito del rey, mayor en nmero, haba quedado 
      diezmado. En llegando el medioda, el rey y sus milicias quedaban en tan 
      mal estado, que ya no podan aguantar y vieron que permaneciendo all no 
      quedara ni uno solo con vida. Entonces se dieron a la fuga y los trtaros 
      arreciaron contra ellos; mas de pronto se acordaron de los elefantes que 
      estaban en el bosque y fueron por ellos. Cortaban los grandes rboles para 
      impedir que stos se les escaparan, y los elefantes, al reconocer a la 
      gente del rey que traan prisionera, se apaciguaban, porque estas bestias 
      tienen gran entendimiento; de modo que pudieron cogerlos a todos. Y de 
      esta batalla tuvo el gran Khan no pocos elefantes. Y as acab esta 
      contienda tal como lo habis odo.



      - CXXV -
      De cmo se desciende por una gran pendiente
           Desde esta provincia se baja una pendiente muy rpida, que dura unos 
      dos das y medio. No hay nada digno de mencin sino un gran mercado en 
      donde se renen los hombres tres das por semana. Ycambian el oro por la 
      plata, dando un sazo de oro por cinco de plata.Vienen de muy lejos a 
      cambiar el oro por la plata, obteniendo con ello grandes ganancias. Nadie 
      conoce las casas de los que custodian el oro, pues lo tienen tan escondido 
      en lugares apartados y torres fortificadas, que no hay ser humano que 
      penetre en ellos ms que ellos mismos.
           En los confines de la India, hacia Medioda, se encuentra una 
      provincia llamada Mien. Hay quince jornadas de camino por pasos desolados 
      y grandes selvas, en donde moran elefantes salvajes y rinocerontes. No hay 
      alma viviente ni habitaciones, y por eso dejaremos estos yermos 
      inhospitalarios y os contaremos una historia que os interesar.



      - CXXVI -
      De la ciudad de Mien
           Despus de cabalgar quince jornadas por sitios solitarios, se da con 
      la ciudad de Mien, noble cabeza del reino. Los naturales son idlatras, 
      sometidos al Gran Khan. Hubo en esta ciudad un rey muy poderoso. Cuando 
      muri dej dispuesto que sobre su tumba se elevaran dos torres, una de oro 
      y la otra de plata. Se entiende que deban ser de piedra cubiertas de una 
      lmina de oro de un dedo de espesor para que la torre pareciera de oro. 
      Era de diez pasos de altura y gruesa en proporcin. La remataba una cpula 
      y era redonda; en la cpula haba muchas campanillas, que al menor soplo 
      del viento se movan y sonaban suavemente. La otra torre era de plata, 
      hecha en la misma forma y del mismo tamao. Y el rey mand que esto se 
      hiciera en recuerdo de su grandeza y en honor de su alma. Y eran las 
      torres ms bellas que verse puedan.
           El gran Khan conquist esta provincia, y veris de qu suerte. En la 
      corte del gran seor haba una cantidad de juglares y bufones, y el Gran 
      Khan les mand que conquistaran la provincia de Mien; les provey de 
      capitanes y fuerzas. Los juglares se pusieron en camino, pusieron cerco a 
      la provincia de Mien y la conquistaron. Cuando llegaron a la ciudad de las 
      dos torres se quedaron maravillados de su belleza, llevndole al Gran Khan 
      noticias de su valor y hermosura y que si quera las desharan para 
      mandarle el oro y la plata; pero el Gran Khan, que saba que ese rey las 
      mand construir en honor a su alma y para que quedaran en recuerdo despus 
      de su muerte, dijo que se cuidaran muy bien de tocarlas y menos de 
      deshacerlas, pues deseaba quedaran como las haba mandado construir el rey 
      difunto. (Y no es extrao, porque los trtaros respetan las disposiciones 
      de sus muertos y se guardan de tocar a sus cosas.)
           En esta provincia tienen elefantes y bueyes salvajes, grandes y 
      hermosos; ciervos, gamuzas, cabritos y toda clase de animales en gran 
      abundancia.
           Ya que os he contado de la provincia de Mien, la dejaremos y os 
      contar de una provincia llamada Bangala.



      - CXXVII -
      En donde se habla de la gran provincia de Bangala (Bengala)
           Bangala es una provincia al Medioda, que hacia el ao 1209 del 
      nacimiento de Cristo, en que micer Marcos estaba en la corte del Gran 
      Khan, no perteneca an a ste; sin embargo, sus huestes se preparaban 
      entonces para conquistarla. Esta provincia tiene un rey y lengua propia. 
      Son los ms encarnizados idlatras. Confinan con la India. Aqu hay muchos 
      eunucos, y de all los traen los barones y seores para sus cortes. Los 
      bueyes son tan grandes como elefantes, pero no tan gordos. Los indgenas 
      viven de carne, leche y arroz; son muy ricos, pues comercian en especias, 
      jengibre, azcar y otras variadas cosas, todas de gran precio. Los indios 
      vienen a comprar aqu eunucos y esclavos para volverlos a vender ms 
      lejos. Y ya que no hay nada ms que mencionar en esta provincia, nos 
      iremos y os contaremos de otra llamada Cangigu.



      - CXXVIII -
      De la provincia de Cangigu
           Cangigu es una provincia de Levante. Tiene sus reyes. La gente es 
      idlatra. Tiene lengua propia. Se rindieron al Gran Khan y le pagan cada 
      ao un tributo.El rey es tan dado a la lujuria que tiene 300 mujeres, y 
      cuando ve a una mujer hermosa en su pas, la hace venir en seguida a su 
      palacio. Esta provincia es abundante en oro. Recogen especias muy caras en 
      gran abundancia; pero como estn muy lejos del mar, sus mercaderas valen 
      poco, pues no tienen salida. Tienen elefantes y otros animales. Viven de 
      carne, de arroz y de leche. No tienen vino de uva, pero s de arroz con 
      especias. Los varones y hembras se pintan la piel, es decir, que con 
      agujas candentes dibujan en la piel leones, dragos, trasgos y pjaros e 
      imgenes; luego les pasan tintas de colores y las graban tan profundamente 
      que el color ya no se borra. Tambin hacen lo mismo con la cara, el cuello 
      y el vientre, en las manos y piernas y en todas las partes del cuerpo, y 
      esto en ellos es distintivo de nobleza. Cuanto ms pintados estn ms 
      consideracin merecen y pasan por ms hermosos.
           Dejemos esta provincia y os contaremos de otra a Levante, llamada 
      Aniu.



      - CXXIX -
      De la provincia de Aniu
           Aniu es una provincia hacia Levante que pertenece al Gran Khan. Son 
      idlatras. Viven del pastoreo y la agricultura. Tienen lengua propia. Las 
      mujeres llevan brazaletes de oro y plata en las piernas y en los brazos, y 
      los hombres igualmente, pero ms ricos y de ms valor. Tienen muchos y 
      hermosos caballos y los venden a los indios en gran cantidad. Tienen 
      bfalos, bueyes y vacas, con ricos y fuertes pastos para criarlos. Gran 
      abundancia en vveres. Desde Aniu a Cangigu, que est a quince jornadas, y 
      de Cangigu a Bengala, que es la tercera parte de la provincia, hay treinta 
      jornadas.
           Dejaremos a Aniu e iremos a otra provincia llamada Toloman, que se 
      encuentra de sta a ocho jornadas hacia Levante.



      - CXXX -
      De la provincia de Toloman
           Toloman es una provincia de Levante. Los indgenas son idlatras, 
      tienen idioma propio y pertenecen al Gran Khan. Son tipos de gente muy 
      garrida, no muy blancos, mas morenos y bien plantados. Poseen ciudades, 
      pero ms que todo fortalezas y castillos en la montaa. Cuando mueren se 
      hacen incinerar y recogen los huesos en unas arquetas, que llevan a lo 
      alto de una montaa y guardan en grandes cavernas y covachas, tan 
      escondidas y empinadas, que ni hombre ni bestia pueden alcanzarlas.
           Tienen oro en cantidad. Las monedas son de porcelana. En todas estas 
      provincias, es decir, en Bengala, Cangigu y Aniu, se sirven de la misma 
      moneda de oro y conchas. Hay algunos comerciantes y stos son riqusimos. 
      Viven de carne, leche y arroz, y en lugar de vino tienen la bebida de 
      arroz fermentado con especias. Dejemos esta provincia para ir hacia 
      Levante. Y os hablar de una provincia llamada Ciugiu.



      - CXXXI -
      De la provincia de Ciugiu
           Ciugiu es una provincia de Levante distanciada de Toloman doce 
      jornadas. Corre por ella un ro, cuyas orillas estn cuajadas de 
      poblaciones. Despus de navegar doce das por ro se llega a la ciudad de 
      Ciugiu, que es muy grande y noble. Son tambin idlatras y vasallos del 
      Gran Khan. Tejen de la cscara de los rboles unas telas magnificas, que 
      llevan puestas en verano. Son guerreros; no conocen ms moneda que el 
      papel del Gran Khan, pues ya entramos en tierras donde circula la moneda 
      papel del Gran Khan.
           Hay en esta provincia tantos leones, que nadie puede dormir al aire 
      libre porque sera devorado inmediatamente. Y cuando los hombres van por 
      el ro y no se alejan bien de la costa, el len nada hasta la barca, coge 
      al hombre y se lo lleva. Por eso toman las mayores precauciones y tienen 
      unos perros tan fieros que pueden al len. Llevan siempre una pareja de 
      ellos, y un hombre y dos perros pueden cazar al len. Cuando ven a un len 
      que va delante de ellos, los perros se tiran a l y le muerden en las 
      piernas y nalgas con tanta furia y destreza que el animal no puede 
      volverse contra ellos; entonces busca la fiera un rbol para parapetarse y 
      hacerles frente; mas ellos no le sueltan las partes traseras. Entonces el 
      jinete que los sigue saca sus flechas y saetas y le manda una, dos o tres 
      y traspasa con ellas cuantas veces puede al len para matarle. Jams puede 
      defenderse contra un hombre a caballo que tenga dos buenos perros.
           Tienen en esta regin seda en abundancia, que llevan a diestra y 
      siniestra por el ro, tambin el poblado en sus orillas de villas y 
      aldeas. La gente es idlatra y pertenece al Gran Khan. A las doce jornadas 
      de navegacin se llega por el ro a la ciudad de Sindufu, de la cual os he 
      hablado antes. De Sindufu se cabalga setenta jornadas por provincias y 
      tierras por las que hemos estado ya y hemos descrito antes en este libro. 
      Al cabo de setenta jornadas se llega a Giongu; de Giongu se va cuatro 
      jornadas entre castillos y ciudades. La gente es muy artista y muy 
      comerciante. Son idlatras y tiene papel moneda. Al cabo de cuatro 
      jornadas se llega a la ciudad de Cacianfu, que est al Medioda y 
      pertenece a la provincia de Catai y os contaremos de este Cacianfu todo lo 
      que sabemos.





      - LXXI -
      De la llanura de Bargu y de varias costumbres de los indgenas
           Alejndonos de Caracoren y de Altai, en donde ponen los cuerpos de 
      los trtaros, nos dirigimos a una regin llamada Bargu, que tiene de 
      extensin cuarenta jornadas.
           Los habitantes se llaman Mecrit y son salvajes. Viven del pastoreo y 
      de la caza. Cabalgan ciervos. Las costumbres son las de los trtaros. Son 
      vasallos del Gran Khan. Desconocen el trigo y el vino. En verano se nutren 
      de venado y pjaros, pero en invierno carecen de todo, por el fro 
      intenso. Y cuando se cabalgan cuarenta jornadas se llega al Ocano. All, 
      en las montaas, anidan los halcones marinos, pues no hay ni mujeres ni 
      hombres ni bestias ni pjaros, a excepcin del llamado Bargherlac, que 
      es alimento de los halcones. Es del tamao de la perdiz; sus patas, como 
      las de los loros; la cola, como la de la golondrina, y vuelan muy bien, y 
      cuando el Gran Khan desea tener halcones peregrinos los reclama a esa 
      comarca, pues nacen en una isla que hay en el mar, as como los 
      gerifaltes. Esta comarca est situada tan a Septentrin, que la estrella 
      del Norte queda un poco atrs hacia el Medioda. Los gerifaltes nacen en 
      esta ciudad en tanta abundancia, que el Gran Khan tiene cuantos quiere. 
      As, que los cristianos que los traen de sus tierras no los llevan al Gran 
      Khan, sino a Argn, seor de Levante.
           Ya os hemos referido todo lo concerniente a la provincia de 
      Septentrin hasta el Ocano. Volveremos atrs hasta el Gran Khan, en una 
      provincia llamada Campici.



      - LXXII -
      Del gran reino de Erginul
           Cuando se deja Campici, del cual os he hablado ya, se marcha cinco 
      jornadas por un camino donde se oyen hablar ciertos espritus malignos, y 
      al cabo, hacia Levante, se encuentra el gran reino llamado Erginul. 
      Pertenece al Gran Khan; forma parte de la provincia de Tangut, que est 
      dividida en varios reinos. Los habitantes son cristianos nestorianos, 
      idlatras y mahometanos. Son muchas las ciudades que hay en ella, y la 
      capital es Erginul. De esta ciudad se va al pas de Catai.
           Yendo al Catai se encuentra al paso una ciudad llamada Cilingiu. La 
      provincia tambin se denomina as. Aqu tambin hay numerosas villas y 
      fortalezas. Tambin forman parte de Tangut y pertenecen al Gran Khan.
           Hay otros salvajes, con astas enormes y magnficos pelos largos, 
      salvo en la espalda, y pintados de blanco y negro. Tienen el pelamen de 
      tres palmos de largo. Los naturales han domesticado varios de estos toros; 
      los cogen salvajes y se reproducen de tal modo que tienen gran cantidad de 
      ellos. Con ellos cazan y trabajan, y como tienen mucha fuerza rinden el 
      doble trabajo que los dems animales.
           En esta regin se produce el almizcle mejor y ms fino. Sabed que el 
      almizcle se recoge as: hay un animalito del tamao de una gacela, que 
      tiene el pelo muy spero, las patas de gacela, sin cuernos, con cola de 
      gacela, cuatro dientes, dos abajo y otros dos en la mandbula superior, de 
      tres dedos de largo y muy puntiagudos. Van siempre por parejas. Es un 
      hermoso animal. Cuando se le apresa, el animal tiene escondido en el medio 
      del vientre, en una bolsita entre el cuero y la carne, el humor, que se 
      corta con el pellejo y se aparta, y este humor es el almizcle, del que 
      mana una fragancia muy persistente. En esta regin lo hay en cantidad.
           Los naturales viven de la industria y del comercio, y tienen trigo en 
      abundancia. Es una provincia grande de veinticinco jornadas. Hay faisanes 
      dos veces mayores que los nuestros, del tamao de un pavo real. Tienen la 
      cola de lo palmos de larga y comnmente de nueve, ocho y siete, por lo 
      menos. Los hay tambin ms pequeos y como el faisn de nuestra tierra. 
      Hay inmensa variedad de pjaros de los ms bellos matices y colores.
           Los naturales son idlatras. Son gruesos, tienen la nariz roma y el 
      pelo negrsimo. Son barbilampios, excepto algn que otro pelo en la 
      barbilla. Las mujeres no tienen ningn bello; slo tienen pelos en la 
      cabeza. Son blancas, de hermosa piel y de miembros proporcionados. Son muy 
      inclinados a la lujuria y tienen cantidad de mujeres, y ni sus leyes ni 
      costumbres son contrarias a eso. Pueden tomar cuantas mujeres quieran y 
      cuantas puedan mantener. Si hay una mujer hermosa y de humilde condicin, 
      la toman por su hermosura los ms conspicuos varones y hombres notables de 
      gran prestigio; por ello dan dinero a la madre segn lo estipulen.
           Proseguiremos nuestro viaje y hablaremos de otra provincia hacia 
      Levante.



      - LXXIII -
      De la provincia de Grigaia
           Dejando a Arginul y yendo hacia Levante durante ocho jornadas, se 
      encuentra una provincia donde hay numerosas villas y castillos, y es la de 
      Tangut. La ciudad principal se llama Calaciai. Los naturales son idlatras 
      y hay tres iglesias de cristianos nestorianos. Son feudatarios del Gran 
      Trtaro. Hacen camelotes de piel de camello, blancos, buenos y de la mejor 
      calidad. De all los llevan a los mercaderes de todos los pases, a Cati y 
      a todas partes.
           De esta provincia iremos a otra hacia Levante, que llaman Tenduc, 
      entrando en las tierras del Preste Juan.



      - LXXIV -
      De la provincia de Tenduc
           Tenduc es una provincia de Levante rica en castillos y ciudades. 
      Pertenece el Gran Khan, pues los descendientes del Preste Juan son sus 
      vasallos. Su capital es Tenduc. El rey de esta provincia desciende del 
      Preste Juan y l mismo se da este nombre. Es cristiano; su nombre es 
      Georgie. Gobierno en nombre del Gran Khan, pero no sobre el dominio del 
      Preste Juan: tan slo en una parte de l, pues el Gran Khan dio por 
      esposas a sus hijas y parientas a los reyes que descienden del Preste 
Juan.
           En esta provincia se encuentran las piedras de las que se saca el 
      cobalto, y las hay de excelente calidad. Tejen camelotes muy finos de piel 
      de camello. Viven del pastoreo y de la agricultura. Tambin parte de entre 
      ellos se dedican al comercio y a la industria.
           El seor es cristiano, como os he dicho ya; pero en la poblacin hay 
      idlatras en gran nmero y hombres que adoran a Mahoma. Hay una clase de 
      gente llamada Argn, que quiere decir en espaol guasmul, es decir, 
      mestizos de dos tribus: la de Tenduc, idlatra, y la mahometana. Son muy 
      hermosos, mucho ms que los dems del pas; ms finos, ms cultos y 
      hbiles comerciantes. Sabed que en esta provincia viva el sabio maestro 
      del Preste Juan cuando ste reinaba sobre los trtaros y todas las 
      provincias y reinos circunvecinos. Y an moran ah sus descendientes, y el 
      Georgie que os nombr es de la estirpe del Preste Juan y hered de la 
      seora del mismo. Es el lugar que en nuestro pas llamamos Gogo y Magogo, 
      pero ellos lo llaman Ung y Mungul. Y en cada una de estas provincias hay 
      una familia de esta gente: en Ung los gogos, y en el Mungul los trtaros.
           Y cabalgando por esta provincia siete jornadas hacia Levante, hacia 
      Catai, nos encontramos con varias ciudades y castillos, en donde adoran a 
      Mahoma y a los dolos; pero an existen algunos cristianos nestorianos.
           Viven del comercio y la industria. Fabrican el brocado de oro, que 
      llaman nascisi, fin y nac, y paos de seda de varias suertes; tambin 
      tejen el brocatel de seda y oro y bayetas de lana de muchas clases.
           Son vasallos del Gran Khan. Hay una ciudad llamada Sindaciu; en sta 
      se hacen trabajos de toda especie de talabartera y los arreos necesarios 
      del ejrcito. En una montaa de esta provincia hay un lugar llamado Ydifu, 
      en el cual hay filones argentferos, de los cuales se saca muchsima 
      plata. Tambin tienen caza en abundancia.
           Abandonaremos esta provincia y ciudad para irnos a tres jornadas y 
      llegar a una ciudad llamada Ciagannor, en la cual hay un gran palacio, que 
      pertenece al Gran Khan, y es la residencia de predileccin del gran seor, 
      porque hay lagos y ros llenos de cisnes. En el llano hay grullas, 
      faisanes y perdices y toda clase de pjaros. Y por eso el Gran Khan la 
      habita de preferencia; ah se complace en cetrear con el gerifalte y el 
      halcn, y es uno de sus entretenimientos favoritos. Hay cinco clases de 
      grullas: una negra, como los cuervos, y de gran tamao; la otra, toda 
      blanca, las alas preciosas, con plumaje lleno de ojos redondos como la 
      cola del pavo real, pero de color dorado; la cabeza es negra y roja, el 
      cuello negro y blanco y largusimo. La tercera especie es semejante a la 
      nuestra; la cuarta, pequea, con un penacho rojo y el cuerpo negro. La 
      quinta es gris, con la cabeza bermeja y negra, el cuerpo grande y bien 
      plantado.
           En esta ciudad hay un valle, en donde el Gran Khan ha hecho construir 
      varios pabellones para criar pjaros, que llamamos perdices reales. Las 
      hacen guardar, y hay en cantidad fabulosa, y cuando viene a cazar tiene 
      todas las que quiere a su albedro.
           Y nos iremos hacia tramontana y Nordeste hacia donde sopla el viento 
      griego:



      - LXXV -
      De la ciudad de Ciandu y del maravilloso palacio del Gran Khan
           Y cuando nos alejamos de la ciudad arriba mentada por espacio de tres 
      jornadas, llegamos a otra llamada Ciandu, que ha fundado el Gran Khan. 
      Este Khan se llama Cublai-Khan.
           En esta ciudad elev un palacio de mrmol y piedras, cuyas alas y 
      estancias estn enteramente doradas.
           Es maravillosamente bello y bien decorado. Desde este alczar parte 
      una muralla que tiene cerca de 16 millas de circunvalacin, en cuyo 
      recinto hay fuentes, ros y valles. El Gran Khan ha reunido en l toda 
      suerte de animales: ciervos, corzos y gamos, que dan en pasto a los 
      gerifaltes y halcones, que aqu tiene en nmero de 200. l mismo va a 
      verlos una vez por semana y va galopando por esta pradera, que corre a lo 
      largo del muro, y muy a menudo trae consigo un leopardo en la grupa de su 
      caballo. As se divierte en ver cmo los ciervos son devorados por los 
      gerifaltes.
           Sabed que en esta pradera cercada de muros ha hecho construir un 
      palacio de vigas, pero dorado en su interior y decorado con toda especie 
      de aves y pjaros, hbilmente recortados sobre el oro. La armazn es de 
      caas y tablones barnizados, tan bien unidos que el agua no puede echarlos 
      a perder. Estos tablones son de ms de tres palmos de espesor por 10 a 15 
      de longitud. A veces su longitud cubre toda la casa de un lado a otro; el 
      palacio est enteramente compuesto de estas caas doradas y vigas y 
      dispuesto en tal forma que el Gran Khan puede hacerlo desarmar cuando 
      quiere, y est ligado por 200 gruesos cordones de seda.
           En l habita el Gran Khan tres meses del ao: junio, julio y agosto. 
      Porque no hace calor y porque goza con la estancia en l. En estos tres 
      meses se arma el pabelln de caa, que luego se desarma en los dems meses 
      del ao. As lo hizo construir, para armarle y desarmarle. El Gran Khan 
      abandona el da 28 del mes de agosto de cada ao la ciudad y el palacio. Y 
      os dir el por qu ms adelante.
           Tiene una cuadra de caballos y yeguas blancas como la nieve (jams de 
      otro color), en nmero de 10.000; no puede beber de la leche de estas 
      yeguas ms que el Gran Khan y sus allegados que sean de la familia del 
      emperador y su estirpe. Y slo otra categora de gente tiene este 
      privilegio, y son los llamados Horiat, por especial favor acordado 
      despus de una gran victoria ganada antao por ellos con Gengis Khan.
           Y os digo que honran tanto a estas yeguas blancas, que si un gran 
      seor las encuentra a su paso cuando las llevan a pastar, nunca pasara 
      por en medio de ellas, sino ceder el paso. Y los astrlogos y los dolos 
      han sugerido al Gran Khan que cada ao el 28 de agosto hay que regar la 
      tierra y desparramar en el aire esa leche para que la beban los espritus. 
      Y los dolos dijeron que as los espritus protegeran a sus mujeres, sus 
      ganados, su trigo y sus casas y hacienda.
           De ah se traslada el Gran Khan a otra residencia.
           Pero os contar un milagro, que he tardado en referiros: sabed que 
      estando el Gran Khan en su palacio hubo una gran nevada y muy mal tiempo. 
      Tena un sabio astrlogo y un brujo, que por su sabidura y sus 
      sortilegios hacan despejar las nubes sobre su palacio, de modo que all 
      nunca haca mal tiempo, aunque todo alrededor reinara la tormenta. Estos 
      sabios se llamaban Tebet y Quesmur y eran de familia idlatra. Eran 
      maestros en artes diablicas y en hechizos, pero hacan creer que el poder 
      de encantamiento era debido a su santidad y al caso que los dioses hacan 
      de ellos. Estos hombres tienen por costumbre, cuando hay un condenado a 
      muerte, de hacerle cocer y comerle luego; pero si hubiere muerto de muerte 
      natural, entonces no lo comen. Y estos bacsis logran con sus sortilegios 
      hacer el milagro siguiente: cuando el Gran Khan est sentado en la inmensa 
      sala en su estrado alto y ponen las copas llenas de vino y de leche y 
      otras bebidas en el suelo, en medio de la sala, a 10 pasos de la mesa, 
      estos bacsis hacen, por sus artificios y encantamientos, que esas copas 
      llenas se levanten del suelo y se posen ellas solas ante el Gran Khan, sin 
      que nadie las toque. De este hecho pueden atestiguar ms de 10.000 hombres 
      que lo presenciaron. Y los hombres sabios que entienden de nigromancia os 
      dirn que esto puede hacerse.
           Tambin os digo que cuando vuelven estos bacsis de las fiestas de sus 
      dolos, le dicen al Gran Khan: Seor, el tal dolo desea se celebre la 
      tal fiesta en su honor. Y nombran al dolo que desean honrar, y aaden: 
      Sabed, gran seor, que este dolo tiene por costumbre traer el mal tiempo 
      y las calamidades que destruyen a nuestro ganado, y el granizo y el 
      pedrisco, y si no se le ofrecen holocaustos nos mira airado; por eso os 
      pedimos nos deis tantos carneros de cabeza negra, tanto incienso, tanta 
      madera de zbila y tanto de esto y tanto de lo otro para que podamos 
      inmolar y sacrificar con gran pompa a nuestro dolo para que nos proteja. 
      Y los bacsis se lo dicen a los barones que rodean al Gran Khan y a sus 
      mayordomos y consiguen cuanto piden para honrar la fiesta de sus dolos. 
      Entonces hay gran jubileo, con cantos y letanas. Inciensan y perfuman de 
      especies el ambiente, hacen cocer la carne y la presentan a los dolos, 
      derramando el jugo aqu y all, para que as se alimenten. Y as es como 
      los honran en sus ceremonias. De modo que cada dolo tiene su fiesta en un 
      da determinado, como nuestros santos, pues tienen grandes templos, 
      abadas y monasterios, que forman pequeas ciudades, en las que hay ms de 
      2.000 monjes que viven ms honestamente que los dems ciudadanos.
           Estos monjes llevan afeitada la cabeza y la barba. Celebran una 
      ceremonia con cantos y luces, con la pompa que jams podris figuraros. 
      Entre ellos hay algunos que pueden casarse; por lo general lo hacen y 
      tienen muchos hijos.
           Hay otra suerte de religiosos, llamados sensin, que guardan 
      rigurosa abstinencia y llevan una vida ejemplar. No comen en toda la vida 
      ms que smola, que es el afrecho o restos que quedan en la cscara del 
      trigo. Esto lo meten en remojo en agua caliente algn tiempo y luego comen 
      esa papilla. Ayunan varias veces al ao y no toman otra cosa que esa 
      smola. Tienen grandes y numerosos dolos y a veces adoran al fuego. Los 
      seglares dicen que los que viven en tan grande abstinencia y de vida tan 
      estrecha son como los ratarinos, porque adoran los dolos de manera 
      diferente a la suya y dicen que son locos, porque afligen as a sus 
      cuerpos. Tienen un gran respeto por ellos. stos no tomaran mujer por 
      nada en el mundo. Y se tonsuran la cabeza y la barba. Llevan vestidos 
      negros y blusas de estamea, y si fueran de seda las llevaran del mismo 
      color. Duermen sobre tablas de madera y llevan una vida austera.
           Sus iglesias e dolos son todos femeninos; es decir, que llevan 
      nombres de mujeres.
           Y dejemos este argumento para contaros los grandes hechos y 
      maravillas del gran seor de todos los trtaros el Gran Khan llamado 
      Cublai.



      - LXXVI -
      Donde trata de los hechos del Gran Khan que reina presentemente, llamado 
      Cublai Khan, de cmo rige a su corte y administra justicia; de sus gestas 
      y proezas
           Os quiero relatar en nuestro libro todas las grandes proezas y 
      maravillas del Gran Khan que reina en la actualidad, llamado Cublai, que 
      en nuestro idioma quiere decir el seor de los seores. Y lleva ese ttulo 
      justificadamente, pues es sabido de todos que es el hombre ms poderoso en 
      tierras, huestes y tesoros que jams haya existido desde Adn, nuestro 
      primer padre, hasta nuestros das.
           Os demostrar en mi libro lo que es un hecho.



      - LXXVII -
      De la gran batalla librada entre el Gran Khan y el rey Nayan, su to
           Sabed, en verdad, que desciende en lnea recta del emperador Gengis 
      Khan, y que por su descendencia debe ser el seor de todos los trtaros. 
      Hered la seora el ao 1256 del nacimiento de Cristo y empez a reinar 
      ese ao. Mereci el mando por su valor, sus proezas y su inmensa 
      sabidura, pues sus parientes se lo quisieron arrebatar, aunque la seora 
      le vena de derecho. Rein desde esa fecha cuarenta y dos aos, hasta el 
      ao 1298. Debe de tener ochenta y cinco aos. Antes de heredar el reino 
      tom parte en varios hechos de armas y fue bizarro capitn, y desde que 
      reina no ha hecho ms que una campaa, en el ao 1286, y os dir por qu.
           Un hombre que llamaban Nayan y era to de Cublai Khan, se vio, muy 
      joven an, dueo y seor de varias tierras y provincias, de suerte que 
      poda armar hasta 400.000 hombres. Sus antepasados haban sido antao 
      vasallos del Gran Khan, y l mismo lo era. Pero, como os cuento, era un 
      joven de treinta aos. Vindose tan gran seor, no quiso ms someterse al 
      Gran Khan, y pens en quitarle el poder. Entonces Nayan envi emisarios a 
      Caidu, que era otro grande y poderoso seor y sobrino del Gran Khan, de 
      natural rebelde, que tambin le odiaba. Le mand ponerse de su lado y que 
      fuera por otra parte a arrancarle su tierra y seoro al Gran Khan. Y 
      Caidu le respondi que estaba de acuerdo y pronto con sus gentes en la 
      fecha que le haba indicado para ir contra el Gran Khan. Y ste tena el 
      poder de armar a 100.000 hombres. Y tanto Nayan como Caidu se preparaban y 
      reunan cantidad de caballeros e infantes para ir en contra del Gran Khan.



      - LXXVIII -
      De cmo el Gran Khan fue al encuentro de Nayan
           No se inmut el Gran Khan al or tamaa felona, y como hombre 
      prudente y de gran valor se prepar con sus gentes y jur que no quera 
      llevar su corona ni reinar en sus tierras mientras no diera muerte a los 
      dos traidores. Y el Gran Khan hizo sus preparativos en veintids das, tan 
      secretamente, que tan slo su Consejo estaba enterado de ello. Reuni a 
      350.000 hombres y caballos y a 100.000 infantes; y an tuvo tan pocos, 
      porque stos guardaban al husped que tena en su casa, y sus otros 
      ejrcitos, que eran numerosos, estaban lejos, conquistando tierras y, por 
      consiguiente, no haba tiempo para reunirlos, pues si hubiera podido 
      reunir a todas sus fuerzas, hubiese tenido cuantos soldados quera y se 
      habra juntado una tal multitud, imposible de contar. Y entre estos 
      350.000 hombres estaban sus halconeros y otros que le rodeaban en su 
      corte. Cuando reuni a su gente hizo venir a los astrlogos para ver si 
      vencera al enemigo y si estaba destinado a aniquilarlos, y le 
      pronosticaron que hara cuanto se propusiera. Entonces el Gran Khan se 
      puso en camino con sus huestes y anduvieron veinte das, hasta llegar a 
      una llanura, donde se hallaba Nayan con toda su tropa, que consista en 
      400.000 hombres. Llegaron de madrugada, y tan secretamente, que el enemigo 
      ignor su llegada, porque el Gran Khan haba hecho ocupar sus caminos de 
      modo que nadie pudiera ir y venir sin caer prisionero. Y fue por lo que 
      los enemigos no sospecharon siquiera su llegada. Se hallaban muy cerca del 
      campo cuando Nayan, despreocupado en su tienda de campana, holgbase con 
      su mujer y regocijbase en su belleza, pues senta por ella gran pasin.



      - LXXIX -
      En donde empieza la batalla del Gran Khan y de su to Nayan
           Cuando lleg el alba del da sealado para librar la batalla, 
      apareci el Gran Khan en una plataforma, en la misma llanura donde Nayan 
      haba acampado (ajeno a lo que le esperaba, creyndose muy a salvo de toda 
      sorpresa). No haban tenido siquiera la precaucin de poner centinelas ni 
      vigas ni delante ni atrs. El Gran Khan surga de una plataforma, como os 
      dije, en un pabelln sujeto a cuatro elefantes. Su seera flotaba tan en 
      lo alto, que poda verse desde todas partes. Sus hombres alineados y 
      escalonados en orden de batalla a 30 millas a la redonda, envolvan el 
      campamento de Nayan por todos coltados. Cada hombre, a caballo con su 
      pen, lanza en ristre. Todos en plan de batalla, cercando al enemigo para 
      combatirle. Cuando Nayan y sus hombres se vieron acosados por el Gran 
      Khan, ciendo el campamento, quedaron atnitos. Corrieron a las armas. Se 
      armaron hasta los dientes y pronto se alistaron en plan de batalla.
           Una vez que las dos partes contrarias se hallaron frente a frente, se 
      procedi al ataque; entonces oyse sonar los clarines, taer instrumentos 
      de toda clase y cantar en alta voz. Porque las costumbres de los trtaros 
      predican que cuando estn listos en orden de batalla, no entran en l 
      hasta que los capitanes no suenan las ncaras; luego tocan sus atabales, 
      hacen msica de chirimas, de arpas y de lades, cantan cantos guerreros. 
      Por eso los cantos y sonidos se hacan or de una parte y de otra. De 
      pronto empezaron a tocar las ncaras del Gran Khan. Y cuando stas sonaron 
      se entabl la lucha, con arcos, espadas, mazas y juego de lanzas, y los 
      hombres de a pie tenan ballestas, ristres y otras armas, en cantidad. 
      Comenzaron la lucha, cruel y sangrienta; llovan flechas por doquier. Los 
      gritos y ayes lastimeros hendan el aire. Los caballeros y sus 
      cabalgaduras caan muertos a granel. Y los gritos y alaridos eran tan 
      grandes, que no se hubiera odo al dios tonante. Y como Nayan era 
      cristiano bautizado, su seera llevaba bordada la cruz de Cristo.
           Y para no prolongar el relato: Sabed slo que esta batalla fue la ms 
      grande y encarnizada que jams libraron los tiempos antiguos. Y jams 
      viose tal multitud de jinetes y soldados. Tantos murieron, que da horror 
      el recordarlo. La refriega dur desde la madrugada al medioda. Y el Gran 
      Khan sali vencedor. Cuando Nayan y sus soldados vieron que no podan 
      resistir, huyeron a cual mejor; mas nada les sirvi, pues le aprisionaron 
      con sus barones y sus soldados y todos sus armamentos, y tuvieron que 
      rendirse al Gran Khan.



      - LXXX -
      De cmo el Gran Khan hizo matar a Nayan
           Cuando el Gran Khan supo que Nayan haba cado prisionero, mand que 
      le dieran muerte. Le condenaron a morir de la manera siguiente: 
      envolvironle en un capote, y tanto le mantearon hasta darle la muerte. Y 
      as lo hicieron, porque no queran que la sangre del emperador se 
      derramara en tierra, ni que el sol y el aire lo vieran, pues sabed que 
      Nayan era de la estirpe del gran Seor.
           Cuando el Gran Khan venci la batalla, como os lo he referido, todos 
      los hombres de Nayan le rindieron pleito homenaje y le juraron fidelidad. 
      Pertenecan a cuatro provincias: primera, la Ciorcia; segunda, Cauli; 
      tercera, Barscol; cuarta, Sichintingin.
           Y despus que el Gran Khan hubo vencido en la batalla, hubo judos, 
      sarracenos e idlatras que no crean en Dios, que se burlaban de la cruz 
      que Nayan traa bordada en su pendn. Y decan a los cristianos: Mirad 
      cmo la cruz de vuestro Dios ayud a Nayan, que era cristiano! Y tanto se 
      mofaron y hacan burla de ello, que lleg hasta odos del Gran Khan, y el 
      Gran Khan ri severamente a los que se permitieron esas chanzas en su 
      presencia. E hizo venir a un grupo de cristianos que se hallaban en el 
      sitio y les consol diciendo: Con razn la cruz de vuestro Dios no ayud 
      a Nayan, porque, en su sabidura, saba que no era menester ayudarle 
      contra el derecho. Nayan fue desleal y traidor y se volvi contra su 
      seor; tuvo, pues, la suerte que se mereca. stas fueron las palabras 
      del Gran Khan a los cristianos con respecto a la cruz que Nayan llevaba en 
      su estandarte.



      - LXXXI -
      De cmo el Gran Khan vuelve a la ciudad de Cambaluc
           Despus de su victoria sobre Nayan volvise el Gran Khan a su capital 
      de Cambaluc, y all demor contento, en medio de grandes festejos. Otro 
      barn, llamado Caidu, que era tambin rey, al or la derrota de Nayan y su 
      muerte, mont en gran clera; mas se guard de preparar la guerra, pues 
      tema correr la misma suerte que Nayan.
           Ya os dije que sta fue la nica vez que l Gran Khan fue a la 
      guerra, pues para las dems empresas guerreras enviaba a sus hijos y a sus 
      barones; pero en aquella ocasin quiso ir en persona, porque la audacia de 
      aquel prncipe le pareci grave en demasa. Dejemos ya esta aventura y 
      volvamos a los hechos notables del Gran Khan.
           Os contamos ya sus orgenes y su edad. Diremos ahora lo que hace con 
      los barones que se distinguen en las batallas y con los que son felones y 
      malvados. Al que se porta bien y manda 100 hombres le da el mando de los 
      1.000 y le regala adems vajilla de plata y una tabla de mando, que 
      equivale a una ejecutoria de nobleza.
           Porque el comandante de 100 hombres tiene una tableta de plata, el 
      que tiene mando de 1.000 una de plata dorada, y el que manda 10.000, una 
      tableta de oro con cabeza de len. Y os dir el peso de estas tablas. Los 
      del mando de 100 y de 1.000 tienen tablas que pesan 120 sazos, y los de 
      cabeza de len pesan 220 sazos, y en todas estas tablas hay 
      inscripciones con una sentencia que dice: Por la fuerza y por la gracia 
      que Dios ha dado a nuestro emperador, el nombre de Khan sea bendecido y 
      loado, y los que le desobedezcan morirn o vern su perdicin. Y los que 
      posean estas tablas tienen privilegios y un reglamento de todo lo que 
      deben hacer por su cargo y dignidad.
           Ahora os instruiremos de otras cosas. El que tiene el mando de 
      100.000 hombres o que manda a un gran ejrcito tiene una tabla que pesa 
      300 sazos y lleva inscrita la sentencia de que os he hablado ms ariba. 
      Al pie de la tabla hay un len labrado, y en el tablero estn 
      representados el Sol y la Luna. Y los que tienen este privilegio son 
      grandes jefes, con mando muy extenso, y los que poseen esa tabla deben 
      tocar su cabeza con un sombrero de paja. Cuando se sientan deben hacerlo 
      siempre en silla de plata, y el gran seor da a stos una mesa de 
      gerifaltes, y los que a sta se sientan tienen plenos poderes, son grandes 
      varones y pueden representarle como a su propia persona. Cuando enva a un 
      embajador, puede proveerse de los caballos del rey, y os digo rey, porque 
      puede tomarlos, desde el rey para abajo, a cualquier otro hombre.
           Dejemos este negocio y veremos la continencia del Gran Khan y su 
      majestad y prestancia.



      - LXXXII -
      De la prestancia y majestad del Gran Khan
           El seor de los seores, llamado Cublai Khan, es de buena estatura, 
      ni grande ni pequeo, sino mediano. Es proporcionado, de miembros giles; 
      la cara, blanca y bermeja como una rosa; los ojos, negros; la nariz, recta 
      y bien delineada.
           Tiene cuatro mujeres legtimas, y el mayor de los hijos de estas 
      mujeres tiene derecho a ser dueo del Imperio cuando deje de existir el 
      Gran Khan. Las mujeres llevan el ttulo de emperatriz, y cada uno le aade 
      su nombre propio para distinguirlas. Estas damas tienen su corte aparte, 
      con 300 doncellas, hermosas y bien parecidas, a su servicio. Luego 
      criados, escuderos y otros hombres y mujeres, de modo que cada squito 
      alcanza a 10.000 personas. Cada vez que el seor quiere acostarse con una 
      de sus mujeres la hace venir a su alcoba, y a veces va tambin al cuarto 
      de ellas.
           Tiene, adems, muchas amigas, y os dir en qu forma. Hay una raza de 
      trtaras que son muy hermosas; cada ao eligen cien doncellas de las ms 
      agraciadas que hay en el reino, y son tradas al Gran Khan. Las hace 
      guardar por las mujeres de sus barones, manda que con ellas se acuesten 
      para saber si tienen buen aliento, si son vrgenes y sanas en todos sus 
      miembros. Y las ms hermosas, buenas y sanas las dedican al servicio del 
      seor. Cada tres das y tres noches, seis de estas doncellas sirven al 
      seor en su aposento, en su lecho y en todo cuanto necesitare. El Gran 
      Khan hace de ellas lo que quiere, y ellas lo tienen en gran honor. Al cabo 
      de tres das y tres noches estas damiselas se dan el cambio y son 
      remplazadas por otras seis.



      - LXXXIII -
      De los hijos del Gran Khan
           El Gran Khan tiene 22 hijos varones de sus mujeres. El mayorazgo 
      tena por nombre Gengis, en recuerdo del buen Gengis Khan, y deba ser el 
      futuro Gran Khan y seor de todo el Imperio; pero muri y recay en un 
      hijo suyo llamado Temur, y ste es el que est designado para heredar el 
      Imperio y ser Gran Khan y seor. Y es por derecho, porque este Temur es 
      hijo del hijo mayor del Gran Khan. Este prncipe es sabio, valiente y 
      esforzado, y ya lo ha demostrado en varias batallas y acciones de guerra. 
      El Gran Khan tiene otros 25 hijos ms de sus amigas, que son buenos y 
      valientes, y cada uno tiene el ttulo de gran barn y algn mando en el 
      ejrcito.
           De los hijos que tiene de sus cuatro mujeres, siete son reyes de 
      grandes provincias y reinos. Todos gobiernan con sabidura, porque son 
      barones, esforzados yvirtuosos. Y esto no es de extraar, porque su padre, 
      el Gran Khan, es hombre extraordinario y el mejor gobernante del Imperio, 
      as como el ms valiente entre los trtaros. Os habl del Gran Khan y de 
      sus hijos; ahora os dir cmo tiene su corte.



      - LXXXIV -
      Del palacio del Gran Khan
           El Gran Khan vive en la ciudad principal del Catai, llamada Cambaluc, 
      durante tres meses del ao: diciembre, enero y febrero; en esta ciudad 
      tiene su palacio, del cual os quiero contar.
           Hay ante todo un gran muro cuadrado, que por cada costado mide una 
      milla, es decir que en su totalidad es de cuatro millas. Este muro es 
      grueso y tiene por lo menos 10 pasos de elevacin; es blanco y almenado. 
      En cada esquina de la muralla hay un grande y magnfico palacio, en el 
      cual guardan los arreos, las armas, las sillas y frenos de los caballos, 
      cuerdas de arco, ballestas y todo lo necesario al ejrcito. En medio de 
      cada muro hay un palacio semejante al del Gran Khan, de modo que en el 
      recinto hay ocho palacios. Todos ellos contienen las colecciones de armas 
      del Gran Khan, y es que uno lo dedica a las sillas, otro a los arreos 
      nicamente y otro a coches y palanquines.
           Esta muralla tiene cinco puertas al Sur; en el centro hay una puerta 
      mayor, que no se abre ms que para dar paso al Gran Khan; a los lados de 
      esta puerta hay otras dos ms pequeas, por donde pasa la dems gente, y 
      ms all hay otras dos grandes puertas, por donde pasan todos los que van 
      a palacio.
           Dentro de este recinto hay otro muro, ms largo que ancho, dispuesto 
      de la misma manera, con ocho pabellones y cinco puertas al Sur, idntico 
      al primero, slo que por los costados no tiene ms que una sola puerta. En 
      medio de todos estos muros est el palacio del Gran Khan, que os 
      describir. Es inmenso, rodeado de un gran foso; no tiene entresuelo, pero 
      el piso se eleva a 10 palmos del suelo. El techo es altsimo. Los muros de 
      los salones y estancias estn recubiertos de oro y plata y hay en ellos 
      bellsimas pinturas de dragones, animales, pjaros, caballeros y damas y 
      figuras de toda especie. La sala central es tan grande, que 6.000 hombres 
      pueden comer en ella. Tiene tantos aposentos y habitaciones, por lo dems, 
      que no hay mortal que supiera hacer otro mayor ni mejor ordenado.
           El techo exterior est pintado de rojo, gualdo, azul y otros colores, 
      tan bien barnizados, que relucen como cristales, y es tan slido el 
      barniz, que durar para muchos siglos.
           Entre las dos murallas hay ricas praderas y alamedas de rboles 
      preciossimos, en los cuales corren y se solazan toda clase de animales: 
      ciervos, llamas, gacelas, gamos y cebellinas, pero en recintos apartados y 
      no por donde deben pasar los hombres. Hacia la diestra hay un lago que 
      contiene toda clase de peces, pues el gran seor hizo que le llenaran de 
      peces de toda especie, para tenerlos a su voluntad cada vez que los 
      pidiera. Un gran ro atraviesa el lago; pero todo est tan ingeniosamente 
      dispuesto para que los peces no puedan escaparse, pues la embocadura del 
      lado est protegida por un enrejado de alambre de cobre.
           Hacia Poniente, lejos del palacio y en una colina, ha hecho levantar 
      una explanada a ms de cien pasos de altura y de un permetro de una 
      milla. Esta colina est cubierta de rboles que no pierden jams su verdor 
      y estn perennemente lozanos. Cuando se mienta ante el Gran Khan un rbol 
      curioso o bello, que se haya visto por alguna parte, lo hace traer por 
      medio de los elefantes, con todas sus races y mucha tierra, para 
      plantarle en esta colina. (Y por grande que fuera el rbol lo traera de 
      esta manera.) De modo que posee los mejores rboles del mundo. Las paredes 
      que suben a la colina son de mrmoles verdes y malaquita, y as, entre el 
      verde de los rboles y las piedras del mismo tono, todo aparece verde de 
      color esmeralda, y por eso le llaman el Monte Verde.
           Remata a este monte un soberbio palacio, verde tambin, y monte, 
      palacio y rboles son tan bellos, que hacen las delicias de la vista. Y el 
      gran seor los hizo construir para regalarse en ellos y complacerse.



      - LXXXV -
      Del palacio del hijo del Gran Khan, que reinar despus de su muerte
           Debajo de su palacio hizo construir otro semejante al suyo, el cual 
      es tambin perfecto. ste es para su hijo, cuando llegue a reinar y sea 
      gran seor. Por eso est hecho de igual modo y magnificencia que el suyo. 
      Y Temur, hijo del Gran Khan, lo habitaba y segua en l el mismo 
      ceremonial y costumbres que su padre. Y esto lo haca por orden del Gran 
      Khan, que deseaba le guardaran a su hijo la misma consideracin y le 
      eligieran Gran Khan despus de su muerte. Tambin ste tiene la bola y los 
      sellos del Imperio; pero no con la plenitud de poderes que tiene el gran 
      seor.
           Ya os he descrito los palacios, y ahora os describir la ciudad de 
      Katai, por qu fue fundada y cmo. En verdad, exista all una grande y 
      noble ciudad que llamaban Cambaluc, que en nuestro idioma significa la 
      ciudad y por sus astrlogos supo que esta ciudad se sublevara y creara 
      grandes dificultades al Imperio. Por esta razn el Gran Khan hizo 
      construir otra ciudad ms abajo, e hizo que los habitantes de aqulla se 
      trasladaran a sta; la de abajo se llama Taidu.
           Tiene 23 millas de cintura; es cuadrada, y sus cuatro lados son 
      perfectamente iguales. Est amurallada con muros de adobe y de tierra que 
      miden 10 pasos de ancho por 20 de alto. En su base no tienen igual espesor 
      que en la cspide, pues miden slo tres pasos en la parte superior. Estos 
      muros son blancos y almenados. Tienen 12 puertas, y a cada lado de ellas 
      se halla un hermoso palacio, de modo que a cada tres puertas corresponden 
      cinco palacios, y stos tienen grandes salas y arsenales, donde viven los 
      guardianes.
           Las calles de la ciudad estn tiradas a cordel y son anchas, de modo 
      que en ellas se abarca toda la perspectiva, y desde cada puerta se ve la 
      otra que est enfrente. En la ciudad hay bellos palacios, hermosas 
      mansiones, casas magnficas y amplias habitaciones. En medio de la ciudad 
      encontraris una torre que tiene una campana grandsima, que repica por 
      las noches, para que nadie salga a la calle despus de los tres toques.
           Y cuando la campana son, nadie se atreve a salir, como lo mandan las 
      ordenanzas, excepcin hecha de un caso apurado por asistir a un enfermo o 
      a una mujer que est de parto. Y si esto hacen, deben proveerse de una luz 
      o un farol. Cada puerta de la ciudad est guardada por 1.000 hombres, y no 
      es por desconfianza, sino por honrar al gran seor que vive ah y porque 
      no quieren que los ladrones cometan villanas.
           Os he contado de las ordenanzas de la ciudad; os contar de la corte 
      y otros hechos.



      - LXXXVI -
      De cmo el Gran Khan se hace guardar por 12.000 hombres a caballo
           El Gran Khan se hace guardar por 12.000 hombres a caballo, que llaman 
      quesican, o sea caballeros fieles al seor, y esto no lo hace por temor, 
      sino para demostrar su grandeza. Los 12.000 hombres son mandados por 
      cuatro capitanes, tocndole 3.000 a cada uno. stos montan por turno la 
      guardia cada tres das y tres noches, y all estn a mesa y mantel. As 
      turnan los 3.000 continuamente durante todo el ao.
           Cuando el Gran Khan se sienta a comer en cualquiera de sus cortes, 
      tiene mesa aparte en un estrado ms elevado que los dems y colocado 
      mirando hacia Medioda. Su primera mujer se sienta a la izquierda, un poco 
      ms abajo; un escaln ms abajo se sientan sus hijos, nietos, sobrinos y 
      parientes, personajes del linaje imperial, pero siempre de modo que sus 
      cabezas lleguen a los pies del seor. Los dems dignatarios de la corte se 
      sientan en otras mesas y aun algunos ms abajo (sobre tapetes) que los 
      prncipes de sangre imperial, y as de las mujeres. Todas las mujeres del 
      hijo del gran seor y de sus hijos y parientes se sientan a la izquierda y 
      ms abajo, y as las mujeres de los dignatarios, y cada uno sabe el puesto 
      que le corresponde segn dispuso el gran seor. Las mesas estn colocadas 
      de modo que el gran seor las abarca todas con la vista, aunque son 
      numerossimas. Aparte de esto, comen en la corte otros 40.000 hombres ms, 
      pues acudeu forasteros con grandes presentes y de pases lejanos y son 
      gente de consideracin; estos magnates vienen, por lo general, cuando el 
      Gran Khan celebra sus ceremonias de corte.
           En el centro de la sala donde el gran seor se sienta a la mesa, hay 
      un gran recipiente de oro en forma de barril, con vasos ms pequeos a los 
      costados. Del guadamanil se saca el vino u otro brebaje para llenar una 
      vasija de oro como para satisfacer a ocho o diez hombres. sta es llevada 
      por dos coperos, del cual uno sirve y el otro tiene la copa de oro; as 
      sirven a los caballeros y a las damas.
           Todas estas vasijas, jarros y copas son de grandsimo valor, pues el 
      Gran Khan posee una tal cantidad de vajilla de oro y plata que aun 
      vindolo no se puede creer.
           Los que sirven los manjares y brebajes al Gran Khan son nobles 
      barones y llevan la boca y nariz tapadas con servilletas recamadas de seda 
      y oro para que con sus alientos no desfloren las comidas y brebajes del 
      Gran Khan.
           Cuando el Gran Khan bebe, todos los instrumentos se ponen a tocar, y 
      los hay a fe en gran cantidad. Cuando el seor alza su copa en la mano, 
      todos los barones y los circunstantes se arrodillan y prosternan ante l. 
      En el banquete imperial los platos se sirven en gran abundancia y son 
      innumerables.
           Las damas acompaan siempre a sus barones a la corte. Una vez 
      concluida la comida se renen en la gran sala central delante del gran 
      seor, donde juglares, bufones y truhanes hacen toda clase de juegos y 
      farsas y divierten a la corte, y todos hacen fiesta al gran seor.



      - LXXXVII -
      Relato de la gran fiesta que celebra el Gran Khan el da de su aniversario
           Los trtaros acostumbran a festejar su aniversario. El gran seor 
      naci el da 28 de la luna del mes de septiembre, y ese da celebran la 
      fiesta mayor, a excepcin de la de primero de ao, como os contar luego. 
      El da del aniversario de su nacimiento se viste el Gran Khan con un 
      magnfico traje de pao de oro. Y ms de 12.000 barones y dignatarios se 
      atavan igualmente del mismo color y de manera parecida a la de su seor. 
      No es que los atavos sean tan suntuosos, pero son, sin embargo, de color 
      y brocatel de oro y seda, con un gran cinturn todo de oro. Estos trajes 
      los regala el gran seor a sus cortesanos. Hay trajes de stos de 
      ceremonia que son de gran valor, y las piedras preciosas y las perlas que 
      llevan encima valen ms de 10.000 bizancios de oro. Hay variedad de ellos, 
      pues el Gran Khan regala 13 veces al ao estos ricos trajes a estos 12.000 
      barones y caballeros para que se vistan como l. No hay otro seor que tal 
      haga y que pueda sostener tan inmenso gasto.



      - LXXXVIII -
      Continuacin de la fiesta que celebra el Gran Khan el da de su 
aniversario
           Todos los trtaros del mundo y todas las provincias y regiones hacen 
      grandes presentes el da del cumpleaos del Gran Khan, cada uno segn est 
      estipulado y como conviene que lo haga. El gran seor ha destinado a 12 
      barones para dar la seora a estos hombres segn lo que trae cada uno de 
      ellos. Y ese da oran los idlatras, los cristianos y los sarracenos y el 
      pueblo para que le conserve la vida y le colme de alegras y de 
      prosperidad. Esas horas pasan en medio del regocijo general, festejndolas 
      con gran pompa. Pero dejemos esto para hablar de otra gran fiesta que 
      celebran al empezar el ao, que ellos llaman la fiesta blanca.



      - LXXXIX -
      De la fiesta que celebra el Gran Khan el primero de ao
           El primero de ao es para ellos en febrero, y lo celebran muchsimo. 
      Es costumbre que ese da, tanto el Gran Khan como todos sus sbditos, 
      hombres y mujeres, se vistan de blanco. Lo hacen porque consideran que el 
      blanco es smbolo de gran alegra, y, adems, porque creen que todo el ao 
      gozarn de bienaventuranza si lo empiezan bien. En esa fecha todos los 
      vasallos de las provincias y regiones ms lejanas le traen magnficas 
      ofrendas de oro, plata y piedras raras y ricos brocateles blancos. As, 
      para todo el ao tiene una cantidad de tesoros. Tambin entre el pueblo y 
      los barones y nobles seores es costumbre se regalen entre ellos objetos 
      blancos, desendose mutuamente salud y prosperidad.
           Es asimismo usanza presentar al Gran Khan en obsequio ms de 100.000 
      caballos blancos. Y ese da llegan comitivas de ms de 5.000 elefantes 
      cubiertos de magnficas gualdrapas bordadas de pjaros y flores. Lleva 
      cada uno en el lomo dos ricas alforjas bordadas con estuches muy bellos y 
      lujosamente trabajados conteniendo vajilla, arreos magnficos, que suelen 
      ser comnmente blancos. Y llegan caravanas de camellos cubiertos de ricos 
      paos de oro y cargados con las cosas necesarias a la fiesta,y todos pasan 
      ante el Gran Khan. Esta comitiva es la coga ms grandiosa que darse pueda, 
      y por la maana, antes que las mesas estn preparadas, todos los reyes, 
      duques, marqueses, condes, barones y caballeros, astrlogos, mdicos, 
      buhoneros y otros oficiales y comandantes de tierra y mar vienen a la gran 
      sala delante del seor, y los que no caben en ella se quedan afuera de 
      manera que pueda verlos el Gran Khan, a presentar sus credenciales y 
      oficios. La comitiva se forma de este modo: Ante todo, sus hijos, sus 
      sobrinos y los de su linaje imperial. Luego, los reyes; despus los buques 
      y las maestranzas, unos tras otros como tienen que seguir segn la 
      jerarqua. Y cuando todos se han colocado en sus respectivos puestos viene 
      un sacerdote que dice en alta voz: Inclinaos y adorad. Y a la voz del 
      sacerdote todos se inclinan, tocando la tierra con la frente, y adoran al 
      Gran Khan como si fuera un dios. Y esto lo hacen cuatro veces seguidas. 
      Van luego a un altar que est muy adornado, y sobre este altar hay una 
      tabla bermeja en la cual est escrito el nombre del Gran Khan y delante un 
      magnfico incensario. Con l inciensan la tabla y el altar con reverencia 
      y vuelven a sus sitios respectivos, presentando sus ofrendas que son de la 
      riqueza que podis suponeros.
           Hecho esto, y habiendo visto el gran seor con gran complacencia todo 
      este ceremonial, se ponen a comer y se sientan por orden y jerarqua, como 
      os he contado ya en el otro captulo. Os he hablado de la fiesta blanca; 
      os contar ahora de los trajes que el Gran Khan regala a los barones para 
      que asistan a estas ceremonias.



      - XC -
      De los 12.000 barones que asisten a las fiestas
           Sabed en verdad que el Gran Khan ha dispuesto 13 fiestas a las cuales 
      deben asistir los 12.000 barones que llaman quecican, o sea, los ms 
      prximos feudatarios del Imperio. A cada uno le da 13 trajes de colores 
      variados bordados en perlas, alfjar y piedras preciosas de grandsimo 
      valor. Les regala tambin calzas de gamuza bordadas finamente con hilos de 
      plata, y todo esto tan recamado y rico, que cuando se han revestido con 
      estos adornos tan nobles y suntuosos parece cada uno rey. Hay un traje 
      designado para cada una de las 13 fiestas, teniendo el Gran Khan otros 
      semejantes y parecidos, aunque bordados con ms magnificencia; pero es de 
      rigor que los barones ostenten el mismo da un traje parecido al del gran 
      seor y en los mismos colores que est.
           Os he hablado de los 13 trajes que tienen los 12.000 barones, lo que 
      hacen 156.000 trajes, que valen un tesoro. Sin contar calzas, botas y 
      cinturones de oro, que valen otros tantos patrimonios, y todo esto lo hace 
      el gran seor para que sus ceremonias resulten brillantes y fastuosas.
           Os dir una cosa ms maravillosa an de las que os llevo contadas en 
      este libro. Sabed que un gran len es trado al pie del seor en estas 
      ceremonias, y cuando le ve se hecha a sus pies y se humilla como si lo 
      reconociera por dueo y seor. Y as queda postrado ante l sin cadena y 
      en plena libertad, lo que es verdaderamente prodigioso.
           Dejemos esto y os contar de una gran cacera ordenada y dirigida por 
      el Gran Khan.



      - XCI -
      De cmo el Gran Khan dispone para que le traigan los venados
           Mientras el Gran Khan vive en la ciudad de Catai los tres meses de 
      diciembre, enero y febrero, ha establecido que sesenta das todos sus 
      oficiales deben cazar y dedicarse a la cetrera. Y es costumbre que cada 
      seor o capitn le traiga grandes piezas, como jabales, ciervos, corzos, 
      gamuzas, osos y otros animales de caza mayor. As, que todos deben 
      dedicarse a la caza. Y estos animales, despus de destripados y bien 
      mondos, los ponen en carretelas y los envan al gran seor. Y esto durante 
      treinta das, as que llegan en grandes proporciones. Los que viven en 
      reinos ms retirados se las mandan ya cocidas y adobadas, porque el camino 
      es largo y se echaran a perder. Os he hablado de la caza y de los 
      venados; os hablar de las fieras que tiene el gran seor.



      - XCII -
      De los leones, leopardos, lobos, linces, gerifaltes, halcones, bhos, 
      gavilanes y otros pjaros
           El gran seor tiene leopardos en cantidad, que sirven para cazar y 
      coger otras piezas. Tiene lobos adiestrados en la presa de otros animales 
      y que son excelentes cazadores. Tiene grandes leones, ms fieros que los 
      de Babilonia, de pelo de bello color, leonado de blanco, negro y bermejo. 
      stos suelen estar adiestrados para la caza del jabal; tiene bueyes 
      salvajes, pollinos, osos, ciervos, cervatos, garnos y otros venados.
           Y es cosa bella el mirar cmo estos leones apresan a las fieras. Van 
      de caza con los leones en carretas, acompaados de un perrito. Hay adems 
      guilas que estn adiestradas para cazar lobos, zorros y gacelas, y las 
      que combaten contra los lobos son grandes y terribles, pues no hay lobo 
      que se salve de las garras del guila.
           Os quiero hablar ahora de las jauras de perros que tiene el gran 
      seor.



      - XCIII -
      De los hermanos del Gran Khan que estn al cuidado de los perros de caza
           El gran seor tiene dos barones que son sus hermanos carnales, el uno 
      llamado Baian y el otro Mingan. Tienen el ttulo de ciunci, es decir, 
      los que guardan al perro mastn. Cada hermano tiene 10.000 hombres a sus 
      rdenes, que visten de rojo y azul; cada vez que van de caza con el gran 
      seor visten este atavo. De estos 10.000 hombres hay 2.000 que llevan a 
      la mano un perro mastn o dos. Cuando el Gran Khan va de caza, uno de sus 
      hermanos, llevando sus 10.000 hombres con sus 5.000 perros, le acompaa, 
      mientras el otro, con igual cantidad de hombres y perros, va por el otro 
      lado. Y van tan bien ordenados, que se despliegan en fila en una jornada 
      de marcha y no hay fiera que quede viva a su paso. Y es un espectculo 
      admirable ver cmo perros y cazadores se desenvuelven en esta cacera. Es 
      sorprendente, cuando cabalga el gran seor en las landas, ver venir a su 
      encuentro a sus perros con presas de ciervos y otros animales; lo que 
      resulta, sin duda alguna, un espectculo tremendamente bello.
           Os cont de los perros de caza; os dir en lo que emplea el tiempo 
      otros meses del ao.



      - XCIV -
      De cmo se ocupa de cetrera
           Pasados los tres meses de residencia en la ciudad que os nombr, se 
      va en el mes de marzo hacia Medioda hasta el mar Ocano, llevando consigo 
      10.000 halconeros y 5.000 entre gerifaltes y halcones peregrinos, halcones 
      sagrados para cazar en el ro. Y no los tiene slo consigo, sino que los 
      divide en grupos de 200, 100 y ms; stos apresan a los pjaros y los 
      traen al gran seor. Mientras ste caza con su gerifalte, hay 10.000 
      hombres distribuidos de dos en dos, que se llaman toscador, o sea 
      buhoneros, que vigilan y guardan, y cada uno lleva su reclamo o seuelo a 
      capirote para que cuando fuera menester pueda cobrar su halcn. Y cuando 
      el seor suelta sus pjaros no ha menester que los siga, que ya estn ah 
      sus hombres para recogerles y socorrerles si as lo necesitan.
           Y todos los pjaros del Gran Khan tienen en las patas un escudete de 
      oro pegado a los cascabeles, y tambin as acostumbran tenerlo los de los 
      barones, en el cual dice el nombre del pjaro y el de su propietario. De 
      modo que si se extrava puede ser devuelto a ste, y si no se encontrara 
      el dueo hay un barn llamado bularguci que se encarga de hacerlo buscar 
      a los guardas. Y cuando se extrava un caballo, una espada, un venablo o 
      un pjaro, o cualquier cosa, se lo llevan a este oficial para que lo 
      guarde hasta encontrar su dueo, y aquel que no se lo llevare 
      inmediatamente es tenido por un ladrn y pueden prenderle. As es que el 
      que haya perdido un objeto acude a este barn, que se lo entrega al 
      instante. Y ste se encuentra siempre muy a la vista con su pendn para 
      que todos puedan acudir a l con presteza. De modo que nada se pierde que 
      no sea restituido.
           Si el Gran Khan caza cerca del mar Ocano tiene mil ocasiones para 
      apresar cuantos pjaros quiera, y no hay placer comparable a ste.
           El Gran Khan va siempre encima de su elefante en un pabelln de caza 
      forrado en su interior por brocatel de oro repujado y cubierto 
      exteriormente de piel de len. All se custodian los mejores gerifaltes. 
      Sale a la caza en un elefante, rodeado de los barones, y cuando stos le 
      sealan las grullas, hace que entreabran el techo de su pabelln y lanza 
      los gerifaltes y azores. Y all contempla con gran regocijo y 
      satisfaccin, tendido en su lecho, el espectculo del gerifalte 
      persiguiendo a las grullas. Y sus barones le dan escolta. Nadie en el 
      mundo puede experimentar mayor deleite cual este seor cuando va de caza.
           Hay otro paraje, llamado Cacciar Hodun, donde tambin posee uno de 
      estos pabellones, y all encuentra a sus amigas y a su numerosa corte, 
      compuesta de 10.000 personas. Os describir el tal pabelln: es tan 
      amplio, que sus cmaras son capaces de contener 1.000 caballeros, y la 
      puerta mira haca Medioda. Cerca de sta hay otra hacia el Oeste, en 
      donde mora el seor en persona. All es donde da audiencia a sus vasallos, 
      y detrs de esta sala se halla aparejada la alhania o alcoba. Todo 
      alrededor hay otros pabellones que sirven para el squito. Las tiendas son 
      hechas de esta manera: en medio tienen tres columnas de madera olorosa, 
      muy bien labrada; exteriormente estn cubiertas con pieles leonadas, 
      blancas, rojas y negras, tambin trabajadas, que ni el viento ni la lluvia 
      las puede daar. En el interior las paredes van recubiertas de armio y de 
      cebellinas, que son las dos pieles ms preciadas que existen, pues la piel 
      de cebellina que se necesita para hacer un traje de hombre costara 2.000 
      bizancios si es de la mejor y 1.000 si es de calidad inferior. Y el 
      trtaro la llama la reina de las pieles. De estas dos clases de pieles 
      estn recubiertas las dos grandes cmaras del Gran Khan, cosidas con tal 
      destreza que encanta el verlas, y la alhana donde duerme el seor es 
      tambin por fuera de piel de len y por dentro de cebellinas y de armio. 
      Los cordones que ligan las caas del pabelln son trenzados en seda y 
      burato y de tan primorosa labor que ni un rey podra pagarse este lujo.
           Rodean a estos pabellones otros semejantes, y las amigas del Gran 
      Khan tienen los suyos, as como los gerifaltes que se hallan custodiados 
      en otros ms lejos. Este campamento est lleno de gente; es toda una 
      poblacin de astrlogos, mdicos, halconeros y otros oficiales la que 
      compone el squito del Gran Khan. Y la estancia del seor en esos parajes 
      dura hasta la primavera, que cae por nuestra Pascua de Resurreccin. Y 
      pasa el tiempo en estas delicias cazando en los lagos y en tierra, 
      apresando grullas, cisnes y otros mil pjaros.
           Ningn mercader, ni artesano, ni villano puede tener ni perros de 
      caza, ni halcones, ni pjaros, ni dedicarse a la cetrera a 20 leguas a la 
      redonda de donde mora el seor. Slo en otras provincias remotas pueden 
      cazar y adiestrar pjaros a voluntad.
           Y hasta donde alcanzan sus feudos no hay rey, ni duque, ni barn que 
      se atreva a cazar liebres, ni reses, ni venado en tiempo de veda. Y el que 
      contraviniere a este edicto se arrepentira en verdad, porque as lo ha 
      dispuesto el gran seor. Y es tal la obediencia y el acato a su soberana 
      voluntad, que liebres, gamos y otros animales vienen pacficamente hasta 
      entre los hombres, que les pueden acariciar, pero se guardaran muy bien 
      de hacerles ningn dao.
           Y hasta Pascua de Resurreccin queda el gran seor disfrutando de 
      esos pagos, para volver a su ciudad de Cambaluc, con sus gentes y su 
      corte, por la misma ruta que haba emprendido al venir.



      - XCV -
      Ms relatos sobre la corte del Gran Khan
           Al volver a su muy amada villa de Cambaluc se instala en el palacio 
      mayor y celebra tres das de fiesta con su corte y sus mujeres.
           Y pasados los tres das se recoge en la ciudad alta, que, como os 
      dije, hzose construir, llamada Ciandu, o sea el palacio de mimbres 
      rodeado por la gran pradera. All pasa el esto, porque es una regin 
      fresca preservada de la cancula. All queda desde el primero hasta el 
      veintiocho de agosto, da en que hace desparramar la leche de sus yeguas 
      blancas, como os cont ms arriba en mi narracin. Vuelve luego durante 
      seis meses a la ciudad de Cambaluc para celebrar en ella su aniversario en 
      el mes de septiembre, y permanece all octubre, noviembre, diciembre, 
      enero y febrero, que es el mes en que cae la fiesta blanca. Desde el 
      primero de marzo a mitad de mayo va a orilla del Ocano, como os tengo 
      contado; luego vuelve durante tres das a su capital, celebrando fiestas, 
      saraos y entretenimientos con sus mujeres, y son das de jbilo y de 
      alegra para toda la corte, pues maravilla el ver con la solemnidad con 
      que celebran estos tres das.



      - XCVI -
      De la ciudad de Cambaluc, de su grandeza y su numerosa poblacin



           Hay una multitud de casas entre el centro, la villa y los arrabales 
      de esta ciudad; hay tantos arrabales como puertas, y en stos vive tanta 
      gente como en la ciudad. En ellos se hospedan los mercaderes que vienen a 
      sus negocios, y acuden en gran nmero a causa del Gran Khan, que hace que 
      la ciudad sea un esplndido mercado.
           Los palacios en los arrabales y en la ciudad son tambin muy 
      hermosos, pero no llegan al del Gran Khan.
           En la ciudad no se entierra a ningn hombre. Y a los idlatras los 
      van a incinerar ms all de los arrabales; all tambin dan enterramiento 
      a los dems muertos.
           En el recinto de la ciudad no puede vivir ninguna pecadora o mujer de 
      malas costumbres; son las damas del gran mundo quienes sirven a los 
      hombres por dinero, y aun stas viven en los arrabales. Eso s, all las 
      hallaris en gran nmero: hay 20.000 cortesanas que mercan sus favores. Y 
      son muy necesarias por el trfico inmenso de la ciudad. Podris daros 
      cuenta de la cantidad de gente que reside en Cambaluc y pasa por ella, por 
      el nmero crecido de sus meretrices.
           En Cambaluc se mercan los objellos ms raros yde ms valor. 
      Primeramente, de las Indias vienen cargamentos de alhaites, piedras 
      preciosas, perlas finas, joyas y preseas; son tradas a esta ciudad.
           De la provincia de Catai y de los dems reinos afluyen todas las 
      mercaderas. Naturalmente que esto sucede por la gran cantidad de 
      compradores y de gente all reunida en la corte del Gran Khan, por los 
      huspedes ilustres, las damas, sus barones y dignatarios y por lo que 
      compra el gran seor.
           Cada da entran ms de 1.000 carretas de sederas o de ingredientes 
      para fabricarlas, porque en Cambaluc se teje el pao de oro, las bayetas 
      de seda, los grodetures y tafetanes. En los alrededores de la ciudad hay 
      otras pequeas villas que viven todas de lo que compra la capital.
           Y ahora os hablar de la Ceca y de la moneda que se acua en esta 
      misma ciudad y veris las riquezas del gran seor y cmo puede gastar 
      cuanto se le ocurra y ms de lo que os dije.



      - XCVII -
      De cmo el gran seor acua moneda
           Tambin es Cambaluc la Ceca del gran seor. Arreglolo de tal manera 
      que el Gran Khan posee el secreto del alquimista ms avisado. Hace acuar 
      monedas del modo siguiente: toman la corteza de los rboles (moreras por 
      lo general, de las que el gusano de seda devora la copa), y de la membrana 
      que hay entre la corteza y el tronco suelen hacer una pasta como la del 
      papiro, de color muy moreno, casi negro. A estos papeles o tarjetas las 
      hace cortar de varios tamaos, por lo general como tarjetas largas y 
      estrechas. Una pequea, a la cual le da el valor de la mitad de un sueldo; 
      otra mayor, que vale un sueldo; otra de medio ducado de Venecia, y otra de 
      dos ducados, y otra de cinco, y otra de diez. Otra hay que vale un 
      bizancio, y otra de tres bizancios, y as hasta diez bizancios. Todos 
      estos papeles o tarjetas son sellados con el signo del Gran Khan. Hace 
      fabricar tal nmero de ellos, que puede comprar fcilmente todos los 
      tesoros de la tierra. Y una vez estampillados, los hace repartir por todas 
      las provincias, reinos y seoros y paga con ellos todas sus cuentas. 
      Nadie puede desechar esta moneda, so pena de muerte. Y todos los 
      mercaderes toman esos papeles en pago de sus mercancas y con ellos se 
      pagan las perlas, las joyas, el oro y la plata. Y el papel que vale diez 
      bizancios no pesa ni uno. Y mientras varas veces al ao llegan los 
      mercaderes con perlas, piedras finas, oro y plata, el gran seor llama a 
      12 sabios que son los elegidos para estas cosas y son muy duchos en la 
      materia, les manda que examinen las cosas que traen los mercaderes y que 
      las justiprecien y les paguen lo que valen. Y estos 12 barones les pagan 
      el precio en esa moneda de papel.
           Los comerciantes lo aceptan con gran placer, porque con ellas pueden 
      a su vez comprar cuanto quieran. Y as el Gran Khan hace pagar con esas 
      tarjetas mercancas que valen sus 400.000 bizancios.
           Y una vez al ao se publica un bando diciendo que todos los que 
      posean oro, piedras y plata lo lleven a la Ceca y le sern trocados por 
      ese papel moneda. De esta manera el gran seor acumula tesoros 
      incalculables de plata, oro y piedras finas.
           Cuando estos papeles se rompen, o ensucian, o deterioran, se los 
      llevan a la Ceca, donde los cambian por nuevos con una disminucin del 3 
      por 100. Y cuando un hombre quiere adquirir un cinturn de oro, una 
      vajilla de plata o joyas y preseas se va a la Ceca del Gran Khan y le 
      lleva los papeles en pago del oro y plata que compra al barn que dirige 
      la Ceca.
           Y ya veis cmo el gran seor puede tener, y tiene, los mayores 
      tesoros del mundo.
           Os he contado de las cosas referentes a la moneda, y ahora os contar 
      de la nobleza y seoro.



      - XCVIII -
      De los 12 barones que asisten en sus actos al Gran Khan
           El gran seor escogi a 12 hombres de los ms principales de su reino 
      entendidos en todos los negocios que conciernen las 33 provincias. Os dir 
      su ordenamiento y facultades.
           En primer lugar habis de saber que los 12 barones viven en un 
      palacio espacioso, con inmensas salas, en la ciudad de Cambaluc; cada 
      provincia tiene un juez, un notario y un escribano, que viven en este 
      mismo palacio, pero cada cual en su departamento. Y este juez y escribano 
      deciden de todos los negocios que conciernen a las provincias de las que 
      son diputados, pero estn a su vez sometidos al mando de los 12 barones. 
      Estos 12 barones son poderosos: ellos eligen a los seores y gobernadores 
      de las provincias. Les sealan segn sus mritos al Gran Khan, que los 
      ratifica en sus cargos, dndoles una tableta de oro, tal como conviene a 
      su seoro. Y estos barones deben tambin reunir y formar las huestes para 
      la guerra, siempre con la venia del gran seor.
           Al Consejo le llaman Scieng, es decir, la Suprema Corte, y nadie 
      hay ms poderoso que ellos, salvo el Gran Khan. El palacio en que viven se 
      llama tambin Scieng, y sta es la mayor dignidad que hay en la corte 
      del gran seor, pues tienen derecho de hacer cuanto les place. No os 
      hablar del gobierno de las provincias, porque lo dejo para ms adelante 
      con ms pormenores. Y dejemos esto para contaros cmo el Gran Khan enva a 
      sus estafetas y de qu modo aparejan sus caballos.



      - XCIX -
      De cmo desde la ciudad de Cambalue se va por diferentes vas a las 
      provincias
           De la ciudad de Cambaluc, parten varias carreteras, que van por 
      determinadas provincias, y cada una se llama con el nombre de provincia 
      adonde lleva. Y es cosa hecha con muy buen juicio y muy bien ordenada. 
      Cuando un correo parte de Cambaluc y ha recorrido 25 millas, encuentra un 
      puesto llamado iant en su lengua, y en la nuestra posta. Y en cada posta 
      encuentra un palacio muy grande, en donde los embajadores y emisarios del 
      Gran Khan pueden alojarse. En estas ventas tienen camas con colchas de 
      seda y demasquinos y todo lo que conviene para hospedar a personas de 
      importancia. Y si un rey bajara en ellas quedara satisfecho. Cada posta 
      cuenta con 400 caballos de repuesto, segn lo ha establecido el gran 
      seor, siempre prontos a continuar la ruta. A cada 25 o 30 millas hay las 
      tales postas (en las carreteras principales se entiende). Y esto en todo 
      el Imperio del Gran Khan.
           Hasta en parajes, alejados, donde escasea el poblado y no hay 
      hospedera ni albergues, ha dispuesto el Gran Khan que haya estas postas, 
      con sus casas cmodas y caballeras y arneses.
           As es que los embajadores, heraldos y estafetas del Gran Khan 
      encuentran en todas partes donde cobijarse y caballos de repuesto.
           Esto no hay emperador, ni rey, ni ningn otro hombre que lo disfrute 
      con tanta largueza.
           De modo que hay ms de 200.000 caballos dedicados a las postas para 
      los correos y estafetas, y ms de 10.000 palacios amueblados a este 
objeto.
           Hay en las pequeas aldeas, de tres en tres millas, un hombre con un 
      relevo. Lleva una gran cintura llena de monedas o colgantes de hierro, 
      para que suenen de lejos cuando galopa. stos van como el viento, pero 
      nunca ms all de tres millas, y el que le oye venir se apronta a 
      relevarle. Se entregan de uno a otro por medio del escriba, que tiene 
      obligacin de researlo, una pequea tarjeta, y por medio de estas 
      estafetas tiene el Gran Khan las nuevas de diez jornadas de distancia en 
      un da y una noche (pues no emplean ms estos hombres en hacer el 
      recorrido de cinco jornadas). Y en dos das y dos noches llegan las 
      noticias de veinte jornadas, y en diez das y sus noches las que vienen de 
      cien das de distancia. De modo que estos hombres rinden en un da el 
      fruto de diez jornadas. stos estn exentos de toda alcabala, y el Gran 
      Khan les remunera con largueza.
           Y para los caballos que esperan el relevo se arregla el gran seor 
      del modo siguiente, y pregunta: Cul es la ciudad ms prxima a la 
      posta? Averigua con qu cantidad de caballos puede contar como tributo en 
      esa ciudad, y as provee la posta. De modo que no le cuesta nada al gran 
      seor, a menos de que no se trate de lugares apartados y distantes en los 
      cuales est obligado a proveer las postas con sus propios caballos.
           Cuando es menester que un heraldo llegue pronto para traer la noticia 
      de la rebelin de una provincia, corren 200 millas en un da y hasta 250. 
      Cuando quieren correr la posta tan rpidamente y hacer tantas millas en un 
      da, les entregan la tabla del gerifalte con la expresa nota que tienen 
      algo importante que comunicar y es menester lleguen como el rayo. Si son 
      dos, se ponen en camino con dos buenos caballos fuertes y resistentes. Se 
      vendan el vientre y atan la cabeza y corren hasta llegar al puesto o a la 
      posta de 25 millas, y all encuentran el relevo de caballos frescos y 
      aparejados. Montan en la silla y continan a todo correr hasta la posta 
      siguiente, en donde encuentran otro relevo pronto, y as hasta la noche. Y 
      de este modo estas estafetas hacen 250 millas para traer las noticias al 
      gran seor.
           Dejemos esto de las postas, que os hemos relatado minuciosamente, y 
      os contar una gracia que el gran seor concede dos veces al ao.



      - C -
      De cmo el Gran Khan ayuda a sus sbditos cuando tienen malas cosechas o 
      pierden el ganado
           Tiene el Gran Khan por costumbre mandar emisarios para enterarse del 
      estado de las cosechas en sus provincias, y si han sido perjudicados los 
      labradores por el granizo, pedrisco u otra calamidad, y si hay gente que 
      ha sufrido de estos males les perdona por ese ao el pagar el tributo, les 
      hace dar grano para la siembra, para que coman, y esto por bondad de 
      corazn. Esto en el esto; en invierno hace la misma cosa para el ganado. 
      Si un hombre ha perdido sus animales o sus bestias por una epidemia o por 
      accidente, les hace dar el suyo propio y les perdona el pecho por este 
ao.



      - CI -
      De como el Gran Khan hace plantar rboles en los caminos
           Ha ordenado que por las carreteras por donde pasa la posta, los 
      mercaderes y los peregrinos, se planten rboles, de dos en dos, a los 
      lados del camino. Estos rboles son tan grandes, que se ven de lejos. Y 
      esto para que nadie pierda de vista la carretera y no se aparte de ella. Y 
      los encontraris en regiones desiertas, muy tiles para los viandantes, 
      que no pierden el camino, y los hay en todas las provincias y en todos los 
      reinos.



      - CII -
      Del vino que beben en Catai
           Los habitantes de Catai beben un vino que preparan del modo 
      siguiente: Hacen una bebida con arroz fermentado y otras especias, y lo 
      elaboran de tal manera que es mejor que cualquier otro vino, porque es muy 
      ardiente.
           Y ahora os contar de unas extraas piedras, que ellos logran quemar 
      como la madera.



      - CIII -
      De una especie de piedra que arde como la madera
           Hay en toda la provincia de Catai una clase de piedras negras, que 
      sacan de la montaa, como los minerales, y queman como si fueran zoquetes 
      de madera. Es decir, que el f uego es ms intenso y resistente que el de 
      la madera, y si las encendis por la noche y prenden bien, os durar la 
      candela hasta la maana siguiente. Y en toda la provincia de Catai queman 
      de esas piedras. No faltan, sin embargo, bosques para quemar madera; pero 
      esas piedras cuestan menos y duran ms.
           Tambin os contar de cmo el Gran Khan se ocupa de que el trigo se 
      abarate.



      - CIV -
      De cmo el Gran Khan hace almacenar trigo para proveer a su gente en 
      tiempo de calamidades
           Cuando llega un buen ao y cosecha abundante, y el gran seor ve que 
      hay mucho en el mercado, hace recoger una buena cantidad y llenar bien los 
      graneros y arreglarlos de modo que puedan durar tres o cuatro aos. Con 
      esto quiero decir que hace almacenar toda clase de cereales: trigo, 
      cebada, alpiste, arroz y dems, y de todo esto recogen en gran cantidad.
           Cuando el trigo llega a faltar o sube mucho de precio, saca l de sus 
      graneros, y si la fanega cuesta un bizancio, hace distribuir cuatro 
      fanegas a cada hombre. Y as todos tienen trigo en abundancia. De este 
      modo, el gran seor provee para que en tiempo de hambre sus sbditos no 
      padezcan. Y lo mismo ordena que se haga en sus tierras y seoros.



      - CV -
      De cmo el Gran Khan hace la caridad a los pobres de su Imperio
           Y os contar cmo hace la caridad a los pobres en la ciudad de 
      Cambaluc. Se preocupa de las familias pobres de seis, de ocho y de diez 
      miembros, y si no tienen que comer les hace dar trigo y toda clase de 
      vituallas. Tambin los que van por pan a la corte o a palacio nunca 
      vuelven con las manos vacas, y eso que van ms de 30.000 personas diarias 
      durante todo el ao. Y es gran bondad del seor hacia su pueblo, que as 
      le quiere y le venera como a un dios.
           De Cambaluc iremos a Catai, a ver las grandes cosas que contiene.



      - CVI -
      De la provincia de Catai y del ro Pulisanghin
           Sabed que micer Marcos en persona fue enviado como embajador por el 
      Gran Khan hacia Poniente, y se ausent de Cambaluc y viaj por espacio de 
      cuatro meses. Os referir lo que vio a la idea y al retorno.
           Partiendo de la ciudad de Cambaluc, a 10 millas, hay un ro llamado 
      Pulisanghin, que desemboca en el Ocano, y sobre el cual transportan 
      muchas mercaderas.
           Mide 300 pasos de largo por ocho de ancho. En este ro hay un hermoso 
      puente de piedra de 24 arcos y 24 pilastras de mrmol gris, magnficamente 
      entrelazadas. A cada lado del puente hay una columnata de mrmol, que 
      corre a lo largo del pretil; cada columna tiene por base la figura de un 
      len y est rematada en su cspide por otro len grande y bien labrado; a 
      un paso y medio de esta columna hay otro semejante, con los leones por 
      base y remate, y de una columna a otra hay un parapeto de mrmol gris, 
      para que los hombres no caigan al agua. Y as, una tras otra, hasta el 
      cabo del puente,que es de una bella construccin.



      - CVII -
      De la gran ciudad de Giongiu
           A 30 millas hacia Poniente de este puente se encuentran habitaciones 
      lujosas y viedos y campos y una gran ciudad llamada Giongiu. En ella hay 
      varias abadas idlatras. Viven del comercio y la industria. Tejen en ella 
      el pao de oro y los brochados de seda; hacen magnficos cendales y hay 
      muchas hospederas para los viajeros.
           Al salir de la ciudad y a una milla de ella hay dos caminos, uno 
      hacia Poniente y otro hacia Occidente; el de Poniente llega hasta Catai, y 
      el de Occidente a la provincia de Catai, siempre cuajadas de ciudades, 
      castillos, fbricas, alhndigas y grandes zocos, campos, viedos y muchos 
      monumentos.
           Os contaremos del reino llamado de Taianfu.



      - CVIII -
      En donde se habla del reino de Taianfu
           Al salir de Giongiu, despus de diez jornadas de marcha, se halla el 
      reino de Taianfu. La capital tiene tambin el mismo nombre; es grande y 
      bella; en ella hay mucho trfico y mucho arte. En esta ciudad fabrican 
      arneses, necesarios al ejrcito del gran seor. Hay viedos y vino 
      excelente, y la misma ciudad es la que surte a la provincia. Hay criaderos 
      de gusanos de seda y mucha industria en buratos y sedas.
           De Taianfu se cabalgan siete jornadas a Poniente, en una rica regin 
      con villas, castillos, fbricas y almacenes. Hay un continuo vaivn de 
      mercaderes, y al cabo de siete jornadas se encuentra una ciudad llamada 
      Pianfu, tambin muy comercial. En ella fabrican sedas en cantidad. Y ahora 
      hablaremos de otra gran ciudad, llamada Cacianfu; pero ante todo 
      mencionaremos un magnfico castillo llamado Caiciu.



      - CIX -
      En donde trata de un castillo llamado Caiciu
           A dos jornadas a Poniente de Pianfu hay un bello castillo, llamado 
      Caiciu, que hizo construir antao un rey llamado Dor. En este castillo hay 
      un gran palacio, que en una de sus amplias salas contiene una coleccin de 
      retratos y pinturas de todos los reyes que reinaron antiguamente en esta 
      provincia y han ido dejndolos a su paso. Del rey Dor os contar una 
      historia interesante que pas entre l y el Preste Juan, y que narran las 
      gentes del lugar. Es verdad que este rey Dor era enemigo del Preste Juan, 
      pero estaba tan bien fortificado en su castillo que aqul no poda hacerle 
      dao alguno, por lo cual se senta muy molesto y furioso. Siete criados 
      del Preste Juan le retaron y le dijeron que le traeran vivo al rey Dor. 
      El Preste Juan les contest que si esto hacan no les haba de pesar y 
      sabra recompensarlos, as que decidieron hacer lo siguiente: se fueron en 
      compaa de sus escuderos y le dijeron al rey Dor que venan del 
      extranjero para servirle. El rey les acogi gozoso y les contest que eran 
      los bienvenidos.
           De esta manera los siete criados empezaron a servirle. Dos aos 
      quedaron a su servicio, y el rey les tom gran apego y se fiaba de ellos 
      como de sus propios hijos. Y escuchad lo que hicieron estos malvados (que 
      nadie puede librarse de los hombres desleales!) Cuando vieron que el rey 
      estaba indefenso, dieron por llegado el momento de ejecutar su proyecto. 
      Dijronle al pronto al rey que tendra que seguirles y que si no le 
      mataran. El rey, extraadsimo, exclam: Cmo, amados hijos! Adnde 
      queris que vaya?Vendrs -dijeron- con nosotros hasta nuestro seor el 
      Preste Juan.



      - CX -
      De cmo el Preste Juan hizo apresar al rey Dor
           Cuando esto oy entr en gran afliccin: Tened piedad de m! Cmo 
      es posible que habindoos colmado de honores en mi palacio queris 
      librarme en manos de mi enemigo? Si esto hacis, seris unos villanos y 
      malandrines! stos dijeron que as deba ser. Y le llevaron ante el 
      Preste Juan. Y al verle el Preste Juan, gozbase en su venganza. Mand que 
      le encerraran en un calabozo y que le guardaran las fieras, para 
      significarle su desprecio y que le consideraba tan vil como a ellas. As 
      le tuvo dos aos, y al cabo de ellos le hizo venir a su presencia y le 
      dijo: Ya ves que no eres de talla como para hacerme la guerra y no puedes 
      medirte conmigo. As lo reconoci humildemente el rey Dor. Entonces el 
      Preste Juan, al verle tan bueno y mansueto, le dio ricos caballos y 
      arneses, le visti de brocado de oro y, hacindole acompaar por brillante 
      escolta, le devolvi a su reinado, y desde ese tiempo fue su amigo y 
      aliado.



      - CXI -
      En donde se habla del gran ro de Caramoran
           A 20 millas hacia Poniente se encuentra un ro llamado Caramoran, que 
      es tan grande que desemboca en el Ocano. A sus orillas hay grandes 
      poblaciones y mucho trfico. En sus riberas crece el jengibre y el 
      cinamomo. Hay tanta multitud de pjaros, que por tres faisanes se da un 
      sueldo, es decir, un aspro, que vale un poco ms.
           A dos jornadas del ro se encuentra la noble ciudad de Cacianfu. Los 
      naturales son idlatras, y los de la provincia de Catai lo son igualmente. 
      Es una ciudad industriosa y comercial; hay gran mercado de sedas. Tejen en 
      ella brocados de oro y de seda de todas clases, y de all vamos a la 
      cabeza del reino, llamada Quengianfu.



      - CXII -
      De la gran ciudad de Quengianfu
           Y cuando se deja la ciudad de Cacianfu se cabalgan ocho jornadas 
      hacia Poniente, encontrando siempre amenas praderas, poblaciones, 
      ciudades, aldeas y castillos, jardines y campos fertilsimos, y se llega a 
      la ciudad de Quengianfu. Toda la comarca est llena de moreras, en las 
      cuales anidan los gusanos de seda; los habitantes son idlatras. Hay 
      abundancia de pjaros y toda suerte de bichos. Es gran ciudad comercial e 
      industrial. Quengianfu fue capital poderosa del reino y tuvo muchos reyes 
      buenos y justos, y hoy la rige un hijo del gran seor, llamado Mangalai; 
      su padre le confi este reino y le hizo coronar aqu; es muy amado de sus 
      sbditos. Los huspedes que moran en torno a su palacio tienen gran solaz 
      de venacin. En el arrabal en donde est este palacio hay una llanura 
      rodeada de lagos, ros y riachuelos; por l corren numerosas fuentes. Hay 
      una muralla robusta, que rodea la ciudad, y tan hermosa que no puede 
      dibujarse mejor. Las estancias son amplias y pintadas, con friso de oro 
      repujado. El rey Mangalai es justo y ecunime y muy querido de sus 
      sbditos; la guardia vive en los alrededores de palacio y se alimenta de 
      la caza, que tiene a su albedro.
           Nos internaremos en la montaa para contaros una provincia muy 
      pintoresca, entre riscos, que se llama Cuncun.



      - CXIII -
      De los confines de Catai y Mangi
           Dejando Mangalai, se marchan tres das hacia Poniente por una hermosa 
      llanura cubierta de ciudades, villas, castillos y aldeas, ricas en sedas y 
      abundante en frutas. Al cabo de las tres jornadas se llega a un pas de 
      altas montaas, y valles muy hondos, que es la provincia de Cuncun. Entre 
      los riscos y peascales hay aldeas y fortalezas. La gente es idlatra y 
      vive de la caza y de la agricultura. En los bosques hay muchas fieras: 
      leones, osos, lobos, gamos, ciervos, de modo que la gente que los caza 
      vende sus pieles y saca gran provecho de ellas. Cabalgando veinte jornadas 
      entre riscos no se deja, sin embargo, de encontrar castillos y poblados, y 
      en ellos muy buenas hospederas para el viandante, en donde puede 
      descansar y solazarse. Y vamos a otra provincia.



      - CXIV -
      De la provincia de Acbaluc Mangi
           Despus de veinte jornadas entre las montaas de Cuncun se llega a la 
      provincia de Acbaluc Mangi, que abarca una inmensa llanura. Tambin esta 
      zona est muy poblada. Los indgenas son idlatras. Viven del comercio y 
      de la industria, y crece una tal cantidad de jengibre, que abastece a toda 
      la provincia de Catai, que saca de esta planta mucho provecho. Es un 
      mercado rico en trigo, arroz y toda clase de cereales. La capital se llama 
      igualmente Acbaluc Mangi, lo que significa ciudad blanca. Esta provincia 
      es hermossima y rica en bosques y valles, y durante veinte jornadas 
      siempre es el paisaje rico y poblado. Aqu tambin hay osos, leones, 
      ciervos y gamos, y el animal del que se saca el almizcle.
           Sigamos por orden y llegaremos a la ciudad de Sindufu.



      - CXV -
      De la gran provincia de Sindufu
           Despus de veinte jornadas hacia Poniente, en el confn de Mangi, 
      est la provincia llamada de Sindufu. La capital se llama tambin Sindufu, 
      y tiene grandes y poderosos reyes. Tiene 20 millas de circunvolucin; est 
      dividida de la siguiente manera: el rey dej a su muerte tres hijos, y 
      entonces la ciudad se dividi en tres partes; cada cual tiene un muro de 
      defensa, separando la que toca a cada cual; pero estos muros, a su vez, 
      estn dentro de la muralla de la ciudad. El rey, que era muy rico y 
      poderoso, dej grandes tesoros para sus tres hijos. Pero el Gran Khan 
      conquist este reino y destron a los tres reyes.
           La ciudad est dividida por un ro que lleva aguas dulces y tiene 
      muchos peces; es ancho media milla y muy profundo; llega al Ocano, que 
      est a ochenta o cien jornadas de distancia, y se llama Quiansui. A 
      orillas de este ro hay numerosas villas, ciudades y castillos. Navegan en 
      l muchos bajeles y hermosas naves. Parece un mar ms que un ro, por su 
      anchura. Os describir el puente que est encima de l.
           El puente, enteramente de piedra, tiene ocho pasos de ancho y una 
      media milla de largo; en su pretil hay columnas de mrmol, que sostienen 
      el techo del puente, pues es cubierto, y el techo, de madera, est pintado 
      de mil colores y adornos; en el interior, a lo largo, hay pabellones 
      ocupados por mercaderes y artesanos. Estos pabellones se desarman por la 
      noche y se arman de da con vigas dispuestas para ello, y los hombres que 
      mercan en l pechan al gran seor por lo que venden, que le rinde bien 
      1.000 bizancios de oro. Los indgenas son idlatras.
           De esta ciudad se cabalgan cinco jornadas por llanos y valles no 
      perdiendo nunca la traza de castillos y villas. Los hombres se dedican a 
      cultivar la tierra. Son tambin industriales, porque trabajan los ms 
      bellos cendales y otros paos. Hay fieras en cantidad, leones y leopardos.
           De aqu a cinco jornadas se llega a una provincia desierta, llamada 
      Tbet.



      - CXVI -
      De la provincia del Tbet
           Despus de cinco jornadas se entra en una provincia muy devastada, 
      porque Mongut Khan la ha arrasado. Hay castillos y villas destruidos por 
      la guerra. Hay bambes tan grandes y gordos, que tienen tres palmos de 
      circunferencia y 15 pasos de altura. De un nudo a otro miden tres palmos. 
      Los viajeros que pasan de noche por esta regin arrancan las caas de 
      estos bambes y con ellas hacen fuego, pues cuando arden chisporrotean de 
      tal suerte y producen tanta humareda que los leones y osos huyen 
      despavoridos y no hay cuidado que se acerquen. Es tremendo el ruido que 
      producen al estallar en el fuego. Y os contar algo curioso a este 
      propsito:
           Cuando se cogen estas caas verdes y se ponen en haces, prendindoles 
      fuego con unas astillas, en seguida empiezan a retorcerse y a crujir, de 
      tal suerle que se las oye hasta a 10 millas de distancia en el silencio de 
      la noche, y el que no est acostumbrado a or esas detonaciones se queda 
      pasmado. Los caballos, que nunca oyeron tal ruido, huyen espantados, 
      rompen sus bridas y las cuerdas con que los amarran, as que es buena 
      precaucin vendarles los ojos y atarles bien fuerte las patas para que no 
      puedan huir. Con estas fogatas es la manera ms segura de escapar a las 
      fieras, que viven en abundancia en esos bosques. Hay que proveerse de 
      vveres para los veinte das porque no hay ni venta ni hospedera ni quien 
      d de comer a las caballeras. Se encuentra por todo este camino a muchas 
      fieras dainas y peligrosas, aun cerca de los poblados.
           Os contar cmo casan a las mujeres. Ningn hombre tomara por esposa 
      a una virgen; dicen que no valen nada si no han conocido a otros hombres 
      antes de casarse. Y por esta razn se aplican las mujeres a perder pronto 
      su virginidad. Cuando pasan extranjeros por esta regin y despliegan sus 
      tiendas de campaa para descansar y hacer un alto en el camino, las viejas 
      de los castillos y poblados bajan y traen a sus hijas hasta el campamento 
      y las entregan a los forasteros para que con ellas se acuesten, y ellos 
      las retienen y usan de ellas, pero no pueden llevrselas: antes de 
      separarse de ellas es conveniente den a la moza con la cual han dormido un 
      regalo o una prenda para que puedan demostrar, cuando quieran casarse, que 
      han tenido un amante. Por lo general les regalan piedras para collares. De 
      este modo, si una joven lleva colgadas de su cuello veinte seales, para 
      demostrar que ha tenido muchos amantes, es la que se llevar la palma y 
      ser la que ms pretendientes tenga. Y ellos dirn que es ms agraciada 
      que las otras. Pero cuando ya han hecho de ella su mujer, la quieren 
      muchsimo, y malhaya al que tocare a la mujer de otro, de lo cual se 
      guardan mucho. Os he contado de esos singulares matrimonios. Las jvenes 
      tienen de diecisis a veinticuatro aos.
           La gente es idlatra y de mala entraa. Desconocen el bien, y para 
      ellos robar y cometer villana es muy natural. Son los mayores ladrones 
      que existen. Aqu tambin abundan los gudderis, del cual se saca el 
      almizcle. Estos malos hombres tienen buenos perros, que le apresan al 
      dremn, y con eso consiguen tener almizcle en grandes cantidades. No 
      tienen ni papel moneda ni oro, pero se lo procuran con esa sustancia 
      aromtica. Se visten muy pobremente; de pieles de animales, por lo 
      general, y de bocoran. Tienen idioma propio. Este Tbet es una provincia 
      muy extensa.



      - CXVII -
      En donde sigue la relacin del Tbet
           Los indgenas son idlatras. La provincia limita con Mangi y otras, y 
      cuenta con ocho reinos, numerossimos castillos y ciudades. Hay en varios 
      parajes ros y montaas en que se encuentran pepitas de oro. Se recoge la 
      canela. Les gusta mucho los adornos de coral, que ponen al cuello de sus 
      mujeres y de sus dolos y pagan muy caro. En esta provincia tejen el 
      camelote en cantidad y el pao de oro y brocado de seda. Aqu nacen los 
      ms sabios astrlogos y adivinos, los ms sutiles de todas las provincias 
      circunvecinas; hacen los ms terribles sortilegios y, por arte diablica, 
      hacen ver y or cosas maravillosas. Tienen malas costumbres, cran grandes 
      mastines, muy recios para la lucha y para pelear con las fieras. Tienen 
      mucha clase de perros y buenos halcones, que vuelan bien y cazan mejor.
           Dejaremos esta provincia, de la cual os hemos contado, a grandes 
      rasgos, sus particularidades, e iremos a la provincia de Gaindu.
           Todo el Tbet y dems provincias pertenecen al Gran Khan, y todas las 
      regiones descritas hasta ahora, menos las del principio del libro, que 
      pertenecen al hijo de Argn, como os llevo dicho.



      - CXVIII -
      De la provincia de Gaindu
           Gaindu est hacia Poniente; no tiene ms que un rey, vasallo del gran 
      seor. Son idlatras. Tienen un lago, en donde se encuentran hermosas 
      perlas; pero el Gran Khan tiene prohibido que las pesquen, porque as 
      sacaran cuantas podran y se volveran vulgares y bajaran de precio. As 
      que cuando el Gran Khan las quiere para l, las manda pescar, prohibiendo, 
      so pena capital, que las pesquen sin su consentimiento. Hay montaas de 
      turquesas, que son piedras muy bellas. Tampoco stas las deja coger el 
      Gran Khan, ms que cuando l lo manda.
           En esa provincia no tienen a mal que un forastero los avergence con 
      sus mujeres, hermanas o hijas, ni mujer que viva en la casa. Y se alegran 
      cuando un forastero se acuesta con ellas, pues dicen que sus dolos y 
      dioses les dan por ello bienes en abundancia.
           Y por eso son largos con sus mujeres con los extranjeros. Cuando un 
      hombre ve llegar a un forastero a su casa y pedir hospitalidad, se marcha 
      en seguida y ordena a la mujer hacer lo que le mande el forastero. Se 
      aleja de la casa y va a su via o al campo, y no vuelve hasta que el 
      extranjero abandona la casa, y a menudo el peregrino vive en ella tres 
      das y se acuesta en el lecho de la mujer del villano. Y el que ocupa la 
      casa pone la seal para significar que se halla en ella, es decir, que 
      cuelga su sombrero en la puerta. Y el villano que ve la seal en la puerta 
      de su casa no vuelve hasta que en ella no queda el forastero.
           Tienen oro en barras y lo pesan en sazos, y vale segn el peso. No 
      tienen ni monedas ni papel. Fabrican una pequea moneda, que os 
      describir: toman sal y la hacen cocer en un cacharro que puede contener 
      una libra ms o menos, y 84 de estas medidas de sal valen un sazo de oro 
      fino, y es lo que emplean como moneda corriente.
           Tienen dremanes, que producen el almizcle en cantidad. Buenos peces, 
      que pescan del lago en donde hay perlas. Hay toda clase de fieras y 
      pjaros de cetrera. No tienen vino de uva, pero hacen vino de trigo y 
      arroz con especias, y es vino excelente. En esta provincia nacen muchos 
      algarrobos. Hay un arbusto que es muy frondoso y tiene florecillas 
      blancas. Hay canela, jengibre, cinamomo y otras especias que no se ven por 
      nuestro continente, y por eso es intil mencionar.
           Dejemos esta regin, de la cual hemos referido la fauna y flora, y 
      pasemos ms adelante en la misma zona.
           Dejando atrs a Gaindu se cabalgan cinco jornadas, encontrando al 
      paso castillos y alqueras. Los naturales son tan raros en sus costumbres 
      como lo son los que os he contado ya. Tienen caza en abundancia. Despus 
      de diez jornadas se encuentra un ro, Brius, que marca el limite de la 
      provincia de Gaindu; ste lleva en sus aguas muchas pepitas de oro. Hay 
      canela en abundancia. El ro desemboca en el Ocano.
           Dejemos este ro, que no tiene nada de notable, y vamos a otra 
      provincia, llamada Caragian.



      - CXIX -
      De la gran provincia de Caragian
           Cuando pasamos este ro nos internamos en la provincia de Caragian, 
      que es tan extensa que comprende seis reinos. Est hacia Poniente. Sus 
      habitantes son idlatras y pertenecen al Gran Khan. El rey es hijo suyo y 
      se llama Esentemur, gran rey, rico y poderoso; es hombre sabio, prudente y 
      discreto y administra bien la justicia. Hacia Poniente, separndose del 
      ro cinco jornadas, hay ciudades y castillos, en donde se cran magnficos 
      caballos. Viven del pastoreo y de los frutos de la tierra. Tiene lengua 
      propia, dificilsima de entender. Al cabo de cinco jornadas se encuentra 
      la capital, llamada Iaci. Hay mercaderes e industriales en ella. 
      Mahometanos idlatras y cristianos nestorianos. Muchos arrozales; el pan 
      de trigo es malo en esta provincia; pero comen mucho arroz y hacen un vino 
      muy bueno con especias. Un vino claro y capaz de emborrachar a un hombre, 
      como nuestro vino.
           La moneda que emplean es la siguiente: Toman conchas marinas, 
      pequeas como porcelanas, que tambin cuelgan en los collares de los 
      perros, y stas valen: 80 conchas, un sazo de plata, que son dos cequies 
      venecianos gordos y ocho sazos de plata fina valen un sazo de oro 
fino.
           Tienen salinas, de las que sacan la sal, y todos viven de estas 
      salinas. Tambin el rey saca gran provecho de esta sal.
           No les importa nada que usen de sus mujeres con tal de que stas 
      consientan en ello.
           E iremos al reino de Caragian, pero antes os contar una cosa que 
      haba diferido hasta ahora: hay un lago de cerca de 100 millas de 
      circunferencia que tiene una gran cantidad de pescados riqusimos. Son de 
      grandes tamaos y de todas clases. Los indgenas comen carne cruda, de 
      pollos, de carneros y de bfalo. Los pobres van a la carnicera, cogen el 
      hgado crudo tal como cuelga del animal, lo cortan en trocitos, 
      comindolos con una salsa de ajo. Y as comen las dems carnes. Y los 
      nobles tambin comen carne cruda, pero la hacen picar y preparar con salsa 
      de ajos y especias y la devoran con fruicin, como nosotros la carne 
      cocida.



      - CXX -
      En donde se sigue la descripcin de la provincia de Caragian
           Dejando la ciudad de Iaci y yendo diez jornadas a Poniente se 
      encuentra la provincia de Caragian y su capital del mismo nombre. Son 
      idlatras y pertenecen al Gran Khan. El rey es Cogacin, hijo del gran 
      seor. En esta provincia hay pepitas de oro en el ro y en un lago; pero 
      en las montaas lo hay en ms grandes cantidades todava. Tienen tanto 
      oro, que dan un sazo de oro por seis de plata. Tambin aqu se emplean 
      las monedas de porcelana de que os hablo, pero las traen de la India.
           En esta provincia hay grandes culebras y serpientes, tan enormes que 
      causan terror. Son horribles, de 10 pasos de largo y gordas como un haz de 
      trigo; tienen dos piernas delanteras cerca de la cabeza, pero sin piesy 
      slo con una una como las del len o del halcn. La cabeza enorme y los 
      ojos como un pan. La boca tan amplia, que se tragaran a un hombre entero 
      de una vez. Los dientes, grandsimos. Son tan desmesuradamente largas, que 
      no hay hombre ni animal que no les cause pavor. Las hay ms pequeas: de 
      ocho, seis y cinco pies.
           La manera de cazarlas es la siguiente. Habis de saber que de da 
      permanecen ocultas en la tierra por causa del gran calor; por la noche 
      salen a buscar su pitanza y devoran a todos los animales que se les ponen 
      por delante.
           Van a beber al ro, a los lagos y a las fuentes. Es tan gorda esta 
      serpiente, que cuando viene arrastrndose por la arena, para comer o beber 
      en la noche, marca un surco en los arenales como si hubiera pasado una 
      barrica llena de vino. Y los cazadores que las cogen ponen trampas all 
      donde ven sus huellas. Clavan en el suelo un palo de madera muy fuerte y 
      gordo, en el cual hay clavado un cuchillo de acero a modo de navaja o un 
      hierro de pica; todo esto lo cubren de arena para que la culebra no lo 
      vea. Y de stos ponen varios. Cuando llega el pitn y se engancha en el 
      hierro pega tan terribles golpes, que el acero le entra en el pecho y le 
      desgarra hasta el vientre, de manera que muere en seguida.
           Una vez apresada, le quitan la hiel del vientre y la venden muy cara, 
      pues sabed que de ella componen una gran medicina. Si un hombre ha sido 
      mordido por un perro rabioso, le dan de beber de esta pocin por valor de 
      un pequeo dinero, y con esto basta para salvarle. Cuando una mujer tiene 
      un parto difcil y grita muy fuerte, le dan un poco de esta hiel y en 
      seguida sale de cuidado. La tercera virtud de esta hiel es que si se 
      aplica en una llaga en dos das est cicatrizada. Y por eso este remedio 
      tiene gran precio en esta provincia. Tambin la carne de la serpiente es 
      muy apreciada; se vende muy cara y la comen con fruicin, encontrndola 
      exquisita.
           Y estos animales van a la guarida de los leones, osos y otras fieras 
      cuando tienen cra y se tragan a grandes y pequeos y lo que pueden 
      alcanzar. En esta provincia nacen caballos grandes y fuertes de los que 
      llevan a vender a la India. Les cortan dos o tres vrtebras de la cola 
      para que con ella no puedan azotar al jinete y no la puedan agitar cuando 
      galopan, lo que ellos consideran una cosa muy fea. Esta gente monta a la 
      franca.
           Tienen armas forradas de piel de bfalo, lanzas y escudos y albardas, 
      y todos llevan flechas. Y os dir una patraa que ejecutaban antes de que 
      el Gran Khan les conquistara: cuando suceda que un gentilhombre bien 
      parecido peda hospitalidad en la casa de uno de esta provincia, lo 
      mataban durante la noche, no para robarle, sino porque pretendan que su 
      sombra, gracia e inteligencia, as como sus armas, quedaban en la casa. Y 
      as mataron a muchos antes de que el Gran Khan les conquistara. Eso pasaba 
      hace treinta y cinco aos ms o menos, pero ya no lo hacen porque temen su 
      justicia.



      - CXXI -
      En donde se habla de la gran provincia de Cardandan
           A cinco jornadas de Caragian, hacia Poniente, se encuentra la 
      provincia de Cardandan, en donde la gente es idlatra y pertenece al Gran 
      Khan. La capital de esta provincia se llama Vocian. Toda la gente tiene 
      dientes de oro, es decir que se los cubren con oro. Tienen una especie de 
      moldes de oro con los cuales se cubren la dentadura superior e inferior. 
      Esto hacen los hombres, pero no las mujeres. Los hombres son todos nobles 
      y no se ocupan ms que de caza y de cetrera. Las mujeres lo hacen todo, y 
      slo las ayudan los esclavos. Cuando las damas tienen un hijo varn lo 
      lavan y lo envuelven en un paal, y el marido se acuesta en la cama con el 
      nio y se queda en ella durante cuarenta das, no levantndose ms que 
      para las precisas necesidades. Y amigos y parientes le vienen a ver y le 
      hacen fiesta y solaz, y esto lo hacen porque dicen que sus mujeres han 
      pasado fatigas llevando el nio en su vientre y no quieren que sufran 
      cuarenta das. Pero la mujer, en cuanto ha parido, se levanta, hace todos 
      los menesteres de la casa y sirve a su varn en la cama.
           Comen carne cruda y cocida y arroz cocido con la carne y otros 
      condimentos. Beben el vino de arroz y especias. Sus monedas son el oro y 
      las conchas. Dan un sazo de oro por cinco de plata; porque tienen los 
      plateros a cinco meses de distancia, por eso los mercaderes traen la plata 
      en abundancia, pues que ellos la truecan por oro y con eso sacan ventaja.
           stos no tienen ni dolos ni iglesias, pero rezan a los antepasados, 
      diciendo que de stos descendemos. No tienen alfabeto y no saben escribir, 
      y esto no es maravilla, porque estn muy desviados y apartados del resto 
      del mundo, entre grandes selvas y montaas que no pueden franquear, porque 
      el aire es tan malsano que moriran.
           Cuando tienen un negocio entre ellos, toman un pedazo de madera, o 
      cuadrado o redondo, y le parten por en medio y cada cual se guarda un 
      trozo. Llegado el da del pago, el que tiene que entregar el dinero se 
      hace dar la otra mitad del disco o del trozo de madera a cambio de 
      satisfacer la cantidad estipulada.
           En estas provincias de Caragian, Vocian e Iaci no tienen mdico. 
      Cuando alguien cae enfermo llaman a los magos y adivinos que guardan a los 
      dolos. Cuando llegan stos, el enfermo le dice su padecimiento. Entonces 
      los magos tocan instrumentos y bailan y cantan hasta que uno de ellos cae 
      al suelo, echa espuma por la boca y queda como muerto. Entonces est en el 
      poder del diablo. Cuando los otros magos ven que uno de ellos ha cado en 
      la forma que habis odo, le preguntan cul es la enfermedad que padece el 
      enfermo, y ste contesta: El esprtu tal lo ha tocado, porque no le ha 
      hecho ningn caso. Y los magos contestan a coro: Te rogamos que le 
      perdonen y tomen para sanar su sangre las cosas que se te antojen en su 
      alrededor. Luego pronuncian muchas sentencias para que los espritus que 
      habitan en el mago que est en xtasis respodan si el enfermo ha de morir; 
      entonces el mago, con voz plaidera, dice: Este enfermo ha hecho tantos 
      agravios a tal espritu y es tan mal hombre, que no quiere perdonarle. Y 
      si, en cambio, debe sanar, le dicen que si quiere volver a la salud tome 
      dos corderos o tres, haga diez brebajes buenos y raros, y aaden que los 
      corderos tengan la cabeza negra y que con ellos sacrifique a tal o cual 
      dolo o a tal espritu, y hagan gran fiesta a estos dioses, y les alaben y 
      canten sus loas.
           Cuando los deudos y amigos han odo esta sentencia se apresuran a 
      hacer lo que les han dicho los magos. Matan los corderos, riegan con su 
      sangre el suelo en honor a tal o cual espritu. Luego los aderezan y 
      convidan a los magos y a las mujeres que traan a los dolos a cantar y a 
      bailar. Encienden las luces, preparan los brebajes, taen los 
      instrumentos, hasta llegar al paroxismo. Llega un momento en que caen los 
      unos encima de otros como borrachos, y entonces preguntan si el enfermo 
      puede esperar en una salvacin, y responden que an no le ha sido 
      perdonado, que le queda esto y estotro por hacer, y cumpldolo, al fin le 
      declaran que sanar. Dicho esto vuelven a tocar la msica y a empezar el 
      baile y las luminarias y el incienso; comen y beben hasta hartarse. Luego, 
      satisfechos, se retira cada uno a su casa, y cuando todo ha concluido, el 
      enfermo sana inmediatamente.
           Dejemos estos magos y sus artimaas y prosigamos nuestro relato.



      - CXXII -
      De cmo el Gran Khan conquist el reino de Mien y de Bengala
           Omitimos involuntariamente contaros una gran batalla en el reino de 
      Vocian, que debe quedar escrita en este libro, y os narraremos cmo 
      acaeci el hecho y de qu manera:
           En el ao 1272 de la Encarnacin de Cristo, envi el Gran Khan un 
      gran ejrcito al reino de Vocian y Caragian. Porque an no haba enviado a 
      sus hijos, como hizo en lo futuro, nombrando como rey de Sentemur al hijo 
      de su hijo difunto. Y sucedi que el rey de Mien y de Bengala, que era un 
      rey muy podereso en tierras y tesoros, no quera someterse al Gran Khan, y 
      se port tan mal, que el Gran Khan le quit los dos reinos arriba 
      mencionados.
           Cuando supo el rey de Bengala que el Khan estaba en Vocian se dijo 
      que era imprescindible ir contra sus huestes y aniquilarlas, de modo que 
      al Gran Khan no le quedaran ganas de guerrear contra l. E hizo grandes 
      preparativos, y os dir cules: Tena 2.000 elefantes muy grandes, y 
      encima de cada cual hizo construir un castillete de madera muy fuerte, que 
      sirviese para combatir. En cada uno apost 12 hombres prontos al combate y 
      en algunos hasta 16 o ms. Concert unos cuadros de batalla con 40 hombres 
      a caballo y otros tantos a pie.Todo este aparato responda al de un gran 
      rey,cual era este rey de Bengala.
           Terminado que hubo los preparativos, se puso en marcha en busca del 
      ejrcito del Gran Khan. Caminaron largo trecho sin que se produjera una 
      aventura digna de mencin; pero al llegar a tres jornadas del ejrcito del 
      trtaro, sentaron el campo para descansar.



      - CXXIII -
      De la batalla entre el Gran Khan y el rey de Mien
           Cuando el seor de los trtaros supo con certeza que este rey vena 
      contra l con tan gran nmero de soldados tuvo miedo, porque l no contaba 
      ms que con 10.000 hombres a caballo. En cuanto a l, no haba cuidado, 
      pues era valiente condotiero. Defendi a la desesperada al pas y a sus 
      gentes. Los trtaros se apostaron en la llanura de Cocian y all esperaron 
      al enemigo. Esto lo hicieron con mucha prudencia y entendimiento. Al pie 
      de esta llanura haba un bosque muy espeso, a cuyas orillas esperaban los 
      trtaros alineados en orden de batalla.
           Cuando hubieron descansado, las huestes del rey Mien se pusieron en 
      marcha para ir al llano de Vocian, donde se haban desplegado los 
      trtaros. Y frente a stos dispuso el rey a su gente en orden de batalla.
           Cuando los trtaros los vieron llegar fingieron no asombrarse y 
      demostraron su valor y arrojo. No flaquearon ni un momento, viendo que la 
      batalla era inevitable. Pero as que los caballos de los trtaros vieron a 
      los elefantes con las mquinas de guerra, no quisieron avanzar y 
      retrocedieron espantados, mientras los elefantes se les echaban encima.



      - CXXIV -
      En donde prosigue el relato de la misma batalla
           Y as que los trtaros los vieron llegar fingieron no asombrarse y 
      demostraron gran valor y arrojo. Viendo que no les obedecian sus caballos, 
      por un momento se creyeron perdidos. Pero he ah lo que idearon: bajaron 
      de sus monturas y ataron los caballos a los rboles; cogieron los 
      arcabuces y flechas en mano y arremetieron contra los elefantes; mas los 
      soldados del rey no se arredraron por esto y tiraban sin cesar sobre los 
      trtaros, asaltndolos duramente. Pero los trtaros, que eran mejores 
      hombres de guerra que sus enemigos, aguantaban con ardimiento el duro 
      ataque.
           Al sentirse heridos, los monstruosos elefantes retrocedieron con 
      tanto mpetu que empezaron a romper las lneas del ejrcito del rey, y no 
      pararon hasta refugiarse en el bosque, en donde, enfurecidos, destrozaron 
      los pabellones que llevaban encima y cuanto se les pona por delante. Los 
      trtaros volvieron a montar a caballo y arreciaron nuevamente contra 
      ellos; agotadas las saetas, pusieron mano a la espada y al machete y se 
      echaron encima con furia indecible. Caballeros y caballos caen al suelo en 
      la refriega, cercenaban brazos y piernas y el suelo estaba sembrado de 
      cadveres. Ni el Dios tonante metiera ms ruido! Se oan alaridos, gritos 
      desgarradores por doquier. Y, sin embargo, los trtaros tenan la ventaja 
      a pesar de todo, pues el ejrcito del rey, mayor en nmero, haba quedado 
      diezmado. En llegando el medioda, el rey y sus milicias quedaban en tan 
      mal estado, que ya no podan aguantar y vieron que permaneciendo all no 
      quedara ni uno solo con vida. Entonces se dieron a la fuga y los trtaros 
      arreciaron contra ellos; mas de pronto se acordaron de los elefantes que 
      estaban en el bosque y fueron por ellos. Cortaban los grandes rboles para 
      impedir que stos se les escaparan, y los elefantes, al reconocer a la 
      gente del rey que traan prisionera, se apaciguaban, porque estas bestias 
      tienen gran entendimiento; de modo que pudieron cogerlos a todos. Y de 
      esta batalla tuvo el gran Khan no pocos elefantes. Y as acab esta 
      contienda tal como lo habis odo.



      - CXXV -
      De cmo se desciende por una gran pendiente
           Desde esta provincia se baja una pendiente muy rpida, que dura unos 
      dos das y medio. No hay nada digno de mencin sino un gran mercado en 
      donde se renen los hombres tres das por semana. Ycambian el oro por la 
      plata, dando un sazo de oro por cinco de plata.Vienen de muy lejos a 
      cambiar el oro por la plata, obteniendo con ello grandes ganancias. Nadie 
      conoce las casas de los que custodian el oro, pues lo tienen tan escondido 
      en lugares apartados y torres fortificadas, que no hay ser humano que 
      penetre en ellos ms que ellos mismos.
           En los confines de la India, hacia Medioda, se encuentra una 
      provincia llamada Mien. Hay quince jornadas de camino por pasos desolados 
      y grandes selvas, en donde moran elefantes salvajes y rinocerontes. No hay 
      alma viviente ni habitaciones, y por eso dejaremos estos yermos 
      inhospitalarios y os contaremos una historia que os interesar.



      - CXXVI -
      De la ciudad de Mien
           Despus de cabalgar quince jornadas por sitios solitarios, se da con 
      la ciudad de Mien, noble cabeza del reino. Los naturales son idlatras, 
      sometidos al Gran Khan. Hubo en esta ciudad un rey muy poderoso. Cuando 
      muri dej dispuesto que sobre su tumba se elevaran dos torres, una de oro 
      y la otra de plata. Se entiende que deban ser de piedra cubiertas de una 
      lmina de oro de un dedo de espesor para que la torre pareciera de oro. 
      Era de diez pasos de altura y gruesa en proporcin. La remataba una cpula 
      y era redonda; en la cpula haba muchas campanillas, que al menor soplo 
      del viento se movan y sonaban suavemente. La otra torre era de plata, 
      hecha en la misma forma y del mismo tamao. Y el rey mand que esto se 
      hiciera en recuerdo de su grandeza y en honor de su alma. Y eran las 
      torres ms bellas que verse puedan.
           El gran Khan conquist esta provincia, y veris de qu suerte. En la 
      corte del gran seor haba una cantidad de juglares y bufones, y el Gran 
      Khan les mand que conquistaran la provincia de Mien; les provey de 
      capitanes y fuerzas. Los juglares se pusieron en camino, pusieron cerco a 
      la provincia de Mien y la conquistaron. Cuando llegaron a la ciudad de las 
      dos torres se quedaron maravillados de su belleza, llevndole al Gran Khan 
      noticias de su valor y hermosura y que si quera las desharan para 
      mandarle el oro y la plata; pero el Gran Khan, que saba que ese rey las 
      mand construir en honor a su alma y para que quedaran en recuerdo despus 
      de su muerte, dijo que se cuidaran muy bien de tocarlas y menos de 
      deshacerlas, pues deseaba quedaran como las haba mandado construir el rey 
      difunto. (Y no es extrao, porque los trtaros respetan las disposiciones 
      de sus muertos y se guardan de tocar a sus cosas.)
           En esta provincia tienen elefantes y bueyes salvajes, grandes y 
      hermosos; ciervos, gamuzas, cabritos y toda clase de animales en gran 
      abundancia.
           Ya que os he contado de la provincia de Mien, la dejaremos y os 
      contar de una provincia llamada Bangala.



      - CXXVII -
      En donde se habla de la gran provincia de Bangala (Bengala)
           Bangala es una provincia al Medioda, que hacia el ao 1209 del 
      nacimiento de Cristo, en que micer Marcos estaba en la corte del Gran 
      Khan, no perteneca an a ste; sin embargo, sus huestes se preparaban 
      entonces para conquistarla. Esta provincia tiene un rey y lengua propia. 
      Son los ms encarnizados idlatras. Confinan con la India. Aqu hay muchos 
      eunucos, y de all los traen los barones y seores para sus cortes. Los 
      bueyes son tan grandes como elefantes, pero no tan gordos. Los indgenas 
      viven de carne, leche y arroz; son muy ricos, pues comercian en especias, 
      jengibre, azcar y otras variadas cosas, todas de gran precio. Los indios 
      vienen a comprar aqu eunucos y esclavos para volverlos a vender ms 
      lejos. Y ya que no hay nada ms que mencionar en esta provincia, nos 
      iremos y os contaremos de otra llamada Cangigu.



      - CXXVIII -
      De la provincia de Cangigu
           Cangigu es una provincia de Levante. Tiene sus reyes. La gente es 
      idlatra. Tiene lengua propia. Se rindieron al Gran Khan y le pagan cada 
      ao un tributo.El rey es tan dado a la lujuria que tiene 300 mujeres, y 
      cuando ve a una mujer hermosa en su pas, la hace venir en seguida a su 
      palacio. Esta provincia es abundante en oro. Recogen especias muy caras en 
      gran abundancia; pero como estn muy lejos del mar, sus mercaderas valen 
      poco, pues no tienen salida. Tienen elefantes y otros animales. Viven de 
      carne, de arroz y de leche. No tienen vino de uva, pero s de arroz con 
      especias. Los varones y hembras se pintan la piel, es decir, que con 
      agujas candentes dibujan en la piel leones, dragos, trasgos y pjaros e 
      imgenes; luego les pasan tintas de colores y las graban tan profundamente 
      que el color ya no se borra. Tambin hacen lo mismo con la cara, el cuello 
      y el vientre, en las manos y piernas y en todas las partes del cuerpo, y 
      esto en ellos es distintivo de nobleza. Cuanto ms pintados estn ms 
      consideracin merecen y pasan por ms hermosos.
           Dejemos esta provincia y os contaremos de otra a Levante, llamada 
      Aniu.



      - CXXIX -
      De la provincia de Aniu
           Aniu es una provincia hacia Levante que pertenece al Gran Khan. Son 
      idlatras. Viven del pastoreo y la agricultura. Tienen lengua propia. Las 
      mujeres llevan brazaletes de oro y plata en las piernas y en los brazos, y 
      los hombres igualmente, pero ms ricos y de ms valor. Tienen muchos y 
      hermosos caballos y los venden a los indios en gran cantidad. Tienen 
      bfalos, bueyes y vacas, con ricos y fuertes pastos para criarlos. Gran 
      abundancia en vveres. Desde Aniu a Cangigu, que est a quince jornadas, y 
      de Cangigu a Bengala, que es la tercera parte de la provincia, hay treinta 
      jornadas.
           Dejaremos a Aniu e iremos a otra provincia llamada Toloman, que se 
      encuentra de sta a ocho jornadas hacia Levante.



      - CXXX -
      De la provincia de Toloman
           Toloman es una provincia de Levante. Los indgenas son idlatras, 
      tienen idioma propio y pertenecen al Gran Khan. Son tipos de gente muy 
      garrida, no muy blancos, mas morenos y bien plantados. Poseen ciudades, 
      pero ms que todo fortalezas y castillos en la montaa. Cuando mueren se 
      hacen incinerar y recogen los huesos en unas arquetas, que llevan a lo 
      alto de una montaa y guardan en grandes cavernas y covachas, tan 
      escondidas y empinadas, que ni hombre ni bestia pueden alcanzarlas.
           Tienen oro en cantidad. Las monedas son de porcelana. En todas estas 
      provincias, es decir, en Bengala, Cangigu y Aniu, se sirven de la misma 
      moneda de oro y conchas. Hay algunos comerciantes y stos son riqusimos. 
      Viven de carne, leche y arroz, y en lugar de vino tienen la bebida de 
      arroz fermentado con especias. Dejemos esta provincia para ir hacia 
      Levante. Y os hablar de una provincia llamada Ciugiu.



      - CXXXI -
      De la provincia de Ciugiu
           Ciugiu es una provincia de Levante distanciada de Toloman doce 
      jornadas. Corre por ella un ro, cuyas orillas estn cuajadas de 
      poblaciones. Despus de navegar doce das por ro se llega a la ciudad de 
      Ciugiu, que es muy grande y noble. Son tambin idlatras y vasallos del 
      Gran Khan. Tejen de la cscara de los rboles unas telas magnificas, que 
      llevan puestas en verano. Son guerreros; no conocen ms moneda que el 
      papel del Gran Khan, pues ya entramos en tierras donde circula la moneda 
      papel del Gran Khan.
           Hay en esta provincia tantos leones, que nadie puede dormir al aire 
      libre porque sera devorado inmediatamente. Y cuando los hombres van por 
      el ro y no se alejan bien de la costa, el len nada hasta la barca, coge 
      al hombre y se lo lleva. Por eso toman las mayores precauciones y tienen 
      unos perros tan fieros que pueden al len. Llevan siempre una pareja de 
      ellos, y un hombre y dos perros pueden cazar al len. Cuando ven a un len 
      que va delante de ellos, los perros se tiran a l y le muerden en las 
      piernas y nalgas con tanta furia y destreza que el animal no puede 
      volverse contra ellos; entonces busca la fiera un rbol para parapetarse y 
      hacerles frente; mas ellos no le sueltan las partes traseras. Entonces el 
      jinete que los sigue saca sus flechas y saetas y le manda una, dos o tres 
      y traspasa con ellas cuantas veces puede al len para matarle. Jams puede 
      defenderse contra un hombre a caballo que tenga dos buenos perros.
           Tienen en esta regin seda en abundancia, que llevan a diestra y 
      siniestra por el ro, tambin el poblado en sus orillas de villas y 
      aldeas. La gente es idlatra y pertenece al Gran Khan. A las doce jornadas 
      de navegacin se llega por el ro a la ciudad de Sindufu, de la cual os he 
      hablado antes. De Sindufu se cabalga setenta jornadas por provincias y 
      tierras por las que hemos estado ya y hemos descrito antes en este libro. 
      Al cabo de setenta jornadas se llega a Giongu; de Giongu se va cuatro 
      jornadas entre castillos y ciudades. La gente es muy artista y muy 
      comerciante. Son idlatras y tiene papel moneda. Al cabo de cuatro 
      jornadas se llega a la ciudad de Cacianfu, que est al Medioda y 
      pertenece a la provincia de Catai y os contaremos de este Cacianfu todo lo 
      que sabemos.






      - CXXXII -
      Donde se habla de la ciudad de Cacianfu
           Cacianfu es una grande y noble ciudad del Catai. Los naturales son 
      idlatras y queman a sus muertos. Pertenecen al Gran Khan, y usan su 
      moneda. Tienen sedas en abundancia. Tejen paos de oro y de seda y cendal. 
      Hay muchos castillos y ciudades en la seora.
           A tres jornadas hacia Medioda nos encontramos con la ciudad de 
      Ciangiu.



      - CXXXIII -
      De la ciudad de Ciangiu
           Ciangiu es una populosa ciudad del Medioda, que pertenece al Gran 
      Khan, situada en la provincia de Catai. Usan papel moneda. Son idlatras y 
      hacen quemar los cuerpos de sus difuntos. Aqu fabrican la sal, y os dir 
      de qu manera: toman una especie de tierra de salitre, que disponen en 
      montculos; a stos los riegan con agua hasta empaparlos bien. Recogen 
      luego esa agua en un caldero de hierro y la hacen hervir y la sal queda en 
      el fondo, muy blanca y menuda. Luego la llevan a vender y recaban de ella 
      mucho dinero.
           De esta ciudad, que ya no tiene nada que mentar, vamos a la de 
      Ciangli, que est hacia Medioda. Y os contaremos sus hechos.



      - CXXXIV -
      De la ciudad de Ciangli
           Ciangli es una ciudad de Catai, hacia Medioda. Est a cinco jornadas 
      de Ciangiu; pero este trayecto est cubierto de aldeas, villas y 
      castillos, que pertenecen al Gran Khan, y son tierras fertilsimas. En 
      medio de la ciudad de Ciangli pasa un gran ro, que transporta gran 
      cantidad de mercaderas, sedas, especias y otras cosas de gran valor.
           Y nos iremos de esta ciudad, para llegar a Tandinfu.



      - CXXXV -
      De la ciudad de Tandinfu
           A seis jornadas de Ciangli, hacia Medioda, atravesando villas, 
      fortalezas y castillos de grandes proporciones, llegamos a la ciudad de 
      Tandinfu. Los naturales son idlatras y queman a sus muertos. Pertenecen 
      al Gran Khan y usan papel moneda. Viven de negocios y de industria. Tienen 
      vveres en abundancia.
           Tandinfu era la capital de un gran reino; pero el Gran Khan la 
      conquist y la tom por las armas, y aunque sufri rudo cerco es, a pesar 
      de todo, la ms noble ciudad de la regin. Sus habitantes son riqusimos 
      mercaderes. Hay tanta seda en la comarca, que es maravilla.
           La ciudad est cubierta de preciosos jardines, llenos de rboles 
      frutales. De la ciudad de Tandinfu dependen 11 villas imperiales, que 
      estn bajo su seoro.
           En el ao 1272 de la Encarnacin del Seor, el Gran Khan envi a esta 
      ciudad y su provincia a un barn llamado Liitan Sangn, y puso a su mando 
      80.000 hombres a caballo para guardarla. Toda vez que Liitan sent sus 
      cabales y permaneci un poco de tiempo entre esa gente, le pas una mala 
      idea por la cabeza y pens en cometer una gran villana y traicin. Reuni 
      a su Consejo y a los notables de la provincia y les sugiri rebelarse 
      contra el Gran Khan. Y as lo hicieron, y todo el pueblo se sublev contra 
      el gran seor, y ya no le obedeci. Enterado de esto, envi el Gran Khan a 
      dos de sus barones, que tenan por nombre Anguil y Mongatai, a la cabeza 
      de 100.000 hombres, para combatir al traidor. Liitan sufri una gran 
      derrota, y fue decapitado, con todos sus secuaces. El Gran Khan hizo luego 
      abrir una encuesta, y a los culpables que haban tomado parte en la 
      sedicin les hizo morir de muerte violenta, y a los inocentes les perdon 
      y vivieron tranquilos, sometidos al gran seor, como buenos vasallos.
           Y dejemos a esta ciudad, para adentrarnos hacia Medioda y hablaros 
      de la ciudad de Singiumato.



      - CXXXVI -
      De la noble ciudad de Singiumato
           Partiendo de Tandinfu hacia Medioda y cabalgando tres jornadas por 
      ciudades y castillos hermosos y poblados amenos, en una regin 
      industriosa, llegamos a una gran ciudad llamada Singiumato, llena de 
      bellas cosas de arte e industria. Son idlatras y pertenecen al Gran Khan. 
      Usan papel moneda. La ciudad est dividida en dos partes por un gran ro, 
      y sus habitantes se han arreglado de modo que en la parte donde las aguas 
      miran a Levante stos llevan sus mercaderas a Levante, y en la orilla 
      opuesta se dedican al comercio con Poniente. De modo que unos llevan sus 
      productos a Mangi y los otros a Catai, y hay multitud de naves y galeotas 
      que surcan dicho ro. No son muy altas de carena, porque as lo pide la 
      corriente. Pero estas flotillas llevan a Mangi y a Catai abundantes 
      cargamentos.
           Y cuando regresan, vuelven cargados de otras mercancas, y es 
      maravilla ver todas cosas que se llevan por este ro arriba y abajo.
           Y nos iremos de Singiumato y os contaremos de otra comarca, hacia 
      Medioda, y ha de ser la provincia llamada Lingin.



      - CXXXVII -
      De la gran ciudad de Lingin
           Partiendo de la ciudad de Singiumato se va ocho jornadas hacia 
      Medioda, encontrando ciudades, aldeas y poblados ricos en comercio e 
      industria. Son idlatras y hacen quemar a sus cadveres. Pertenecen al 
      Gran Khan. Usan papel moneda. A las ocho jornadas, como os dije, se 
      encuentra una ciudad llamada Lingin y es la capital del reino. Sus 
      habitantes son diestros en guerrear. Hay comercio e industria en 
      abundancia; tienen toda clase de vveres, y se halla tambin a orillas del 
      ro que os nombr ms arriba; aqu las naves son mayores que las de la 
      ciudad anterior. Dejemos esta ciudad para ir a otra llamada Pingiu.



      - CXXXVIII -
      De la ciudad de Pingiu
           Partiendo de Lingin y pasando siempre por numerosas ciudades, villas 
      y castillos, se llega, a las tres jornadas hacia Medioda, a la ciudad de 
      Pingiu. Los habitantes son de Catai; son idlatras, queman a sus muertos, 
      tienen papel moneda y pertenecen al Gran Khan.
           Hay muy rica caza y venado. Tienen cuanto necesitan para la vida en 
      gran abundancia. En la ciudad de Pingiu hay mucha industria de la seda. 
      Esta ciudad se halla en la embocadura de la provincia de Mangi y tiene 
      gran trfico con sta, por medio de carretas, en las cuales transportan 
      las mercaderas. Esta ciudad es de gran provecho para el Gran Khan, porque 
      paga enormes tributos. Pero como no hay otra cosa digna de mencionar, nos 
      iremos y os contaremos de otra ciudad situada al Medioda y que es llamada 
      Cingiu.



      - CXXXIX -
      De la ciudad de Cingiu
           A dos das despus de Pingiu, y siempre por valles fertilsimos y 
      ciudades florecientes, se halla la ciudad de Cingiu, rica en comercio e 
      industria. Sus habitantes son idlatras y hacen quemar sus cadveres. Su 
      moneda es papel. Son vasallos del Gran Khan. Los campos y llanos son 
      fertilsimos; es un delicioso pas, en el que crecen el trigo y otros 
      cereales. Y vamos a otras tierras.
           Cuando se aleja uno de la ciudad de Cingiu, se andan tres jornadas al 
      Medioda por un paisaje cuajado de villas, castillos y alqueras. Son 
      idlatras y sujetos al Gran Khan.
           A las tres jornadas se encuentra el ro de Caramoran, que nace en 
      tierras del Preste Juan. Es ro muy caudaloso y que mide una milla de 
      anchura. Y sabed que es muy profundo, y por l pueden navegar grandes 
      galeras y bajeles. Tiene peces grandes y en cantidad. Por este ro navegan 
      15.000 bajeles, pertenecientes al Gran Khan, para transportar tropas al 
      mar, que se halla a una jornada de distancia. Cada galera tiene de 
      dotacin 20 marineros y 15 hombres, con sus caballos y sus vveres. Aqu y 
      all hay diseminadas ciudades por las orillas de este ro; una es llamada 
      Coigangiu; un poco ms distante est Caigiu, y sabed que una es gran 
      ciudad y la otra pequea. Y en adelante, pasando el ro, se entra en la 
      gran provincia de Mangi, y os contar cmo conquist el Gran Khan a esta 
      provincia de Mangi.



      - CXL -
      De cmo conquist el Gran Khan la provincia de Mangi
           El rey de esta provincia era Facfur, grande y poderoso seor, rico en 
      cuantiosos tesoros, tierras y gentes, como los hay pocos en el mundo 
      exceptuando al Gran Khan. Pero no era valiente; las mujeres hacan sus 
      delicias, y era muy bondadoso y caritativo con los pobres. En su provincia 
      sus vasallos no estaban acostumbrados a guerrear, ni haba armas ni 
      pertrechos de guerra, porque la provincia de Mangi es un lugar bien 
      fortificado; todas las ciudades estn rodeadas de anchurosos fosos, llenos 
      de agua, de modo que no hay ciudad que no tenga una zanja ms ancha que un 
      tiro de ballesta y bien profunda que la defiende. De suerte que si los 
      hombres hubiesen sido valientes, jams la hubieran perdido. Pero como eran 
      cobardes y no estaban acostumbrados a pelear, la perdieron. A todas estas 
      ciudades se llega por un puente.
           Y sucedi que el ao 1268 de la Encarnacin de Cristo, el Gran Khan 
      que reinaba en ese entonces, es decir, Cublai, envi a un barn llamado 
      Baian Cincsan. Baian quiere decir cien ojos. Y al rey de Mangi le haban 
      vaticinado los astrlogos que no perdera su reino ms que por medio de un 
      hombre que tuviera cien ojos. Y Baian se vino a Mangi, provisto por el 
      Gran Khan de numerosos hombres de a caballo y a pie. Tambin tena una 
      flota con hermossimas naves, que transportaban hombres y caballos y 
      cuanto era menester. Y cuando apareci Baian con toda su gente a la 
      entrada de Mangi, es decir, en la ciudad de Coigangiu (en donde nos 
      hallamos al presente, y de la que hablaremos ms tarde), les puso cerco y 
      les intim a que se rindieran al Gran Khan. stos respondieron que no lo 
      haran, y viendo esto Baian, no dijo nada, pas de largo y se fue a otra 
      ciudad, que tampoco quiso rendirse, y continu as su marcha. Esto lo 
      haca porque saba que el Gran Khan enviaba a retaguardia un poderoso 
      ejrcito, y as anduvo de villa en villa y de ciudad en ciudad, hasta 
      contar cinco de ellas, sin poderlas tomar y sin que se rindieran; pero a 
      la sexta Baian la cerc y la tom por la fuerza, y as otra y otra ms, 
      hasta llegar a doce, una tras otra, y no quiero extremarme, pero sabed 
      slo que cuando Baan hubo conquistado todas estas ciudades se fue derecho 
      a la ciudad del reino llamada Quinsai, en donde se hallaban a la sazn el 
      rey y la reina. En cuanto el rey vio a Baian y a su ejrcito, fue presa de 
      gran terror y se escap de la ciudad con sus hombres, embarcando sobre un 
      millar de naves, e hizo vela hacia el Ocano para refugiarse entre las 
      islas que hay en l. La reina, que se haba quedado en la ciudad, por el 
      contrario, haca cuanto esfuerzo poda por defenderla. Entonces la 
      soberana pregunt por curiosidad cul era el nombre del ejrcito que vena 
      en contra de ellos, y le dijeron que Baian, o sea cien ojos. Record 
      entonces la profeca del astrlogo, que deca que un hombre as llamado le 
      arrebatara el reino. Y se rindi a Baian, y con la reina se rindieron las 
      dems ciudades, y el resto del reino no opuso ms resistencia. Y fue una 
      conquista esplndida, pues en todo el orbe no haba un reino que valiera 
      la mitad que aqul.
           Y os dir las cosas notables que produca y lo que el rey gastaba del 
      inmenso patrimonio.
           Cada ao haca dar de comer a 20.000 nios, y os dir por qu. En 
      esta provincia las mujeres pobres que no pueden dar de comer a sus hijos 
      los abandonan al nacer en mitad de la calle. El rey los haca recoger e 
      inscribir en un registro. Haca que el escriba apuntara bajo qu 
      constelacin y qu signo y planeta haba nacido, y los haca criar en 
      diferentes sitios, teniendo muchas amas a este propsito. Cuando un 
      potentado no tena hijos, iba a ver al rey y se haca entregar cuantos 
      nios quisiera, y escoga entre los que ms le gustaban. Y en llegando a 
      la edad de casarse, el rey escoga al joven y a la moza que hablan de 
      casarse y les institua una renta para que pudieran vivir con holgura. Y 
      de esta manera educaba a ms de 20.000 jvenes de ambos sexos. Y ms haca 
      este buen rey: cuando cabalgaba por un camino y encontraba dos buenas 
      casas y entre ellas haba una ms modesta, preguntaba por qu esta casa 
      era ms pequea y no alcanzaba a las otras, y le contestaban que 
      perteneca a un pobre hombre que no tena los medios para hacerla mayor. 
      El rey mandaba entonces que la casita fuera construida tan bella y alta 
      como sus vecinas.
           Este buen rey se haca servir por 1.000 damiselas y doncellas. 
      Permita que los comercios quedaran abiertos toda la noche, y estaban tan 
      bien surtidos como de da. No es posible contar la inmensa riqueza de este 
      reino.
           Os cont del rey; ahora debo deciros algo de la reina. La reina fue 
      conducida a presencia del Gran Khan, y cuando el seor la vio le hizo 
      rendir toda clase de honores y servir como a dama de gran calidad. Pero 
      del rey su esposo jams volvi a or hablar desde su huida a la isla del 
      Ocano, donde muri.
           Y por eso dejaremos a la familia real y sus vicisitudes, y volveremos 
      a la provincia de Mangi, a referir sus costumbres y modas. Y las fiestas 
      que tuvieron lugar en lo sucesivo. Y empezaron por la ciudad de Coigangiu.



      - CXLI -
      De la ciudad de Coigangiu
           Coigangiu es una gran ciudad, noble y rica, que est a orillas de la 
      provincia de Mangi. Los naturales son idlatras y hacen quemar sus 
      cadveres. Pertenecen desde entonces al Gran Khan. En ella mojan gran 
      cantidad de bajeles, naves y galeras, pues ya sabis que la atraviesa el 
      ro Caramoran. Y afluye a ella gran cantidad de mercancas, pues todas las 
      ciudades las mandan all para repartirlas luego por el mundo. En sta se 
      hace la sal, de la cual se benefician lo menos 40 ciudades. El Gran Khan 
      tiene una conspicua renta de esta ciudad, que paga muchas alcabalas entre 
      la sal y los negocios de toda especie que se contratan all. Y ahora que 
      os he contado de esta ciudad, nos iremos y os contar de otra llamada 
      Pauchin.



      - CXLII -
      De la ciudad de Pauchin
           Cuando se abandona Coigangiu, durante una semana se costea un camino 
      que est a la entrada del Mangi; la calzada est hecha de bellsimas 
      piedras, y debajo y por un lado y otro hay agua. No se puede entrar en la 
      provincia ms que por esta calzada. Al cabo de un da se encuentra una 
      ciudad llamada Pauchin, que es muy bella y grande. Sus habitantes son 
      idlatras e incineran a sus cadveres. Son sbditos del Gran Khan y 
      emplean papel moneda. Viven del comercio y la industria. Tienen seda en 
      abundancia, bayetas de seda y oro de todas clases. Vveres, cuantos 
      quieran. Y ya que no queda ms que mentar, dejaremos estas provincias y 
      hablaremos de otra llamada Caiu.



      - CXLIII -
      De la ciudad de Caiu
           Cuando se deja la ciudad de Pauchin, se va hacia el Sudeste, hallando 
      una ciudad llamada Caiu, espaciosa y bella. Son idlatras, tiene papel 
      moneda y pertenecen al Gran Khan. Viven del comercio y la industria. 
      Tienen abundancia de vveres, especialmente pescado y caza. Tres faisanes 
      valen un veneciano de plata.
           Nos iremos de esta ciudad y os contaremos de otra llamada Tingiu.



      - CXLIV -
      De la ciudad de Tingiu
           Sabed que cuando se deja la ciudad de Caiu, a una jornada se 
      encuentran muchas alqueras, campos y bellos paisajes, hasta llegar a la 
      ciudad de Tingiu, que no es muy vasta, pero s rica en frutos de la 
      tierra. La gente es idlatra, pertenece al Gran Khan y tiene papel moneda. 
      Viven del comercio y la industria y sacan mucho provecho de los negocios 
      que les procuran sus mercaderas. Tienen muchas naves y peces y pjaros a 
      porfa.
           A izquierda, hacia Levante, a tres jornadas de distancia est el 
      Ocano. Y en todo la costa hasta aqu hay salinas, explotadas por los 
      indgenas. Hay una ciudad en ese lugar que se llama Tingiu, que produce 
      tanta sal como para satisfacer las necesidades de toda ella, y en verdad 
      que el Gran Khan saca buen provecho y sumas tan enormes de tributo, que no 
      poda creerse si no se viera.
           Y de aqu volveremos a Tingiu y a otra ciudad llamada Yangiu.



      - CXLV -
      De la ciudad de Yangiu
           Partiendo de Tingiu, se camina por una regin fertilisima, poblada de 
      castillos y granjas en gran cantidad, y se llega a una ciudad populosa, 
      llamada Yangiu. Es tan grande, que bajo su dominio tiene a 27 seoros. 
      Villas grandes y buenas y de gran comercio. A esta ciudad la gobierna uno 
      de los 12 barones del Gran Khan, porque es la elegida por uno de los 12 
      sabios. Y micer Marco Polo, el mismo del que trata este libro, la rigi 
      durante tres aos. Son todos idlatras y la moneda es la del Gran Khan. 
      Viven del negocio y de la industria. Los talabarteros de la ciudad hacen 
      arneses y equipos para los caballos y hombres de guerra, de las ms finas 
      labores y recamados con gran fantasa. Y en la ciudad y sus alrededores 
      viven hombres importantes y magnates. Ya no hay nada digno de mencin, y 
      nos iremos a dos grandes provincias, que pertenecen al mismo Mangi. stas 
      son hacia Poniente, y como hay muchas cosas que contar de ellas sobre sus 
      usos y costumbres, empezaremos por Nanghin.



      - CXLVI -
      De la provincia de Nanghin
           Nanghin es una provincia de Poniente, que pertenece a Mangi; es muy 
      noble y rica. Son idlatras. Tienen papel moneda y pertenecen al Gran 
      Khan. Viven del comercio y la industria. Tienen seda en abundancia y tejen 
      el pao de oro y la seda de todas suertes. Hay mucho trigo en sus graneros 
      y muchos vveres, pues es una provincia opulenta. Tambin tienen abundante 
      caza. Queman los cadveres. Hay muchos leones en el campo. Hay ricos 
      marchantes, que pagan grandes impuestos y, por tanto, contribuyen a 
      aumentar las rentas del gran seor.
           Nos iremos, pues ya no hay nada digno que mencionar, y os contaremos 
      de la muy noble ciudad de Saianfu, digna de ser inscrita en este libro por 
      su importancia capital.



      - CXLVII -
      De la ciudad de Saianfu
           Saianfu es una ciudad admirable, que tiene bajo su seoro a dos 
      grandes ciudades extensas y ricas. Es muy industriosa, y su comercio 
      prspero. Son idlatras y emplean papel moneda. Hacen incinerar a sus 
      muertos y son vasallos del Gran Khan. Fabrican en cantidad el brocatel de 
      oro y de seda y toda suerte de tafetanes. Son ricos en caza y en cuanto 
      conviene a una noble ciudad.
           Y os dir que sta resisti tres aos, despus de que todo Mangi se 
      hubo entregado. Y eso que la cerc un innumerable ejrcito del Gran Khan. 
      Pero como ste no poda desplegarse, debiendo tenerse a orillas de un 
      inmenso lago muy profundo, el ejrcito del Gran Khan no poda cercarla ms 
      que por tramontana, y las otras tres partes de la ciudad estaban al amparo 
      del lago y se surtan en l de vveres. Y no hubieran levantado el cerco 
      si no fuera por lo que voy a contaros: Cuando el ejrcito del Gran Khan le 
      puso el cerco durante tres aos, el gran seor entr en mucha clera, no 
      pudiendo ocuparla en todo este tiempo. Entonces micer Nicols, micer Mafeo 
      y micer Marcos dijeron: Encontraremos el medio de que se rindan. Y el 
      ejrcito dijo que esto les llenaba de gozo. Todos estos discursos se 
      cruzaban en presencia del Gran Khan, pues los parlamentarios haban venido 
      a decir al gran seor que no lograban rendir la plaza, porque los sitiados 
      siempre tenan donde aprovisionarse. El gran seor dijo turbado: Es 
      menester inventar algo para tomar la ciudad. Entonces los dos hermanos y 
      micer Marcos, su hijo, replicaron: Gran seor, tenemos con nosotros en 
      nuestras casas hombres que harn tales mquinas que lanzarn piedras tan 
      gordas, que los de la ciudad no podrn resistir y cedern. El Gran Khan 
      dijo a micer Nicols y a su hermano que lo vera con agrado; que hicieran 
      esa mquina de guerra lo antes posible. Entonces micer Nicols y su 
      hermano e hijo, que tenan en su casa a un alemn y a un cristiano 
      nestoriano que saban hacer ingeniosamente estas cosas, les orden que 
      hicieran dos o tres catapultas para lanzar piedras de 300 libras. Y estos 
      dos hombres hicieron tres piezas magnficas. Y cuando estuvieron listas 
      las hizo llevar al ejrcito que cercaba a Caianfu y no lograba rendirla. 
      Cuando hicieron armar las mquinas de guerra, les pareci a los trtaros 
      la mayor maravilla del mundo. Y qu os dir? Cuando las catapultas se 
      irguieron y empezaron a funcionar lanzando la primera piedra en la ciudad, 
      la primera que lleg alcanz una casa, aplastndola, y esto suscit gran 
      tumulto. Y los hombres de la ciudad, que vean esta nueva desventura que 
      se les vena encima, se llenaron de espanto y asombro y no saban qu 
      hacer, ni decir. Se reunieron en Consejo, no sabiendo qu partido tomar 
      para escapar a este nuevo artificio de guerra. Se dieron todos por muertos 
      si no se rendan, y decidieron capitular. Entonces mandaron un pregn o 
      heraldo para decirle al jefe del ejrcito que queran rendirse, como lo 
      haban hecho las dems ciudades de la provincia, y ser vasallos del Gran 
      Khan, y el general y el capitn dijeron que as lo deseaban, y recibieron 
      a una delegacin de parlamentarios, que los invitaron a entrar en la 
      ciudad. Esto lo consiguieron los trtaros gracias a micer Nicols, Mafeo y 
      Marcos, y no es poco decir, pues sabed que sta es una de las mejores 
      provincias que posee el Gran Khan y le procuran mayor renta y provecho.
           Os he referido de cmo la ciudad se rindi, gracias a las catapultas 
      que hicieron armar micer Nicols, micer Mafeo y micer Marcos. Y dejaremos 
      est materia para tratar de la ciudad llamada Singiu.



      - CXLVIII -
      De la ciudad de Singiu
           Sabed que cuando se parte de la ciudad de Yangiu y se tuerce hacia 
      Sudeste 15 millas se encuentra una ciudad llamada Singiu; no es muy 
      grande, pero hay en ella muchsimas naves y muchas mercaderas. Los 
      habitantes son idlatras, sometidos al Gran Khan. Tienen papel moneda. 
      Est situada sobre el ro mayor del mundo, llamado Cuian. En ciertos 
      puntos es ancho diez millas; en otros, ocho, y en otros, seis, y largo ms 
      de cien jornadas. Por este ro es por donde surcan las galeras que traen a 
      la ciudad muchas preciadas mercancas y, por consiguiente, tiene el Gran 
      Khan renta y tributos pinges de esta ciudad. Os digo que este ro va tan 
      lejos y a tantas partes y pasa por tantas ciudades que por l afluyen las 
      mayores riquezas, y por sus aguas navegan ms bjeles que por todos los 
      mares y ros de la cristiandad. Pues yo doy fe que vi ms de 5.000 bajeles 
      navegando a la vez por este ro. Os podis imaginar que teniendo esta 
      pequea ciudad un tal trfico, qu no sern las dems? Pues este ro pasa 
      por ms de 16 provincias, y hay en sus orillas 200 ciudades muy grandes, 
      que tienen ms naves que stas en sus aguas.
           Estas naves son cubiertas y tienen una sola arboladura o mstil; pero 
      son de mucha cala y pueden llevar hasta 4.000 cntaros y hasta 12.000 
      barricas de pescado, segn contamos en nuestro pas.
           Nos iremos de aqu, pues referimos cuanto hay de notable, y 
      contaremos de otra ciudad llamada Caygiu; pero se me olvidaba mentaros una 
      cosa: sabed que todas las naves, cuya arboladura est llena de cabos de 
      camo,as como las velas, tienen como amarras, con las cuales las sacan a 
      la orilla, unas caas largas y gruesas, que a veces miden 15 pies, y con 
      esas mismas vuelven a ponerlas a flote en el ro. A stas las cortan por 
      el medio y las atan fuertemente unas a otras, y as consiguen hacerlas 
      largas hasta 300 pies. Y estas caas son ms fuertes que los cabos de 
      camo.
           Dejemos esto y volvamos a Caygiu.



      - CXLIX -
      En donde se trata de la ciudad de Caygiu
           Caygiu es una pequea ciudad que est situada hacia Sudeste. Los 
      habitantes son idlatras y pertenecen al Gran Khan. Tienen papel moneda. 
      Est tambin a orillas del ro. En esta ciudad se recoge gran cantidad de 
      arroz y de trigo, y desde ella se va navegando a la ciudad de Cambaluc, a 
      la corte del Gran Khan. Y no por mar, sino por el ro y un lago. El trigo 
      que llega por esa va viene principalmente de la corte del Gran Khan, y el 
      Gran Khan ha hecho que esta va fluvial sea navegable hasta Cambaluc. Hizo 
      dragar y cavar un gran foso muy profundo, de un ro a otro y de un lago a 
      otro, y de esta manera es navegable. Sobre l van grandes naves desde 
      Mangi hasta la ciudad de Cambaluc. Tambin se puede ir por tierra, 
      costeando el ro, pues no hay una calzada, y as, tanto por tierra como 
      por agua hay medio de llegar. En medio de este ro existe una isla, 
      escarpada de rocas, en la cual hay un monasterio de dolos, en donde estn 
      cobijados 200 monjes. Y sabed que este monasterio manda a muchos otros, de 
      modo que es como un arzobispado.
           Pasemos el ro y os contaremos de otra ciudad llamada Cinghianfu.



      - CL -
      De la ciudad de Cinghianfu
           Cinghianfu es una ciudad del Mangi. Sus gentes son idlatras y 
      sbditos del Gran Khan. Tienen papel moneda. Viven del arte y del 
      comercio. Tienen bastante seda. Tejen rasos y rasetes, paos de oro y 
      sedas de todas clases. Hay mercaderes ricos y de mucha consideracin. Hay 
      caza, trigo en cantidades y cuanto necesita para vivir con holgura. Hay 
      dos iglesias de cristianos nestorianos y stas se alzaron el ao 1278 de 
      la Encarnacin de Cristo, y os dir cmo se construyeron. En verdad que no 
      hubo nunca ni iglesia ni fieles hasta 1278, poca en que fue gobernador 
      del Gran Khan durante tres aos Marsarchis, que era cristiano nestoriano y 
      es este Marsarchis quien mand hacer estas dos iglesias, y desde entonces 
      hubo dos iglesias cristianas all donde jams existieron.
           Y dejaremos esta materia para tratar de otra gran ciudad llamada 
      Cangiu.



      - CLI -
      De la ciudad de Cangiu
           Cuando se sale de Cinghianfu hay tres jornadas hacia Sudeste y salen 
      al paso ciudades, castillos, ricos en arte y en industria; son todos 
      idlatras y sirven al Gran Khan. Al cabo de tres jornadas se yergue la 
      noble ciudad de Cangiu. Tienen bastantes sedas y fabrican tela de oro, 
      grodetures, rasos y rasetes, bayetas de seda y dasmasquino.
           Tienen venados y caza menuda y aves en cantidad. No carecen de nada, 
      pues tienen tierra gorda y fecunda.
           Os contar una mala accin que hicieron estas gentes y lo cara que la 
      pagaron. Cuando la provincia de Mangi fue conquistada por los hombres del 
      Gran Khan, y Baian qued como jefe de la misma, envi una partida de su 
      gente, que eran alainos y cristianos, para cercarla. Y aconteci que los 
      dichos alainos tomronla y entraron en ella, encontrando muy buen vino, y 
      tanto bebieron, que se emborracharon y se durmieron profundamente.
           Cuando los habitantes de la ciudad se percataron de que los que la 
      haban tomado estaban tan ebrios que parecan muertos, los mataron a todos 
      alevosamente y no escap ni uno solo.
           Y enterado Baian, el seor del gran ejrcito, de que sus hombres 
      haban sido diezmados tan miserablemente, mand a otro puado de hombres, 
      que tomaron a saco la ciudad y pasaron por las armas a todos sus 
      habitantes. Y de esta manera, como habis odo, murieron tantos en esta 
      ciudad.
           La dejaremos y os contaremos de una ciudad llamada Sugiu.



      - CLII -
      De la ciudad de Sugiu
           Sugiu es una hermosa ciudad. Sus habitantes son idlatras y sujetos 
      al Gran Khan. Tienen papel moneda, viven del comercio e industria. Tejen 
      ricas sedas para sus vestimentas. Hay en ella poderosos negociantes. Es 
      tan grande, que mide de circunferencia 40.000 millas. Y el nmero de sus 
      habitantes no se puede contar.Os digo que si estos hombres fueran 
      guerreros hubieran conquistado el mundo. Pero no son militares, sino 
      ingenios sutiles y vivos mercaderes diestros en todas las artes. Son 
      tambin dados a la filosofa y a las ciencias y conocen todos los secretos 
      de la Naturaleza. Os digo en verdad que esta ciudad posee ms de 6.000 
      puentes de piedra, por los cuales puede pasar una galera o dos. En los 
      arrabales, en la montaa, crece el ruibarbo y el jengibre en gran 
      abundancia, y por un marco veneciano tendris 40 libras de jengibre 
      fresco, que es exquisito. Sabed que esta ciudad tiene bajo su seora a 16 
      ciudades muy grandes e importantes, y su nombre, que es Sugiu, quiere 
      decir en espaol la tierra, y otra ciudad vecina se llama el cielo, y 
      tienen ese nombre hiperblico por su gran nobleza. As que ahora 
      describiremos la otra ciudad llamada el cielo. De Suiu nos dirigirnos a 
      Vugiu, que dista una jornada de Sugiu. Es hermosa ciudad, muy industriosa 
      y comercial. No hay nada nuevo que mencionar; nos alejaremos de ella y 
      contaremos de otra ciudad llamada Vughin.
           Vughin es otra preciosa ciudad. Sus habitantes son idlatras y 
      sbditos del Gran Khan. Usan papel moneda. Hay seda en cantidad y muchas 
      otras materias preciosas que suelen mercar. Son cultos, mercaderes hbiles 
      e industriosos.
           Dejemos a esta ciudad y describamos la ciudad de Ciangan. Sabed que 
      esta ciudad es grande y rica. Sus habitantes son idlatras y vasallos del 
      Gran Khan. Emplean tambin el papel moneda. Viven del comercio y de las 
      artes. Tejen cendales de todas clases y hechuras, y en gran nmero.
           No queda nada que mencionar y os contaremos de otras ciudades, y ser 
      la muy noble ciudad de Quinsai, que es la capital del rey de Mangi.



      - CLIII -
      En donde se habla de la muy noble ciudad de Quinsai
           Partiendo de Ciangan desfilan durante tres das ante nosotros, en un 
      paisaje risueo y fecundo, castillos ciudades y villas ricas y nobles, que 
      viven del comercio y sus artes. Los habitantes son idlatras y pertenecen 
      al Gran Khan. Como los dems del reino, usan papel moneda. Tienen vveres 
      a granel. A las tres jornadas se entra en Quinsai, que quiere decir en 
      espaol la ciudad del cielo. Y ya que hemos llegado a ella os contar su 
      magnificencia, pues es, sin mentir, la ms noble y bella ciudad del mundo. 
      Y os expondrernos sus cualidades tal y como la reina de esta regin se las 
      puso por escrito a Baian cuando la conquist, y Baian a su vez se lo 
      transmiti al Gran Khan para qu respetaran a esta ciudad y no la 
      destruyesen y la echaran a perder. Segn el contenido del escrito os lo he 
      de contar, y puedo dar fe de su veracidad segn la vi yo mismo, Marco 
      Polo, con mis propios ojos.
           Deca el escrito: Que la ciudad de Quinsai tiene cerca de 100 millas 
      de cintura y 12.000 puentes de piedra y mrmol, por cuyos arcos pueden 
      pasar la mayora de las naves y por los menores las embarcaciones de menor 
      importancia. Y nadie se maraville de que tenga tantos puentes, pues est 
      toda sobre el agua y rodeada de agua y para transitar en ella se necesitan 
      estos puentes.
           Hay 12 ramos de industrias u oficios, uno de cada arte, y stas 
      tienen sus correspondientes casas y almacenes. De modo que para la venta 
      hay 12.000 casas de stas y otros 12.000 almacenes. stos estn regidos 
      por un maestro, que tiene a su cargo 10, 20, 30 y hasta 40 oficiales.
           Esta gran actividad es debida a que toda la provincia se surte de 
      esta ciudad y adems otras muchas ciudades del reino. Hay muchos ricos 
      mercaderes en ella que hacen muy grandes negocios. Los hombres que rigen 
      estos almacenes son personajes importantes, y ellos y sus mujeres no 
      trabajan manualmente y viven como si fueran reyes. Sus mujeres son muy 
      bellas, transparentes y angelicales. El rey ha establecido que cada cual 
      debe seguir el oficio de su padre y aunque poseyera 100.000 bizancios de 
      oro no podra elegir otro oficio sino el que tuvo su padre.
           Y tengo que deciros que hacia Medioda hay un lago de 300 millas de 
      cintura, rodeado de maravillosos palacios y grandes y espaciosas casas, 
      tan bien construidas, que no poda pedirse mayor proporcin ni ms 
      riqueza. stas pertenecen a los grandes seoses y gentiles hombres. Hay 
      tambin numerosos monasterios y abadas y templos de dolos. En medio del 
      lago hay dos islas en las cuales hay un palacio esplndido, tan bien 
      adornado que parece el de un emperador. Y cuando quieren celebrar una boda 
      o un banquete, van a ese palacio y celebran sus bodas o gapes, 
      encontrando los enseres destinados a tal efecto, es decir: vajillas, 
      manteles, jarros, garrafas y escudillas.
           Hay muchas casas de lujo en la ciudad, y por aqu y acull torres de 
      piedra para resguardar los muebles y enseres de la gente cuando ha habido 
      un incendio en sus casas. Y es que hay a menudo fuegos, por haber en la 
      ciudad varias construcciones de madera.
           Los indgenas son idlatras, vasallos del Gran Khan. Tienen papel 
      moneda. Comen carne de perro, de caballo y de otros animales extraos que 
      ningn cristiano comera por todo el oro del mundo.
           En cada uno de los 12.000 puentes tienen 10 centinelas de da y de 
      noche. La ciudad est bien guardada, para que los ladrones no cometan 
      delitos ni haya gente maleante que intente soliviantar los nimos para la 
      sublevacin. Hay una torre en la ciudad y en ella una gran tabla de madera 
      que un hombre tiene entre sus manos, y pega en ella bien fuerte para que 
      se oiga de lejos cada vez que hay un incendio en la ciudad o que hay 
      alguna algarada. Entonces el viga de la torre avisa a los que guardan la 
      ciudad.
           El Gran Khan hace que la ciudad est bien custodiada, y para esto 
      emplea gran cantidad de gente, porque es la capital y centro de toda la 
      provincia de Mangi. Y como contiene grandes tesoros, paga al Gran Khan 
      tributos tan elevados, tan conspicuos, que si los oyerais mentar no lo 
      podrais creer. Tambin la hace guardar por miedo a que se levanten contra 
      l.
           Y sabed que todas las calles estn empedradas o con adoquines o con 
      ladrillos de barro cocido, que se puede transitar en ellas sin enlodarse a 
      pie y a caballo. Tambin aadir que cuenta con 3.000 baos; son baos 
      calientes, que son muy agradables a los hombres y los toman varias veces 
      al mes, porque son muy aseados y limpios de sus personas. Estos baos son 
      grandes y espaciosos y pueden dar cabida a 100 hombres y a 100 mujeres a 
      la vez.
           Y os har saber que el Ocano est a 25 millas de esta ciudad entre 
      Nordeste y Levante. Y en esa direccin hay una ciudad llamada Ganfu, que 
      tiene un magnfico puerto en donde amarran enormes naves con costosas 
      mercaderas. Desde ese puerto a la ciudad hay un ro caudaloso, de modo 
      que las naves pueden remontarlo, y siguen su curso navegable hasta ms 
      arriba de esta ciudad.
           El Gran Khan dividi esta provincia de Mangi en nueve reinos. Es 
      decir, que a cada rey le confiri el mando de un gran reino, pero a su vez 
      estos reyes estn sometidos al Gran Khan, de tal suerte que cada ao 
      tienen que rendirle cuentas de sus rentas y de cuanto pasa en el reino. En 
      esta ciudad tiene su residencia uno de los nueve reyes que gobierna ms de 
      140 ciudades grandes y ricas.
           Os causar maravilla que os cuente que en la provincia de Mangi hay 
      1.200 ciudades. En cada una de ellas tiene un alcaide, nombrado por el 
      Gran Khan, con las atribuciones siguientes: Cada una de estas ciudades 
      tiene, por lo menos, 1.000 hombres para guardarla; otras ms importantes, 
      10.000; otras, 20.000, y otras, 30.000; de suerte que estn bien 
      guardadas. Pero no creis que estos hombres son todos trtaros, sino del 
      Catai; tampoco todos son gente de a caballo, sino una gran parte a pie, y 
      todos forman parte de las huestes del Gran Khan.
           El rendimiento de la provincia de Mangi para las arcas del Gran Khan 
      es tan enorme, que no hay quien lo pueda imaginar. Hay un intendente que 
      administra estas rentas, a ms del rey de Mangi. Y apenas puedo contaros 
      de la gran riqueza de esta provincia; pero antes de proseguir tengo que 
      enteraros de una cosa singular.
           Habis de saber que todos los habitantes de Mangi tienen por 
      costumbre que cuando nace un nio el padre o la madre hacen inscribir en 
      un registro el da de su nacimiento, y el lugar y la hora y bajo qu signo 
      del Zodiaco ha nacido y bajo qu planeta o constelacin. De modo que cada 
      cual conoce el da de su nacimiento; as pueden advertirle los astrlogos, 
      cuando quiere emprender un viaje, si puede hacerlo o no, y a veces les 
      impiden as viajar, pues sus astrlogos son muy sabios y avisados y duchos 
      en hechizos diablicos, de modo que advierten a los hombres de las cosas 
      que pueden regir sus destinos, y ellos les creen de muy buena fe.
           Cuando van a acompaar a sus muertos para incinerarlos, todos los 
      parientes, hombres y mujeres, se visten de estamea para demostrar su 
      duelo, y van acompaando al cadver, que llevan en andas, con cortejo de 
      instrumentos, cantando invocaciones a los dolos. En llegando al lugar que 
      han destinado para ser incinerados se detienen. Hacen recortar en cartn 
      dorado caballos, esclavos, hombres, mujeres, camellos y todo lo que el 
      difunto hubo deseado en su existencia. Queman luego el cadver con todas 
      estas imgenes de su deseo. Mientras ven consumirse en la pira el cuerpo 
      con todos estos atributos, dicen que en el otro mundo el muerto tendr 
      todas estas cosas y que cuantos honores le rindan en ste se los rendirn 
      en el otro los dolos y los dioses.
           En esta ciudad se halla el palacio del rey que huy y que era seor 
      de todo el Mangi, que es el reino mejor y ms noble del mundo. Os lo 
      describir: Sabed que el palacio tiene, por lo menos, 10 millas de cintura 
      y est rodeado de altos muros almenados. En el recinto de estas murallas 
      hay bellos jardines, con las mejores flores y frutos que puedan idearse, 
      fuentes y lagos llenos de peces. En medio del lago hay otro palacio grande 
      y suntuoso. Tiene ste un saln central tan grande y hermoso que a la mesa 
      se puede sentar gran cantidad de gente y puede hospedar un sinnmero de 
      ellos. La sala es miniada en oro con historias y jeroglficos y animales, 
      pjaros, caballeros, damas y damiselas maravillosamente ejecutados. No hay 
      cosa ms digna de verse. En todas las paredes y artesonados no hay ms que 
      pinturas de oro; y qu ms os dir? No s si sabr describiros fielmente 
      la belleza y nobleza de este palacio, y os dir sumariamente toda la 
      verdad. Tiene este palacio 20 estancias, todas del mismo tamao, tan 
      enormes, que 10.000 hombres pueden comer en ellas con holgura. Estn 
      enteramente recubiertas de preciosas pinturas y oro repujado; adems de 
      estos aposentos, hay hasta 1.000 habitaciones, que son otros tantos 
      departamentos para comer y dormir. De los frutos y peces ya os he contado.
           Hay adems en esta ciudad 160 hogares, es decir, que estn en grupos 
      de viviendas y forman manzanas, por lo cual la manzana, que es de 10.000 
      tomanes, forma un total de 1.600.000 casas, entre las cuales se cuentan 
      infinidad de bellos palacios. No hay ms que una iglesia de cristianos 
      nestorianos.
           Despus de contaros lo concerniente a esta ciudad os dir algo 
      curioso: Cada vecino tiene en la puerta de su casa un letrero con su 
      nombre y el de su mujer, hijos, nueras, sus esclavos y la nomenclatura de 
      todo lo que haya en ella, inclusive el nmero de caballos. Y si alguien 
      fallece borran su nombre, y de esta manera los gobernadores de cada ciudad 
      saben los vecinos que tienen en su jurisdiccin. Y as es costumbre en 
      toda la provincia de Mangi y de Catai. Otro buen acuerdo y sabia 
      disposicin es la siguiente: Todos los que tienen hospedera y albergue 
      inscriben el nombre de los que hospeda y en qu da y mes han llegado. 
      As, el Gran Khan sabe quin entra y sale en su reino, y es cosa muy 
      importante para un hombre prudente.
           Os he relatado esto ahora, y quiero deciros algo sobre la gran renta 
      que paga esta ciudad al Gran Khan, que es la que corresponde como una de 
      las nueve partes de Mangi.



      - CLIV -
      De las alcabalas que saca el Gran Khan de Quinsai
           Quiero ahora contaros la enorme renta que saca el Gran Khan de esta 
      ciudad de Quinsai y las tierras que estn bajo su seoro, que forman la 
      novena parte de Mangi. Ante todo, mentar la sal, que es el tributo ms 
      fuerte. Sabed en verdad que la sal de esta ciudad renta anualmente, por 
      costumbre, 80 tomines de oro, y cada tomn vale 70.000 sazos de oro, lo 
      que hace que los 80 tomines representan 5.600.000 sazos de oro. Cada 
      sazo vale ms de un florn de oro o ducado de oro, y es una cosa 
      maravillosa la cantidad de moneda que esto representa.
           Despus del tributo de la sal os hablar de otros sobre varias 
      mercaderas. En esta provincia crece y se hace ms azcar que en ninguna 
      otra parte y es otra gran renta para el tesoro. Y no os hablar de las 
      cosas en particular, sino por grupos. Por ejemplo: Todas las especias 
      reunidas rinden tres o el tercio por ciento y el resto de las mercancas 
      igualmente: del vino, del arroz, del carbn y de las 12 artes y oficios y 
      los 12.000 almacenes de las mismas. De los telares de seda tiene grandes 
      rentas, pues todo paga un tributo. Y por qu prolongar la nomenclatura? 
      Sabed que la seda da el 10 por 100, lo que asciende a una cantidad 
      fabulosa, y muchas otras cosas tienen el 10 por 100 tambin, as que yo, 
      Marco Polo, que he visto hacer las cuentas ms de una vez, os digo en 
      verdad que todas estas cosas, aparte de la sal, rinden 210 tomines de oro, 
      que valen 14.700.000 sazos, y considero que sta es la renta ms 
      desmesurada que jams he odo contar. Esto se refiere slo a la novena 
      parte de la provincia.
           Dejemos esta ciudad de Quinsai de la cual explicamos las costumbres 
      por lo menudo, y prosigamos a la ciudad de Tanpingiu.



      - CLV -
      De la ciudad de Tanpingiu
           Al dejar a Quinsai, andando una jornada hacia Sudeste, se encuentran 
      al paso casas y jardines preciosos. Hay vveres en abundancia. Al cabo del 
      da se encuentra la ciudad llamada Tanpingiu, que es grande y bella y est 
      bajo la jurisdiccin de Quinsai. Sus habitantes pertenecen al Gran Khan y 
      tienen papel moneda. Son idlatras y queman a sus muertos. Viven del arte 
      y del comercio. Tienen toda clase de productos, pero no hay nada de 
      particular que contar, y por eso hablaremos de Viugiu.
           Y cuando se parte de esta ciudad de Tanpingiu se va a tres jornadas 
      hasta Sudeste, encontrando al paso bellas ciudades, castillos grandes y 
      esbeltos. Por doquier reina la abundancia y todo es barato; los indgenas 
      son idlatras y pertenecen al Gran Khan. Son de la seora de Quinsai; por 
      lo dems, no hay nada que la distinga de las dems poblaciones, y por eso 
      iremos ms adelante y os contaremos de la ciudad de Ghiugiu.
           A dos jornadas a Sudeste de Viugiu se pasa para llegar a ella por 
      ameno paisaje cubierto de ciudades y castillos. Hay de todo en abundancia. 
      La sola particularidad es que la caa es aqu ms gorda y alta que en 
      ninguna otra parte. Hay algunas que miden cuatro palmos de anchura por 15 
      pies de altura. Al cabo de las dos jornadas se llega a una ciudad llamada 
      Ghiugiu, que es muy grande y bella. Pertenecen al Gran Khan, son idlatras 
      y estn bajo el seoro de Quinsai. Tienen bastante seda. Viven de 
      mercancas y de arte. Tienen todo cuanto pueden apetecer en cuestin de 
      vveres. Y como no hay nada ms digno de mencin, nos iremos ms adelante.
           Dejando Ghiugiu se viaja cuatro das hacia Sudeste y al paso salen 
      castillos, villas, alqueras. Todo en abundancia. Son idlatras y 
      pertenecen al Gran Khan bajo el seoro de Quinsai. Viven del comercio y 
      del arte. Tienen caza de aves en abundancia. Hay leones y fieras en la 
      campia. No se ve ni una oveja, ni un carnero en todo el Mangi, pero s, 
      vacas, bueyes, cabras y puercos. No hay nada ms digno de mencin, y 
      prosigamos.
           Partiendo de esta ciudad, Ghiugiu, se andan cuatro jornadas hacia 
      Sudeste, encontrando siempre ciudades y castillos y vveres en abundancia. 
      A cuatro jornadas se encuentra la ciudad de Cianscian, que es muy extensa 
      y hermosa; est en lo alto de una montaa, con un ro que la divide por 
      medio, dejando un lado alto y otro bajo de la ciudad. Tambin pertenecen a 
      la jurisdiccin de Quisaid. Los habitantes son sbditos del Gran Khan e 
      idlatras; viven del comercio y de las artes. Y como no ya hay nada digno 
      de mencin, pasaremos ms adelante.
           Cuando se deja Cianscian tambin el paisaje es ameno, lleno de 
      ciudades y castillos, y durante tres das es invariablemente bello. Son 
      idlatras y pertenecen al Gran Khan; son de la seora de Quinsai. Tienen 
      vveres en gran abundancia, caza y venado, los mejores pjaros y plantas, 
      y como no hay nada ms que mencionar, prosigamos.
           De aqu a tres jornadas hay la ciudad de Cugiu, que es muy grande y 
      bella, cuyos habitantes son idlatras y pertenecen al Gran Khan. Hasta 
      aqu llega el dominio de Quinsai y empieza un nuevo reino, otro de los 
      nueve del Mangi, llamado Fugiu.



      - CLVI -
      Del reino de Fugiu
           Dejando el reino de Quinsai, que es llamado tambin Cugiu, se 
      encuentra el reino de Fugiu. A seis jornadas a Sudeste se cabalga por 
      montaas y por valles, ciudades, castillos y caseros. Son idlatras y 
      pertenecen al Gran Khan y a la seora de Fugiu, en la cual acabamos de 
      entrar. Viven de arte y de comercio. Tienen todo en abundancia: caza, 
      aves, y en la campia grandes y feroces leones. Recogen el jengibre y la 
      galanga en gran cantidad, pues por un ducado de oro podis comprar 80 
      libras de jengibre. Tienen un fruto que da un color semejante al del 
      azafrn, pero vale tanto o ms que el azafrn. Comen de todo, y hasta 
      carne humana si el hombre no ha muerto de muerte natural, pero si lo han 
      matado con arma blanca y es sano se lo comen todo entero y dicen que es 
      carne exquisita. Los hombres de armas suelen arreglarse de la siguiente 
      manera: Se dejan el pelo largo y en medio de la frente se hacen pintar en 
      azul una espada de hierro. Todos van a pie, menos los capitanes; van 
      armados de lanzas y espadas; son los hombres ms crueles del mundo, pues 
      matan cuanto encuentran al paso, beben la sangre de sus vctimas y luego 
      se las comen.
           Dejemos este horror y hablemos de otras cosas. Andando otras tres 
      jornadas sobre las seis antedichas, se llega a la ciudad de Quenlinfu, que 
      es una grande y noble ciudad, sometida al poder del Gran Khan. Esta ciudad 
      tiene tres magnficos puentes, largos una milla y ancho nueve pasos, todos 
      de piedra con una columnata de mrmol en el pretil. Son tan esplndidos, 
      que valen un tesoro. Tambin aqu se dedican al comercio y a las artes. 
      Tienen telares de seda. Recogen el jengibre y la galanga. Las mujeres son 
      muy bellas. Hay algo curioso que mencionar adems. Tienen gallinas que no 
      tienen plumas, pero s una piel como la del gato y muy negra. Ponen huevos 
      como los de nuestra tierra; su carne es muy sabrosa.Como ya no hay nada 
      que observar, iremos ms adelante.
           Durante tres jornadas, a ms de las seis que ya he dicho, se marcha 
      por un paisaje encantador, con muchos castillos, villas y ciudades, 
      abundancia de mercaderas, caza, feroces leones que persiguen a los 
      viajeros. En la ltima jornada y a 15 millas se encuentra una ciudad 
      llamada Unquen, en donde se fabrica mucha azcar. De aqu se surte el Gran 
      Khan y se llevan todo el que consumen en la corte, en tan gran cantidad 
      que esto por s solo es un tesoro. No hay nada ms digno de contarse, y 
      pasemos ms adelante.
           A 15 millas de la ciudad de Unquen encontramos la muy noble ciudad de 
      Fugiu, y os contaremos de ella lo que sabemos.



      - CLVII -
      De la ciudad de Fugiu
           La ciudad de Fugiu es la capital del reino de Choncha, que es otra de 
      las nueve provincias del Mangi. En sta hay mucho comercio, mercaderes y 
      artesanos. Son idlatras y vasallos del Gran Khan. All moran muchos 
      hombres de armas, pues las huestes del Gran Khan estn en parte de esta 
      capital, porque en esta regin los castillos y ciudades se levantan con 
      facilidad, de modo que estos hombres sofocan en seguida estas rebeliones. 
      Y por esto el Gran Khan tiene una nutrida guardia.
           Por la ciudad cruza un ro caudaloso, de una milla de ancho, y en el 
      cual hay arsenales en donde se arman las naves que navegan por su 
      corriente. Produce el azcar en tan gran abundancia, que es difcil el 
      contarlo.
           Aqu hay gran trfico de perlas y piedras preciosas, y es porque los 
      mercaderes atracan con sus barcos provenientes de las islas de la India. 
      Esta ciudad, adems, est cercada del puerto de aiton (Cantn), en el mar 
      Ocano, y all es un acudir de naves y gripos de toda la India con 
      mercancas variadas y preciosas que remontan los mercaderes ro arriba 
      hasta Fugiu. Hay todo cuanto puede apetecer el hombre. Las orillas estn 
      cuajadas de deliciosos jardines con frutas de todas clases. Es una ciudad 
      tan bien provista de todos los dones del cielo que es un encanto. Ya no 
      hay nada digno de mencin en ella, y prosigamos la ruta.



      - CLVIII -
      De la ciudad de aiton (Cantn)
           Pasando el ro de Fugiu se andan cinco jornadas, encontrando por 
      doquier ciudades, castillos y granjas muy florecientes y donde hay 
      cantidad de productos. Se pasa por montes, valles y llanos e inmensos 
      bosques poblados de rboles, de los cuales se saca el alcanfor. La comarca 
      es abundante en caza, aves y pjaros. Sus habitantes viven del comercio y 
      la industria, son vasallos del Gran Khan, y bajo la jurisdiccin de Fugiu 
      y a cinco jornadas hay una ciudad llamada aiton (Cantn), que es grande y 
      noble.
           Es el puerto en donde vienen a parar las naves de la India, 
      descargando los tesoros de piedras finas y de gran valor y perlas muy 
      gordas y del mejor oriente. Es el puerto de expansin de todo el Mangi, es 
      decir, que todo lo que se produce a su alrededor acuda a l y hay un 
      movimiento continuo de mercaderas y un mercado de piedras preciosas que 
      es maravilloso. Y de este puerto van a toda la provincia de Mangi, y por 
      un cargamento de pimienta que va a Alejandra o a otro lugar para ser 
      exportado a tierra de cristianos hay cientos que vienen a aiton. Habis 
      de saber que ste es uno de los puertos de ms importancia del mundo.
           Y el Gran Khan recibe de esta ciudad un tributo enorme, porque cada 
      nave que llega de la India paga sobre todas las mercaderas el 10 por 100, 
      as de las piedras preciosas como de lo dems. Estas naves pagan como 
      flete por mercadera y seda el 30 por 100, y por la pimienta el 44 por 
      100. Por la madera de loe y por el sndalo y otras maderas aromticas, el 
      40 por 100. De suerte que entre el flete y el tributo y la alcabala el 
      mercader paga la mitad de la ganancia de lo que trae. As que para el Gran 
      Khan es esta ciudad un tesoro.
           Son idlatras. La tierra es muy fecunda y tienen toda clase de 
      frutas. En esta provincia hay una ciudad llamada Tiungiu, en donde hacen 
      los platos de porcelana grandes y pequeos y los ms bellos que verse 
      puedan. En ninguna parte se hacen iguales a stos sino en esta ciudad, y 
      de ah se desparraman por el mundo entero, y no son muy caros, pues por un 
      ducado veneciano tendris tres fuentes tan bellas que no hallarais nada 
      mejor. En esta ciudad hablan un idioma propio.
           Os habl del reino de Fugiu, que es una de las partes de los nueve 
      reinos. Y en verdad os digo que el Gran Khan saca pinges rentas, tantas 
      como las del reino de Quinsai.
           No hemos descrito todava los nueve reinos de Mangi, sino tan slo 
      tres, que son Yangiu, Quinsa y Fugiu, y de stos ya habis odo bastante. 
      De los otros seis tambin podramos contar, pero como es muy largo el 
      relato nos callaremos. Del Mangi, de Catai y de otras provincias, de 
      gente, animales, pjaros, oro, plata y piedras preciosas y perlas y tantas 
      otras cosas, ya habis odo. Pero como en nuestro libro no reza an todo 
      lo que deseamos deciros, pues nos quedan todas las descripciones de las 
      cosas de la India, que son dignas de conocerse y que posee maravillas de 
      las cuales adolecen otras regiones, es bueno y saludable lo dejemos 
      escrito en este libro, y maese Rustichello lo expondr as como lo cuenta 
      micer Marco Polo. Y os dir en verdad que micer Marcos vivi tanto tiempo 
      en la India, conoci tanto sus negocios, sus costumbres, que es el hombre 
      que ms sabe sobre este pas.
           Ya s qu hay tanta maravilla que la gente que oir su relato lo 
      encontrar increble; pero nosotros las pondremos una tras otra tal como 
      las refera micer Marcos. Y vamos a seguir en este libro.



      - CLIX -
      Aqu empieza el libro sobre la India, que hablar de todas las maravillas 
      que contiene y de las costumbres de sus gentes
           Ya que hablamos de tantas provincias del continente como habis odo, 
      dejaremos esta materia y entraremos en la India para contar sus maravillas 
      y empezar por la descripcin de las naves que zarpan desde la India.
           Construyen las naves de la siguiente manera: de madera de pino o de 
      alerce. Tienen un puente, y en este puente hay a menudo 40 entre cmaras y 
      camarotes, en donde un mercader puede vivir cmodamente. Van provistas de 
      un timn y de cuatro rboles y a veces le aaden dos palos de repuesto, 
      que se quitan y ponen cuando se quiere. Estn esplndidamente clavados con 
      doble carena, es decir, dos tablas, una exterior y otra interior; estn 
      calafateadas en las junturas por fuera y por dentro y clavadas con puntas 
      de hierro.
           No estn alquitranadas, porque no conocen la pez, pero las untan de 
      tal modo con otra sustancia que ellos consideran mejor que el alquitrn. 
      Toman estopa y cal y lo desmenuzan y lo mezclan con aceite de palmera, y 
      con esta mezcolanza entre las tres materias queda una sustancia tan 
      resistente y compacta como la pez. De esto untan las naves y es lo mismo 
      que si las alquitranaran.
           Tienen 200 marineros de dotacin y son tan grandes que pueden llevar 
      5.000 espuertas de pimienta, y algunas hasta 6.000, y van a remo, y en 
      cada remo van cuatro marineros. Y la nave est dotada de tan grandes 
      barcas que cada una de ellas puede llevar 1.000 espuertas de pimienta. Ya 
      os dije que llevaban 40 hombres de equipaje; cada barca va armada y 
      algunas veces remolcan a la gran nave. Siempre llevan encima y a los 
      costados varios botes, pero los unos mayores que los otros, y otras 
      pequeas embarcaciones o almadas, con las cuales pescan para el servicio 
      de mesa de la nave, y estos botes estn amarrados a los lados de ella. 
      Cuando quieren carenar la gran nave, es decir, limpiar la carena y que 
      haya navegado un ao, la ponen en seco de la siguiente manera: clavan en 
      el costado de la eslora una tabla y al otro lado otra y con otras seis la 
      apuntalan y luego la untan y calafatean.
           Os he hablado de la nave con la cual los mercaderes van y vienen de 
      la India. Y abandonaremos esta materia para contaros de la propia India. 
      Pero ante todo os hablar de otras islas del mar Ocano, en donde estamos 
      an. Estas islas estn a Levante, y empezaremos por una isla llamada 
      Cipango (Japn).



      - CLX -
      En donde se trata de la isla de Cipango (Japn)
           Cipango es una isla a Levante que est a 1.500 millas apartada de la 
      tierra en alta mar. Es una isla muy grande. Los indgenas son blancos, de 
      buenas maneras y hermosos. Son idlatras y libres y no estn bajo la 
      seora de nadie. Tienen oro en abundancia, pero nadie lo explota, porque 
      no hay mercader ni extranjero que haya llegado al interior de la isla. Os 
      contar de un maravilloso palacio que posee el seor de la isla. Existe un 
      gran palacio todo cubierto de oro fino, tal como nosotros cubrimos 
      nuestras casas e iglesias de plomo, y es de un valor incalculable. Los 
      pisos de sus salones, que son numerosos, estn tambin cubiertos de una 
      capa de oro fino del espesor de ms de dos dedos. Todas las dems partes 
      del palacio, salas, alfizares, todo est cuajado de oro. Es de una 
      riqueza tan deslumbrante, que no sabra exactamente cmo explicaros el 
      efecto asombroso que produce el verlo.
           Tienen perlas en abundancia de un oriente rosa, preciosas, redondas y 
      muy gruesas. Son de tanto valor como las blancas, o ms. Tienen varias 
      otras piedras preciosas. Es una isla muy rica, cuya riqueza es 
      incalculable.
           Y como le diera razn al Gran Khan de la gran riqueza de esta isla 
      -Cublai, que entonces reinaba-, quiso apoderarse de ella. Y envi a dos 
      barones al mando de una flota con hombres a pie y a caballo. Uno de estos 
      barones se llamaba Abatan y el otro Volsanicin. Ambos eran sabios y 
      valientes. Navegaron de aiton a Quinsai, se hicieron a la vela y 
      abordaron a estas islas; se apoderaron de llanos y granjas, pero ningn 
      castillo ni ciudad haba cado en sus manos todava, cuando les sucedi el 
      percance que les contar.
           Habis de saber, ante todo, que los dos barones se envidiaban 
      mutuamente y que ninguno de los dos haca nada de comn acuerdo con el 
      otro.
           Y un da sopl la tramontana de tal manera, que los de la armada, 
      asustados, dijronse que si no alzaban anclas se estrellaran todas las 
      embarcaciones. Entonces se refugiaron en las naves y se hicieron a la mar, 
      y habiendo navegado cuatro millas se encontraron otra isla de tamao un 
      poco menor, y los que en ella pudieron escapar se salvaron, pero los otros 
      quedaron estrellados contra las rocas.
           Sin embargo, se salvaron 30.000 hombres, y estos nufragos se daban 
      por perdidos, pues vean morir a sus compaeros y desaparecer las naves 
      que haban podido tomar el largo hacia su tierra.
           Y as hicieron, en efecto; algunas de entre ellas, que pudieron 
      escapar, navegaron sin tregua hasta llegar otra vez a su pas. Dejemos, 
      pues, a los que se fueron y volvamos a los que quedaron muertos de miedo 
      en la isla.



      - CLXI -
      De cmo la gente del Gran Khan que haba escapado al temporal tom la 
      ciudad de sus enemigos
           Sabed, pues, que estos 30.000 hombres que escaparon a los elementos 
      se vean perdidos y no velan medio de remediar su triste suerte. 
      Desesperados y angustiados, no saban qu hacer ni qu resolver.
           Y estaban en situacin tan apurada cuando el seor de la gran isla y 
      sus secuaces vieron a la armada tan desesperada y deshecha y se enteraron 
      que los nufragos estaban en la isla menor. Se llenaron de alegra y 
      regocijo. Y en cuanto la mar se calm furonse en varias naves que tenan 
      en la isla e hicieron vela hacia ella para prender a los que all se 
      hallaban.
           Cuando los 30.000 vieron que el enemigo haba tomado tierra y se 
      diriga hacia ellos para prenderles, maniobraron de modo de marchar en 
      sentido contrario de los que venan, y yendo hacia la playa se acercaron a 
      las naves del enemigo, y entraron en ellas, y esto lo consiguieron con 
      facilidad, pues no haba quien las defendiera.
           Embarcados en las naves se alejaron de la isla a toda prisa para 
      abordar la isla mayor. Tomaron all tierra y bajaron con el estandarte y 
      seeras del seor de la isla, dirigindose a la capital, y los que 
      reconocieron el pendn de su seor creyeron que eran sus propias gentes y 
      los dejaron entrar en la ciudad.
           En ella no encontraron ms que ancianos; entonces se apoderaron de la 
      ciudad, echaron a todos los que estaban en ella y slo guardaron algunas 
      mujeres hermosas para que les sirvieran. Y as es como tomaron esta ciudad 
      los hombres de armas del Gran Khan.
           Y cuando el seor y sus gentes se dieron cuenta que haban perdido su 
      capital y que el desastre era completo para ellos, se desesperaron y 
      creyeron morir de rabia. Entonces volvieron con otras naves a su isla y 
      cercaron la ciudad de modo que nadie poda entrar ni salir de ella si a 
      ellos no se les antojaba Y qu ms os dir? La gente del Gran Khan 
      resisti siete meses el sitio, buscando da y noche cmo podan enterar al 
      Gran Khan de la situacin desesperada en que se hallaban y les pona en 
      tan grande aprieto; mas nada les vali. Y cuando vieron que no haba 
      salvacin, parlamentaron con los de fuera, acordaron una tregua y se 
      rindieron, a condicin de que les perdonaran la vida. Y bajo este pacto 
      quedaron all para siempre. Y esto fue en el ao 1269 de la Encarnacin de 
      Nuestro Seor Jesucristo.
           As concluy esta aventura desgraciada. El Gran Khan hizo decapitar a 
      uno de sus barones, que era el capitn mayor de la armada al otro lo mand 
      a una isla en donde haca desaparecer a la gente que le molestaba, y all 
      le hizo dar muerte. Y esto porque se enter que se haban portado mal el 
      uno contra el otro en esta aventura.
           Y os dir otra gran maravilla: Estos dos barones tomaron un castillo 
      que all se encontraba para defenderse, y como no quisieron ceder la 
      plaza, los dos barones dieron orden de que los mataran. Y as lo hicieron 
      y cercenaron sus cabezas, excepcin hecha de ocho hombres, a los cuales no 
      lograban cortar la cabeza. Y esto suceda en virtud de unas piedras 
      preciosas que tenan incrustadas en el brazo entre la carne y la piel, de 
      tal suerte que no se vean exteriormente, y estas piedras tenan poder de 
      magia, de modo que cuando uno las llevaba encima no poda morir por el 
      hierro. Los barones supieron por qu causas no podan matar a estos 
      hombres por medio de la espada; entonces mandaron que los mataran a 
      machetazos, y murieron en seguida. Hicieron que les retiraran las piedras 
      de los brazos y las conservaron con gran cuidado.
           Habis, pues odo esta historia de la derrota de la gente del Gran 
      Khan. Haremos punto y volveremos a proseguir la narracin de nuestro 
libro.



      - CLXII -
      Donde se habla del culto de los idlatras
           Los dolos de Catai y los de Mangi y los de estas islas son todos 
      semejantes. Estas islas tienen dolos con cabeza de buey, otros con cabeza 
      de cerdo, de cordero, de perro y otros variados. Algunos tienen cabezas de 
      cuatro caras, otros de tres, es decir, una normal y dos a los costados; 
      algunos cuatro manos, otros 10 y otros 1.000. stos son los ms venerados.
           Cuando los cristianos les preguntan por qu hacen as a sus dolos: 
      Nuestros antepasados nos lo legaron de esta manera; as lo dejaremos a 
      nuestros hijos y a los que vendrn despus de nosotros.
           Las patraas de estos dolos son tan curiosas y son obras del diablo, 
      que mejor es no escribirlas en este libro, porque sera piedra de 
      escndalo para los cristianos; as que dejaremos a los dolos y os 
      contaremos otra cosa.
           Pero os dir, porque deseo que no lo ignoris; cuando uno de los 
      idlatras de estas islas secuestra a un hombre que no es amigo de ellos, y 
      ste no puede rescatarse por dinero, invita a sus amigos y congneres a su 
      casa. Hace asesinar al hombre que ha cado en sus manos y se lo come, en 
      compaa de sus parientes; pero antes lo hace preparar y guisar 
      convenientemente y encuentran que es la mejor carne que darse puede. Y 
      volvamos a nuestro relato: Este mar en que est situada la isla se llama 
      el mar de la China, es decir, el mar que rodea a Mangi, pues los naturales 
      de esta isla, cuando quieren decir la China, dicen Mangi; pero la China 
      est hacia Levante, y tiene, segn los pilotos y navegantes que la 
      conocen, 7.448 islas, de las cuales muchas habitadas, y en estas islas no 
      hay rbol que no sea aromtico y que no tenga perfume fuerte y agudo, con 
      maderas de gran utilidad, grandes como el alerce, y ms grandes an. Hay 
      especias muy caras: pimienta blanca como la nieve y negra, ambas en gran 
      abundancia. El oro abunda tanto en ellas, que es maravilla, pero estn tan 
      lejos y se pasan tantas fatigas para ir a ellas, que no hay muchos que se 
      lleguen all. Y cuando las naves de aiton o de Guinsai atracan a ella es 
      siempre con gran provecho y ganancia. Pero para llegar a ellas tardan un 
      ao, pues van en invierno y vuelven en verano, porque los vientos son en 
      esa poca favorables, y al volver en estotra, uno sopla en popa en 
      invierno y otro en esto. Esta regin est muy alejada del camino de la 
      India, y os dije que se llamaba mar de la China, y quiero que sepis lo 
      que llamo mar Ocano. Pues se dice mar de Inglaterra o mar de la Rochela; 
      as, aqu mar de China y mar de Indias, pero todos stos son un comn 
      denominador, que es el mar Ocano.
           Ya os contaremos de estas regiones, porque estn demasiado alejadas y 
      no hemos llegado a ellas. Ni el Gran Khan tiene nada que ver all, ni le 
      pagan tributo alguno. De modo que volvamos a aiton y a nuestro libro.



      - CLXIII -
      De la regin de Ciamba
           Partiendo de aiton y navegando hacia Poniente, en direccin al 
      garb, a unas 1.500 millas, se llega a una regin llamada Ciamba, que es 
      muy rica y de tierra muy fecunda. Tienen un rey, idioma propio y son 
      idlatras. Han cerrado un pacto con el Gran Khan, comprometindose a 
      entregarle cada ao elefantes, y os dir de qu manera empez el rey a 
      pagar este tributo.
           En el ao 1272 de la Encarnacin de Cristo envi el Gran Khan a uno 
      de sus barones, llamado Sogatu, con escolta numerosa y a caballo y a pie, 
      contra este rey Ciamba, y se desat una gran guerra en el reino. El rey, 
      que era muy anciano y no tena bastantes fuerzas armadas, no pudo 
      defenderse en una batalla cerrada, pero se parapet en los castillos y 
      ciudades altas y fortalezas, de modo que no tena cuidado y estaba al 
      amparo de los enemigos. Empero stos devastaban y destruan todo en el 
      llano. Y cuando vio que stos le diezmaban la poblacin y arruinaban a su 
      reino, cay en profunda postracin. Entonces mand a toda prisa a un 
      mensajero al Gran Khan, que le dijo: Mi seor el rey saluda a su 
      soberano, y le hace saber que siendo muy anciano ha logrado que reine 
      siempre la paz en su seoro. Quisiera ser vuestro vasallo y daros cada 
      ao en tributo sus mejores elefantes; os pide dulcemente y os conjura a 
      que hagis salir de sus tierras a vuestras huestes y barones, que 
      destruyen, pillan y saquean a nuestro desgraciado reino. El mensajero 
      call y no agreg palabra. Cuando el Gran Khan oy lo que el anciano rey 
      peda, tuvo compasin de l. Orden a sus barones que en seguida se 
      retiraran del reino y prosiguieran ms lejos sus conquistas. De modo que 
      acataron la voluntad de su seor y evacuaron el pas. Y desde entonces 
      paga este rey cada ao como tributo al Gran Khan 20 elefantes, entre los 
      mejores que encuentra en su reino. Y de esta suerte se someti al Gran 
      Khan. Dejemos esto para describir su tierra.
           Sabed que en este reino ninguna mujer se puede casar sin que antes la 
      vea el rey, y si le gusta la toma por mujer, y si no, le da una dote para 
      que pueda casarse con otro barn. En el ao 1285, en que estuve yo, Marco 
      Polo, el rey tena 326 hijos de los dos sexos, de los cuales 150 eran 
      hombres que podan manejar las armas.
           En este reino hay elefantes en cantidad; hay madera de loe. Tienen 
      muchos bosques y una especie de madera de manzanillo, que es muy negra y 
      de la cual se hacen los esclamos.
           No hay va nada notable que mencionar, y nos iremos a la gran isla 
      llamada Java.



      - CLXIV -
      De la isla de Java
           Cuando se parte de Ciamba, entre Medioda y Sudoeste, a 1.500 millas 
      se llega a una isla llamada Java. Segn los navegantes, es la isla mayor 
      que hay en el mundo, y tiene ms de tres millas de costa. Pertenece a un 
      gran rey y los habitantes son idlatras y no pagan tributo a nadie. Esta 
      isla es de mucha riqueza. Tienen pimienta, nuez moscada y galanga, 
      azufaifas y clavos y toda clase de especias, muy raras. A ella vienen de 
      todas partes un sinnmero de naves y mercaderes, que compran toda clase de 
      mercancas y hacen grandes negocios. Hay, por tanto, grandes tesoros en 
      ella. Y os digo que el Gran Khan no pudo tomarla, por la travesa 
      peligrosa y el largo camino que lleva a ella.
           Ya os cont de esta isla lo que saba, y abrevio, para volver sobre 
      el particular ms adelante.



      - CLXV -
      De la isla de Sondur y de la de Condur
           Partiendo de la isla de Java y navegando entre el Medioda y el 
      Sudeste, a 700 millas se encuentran dos islas, una grande y otra ms 
      pequea, que se llaman Sondur y Condur.
           Y de estas islas se tuerce hacia Sudeste y Oriente; a unas 500 millas 
      se encuentra una provincia llamada Locac, que es grande y rica. Tienen un 
      rey y lengua propia. Los habitantes son idlatras. Estn libres de 
      tributos y no dependen de nadie, pues nadie puede ir a estas tierras para 
      conquistarlas, que si fuera fcil empresa, el Gran Khan ya las habra 
      conquistado y sometido a su vasallaje. En esta provincia nace el beri 
      domstico en gran cantidad. Tiene oro en gran abundancia. Tantsimo, que 
      nadie puede creerlo sin verlo. Tienen elefantes y caza. De este reino 
      provienen todas las conchas que se expenden en todas las provincias, como 
      os he dicho. No hay nada ms que mencionar. Hay aqu lugares tan salvajes 
      y recnditos, que nadie ha puesto jams el pie en ellos. Y el rey mismo no 
      quiere que nadie los frecuente, para que no sepan en dnde tiene su 
tesoro.
           Y nos iremos de aqu y os contaremos otra cosa.



      - CLXVI -
      De la isla de Pentan
           Partiendo de Locac y yendo a 500 millas hacia Medioda se encuentra 
      una isla llamada Pentan, que es muy salvaje. Est cubierta de selvas, con 
      plantas aromticas, rboles de maderas olorosas y de gran utilidad.
           De aqu nos internamos entre dos islas, a 60 millas. El agua en este 
      estuario es bajita y no tiene ms que cuatro pasos de profundidad, as que 
      conviene que las galeotas y naves alcen el timn, porque no desplazan all 
      ms que cuatro pies. Yendo a Sudeste estas 40 millas, torciendo otras 30, 
      se encuentra una isla y reino que se llama Malaiur. Tienen idioma propio. 
      La ciudad es grande y noble y muy comercial. El trfico de las especias es 
      su mayor riqueza.
           Otra cosa no hay digna de mencionar, y por eso nos llegaremos a la 
      pequea Java, de la cual os contaremos.



      - CLXVII -
      Aqu se menciona la isla de Java la menor
           Partiendo de la isla de Pentan y torciendo a Sudeste, a 100 millas se 
      encuentra la isla de Java la Menor. Pero sabed que, aunque pequea, mide 
      dos millas de costa, y os haremos el relato de lo que sabemos de ella.
           En esta isla hay ocho reinos y ocho reyes coronados. Son idlatras y 
      tienen idioma propio. Es abundante en productos de toda clase: madera de 
      loe o zbila, espicanardo y otras especies que jams se ven en otros 
      pases. Os contar las costumbres de estos habitantes, que son muy 
      independientes. Primeramente os contar una cosa que os parecer extraa. 
      Esta isla se halla situada tan al Medioda, que en ella no se ve la 
      estrella del Norte. Pero volvamos a las costumbres de los hombres, y os 
      contaremos del reino de Ferlec.
           Hubo en este reino de Ferlec unos negociantes sarracenos, que 
      vinieron con sus naves y convirtieron a los indgenas a la ley de Mahoma 
      (los de la ciudad, que los de los montes son como animales). Son 
      antropfagos y comen toda clase de carnes, buenas y malas. Adoran varias 
      cosas. Cuando madrugan, la primera cosa que ven al levantarse la adoran. 
      Despus de Ferlec os contar del reino de Basman.
           Saliendo de este reino de Ferlec se entra en el reino de Basman. Es 
      un reino independiente, de idioma propio. Son gente completamente salvaje, 
      sin ley como las bestias. Se dicen sbditos del Gran Khan, pero no le 
      pagan ningn tributo, porque estando tan separados del mundo, nadie puede 
      llegar hasta ellos; pero a veces le envan presentes de cosas 
      curiossimas. Tienen elefantes salvajes y rinocerontes tan grandes como 
      los elefantes, con el pelo de bfalo y las patas como ellos; un cuerno en 
      medio de la frente, gordo y negro. Pero no es con el cuerno con el que 
      hieren, sino con la lengua; sobre ella tienen un aguijn muy largo, de 
      modo que el dao lo producen con la lengua. La cabeza parece la de un 
      jabal salvaje; la lleva inclinada hacia la tierra. Es un animal muy feo. 
      No es verdad que se dejen tomar por una doncella virgen, pues son temibles 
      y lo contrario de lo que cuentan. Aqu hay cisnes de toda especie de 
      variado plumaje. Tienen gavilanes negros como el carbn; son muy grandes y 
      cetrean muy bien.
           Quiero desmentiros lo que dicen los pigmeos de las Indias. Hay, en 
      realidad, en la isla una especie de monos muy pequeos, con la cara como 
      los hombres. Los hombres los cogen y les arrancan todo el pelo y slo les 
      dejan los pelos en la barba y en el posterior; luego los hacen secar y los 
      adoban con alcanfor o con otras especias, de modo que tienen semblanza de 
      hombres. Pero es que al adobarlos y cocharlos y enviarlos a vender han 
      hecho creer que son hombres. Pero en la India nunca se ha visto un hombre, 
      por pequeo que sea, de este tamao inverosmil.
           No diremos ms de este reino, pues ya no hay nada notable que apuntar 
      y seguiremos al reino llamado Sumatra.



      - CLXVIII -
      En donde se habla del reino de Sumatra
           En las proximidades de Basman se encuentra el reino de Sumatra, que 
      pertenece a este grupo de islas, en donde yo mismo, Marco Polo, he vivido 
      cinco meses, en la poca en que no nos dejaron continuar nuestro viaje. La 
      estrella del Norte sigue sin parecer. Aqu tienen un rey muy rico y 
      poderoso. Son salvajes y se dicen sbditos del Gran Khan. Por esta razn 
      nos quedamos cinco meses aqu. Pusimos pie en tierra y nos construimos una 
      casa de maderos y ramas y nos quedamos en ella por miedo a los malos 
      hombres y a las bestias. Aqu se pescan los mejores peces del mundo. No 
      hay trigo, pero viven de arroz. No tienen tampoco vino, pero se procuran 
      una bebida del modo siguiente: tienen una especie de rbol, al cual le 
      cortan una rama y le arriman a la herida un puchero y en la noche se llena 
      de lquido. Estos rboles se parecen a una pequea datilera, y tronchando 
      una palma de las cuatro que suelen tener se obtiene cuanto vino se desea. 
      Y hay ms: cuando la hendedura no segrega ms jugo se le echa agua a la 
      raz y al poco tiempo destila otra vez el zumo. Y hay una especie blanca y 
      otra roja. Tienen muchos cocos de India, gordos y sabrosos. Los indgenas 
      comen toda clase de carnes, buenas y malas.
           Pues os hemos contado de este reino, lo dejaremos para contaros del 
      reino de Dagroian.



      - CLXIX -
      Del reino de Dagroian
           Dagroian es un reino independiente, que tiene lengua propia; 
      pertenece al estuario de la isla de Java. Tienen un rey. Las gentes son 
      muy salvajes y se dicen sujetos del Gran Khan; son idlatras, y os contar 
      sus costumbres.
           Sabed en verdad, que si uno de entre ellos cae enfermo, los parientes 
      mandan a buscar a los magos y les preguntan si el enfermo podr sanar. Y 
      estos magos, por sus hechizos o por medio de los dolos, saben si sanarn 
      o si estn condenados a morir. Cuando dicen que van a morir, los parientes 
      del enfermo llaman a ciertos hombres encargados de matarlo, puesto que 
      estn perdidos. Y estos hombres vienen y le amordazan de forma que lo 
      ahogan. Y cuando se mueren lo hacen cocer y toda la familia viene a 
      comerlo. Y se comen hasta los tutanos, porque no quieren que quede 
      sustancia alguna que cre gusanos, los cuales, ya no teniendo que comer, 
      se moriran, y pretenden que con ello el difunto se perjudicara y morira 
      en pecado. Luego recogen los huesos, los ponen en una bonita arqueta y se 
      los llevan a unas cavernas, tan altas, en la montaa, que ningn cuervo o 
      animal las puede alcanzar.
           Y tambin si pueden cogen a un hombreque no sea de la regin mtanle 
      para comrselo en seguida y sta es una costumbre horrenda.
           Dejemos a este triste reino e internmonos en Lambri.



      - CLXX -
      Donde se habla de Lambri
           Lambri es un reino cuyo rey se dice sbdito del Gran Khan. Son 
      idlatras. Hay beris en gran abundancia y alcanfor y otras especias, muy 
      finas y caras. Y el beri crece en pequeos tallos, y cuando est crecido 
      en esta forma lo arrancan y lo plantan en otro lugar y all le dejan tres 
      aos y luego lo desentierran con toda la raz. Llevamos esta simiente a 
      Venecia y la sembramos, pero no creci absolutamente nada, y esto creo que 
      fue por el fro.
           Y os contaremos otra cosa, que es extraordinaria: En este reino hay 
      hombres que tienen una cola larga un palmo. Y no tienen pelo y son muchos. 
      No viven en la ciudad, sino en la montaa. Y las colas son gordas como las 
      de un perro. Tienen rinocerontes y caza en cantidad.
           De Lambri iremos a Fansur.



      - CLXXI -
      Del reino de Fansur
           Fansur es un reino independiente. Tiene rey y son idlatras y 
      vasallos del Gran Khan. Son de la misma isla de los arriba mentados. Y en 
      esta isla crece el mejor alcanfor del mundo, llamado canfora-fansuri, que 
      vale ms que ninguno. Se vende a peso de oro, y no tiene, por lo dems, ni 
      trigo, ni cereales; se alimentan de arroz y de leche. Tiene vino de 
      palmera, como os cont anteriormente. Y otra cosa os referir, que es 
      maravillosa:
           En esta provincia tienen harina, que sacan de los rboles, de una 
      especie de rboles magnficos y esbeltos; estos producen una sustancia 
      harinosa. Tienen una corteza fina, y entre sta y el tronco se halla un 
      polvillo de harina. Hacen con ella muchas pastas, muy ricas; nosotros 
      mismos las catamos y las comimos varias veces.
           Hemos hablado de este reino, que forma parte de la isla; del lado 
      opuesto no contaremos nada, porque lo desconocemos, no habiendo llegado a 
      l. Dejaremos estas cosas para dirigirnos a una pequea isla llamada 
      Ganenispola.



      - CLXXII -
      De la isla de Necuveran
           Partiendo de Java y del reino de Lambri, yendo por tramontana cerca 
      de 150 millas, hay un trozo de tierra de 25 millas, que llaman Necuveran. 
      No hay nadie que rija a estos hombres, completamente salvajes, que andan 
      desnudos y no cubren absolutamente sus cuerpos. Son idlatras. Sus 
      inmensos bosques y selvas estn poblados de rboles gigantescos, de las 
      ms ricas maderas. All el sndalo bermejo, las nueces de Indias, el 
      clavo, el bergi, y otras especias. Pero nada notable hay que apuntar en 
      sus costumbres. As que pasaremos de largo y hablaremos de otra isla 
      llamada Angaman.



      - CLXXIII -
      De la isla de Angaman
           Angaman es una isla muy grande, sin ley ni rey. Son idlatras, viven 
      como los animales salvajes. Y tenemos que apuntar en el libro una extraa 
      visin de estas gentes. En esta isla los hombres tienen cabeza y dientes 
      de perro, y en su fisonoma parecen enormes mastines. Son muy crueles y 
      antropfagos y se comen cuantos hombres prenden que no sean de sus gentes. 
      Tienen especias variadas en abundancia. Se alimentan de arroz, leche y 
      toda clase de carnes. Las frutas que comen son muy diferentes a las 
      nuestras.



      - CXXIV -
      De la isla de Seiln (Ceiln)
           A mil millas, ms o menos de distancia (partiendo de Angaman) hacia 
      Poniente se encuentra la isla de Seiln, que es en realidad de una gran 
      hermosura. Es muy extensa, y tratar de demostrarlo con cifras. Mide cerca 
      de 2.400 millas, segn los apuntes en los mapas y la cartografa de estos 
      mares. Pero el viento que sopla de tramontana es tan fuerte que ha 
      sumergido parte de la isla en el mar, y por eso ya no tiene esas 
      dimensiones de antao.
           Haremos, pues, la descripcin de la isla: Tiene por rey un sujeto 
      llamado Sendemain. Son idlatras. No pagan tributo a nadie. Van 
      completamente desnudos, salvo en las partes naturales. No tienen trigo, 
      pero s arroz y unas especies de cinamomos, de los que sacan el aceite. 
      Viven de leche y carne. Beben aquel vino de palmera del que os he hablado 
      ya. Tienen beris en gran abundancia y exquisitos. Y apuntaremos la cosa 
      ms preciada que poseen, que son los ms bellos rubes del mundo y 
      zafiros, topacios, amatistas y criptofacios y otras piedras finas. El rey 
      de esta isla posee el ms preciado rub y el mayor que he visto en mi 
      vida, ni ver. Os dir el tamao de esta piedra: es ancha un palmo y gorda 
      como el brazo de un hombre; es la joya ms hermosa que ver se pueda, sin 
      ninguna mancha, roja como el fuego, de un valor tan incalculable que no 
      habra dinero que lo pagara. El Gran Khan mand decir al rey que si se la 
      ceda le dara en cambio el valor de una ciudad entera. El rey contest 
      que no la dara por nada del mundo, porque la haba heredado de sus 
      antepasados, y por estas razones el Gran Khan no la pudo obtener. La raza 
      aqu no es gallarda, sino raqutica y miserable. Pero si necesitan 
      defenderse, toman hombres de otras regiones, especialmente sarracenos, que 
      emplean como mercenarios.
           Ya no hay nada digno de mencin, y seguiremos a Maabar (Malabar).



      - CLXXV -
      De la provincia de Maabar (Malabar)
           Abandonando Seiln, a 60 millas hacia Poniente, se encuentra la gran 
      provincia de Maabar, que llaman la Gran India, y es, en efecto, la ms 
      importante de las regiones. Esto ya es tierra firme. En esta isla hay 
      cinco reyes, que son hermanos carnales; los iremos estudiando uno por uno.
           En la capital de la provincia reina uno de estos hermanos, que tiene 
      por nombre Sender Bandi Devar. Es el reino de las perlas. Os contar cmo 
      se hallan y se pescan. Hay en este mar un arrecife entre una isla y tierra 
      firme. En todo l no hay ni 10 pies de agua; en otros 12, y en otro tan 
      slo 2. Aqu se recogen las perlas. Arman pequeas embarcaciones y van al 
      arrecife desde el mes de abril a mitad de mayo, en un lugar que se llama 
      Bettalar. Se alejan en el mar unas 60 millas, y all echan las anclas, y 
      en pequeas embarcaciones se acercan a los criaderos de perlas. Hay para 
      esto varios mercaderes que explotan el negocio y forman compaas, que 
      contratan a un nmero determinado de hombres, desde abril a mitad de mayo, 
      mientras dura la pesca. Y los mercaderes dan el porcentaje que os dir: al 
      rey, ante todo, una dcima parte; al encantador de peces (para que stos 
      no causen perjuicio a los que se zambullen en el mar), otra dcima parte; 
      para la pesca de las perlas, la vigsima parte. Estos encantadores de 
      peces son los abrayamanes que hechizan a los peces, pero de da solamente, 
      pues de noche no tienen ningn poder, y estn libres de hacer el mal. 
      Estos abrayamanes encantan no slo a los peces, sino a los pjaros 
      tambin. Cuando llegan las almadas, los hombres que estn en pequeas 
      embarcaciones, pagados por los mercaderes para este oficio, se zambullen 
      en el agua: ste a una profundidad de cuatro pasas, aqul de cinco y hasta 
      de doce, aguantan debajo del agua cuanto pueden. Cuando estn en el fondo 
      del mar recogen unas conchas, que llaman ostras de mar, y en estas ostras 
      se encuentran perlas,pequeas y grandes, de todas formas, pues las perlas 
      se contienen en la pulpa de estas conchas.
           Y de este modo pescan las perlas en cantidades enormes. Las perlas 
      que aqu se hallan se venden luego por el mundo entero. El rey de esta 
      comarca las tiene a granel, lo que constituye para l un gran tesoro.
           Despus de la mitad del mes de mayo ya no se encuentran conchas que 
      contengan perlas; pero las hay 300 millas ms lejos desde septiembre a la 
      mitad de octubre. En esta provincia de Malabar no hacen falta ni sastres 
      ni zapateros para cortar paos y cueros, porque todo el mundo va desnudo 
      en toda estacin. Slo se cubren sus partes naturales con un lienzo.
           El rey, como los dems, va todo desnudo, salvo que cubre su virilidad 
      con un pao ms rico que los dems y lleva un collar o ms bien una franja 
      de piedras preciosas. Tambin lleva colgado del cuello un cordn con 104 
      perlas grandsimas y rubes de gran valor. Por qu 104 perlas y piedras? 
      Porque est obligado cada maana y cada noche a decir 104 plegarias o 
      invocaciones a sus dolos. Es lo que les manda la fe y sus costumbres; as 
      lo hicieron sus antepasados, y as lo hacen ellos, y por eso el rey lleva 
      sus 104 perlas al cuello. En tres partes del brazo lleva adems brazaletes 
      de oro cuajados de piedras gordas y de gran precio. En las piernas lleva 
      otros aros de oro con piedras finas tambin. En los dedos de los pies 
      lleva anillos con piedras muy gruesas. Lleva, en fin, un tal tesoro en 
      pedreras, que vale lo que una ciudad entera. Y nadie podra estimar lo 
      que aquello vale, y no es maravilla, pues todo eso se encuentra en su 
      reino en cantidad.
           Y os dir otra cosa: nadie puede, sin embargo, llevarse del reino 
      ninguna piedra ni perla ni gruesa ni cara, que pese ms de un medio sazo 
      en adelante. El rey manda que cuantos tengan perlas y piedras finas las 
      lleven a su corte y l se las compra a buen precio. La costumbre es que 
      pague el doble de lo que le piden. De modo que los mercaderes prefieren 
      venderlas a la corte porque all se las pagan mejor que nadie. Y por eso 
      este rey posee tantas riquezas y tantos tesoros.
           Os he contado todo esto, pero me quedan an muchas cosas maravillosas 
      que deciros.
           Sabed que este rey tiene 500 mujeres legtimas. En cuanto ve a una 
      bella mujer o damisela la quiere para l. E hizo una vez lo que vais a 
      or: Uno de sus hermanos carnales tena una mujer muy bella; al rey se le 
      antoj y la cogi para l, y su hermano que lo supo lo sufri con 
      paciencia y no se rebel contra l.
           Os contar de otra cosa asombrosa de este rey: sus sbditos son de 
      una fidelidad y devocin sin igual, que no slo perdura en este mundo, 
      sino en el otro. Estos leales sirven al seor en su corte y cabalgan con 
      el rey y le hacen compaa y tienen gran prestigio en todo el reino. All 
      donde va el rey van ellos, gozando de gran poder ellos tambin.
           Cuando el rey muere queman su cuerpo en un rogo o pira monumental; 
      entonces sus barones, que nunca le abandonaron, se echan al fuego y se 
      abrasan para ir a hacerle compaa al otro mundo. Y hay otra extraa 
      costumbre en este pas. Cuando el rey muere y deja un gran tesoro, sus 
      hijos no le tocaran por nada del mundo, pues dicen: Tengo el reino de mi 
      padre y a todas sus gentes; puedo, pues, procurarme un tesoro como l se 
      lo procur. De modo que no tocan el tesoro y van acumulando otro suyo 
      propio. Y por eso los tesoros son incalculables en este reino.
           En esta regin no se cran caballos, y toda la renta la emplean en 
      gran parte en adquirirlos de la manera siguiente: los mercaderes de Curmos 
      y de Cuisci y de Dufar y de Escer y de Adan -esta provincia tiene muchos 
      caballos y corceles- compran caballos o los cran; crganlos luego sobre 
      sus naves y se los llevan al rey y a sus cuatro hermanos. Les dan por cada 
      caballo 500 sazos de oro, lo que es ms de 100 marcos de plata. Todos 
      mueren por lo general, porque no tienen almohazador para cuidarles y por 
      falta de vigilancia. Y los mercaderes que se los venden se guardan muy 
      bien de llevarles gente que los cuiden, porque cuantos ms caballos mueren 
      ms provecho tienen.
           Os referir otra extraa costumbre. Cuando un hombre comete algn 
      delito y le condenan a muerte, y el seor le tiene que hacer ejecutar, el 
      que debe morir dice que quiere matarse a s mismo en honor y amor a sus 
      dolos. Es costumbre que el rey se lo conceda. Entonces parientes y amigos 
      se conciertan para procurarle cuchillos afilados, y le llevan por toda la 
      ciudad en una silla de mano con los cuchillos colgando del cuello, 
      pregonando: Este valiente que aqu veis se quiere matar a s mismo por 
      amor a su dolo. Y de esta manera le dan la vuelta a la ciudad. Llegados 
      al lugar en donde se hace justicia, el condenado a muerte empua un 
      cuchillo y grita en alta voz: Me mato por amor a tal dolo. Despus de 
      pronunciar estas palabras, se hiere en un brazo; luego coge otro y se 
      hiere en el otro brazo, y, por fin, toma un tercero y se da una cuchillada 
      en el vientre. Y tanto se hiere, hasta caer exnime. Cuando ha muerto, sus 
      parientes queman el cadver en medio de las demostraciones de mayor 
jbilo.
           Hay en este reino otra costumbre: cuando muere un hombre y su cadver 
      se est consumiendo en el fuego, su viuda se echa en las llamas y se hace 
      quemar con su marido. Y las mujeres que lo hacen son citadas como ejemplo 
      y las ensalzan mucho. Y no creis que son pocas, sino muchas las que lo 
      hacen.
           Y todos adoran a los dolos: algunos adoran al buey porque dicen que 
      es un animal muy bueno, y nadie matara jams a un buey ni comera de su 
      carne. Pero hay una clase de hombres, llamados gavi, que comen la carne 
      de buey, pero no se atreven tampoco a matarle. Si un buey se muere de 
      muerte natural, o violenta, entonces estos gavis se lo comen. Pero antes 
      de esto untan sus casas con la medula del animal.
           Otra costumbre de este pueblo es que el rey y sus barones y todos sin 
      excepcin que sientan en el suelo. Y cuando se les pregunta por qu no se 
      sientan ms dignamente en escabeles, contestan: Que la tierra es una cosa 
      honorable; que puesto que ellos estn hechos de tierra y deben volver a 
      ella, hay que respetarla y nadie debe atreverse a despreciarla. Los 
      gavis (que son la categora de gente que comen buey cuando muri de 
      muerte natural) son los hombres cuyos antepasados mataron a Santo Toms 
      Apstol. Y todos los llamados as no pueden entrar en el lugar donde est 
      el cuerpo de micer Santo Toms, pues 10 hombres no podran sujetarle, ni 
      20 tampoco, en donde est el cuerpo del santo, porque hay una fuerza que 
      los rechaza violentamente, y no pueden permanecer all: esto en virtud del 
      cuerpo del santo.
           En este reino tienen arroz, pero no crece el trigo. Si un hermoso 
      caballo cubre a una buena yegua, nace luego un caballito enclenque, con 
      las patas torcidas y endebles, y no hay medio de montarle, pues no vale 
      nada. Esta gente va a la batalla con lanzas y escudos y completamente 
      desnudos. No son valientes ni arrojados; no matan ni a pjaros ni a ningn 
      animal, y si quieren carne de carnero, se lo mandan matar a un sarraceno o 
      a otros forasteros que no obedecen a su ley.
           Los hombres y las mujeres se lavan diariamente todo el cuerpo, es 
      decir, maana y noche, y no comen ni beben sin hacer antes sus abluciones. 
      Y el que no se lave dos veces al da es tenido por soez y grosero.
           En este pas se castigan muy severamente los homicidios y robos y 
      otros delitos. Tampoco beben vino, y el que acostumbra a beberlo no lo 
      escogen nunca para testigo y nadie garantiza por l, pero tampoco lo hacen 
      con los navegantes, porque dicen que el que va sobre el mar est 
      desesperado y por eso encuentran que no vale para testigo. Pero, en 
      cambio, no tienen por pecado a ningn pecado de lujuria.
           Hace en estos parajes un calor sofocante; por eso van desnudos. Jams 
      llueve, excepto en junio, julio y agosto. Y si no fuera por el agua que 
      cae durante estos tres meses y que refresca el aire, se moriran de calor. 
      Pero las lluvias mitigan el clima.
           Hay entre ellos sabios de un arte que llaman fisionoma, es decir, 
      conocer al hombre y a la mujer por la cara y decir sus cualidades buenas y 
      malas. Y esto lo conocen a simple vista. Saben mucho de ageros, de la 
      significacin del vuelo de los pjaros y de los encuentros de ciertos 
      animales. Conocen los presagios mejor que nadie en el mundo y saben lo que 
      es bueno y lo que es malo. Si un hombre que marcha por un sendero oye un 
      ruido y le parece favorable, sigue su camino; si le parece adverso, se 
      sienta y espera un rato para proseguir, o vuelve a su casa.
           En cuanto nace un nio, varn o hembra, el padre o la madre le 
      inscriben en un registro: dejan escrito el da del nacimiento, el mes, la 
      luna y bajo qu signo y constelacin ha nacido. Y esto lo hacen siempre 
      obrando de acuerdo con los astrlogos y adivinos, que conocen los 
      hechizos, las artes mgicas y la nigromancia, y tambin entre ellos hay 
      quien entienda de astronoma.
           En este reino tienen toda clase de pjaros, de una variedad 
      increble, pero no se parecen nada a los nuestros, salvo la codorniz, que 
      es igual a la de nuestra tierra. Tambin se ven murcilagos, pjaros 
      voltiles con cuerpo de ratn, pero sin plumas, y que vuelan de noche. 
      stos son grandes, como gavilanes. Los halcones que se ven por all son 
      enteramente negros como los cuervos, vuelan muy alto y cazan 
      magnficamente. Os dir otra cosa digna de contarse: a sus caballos les 
      dan de comer carne cocida con arroz y otros alimentos, cocidos tambin.
           En los monasterios veneran a dolos de ambos sexos y consagran muchas 
      jvenes a estos dioses. Os dir cmo se celebran estas ceremonias, en que 
      el padre y la madre ofrecen sus hijas a los dolos de que son ms devotos. 
      Cuando las monjas de estos monasterios invitan a las mozas para que vengan 
      al convento a honrar a los dolos, stas acuden presurosas y cantan y 
      tocan y hacen gran jubileo. Y estas jvenes se presentan en gran nmero, y 
      ms de una vez por semana y por mes llevan de comer a los dolos. Preparan 
      viandas y dulces y otros deliciosos manjares; suben al altar, le aparejan 
      una mesa con todos los alimentos que han trado y en el centro colocan la 
      pieza ms importante. Mientras tanto cantan y taen los instrumentos y 
      bailan graciosamente. Y acabado el banquete, tal como pudieran ofrecrselo 
      a un poderoso barn o a una persona de gran consideracin, dicen que el 
      dolo ha comido la sustancia de la carne. Entonces se ponen ellas a la 
      mesa y comen todas en compaa, con gran regocijo. Luego, cada cual vuelve 
      a su casa. Y casi todas las mozas hacen lo mismo en este reino, hasta que 
      se casan.
           Describimos las costumbres de este gran reino y ahora os narraremos 
      de otro llamado Mutfili.



      - CLXXVI -
      Del reino de Mutfili
           Mutfili es un reino que se encuentra hacia tramontana a ms de mil 
      millas de Maabar, ms o menos. En l gobierna una reina que es una gran 
      mujer. Hace ya cuarenta aos que su marido muri y ella le tena gran 
      amor; as, dijo a su muerte que como le quera ms que as misma, no 
      tomara otro esposo, y por esa razn no volvi a casarse. Y en estos 
      cuarenta aos administr perfectamente la justicia en su reino, tan bien 
      como lo hubiera hecho su marido. Y os aseguro que es ms querida de sus 
      sbditos que jams lo fue ni dama ni seor.
           En este reino son idlatras. Viven de arroz, de carne y de leche. En 
      l se encuentran muchos diamantes, y os dir cmo los cogen.
           Hay, como os digo, en el reino varias montaas en las cuales se 
      encuentran diamantes. Cuando cesa la lluvia, que corre a torrentes por la 
      montaa, por riscos y cavernas, los hombres buscan en los vados por donde 
      ha pasado mucha agua los brillantes, y los encuentran en gran cantidad. En 
      verano especialmente, cuando se secan los manantiales, es cuando ms se 
      encuentran. Pero hace tanto calor, que no hay quien lo resista. Adems, en 
      la montaa hay multitud de serpientes, tan grandes y ponzoosas, que los 
      hombres no pueden ir confiados. No obstante, ellos van como pueden y 
      encuentran esplndidos diamantes. En cuanto a las serpientes, son 
      venenossimas y muy malas, y precisamente se esconden en las cavernas en 
      donde esos hombres arriesgados van a buscar los diamantes. Pero tambin 
      los obtienen de otra manera. Hay un despeadero profundo y abrupto, a cuyo 
      fondo es imposible llegar; pero los hombres hacen lo siguiente: toman 
      pedazos de carne que lanzan con fuerza al abismo en donde se encuentran 
      los diamantes en gran abundancia; al llegar al fondo del precipicio se 
      clavan en ellos. En estas montaas habitan muchas guilas blancas y 
      buitres, que se alimentan precisamente de serpientes. Cuando estas guilas 
      ven la carne en el fondo del precipicio, se abalanzan sobre ella y se la 
      llevan a sus nidos entre los riscos. Los hombres miran con atencin en 
      dnde se ha refugiado el guila, y con la mayor presteza gatean hacia 
      aquel sitio. El guila, espantada al verles aparecer, alza el vuelo, 
      abandonando la carne, en la cual hay siempre clavados unos cuantos 
      diamantes. Hay un tercer modo de procurarse los diamantes: las guilas que 
      devoran la carne no paran en mientes y se tragan los diamantes tambin, 
      que luego vuelven a desechar en los excrementos, y entre este guano 
      tambin suelen los hombres encontrar los diamantes.
           Ya habis odo las tres maneras de buscar diamantes. Y ste es el 
      nico reino que produce tales piedras. Pero, eso s, son grandes y 
      magnficos, y los mejores no son, por cierto, los que llevan a tierra de 
      cristianos, sino los que le traen al Gran Khan y a los reyes y barones de 
      estas variadas provincias, reinos y seoros. Porque como tienen grandes 
      riquezas compran las piedras ms caras.
           Os cont lo de los diamantes y ahora os narrar otras cosas. Sabed 
      que en este reino se fabrican los mejores bocacs, los ms bellos y 
      transparentes que se tejen en el mundo; son delicadsimos, comparables a 
      las telas de lino ms finas; no hay reina ni rey que no los emplee, por lo 
      suaves y bellos.
           En este reino abundan los animales, y los carneros son especialmente 
      grandes. Tienen gran abundancia de cuantas cosas se necesitan para bien 
      vivir.
           Otra cosa no hay que mentar; as, dejaremos este reino y 
      continuaremos haca el lugar en donde se encuentra el cuerpo de micer 
      Santo Toms Apstol.



      - CLXXVII -
      Donde se trata del lugar que guarda el cuerpo de Santo Toms Apstol
           El cuerpo de mcer Santo Toms Apstol est en la provincia de 
      Malabar, en una pequea ciudad; no hay navegante ni mercader que venga por 
      aqu, por lo extraviado que se halla este lugar. Bien es verdad que 
      cristianos y sarracenos vienen a ella en peregrinacin, pues tambin los 
      sarracenos de estas regiones veneran al santo, pues dicen era sarraceno y 
      un gran profeta, y lo llaman avarian, que quiere decir santo varn. Y 
      sabed que all sucedi el milagro que os voy a contar.
           Los cristianos que all llegan en peregrinacin toman de la tierra 
      del sitio en que lo mataron y se la llevan a sus pases, dndosela a beber 
      en infusin a los enfermos que tienen calenturas o fiebres cuartanas o 
      tercianas, y en seguida sanan. Y esto ocurre con todos los que beben de 
      esta tierra, que tiene un color rojizo.
           Y os contar de un milagro que sucedi en el ao 1288 de la 
      Encarnacin de Cristo. Un barn de estos pagos tena una cantidad de arroz 
      y llen con ste todas las casas que rodeaban la iglesia, para guardarlo. 
      Los cristianos que custodiaban la iglesia y el cuerpo del Santo vieron con 
      disgusto que este barn idlatra haca llenar las casas y que los 
      peregrinos ya no tenan en donde hospedarse, y le instaron a que no lo 
      hiciera. Pero no les vali ni las buenas ni las malas; el barn no oy sus 
      splicas y sigui llenando de arroz las casas circunvecinas. Cuando acab 
      de llenar stas, se produjo un milagro que ahora os contar. En la noche, 
      mientras dorma, se le apareci al barn Santo Toms con una horca en la 
      mano, se la puso en la garganta y le dijo: Vaciars inmediatamente las 
      casas o morirs de muerte violenta. Y diciendo esto le apretaba la 
      garganta con la horca, de modo que el varn se senta morir. Hecho esto, 
      micer Santo Toms abandon el cuarto y desapareci, y el barn se levant 
      de madrugada e hizo vaciar todas las casas. Y todo lo que haba pasado lo 
      tuvieron por milagroso. Holgronse mucho los cristianos y cantaron gozosos 
      las preces a micer Santo Toms y bendijeron su santo nombre. Y os digo que 
      todo el ao suceden otros milagros. Particularmente cuando se trata de 
      sanar padecimientos y curar a los lisiados.
           Y os contar ahora cmo mataron al Santo. Cuando ste sala de su 
      cenobio en el bosque y elevaba sus preces a Dios, en torno a l haba una 
      cantidad de pavos reales (pues aqu los hay en todas partes); un pagano 
      que era del linaje de los gavis lanz una flecha a uno de estos pavos 
      reales que rodeaban al Santo. El gavi no vio al Santo, pero la flecha 
      que crea haber lanzado al pjaro se clav en el costado derecho de Santo 
      Toms, y despus de recibir este flechazo se puso a rezar dulcemente y se 
      durmi en el Seor. Pero tambin es cierto que antes de venir a esta 
      tierra en donde fin, haba hecho muchas conversiones en Nubia, y os lo 
      contaremos en su tiempo y lugar en este mismo libro.
           Os he hablado de micer Santo Toms y ahora nos ocuparemos de otras 
      cosas. Cuando nace un nio lo tintan una vez por semana con aceite de 
      sosiman, y esto le hace parecer ms moreno. Porque cuanto ms negros 
      son, ms los aprecian y los encuentran ms hermosos.
           Toda esta gente hace retratar y colorear a sus dioses, y todos sus 
      dolos estn pintados de negro y los diablos o espritus malignos de 
      blanco como la nieve. Porque dicen que Dios y los Santos son negros y los 
      diablos son blancos; as es como los representan ellos y pintan a sus 
      imgenes.
           En el ejrcito, como tienen gran fe al buey y lo tienen por cosa 
      santa, cogen pelos de buey salvaje y el caballero lo hace trenzar en las 
      crines de su caballo, y el soldado lo pega a su escudo o rodela. Y esto lo 
      hacen porque creen que en virtud de ese pelo escaparn al peligro y se 
      salvarn de todo accidente. Y as hacen todos los que van a la guerra, y 
      por esto el pelo del buey salvaje tiene gran valor, pues el que no lo 
      tenga no est ya seguro de nada.
           Hemos hablado de esta materia; nos iremos y os contaremos de una 
      provincia de los abrayamanes.



      - CLXXVIII -
      De la provincia de Lar, en donde nacieron los abrayamanes
           Lar es una provincia hacia Poniente, dejando atrs el lugar en donde 
      yace el cuerpo de Santo Toms Apstol. En esta provincia han nacido todos 
      los abrayamanes del orbe, y originariamente salieron de all. Estos 
      abrayamanes son los mejores mercaderes del mundo y los ms leales y 
      honrados; jams mienten, y antes morirn que faltar a la verdad.
           Ni comen carne ni beben vino. Llevan una vida honesta, segn sus 
      costumbres. No se acuestan ms que con sus mujeres y son incapaces de 
      robar. No matan ni a los animales, y no haran cosa que ellos consideraran 
      pecaminosa. Se reconocen los abrayamanes por un distintivo que llevan. 
      Sabed que todos los abrayamanes llevan un cordn de algodn en el hombro, 
      que se atan al brazo, de forma que el algodn pasa por la espalda y les 
      cruza el pecho, y por esta seal los reconocen por todos los lugares donde 
      van. Tienen un rey rico y poderoso que posee un gran tesoro. Este rey 
      compra perlas y piedras preciosas y ha dispuesto que todos los mercaderes 
      que vienen del reino de Maabar le traigan cuantas piedras finas tengan. 
      sta es la provincia ms gentil que hay en toda la India y es donde se 
      encuentran las mejores perlas. Los abrayamanes van al reino de Maabar y 
      compran todas las perlas para vendrselas a su rey. Le dicen el precio que 
      les han costado, y es costumbre que el rey les haga dar inmediatamente el 
      doble. Por esto posee las mejores y ms gruesas del mundo.
           Los abrayamanes son idlatras y consultan los orculos y el vuelo de 
      los pjaros; creen en mil ageros, y os contar lo que suelen hacer.
           Tienen, entre otras, la siguiente costumbre: Cada da de la semana 
      ponen una seal. Si quieren adquirir una cosa o venderla se ponen al sol, 
      y mirando a su sombra, exclaman: Qu da es hoy? El tal. Entonces miden 
      su sombra; si es tan larga como debe ser ese da, cierran el trato; si no 
      lo es, no hacen el negocio, pero esperan que su sombra sea como debe ser y 
      antes de eso no concluyen el negocio.
           Os dir otra cosa ms curiosa. Cuando van a efectuar algn negocio se 
      hacen traer una tarntula (que las hay en abundancia en esos pases); si 
      viene del lado que creen propicio, compran la mercadera; pero si la 
      tarntula se va por otro lado que ellos consideran nefasto, deshacen el 
      compromiso.
           Si salen de sus casas y oyen que un hombre estornuda lo toman por un 
      signo adverso y se vuelven atrs. Cuando un abrayamn va por un sendero y 
      ve venir a l una golondrina o a izquierda o derecha, si vuela del lado 
      que l considera feliz, sigue su camino; si, en cambio, vuela del lado 
      opuesto, vuelve a su casa y no sale ya ms en ese da.
           Los abrayamanes viven ms aos que los dems mortales, y esto es 
      porque comen poco y son muy abstinentes. Sus dientes son magnficos, 
      debido a una hierba que suelen mascar, que es muy saludable al cuerpo. Los 
      abrayamanes no se sangran jams, ni se sacan sangre de ninguna parte.
           Tienen sacerdotes que se llaman ciugui, que viven ms que los otros 
      hombres. Suelen vivir de ciento cincuenta a doscientos aos; son tan 
      robustos, que pueden ir y venir a donde quieran sin estar jams enfermos, 
      y cumplen con su obligacin en el monasterio lo mismo que los jvenes. Y 
      esto es debido a la gran abstinencia que guardan. No toman ms que arroz y 
      leche. Os dir cmo comen estos ciugui que acalzan tanta longevidad.
           Toman mercurio y azufre y lo mezclan y hacen con l una pcima; luego 
      lo beben y dicen que esto prolonga la vida. Y no hay duda que viven 
      muchsimos aos. Esta bebida la toman dos veces al mes y desde su ms 
      tierna infancia.
           En este reino de Maabar tienen una religin que tambin se llama 
      ciugui, cuyos adeptos son tan abstinantes y llevan una vida de 
      muchsimas privaciones como no podis imaginarlo. En verdad van 
      completamente desnudos y no llevan absolutamente nada para cubrirse ni 
      para esconder sus cuerpos.
           Adoran al buey, y la mayora de ellos llevan un pequeo buey de 
      bronce o de cobre en mitad de la frente (naturalmente que se lo colocan 
      all). Queman los excrementos del buey y los reducen a polvo; luego se 
      untan con l varias partes del cuerpo con mucho recogimiento, como lo 
      hacen los cristianos con el agua bendita.
           No comen ni en cuenco ni en plato, sino sobre grandes hojas. Pero no 
      en hojas verdes, sino hojas secas, porque dicen que las verdes tienen un 
      alma y que sera un gran pecado. Porque ya os digo que se guardan de hacer 
      todo aquello que consideran pecaminoso ms que ninguna otra criatura en el 
      mundo. Cuando alguien les pregunta por qu van desnudos y si no tienen 
      vergenza de ensear as sus partes naturales, contestan: Vamos desnudos 
      porque as vinimos al mundo y no queremos nada del mundo. Y no tenemos 
      vergenza porque no pecamos, y no es vergenza mostrar la cara, ni las 
      manos, ni otro miembro con el cual no cometemos pecado de lujuria. Pero 
      como vosotros habis prestado vuestros cuerpos a la lujuria, tenis 
      vergenza de ensearlos y los llevis cubiertos. Pero no nos avergonzamos 
      de ensearlos, como no nos avergenza de ensear nuestro dedo, porque con 
      l no pecamos. Y ya os digo: por nada mataran a alguien, ni siquiera a 
      un animal ni a moscas ni pulgas ni piojos, porque dicen que tienen alma. Y 
      no comen nada, ni gusanos, ni hierbas ni races hasta que no estn secas, 
      porque, segn ellos, todo lo que vive tiene un alma. Duermen en el suelo, 
      completamente desnudos, ni nada encima ni debajo, y es un milagro que no 
      se mueran y vivan tanto tiempo. Ayunan todos los aos y en ese tiempo no 
      toman ms que agua.
           Tienen un clero regular, que mora en los monasterios para servir a 
      los dolos, y le ponen a prueba del modo siguiente: Hacen venir a unas 
      vrgenes consagradas a los dolos y les mandan que experimenten en estos 
      hombres -que son a su vez guardianes de los dolos- su poder de seduccin. 
      Y al que sucumbe al halago, lo echan de all inmediatamente, y dicen no 
      consienten quede all ese hombre dado a la lujuria. As son de crueles e 
      idlatras.
           Adems, queman los cadveres porque si no cran gusanos, y dicen que 
      una vez que los gusanos han devorado el cuerpo no tendran ya que comer y 
      se moriran de hambre, y con eso el alma del difunto cometera un 
      pecadodejando de alimentarlos. Porque, segn ellos, el gusano tambin 
      tiene un alma.
           Ya que os contamos estas extraas costumbres de los idlatras, nos 
      iremos de aqu y os contaremos una historia admirable de la isla de 
Seiln.



      - CLXXIX -
      En donde se habla nuevamente de la isla de Seiln
           Seiln es una isla que ya os he descrito. En esta isla hay una 
      montaa muy alta con rocas escarpadas y riscos tan a pico, que nadie puede 
      escalar si no es de la manera que os explicar. De esta montaa cuelgan 
      cadenas de hierro arregladas en tal forma que los hombres pueden subir 
      hasta la cspide de la montaa con la ayuda de estas cadenas, y encima 
      est el monumento a Adn, nuestro primer padre. Los sarracenos dicen que 
      es el sepulcro de Adn y los idlatras dicen que es el monumento de 
      Sergamoni Borchan.
           Y este Sergamoni fue el primer hombre a quien representaron como 
      dolo. Porque, segn ellos, esta criatura fue el mejor de los hombres y el 
      primero que consideraron santo y en nombre del cual hicieron un dolo. Y 
      ste fue hijo de un gran rey rico y poderoso. Este joven prncipe era de 
      vida tan ejemplar que no quera ni or hablar de que un da sera rey. 
      Cuando oy su padre que no quera reinar y que tena despego por las cosas 
      del mundo, mont en clera. Le ofreci coronarle y dejarle que gobernara 
      el pas segn su voluntad y entendimiento. Y quiso abdicar y dejar su 
      corona para que l fuera el nico seor. Su hijo protestaba que nada 
      deseaba, y cuando su padre vio que no quera el mando de ninguna forma, se 
      enoj tanto, que crey morirse de pena, y no es extrao, porque no tena 
      otro hijo a quien dejar el reino. Y el rey tom la resolucin de obligar a 
      su hijo a que tomara gusto a las cosas del mundo y quisiera poseer la 
      corona. Le hizo encerrar en un magnfico palacio y le dio 3.000 doncellas 
      bellas y agraciadas para que lo sirvieran. Y no quiso que hubiera ni un 
      solo hombre entre ellas. Estas bellas jvenes le acompaaban en su cmara, 
      le servan en la mesa y le velaban el sueo. Y cantaban y bailaban ante l 
      y le hacan la vida agradable, como se lo haba recomendado el rey. Pero 
      nada pudieron para decidirle y arrastrarle a la lujuria; al contrario, 
      cada da creca su entereza y se volva ms casto. Y hacia una vida 
      edificante. Era un joven tan delicado que nunca haba visto miserias ni 
      haba salido de palacio, ni haba visto un hombre enfermo ni haba visto a 
      un muerto, porque su padre no permita que ningn viejo ni enfermo se 
      presentase ante l. Y sucedi que un da, cabalgando el joven prncipe, se 
      encontr con un hombre muerto en mitad del camino. Y no cay de su 
      asombro, pues era la primera vez que esto vea. Y pregunt a su escolta lo 
      que era aquello; le contestaron que aquello era un muerto. Cmo? -dijo 
      el hijo del rey-. Todos los hombres mueren? S, seor; en verdad, 
      morimos todos. Y no aadi palabra y sigui su camino muy pensativo. No 
      habra cabalgado cien pasos cuando encontr a un hombre muy anciano, que 
      apenas poda andar y tena una boca desdentada por causa de muchos aos. Y 
      cuando el hijo del rey vio a ese viejo, pregunt qu era aquello y por qu 
      no poda andar. Y los que le acompaaban le dijeron que por ser tan 
      anciano no poda caminar y haba perdido todos sus dientes. Y cuando el 
      hijo del rey oy lo del muerto y vio a aquel anciano volvi a su palacio y 
      se dijo que no quera andar ms en este triste mundo y que quera ir en 
      busca de aquel que nunca muere y que le haba creado. Y se escap del 
      palacio de su padre y se fue por las montaas empinadas, salvajes y 
      solitarias, y all vivi toda su vida honestamente en gran castidad y 
      abstinencia. Y lo cierto es que si hubiera sido cristiano hubiese sido un 
      gran santo como nuestro Seor Jesucristo.
           Y cuando el hijo del rey muri, se lo llevaron al rey su padre, y 
      cuando ste vio muerta a su criatura, que amaba ms que a su propio 
      cuerpo, le entr una desazn y una pena difciles de describir. Quiso 
      hacer una imagen a su semejanza, toda de oro y piedras preciosas, y fue 
      venerado por todos los sbditos y adorado como un dios. Y decan que haba 
      muerto ochenta y cuatro veces. La primera se transform en buey; la 
      segunda, en caballo, y as hasta ochenta y cuatro, y cada vez se trocaba 
      en otro animal, o perro u otra cosa; pero a las ochenta y cuatro veces de 
      morir trocose en dios, y los idlatras lo tienen por el dios grande y 
      verdadero. Y ste fue su primer dolo. Y de ste descendieron todos los 
      dems dolos y esto sucedi en la isla de Seiln, en la India.
           Y ahora habis odo cmo naci el primer dolo. Los idlatras de 
      todos los pases vienen aqu desde muy lejos en peregrinacin, como los 
      cristianos van a ver a micer Santiago de Compostela.Y los idlatras dicen 
      que el monumento que est encima de la montaa es el hijo del rey del cual 
      osteis la historia, y que los dientes, los cabellos y el cuenco fueron 
      del hijo del rey que tena por nombre Sergamoni Borchan, lo que quiere 
      decir Santo. Los sarracenos, que tambin vienen en peregrinacin, dicen 
      que es Adn, y habis odo lo que dicen los idlatras que es el hijo del 
      rey que fue su primer dios; pero Dios slo sabe quin es y lo que fue, 
      porque no creemos que sea Adn, nuestro primer padre, porque las Sagradas 
      Escrituras dicen que est en otra parte.
           Aconteci que el Gran Khan oy decir que en esta montaa estaba el 
      monumento de Adn y que se guardaban en l sus dientes, su pelo y su 
      cuenco, y se dijo deseara tener en su poder estas tres cosas. Entonces 
      envi una embajada, y esto fue el ao 1284 de la Encarnacin de Cristo. Y 
      qu os dir? Los enviados del Gran Khan se pusieron en camino como gran 
      acompaamiento y fueran tanto por mar como por tierra hasta llegar a la 
      isla de Seiln. E hicieron tanto acerca del rey, que consiguieron traerse 
      los dos dientes molares grandes y gruesos, los cabellos y el cuenco, que 
      era de prfido y muy bello. Cuando los emisarios del Gran Khan obtuvieron 
      estas cosas se pusieron en camino en busca de su seor, y cuando ya 
      estuvieron cerca de Cambaluc, donde se hallaba el Gran Khan, le hicieron 
      saber que traan lo que le haba mandado. El Gran Khan mand entonces que 
      todas sus gentes, seglares y otros, fueran al encuentro de las reliquias 
      que todos crean fuesen las de Adn. Y no quiero ser ms extenso. Sabed en 
      verdad que todos los de Cambaluc fueron al encuentro de las reliquias y 
      las llevaron procesionalmente al Gran Khan, que dio muestras de gran 
      satisfaccin y alegra y las recibi con gran reverencia. Y haba una 
      inscripcin que deca que si en el cuenco se pona alimento para una 
      persona se trocara en seguida por el manjar de cinco. El Gran Khan hizo 
      la prueba y esto era la verdad. Todas estas historias las hemos ido 
      contando por orden y con entera verdad, y en adelante hablar de la ciudad 
      de Cail.



      - CLXXX -
      De la muy noble ciudad de Cail
           Cail es una noble y gran ciudad. Pertenece a Asciar, el primero de 
      los cinco reyes. Sabed en verdad, que en ella atracan todas las naves que 
      vienen de Poniente, es decir, de Curmosa, de Yuisci y de Aden y de toda la 
      Arabia, repletas de mercaderas y de caballos. Hacen alto en esta ciudad, 
      porque ofrece un buen mercado para sus negocios, pues de todas partes 
      acuden los mercaderes para comprar caballos y otras mil cosas. Este rey es 
      muy rico y lleva sobre l muchas preseas y viste lujosamente. Administra 
      muy bien la justicia en su reino y protege a los negociantes que vienen 
      del extranjero, respetando sus derechos con gran rectitud. Por esto ellos 
      atracan de preferencia con sus naves en el reino de este buen rey, que les 
      trata con tanta benevolencia. Es verdad tambin que sacan con ello honra y 
      provecho.
           El rey tiene 300 mujeres y ms an, porque el hombre de ms 
      consideracin es el que ms mujeres tiene. Y cuando nace la discordia 
      entre estos cinco hermanos carnales (pues lo son de padre y madre), y 
      quieren reir, entonces la madre (que vive an) exige que hagan las paces.
           Si stos no quieren acceder a sus palabras de paz, la madre toma un 
      cuchillo y les dice: Si no cesis de combatiros y no hacis las paces, me 
      matar y antes me cortar el pecho con el cual os he amamantado. Y cuando 
      los hijos consideran la desesperacin de la pobre madre, que les suplica 
      dulcemente que cedan, reconocen que tiene razn, y es ms cuerdo que 
      cedan. Luego se arreglan y hacen las paces. Y esto ha sucedido en ms de 
      una ocasin. De modo que si un da llega a faltar la madre, es posible que 
      estalle la discordia y se maten los unos a los otros.





      - CLXXXI -
      Del reino de Coilum
           Coilum es un reino que se halla hacia Garbin, a unas 500 millas de 
      Maabar. Sus habitantes son idlatras. Pero en la poblacin hay tambin 
      cristianos y judos. Tienen idioma propio. El rey no paga tributos a 
      nadie. Os voy a hacer la descripcin del reino y de sus productos.
           Cultivan el beri y el coilomin, que es excelente. Tambin tienen 
      pimienta en gran abundancia, que se recoge en los meses de mayo, junio y 
      julio. Los rboles que dan la pimienta se plantan y crecen fcilmente. 
      Tienen ail en cantidad, muy superior. ste se saca de las hojas del indo. 
      Toman estas hojas, las ponen en una tinaja que llenan de agua, y las dejan 
      macerar hasta que la hoja se deshace; luego la exponen al sol, que es muy 
      caliente, y la hacen hervir, y es cuando suelta el ail. El calor es tan 
      sofocante en esta regin, que apenas se puede soportar. Si ponis un huevo 
      en el ro, en seguida se os cuece. Aqu llegan los mercaderes con sus 
      galeras de Mangi, de Arabia y de Levante, y todos realizan pinges 
      ganancias o trayendo o llevando mercancas.
           Hay animales muy raros y distintos de los dems del mundo. Hay leones 
      negros, sin ninguna mancha de otro color; hay pjaros de todas clases y 
      plumajes. Blancos como la nieve, con las patas y el pico bermejos, y los 
      hay rojos y azules; hay loritos tambin muy graciosos. Pavos reales, 
      grandes y variopintos, que no son como los de nuestras tierras; todas 
      estas especies son ms variadas y mejores que las nuestras. Ni pjaros ni 
      flores ni frutas se parecen a las nuestras, y esto por ser la zona 
      trrida. No tienen trigo, sino arroz. Tienen vino de caa, que es una 
      bebida muy rica, pero que emborracha a los hombres ms que el vino de 
      uvas. Tienen vituallas en gran abundancia y todo cuanto apetece el hombre, 
      menos el trigo.
           Los astrlogos son sabios, y sus mdicos saben conservar la salud al 
      cuerpo del hombre. Todos son de raza negra, y hombres y mujeres van 
      desnudos, pero se cubren las partes naturales con trozos de hermosas 
      telas. No consideran pecado la lujuria ni las flaquezas de la carne. 
      Pueden casarse con sus primas hermanas y con la madrastra, si el padre ha 
      muerto. Y sta es una costumbre general en la India.
           Ya describimos otra parte de este reino, y como no hay nada notable 
      que mencionar, nos iremos y os hablaremos de Comari.



      - CLXXXII -
      De la ciudad de Comari
           Comari es una regin de la India, en la cual ya se percibe la 
      estrella polar que habamos dejado de ver desde la isla de Java. Y de aqu 
      se navega a 30 millas en alta mar y se ve la estrella polar, que aparece 
      por encima del agua. Este lugar no est tan cultivado, y la naturaleza es 
      ms virgen. Hay mucha fauna, y especialmente monos. Hay un sin fin de 
      variedades y algunos muy parecidos a os hombres. Hay diversidad de gatos y 
      magnficos leones, leopardos y linces.
           Nos iremos al reino de Eli, porque ya en ste no hay nada digno de 
      mencin.



      - CLXXXIII -
      En donde se habla del reino de Eli
           Eli es un reino hacia Poniente, alejado de Comari 30 millas. Tienen 
      un rey. Son idlatras y tienen idioma propio. Sus costumbres se pueden ya 
      contar ms libremente, porque nos vamos acercando a lugares ms 
      civilizados. En esta provincia no hay ningn puerto, pero hay un gran ro, 
      cuya corriente es navegable.
           Nace la pimienta en abundancia, y el jengibre y la alquitira, el 
      alcapuz, la vainilla y el regaliz. El rey posee grandes tesoros, pero no 
      tiene muchos vasallos. La entrada del reino est tan fortificada, que 
      nadie puede entrar a invadir el reino impunemente. Y por esto no temen a 
      nadie.
           Si alguna nave aborda en estas poblaciones de pronto sin algn objeto 
      definido para ellos, la secuestran y le cogen todas las mercaderas, 
      diciendo: Ibais a otras playas, y Dios os ha enviado hacia nosotros, y 
      por eso os quitamos las cosas que llevis. Entonces se apoderan del 
      cargamento y se lo guardan, sin pensar que cometen un pecado. Y as sucede 
      en toda esta parte de la India. Si por el mal tiempo alguien se refugia en 
      algn sitio en donde no pensaba amarrar y haba al salir del puerto tomado 
      otro rumbo e involuntariamente se encuentra en otro paraje, en seguida le 
      quitan el cargamento y le roban cuanto lleva, dicindole: Querais ir a 
      otra parte? Pero mi buena suerte te ha trado aqu, y por eso confisco tus 
      haberes.
           Los bajeles y gripos de Mangi y otras partes vienen en verano, cargan 
      en cuatro a ocho das, y se van en cuanto pueden, porque como no hay 
      puerto en donde refugiarse, es muy peligroso el permanecer en esas dunas, 
      que no ofrecen resguardo. Es verdad tambin que las naves de Mangi no 
      temen anclar en las playas, como otras, porque tienen un ancla tan enorme 
      que aguanta y soporta cualquier aventura.
           Aqu tambin hay leones y fieras en profusin, lo mismo que toda 
      especie de caza. De Eli nos iremos a Melibar.



      - CLXXXIV -
      Del reino de Melibar
           Melibar es un gran reino hacia Poniente. Tienen un rey y un idioma 
      propio. Son idlatras y libres de todo tributo. Desde este reino se ve muy 
      bien la estrella de tramontana, que parece elevada a dos goves del agua. 
      Sabed que este Melibar est a poca distancia de otra provincia llamada 
      Gourat. Aqu cada ao arman 100 bajeles, a la vez que apresan las 
      galeras, pues son piratas de mar. Estos bajeles de corsarios acechan a los 
      mercaderes. Se colocan las naves para esto distantes cinco millas unas de 
      otras, y otras 20 en el lado opuesto. Lo que suponen que dominan un espejo 
      de agua de 100 millas en el mar. En cuanto otean una nave o gripo se hacen 
      una seal luminosa de una a otra, y de esta suerte no hay nave que se les 
      escape. Pero los mercaderes, que conocen las malas artes de estos 
      corsarios y prevn los encuentros, se preparan tambin y van tan bien 
      armados, que no tienen miedo de ellos. Se defienden con fiereza y a veces 
      les causan grandes perjuicios. Esto no quita de que los piratas apresen 
      alguna nave, y cuando cae en sus manos se quedan con ellas y su 
      cargamento; pero no les hacen dao alguno a los hombres, sino que los 
      dejan en libertad; empero les dicen: Id a ganar otra vez haberes, porque 
      as la casualidad los traer otra vez a nuestras manos.
           Este reino tiene gran cantidad de pimienta y de jengibre, mucha 
      canela, vainilla y alquitrn, nueces de Indias, bocac muy fino y del 
      mejor; todo lo que se llevan de aqu es de gran valor. Y los de otros 
      pases traen, en cambio, paos de seda, telas de oro, sndalo, oro, plata. 
      Y vienen de la provincia de Mangi para transportarlo ms lejos. Y los que 
      van a Aden lo llevan a Alejandra.
           Os contamos del reino de Melibar; nos alejarnos de aqu para contaros 
      del reino de Gourat. Y no os describiremos todas las ciudades del reino 
      por no prolongar demasiado el relato, pues cada cual tiene tantsimas 
      ciudades y castillos, que ya es imposible mencionar.



      - CLXXXV -
      Del reino de Gourat
           Gourat es un gran reino. La gente es idlatra y habla un idioma 
      propio. Son independientes. Este reino est situado a Poniente, y se ve la 
      estrella del Norte ya bastante alta. stos son los peores corsarios del 
      mundo. Son tan perversos, que ya no cabe ms. Cuando apresan a un mercader 
      le dan de beber tamarindo y agua de mar, as que tienen clicos y vomitan 
      lo que tienen en el estmago. Los corsarios recogen todo lo que arrojan 
      los mercaderes, por si hay alguna piedra o perla fina que se tragaron por 
      precaucin. Porque dicen que cuando los mercaderes se ven en peligro se 
      tragan las perlas y piedras finas, para que no se las encuentren, y por 
      eso les dan esas bebidas, que provocan clicos y vmitos.
           El pas produce la pimienta, bastante jengibre y ail en abundancia. 
      Tienen tambin algodn, porque hay muchos algodoneros altos seis pasos y 
      de ms de veinte aos. Pero cuando estos rboles son demasiado viejos, ya 
      no dan algodn bueno para torcer, pero lo dan para acolchar o para hacer 
      caamazos; pero hasta que el rbol tiene doce aos, produce buen algodn 
      para hilar.
           En este reino se adoban y curten cantidad de cueros y pieles: cueros 
      de buey, de bfalo, de rinoceronte y de otras bestias. Y curten tal 
      cantidad, que cargan naves enteras, que llevan a Arabia y a otras 
      regiones, y todos los reinos y provincias se surten de aqu. En este pas 
      se hacen bellos trenzados y tejidos de cuero bermejo, con pjaros pintados 
      y animales sobrepuestos, cosidos finamente con hilo de oro y plata. Son 
      tan esplndidos, que da gloria verlos; los sarracenos los emplean para 
      dormir encima, pues siendo de cuero son blandos y se prestan a ello. Y 
      hacen bellos cojines, cosidos de oro, que valen seis marcos de plata. Y de 
      esos tapetes trenzados los hay que valen hasta 10 marcos de plata. Qu 
      ms os dir? En ninguna parte del mundo se trabajan mejor el cuero y las 
      badanas que en stas, en que hacen obras del ms grande valor. De aqu os 
      hemos contado todo, y nos iremos ahora a un reino llamado Tana.



      - CLXXXVI -
      Del reino de Tana
           Tana es un gran reino hacia Poniente. Tiene un rey que no paga 
      tributo a nadie. Son idlatras y tienen idioma propio. No hay ni pimienta 
      ni especias, como en las dems provincias; pero tienen benju, no muy 
      blanco, sino amarillento. Esto es lo que les trae mayor beneficio. Tambin 
      hacen bocacs y telas de algodn. Los mercaderes traen cosas que necesita 
      el pas y se llevan las que les traen provecho y ganancia.
           Os dir de otra mala costumbre de esta regin. Ya habis odo que de 
      aqu salen corsarios que van haciendo estragos por los mares. Ellos estn 
      de acuerdo con su rey, pues cierran el siguiente trato: Los corsarios se 
      obligan a darle cuantos caballos roban. Y los roban a menudo, porque, como 
      ya os cont, hacen gran comercio de ellos en las Indias, y pocas son las 
      naves que no llevan caballos a vender. Por eso el rey tiene un convenio 
      con los corsarios; l se queda con los caballos y ellos se guardan el oro, 
      la plata y las piedras finas. Es una mala accin, indigna de un rey.
           Hemos descrito el reino de Tana. Nos iremos ahora y hablaremos del 
      reino de Cambaet.



      - CLXXXVII -
      Del reino de Cambaet
           Cambaet es un gran reino hacia Poniente. Tienen idioma propio y son 
      independientes. Son idlatras. Aqu veis la estrella de tramontana, y a 
      medida que vais hacia Poniente la veris ms cerca. En este reino tambin 
      van y vienen los mercaderes. Tienen ail superior y en cantidad. Algodn y 
      bocac almacenados, pues lo traen de muchas partes. Venden vino muy bien 
      preparado y tantas otras cosas que no se pueden enumerar porque 
      extenderan mucho nuestra relacin.
           Las naves traen tambin oro, plata y cobre; traen cosas de su pas y 
      se llevan otras. En este pas no hay corsarios; viven de su trabajo, son 
      industriosos y buena gente.
           No hay nada que contaros de ellos, y nos iremos al reino de Semenat.



      - CLXXXVIII -
      Del reino de Semenat
           Semenat es un gran reino hacia Poniente. Son idlatras y tiene un rey 
      y un idioma propios y no pagan tributo a nadie. No hay corsarios, y viven 
      de la industria y el comercio como la gente honrada.
           Pero, eso s, son grandes comerciantes, y aqu acuden mercaderes de 
      todos los continentes. Venden las mercaderas y, en cambio, compran de lo 
      que carecen. Lo que s son es crueles y feroces idlatras.
           No hay nada ms digno de mencin, y pasaremos a contaros del reino de 
      Kesmacoran.



      - CLXXXIX -
      En donde se habla del reino de Kesmacoran
           Kesmacoran es un reino que tiene un soberano y lengua propia; vive 
      del comercio y de la industria. Tiene arroz; se alimentan de carne, arroz 
      y leche. Tambin aqu el trfico es incesante. No hay ms cosas dignas de 
      contarse, y pasemos al reino de la ltima provincia de la India, entre 
      Poniente y maestral, pues de Maabar hasta esta provincia -es decir, todas 
      las provincias y reinos que acabamos de recorrer- est la esplndida y 
      portentosa India. Hemos contado los puertos del litoral, porque si nos 
      internsemos en el pas, sera muy largo de contar. Por eso nos alejaremos 
      de esta provincia, y os contaremos de unas islas llamadas Varn y Mujer.



      - CXC -
      En donde se habla de las islas llamada Varn y Mujer
           La que se llama Varn est en alta mar, a 500 millas hacia el 
      Medioda, cuando se parte de Kesmacoran. Son cristianos y bautizados en la 
      fe de Cristo y conocen sobre todo el Antiguo Testamento, pues cuando la 
      mujer est encinta no la tocan hasta que haya dado a luz y hasta cuarenta 
      das despus. Luego ya vuelven a su vida marital. Pero en esta isla no 
      viven las mujeres, ninguna, ni las casadas ni las solteras, sino que 
      habitan en otra isla llamada la Mujer. Desde esta isla se van los maridos 
      por tres meses: marzo, abril y mayo, para vivir con sus mujeres a la isla 
      de la Mujer, y all gozan de ellas. Y al cabo de os tres meses vuelven a 
      esta isla y quedan trabajando los nueve meses restantes.
           En esta isla se encuentra el mbar transparente y de la mejor 
      calidad. Viven de arroz, leche y carne. Son buenos pescadores, pues sabed 
      que en esta isla se cogen magnficos peces, que ellos salan y hacen secar 
      en gran cantidad, de modo que luego tienen para todo el ao. Y tambin los 
      venden a otras gentes. No tienen ms jefe que a un obispo, que est 
      sometido a su vez al arzobispo de Scotra. Tienen tambin idioma propio. De 
      esta isla a la que habitan sus mujeres hay por lo menos 30 millas. Y por 
      eso no viven con ellas todo el ao, porque dicen que si hubieran de 
      pasarlo todo el ao con ellas, se moriran. La madre amamanta en verano al 
      hijo que nace durante el ao. Pero en cuanto tienen catorce aos los 
      mandan por mar a la isla de sus padres, y sta es la costumbre de las dos 
      islas, como lo os. Las mujeres no hacen ms que criar a sus hijos y 
      recogen las frutas que hay en la isla.
           Hemos contado esta extrema materia, y ya no hay nada digno de 
      mencin, y hablaremos de la isla de Scotra (Socotora).



      - CXCI -
      De la isla de Socotora
           Partiendo de estas dos islas, a 500 millas ms o menos de distancia 
      hacia Medioda se encuentra la isla de Scotra. Tienen magnficas telas de 
      algodn. Grandes y exquisitos pescados, que ellos salan. Viven de arroz, 
      carne y leche, pues no tienen trigo. Van completamente desnudos, segn las 
      costumbres de los indios idlatras. Vienen a esta isla muchos mercaderes a 
      llevarse las mercaderas. Tienen mbar magnfico. Todas las naves que van 
      a Aden hacen escala en esta isla. El arzobispo de esta isla no tiene nada 
      que ver con el Papa de Roma, pero obedece a un arzobispo que vive en 
      Baudac. ste de Baudac manda a este arzobispo y a otros en varias partes 
      del mundo, como el Papa de Roma. Y todos estos sacerdotes y prelados no 
      obedecen a la Iglesia de Roma, sino a este gran prelado de Baudac, que 
      tienen por Papa. En esta isla viven tambin los corsarios y hacen escala 
      para vender cuanto han robado. Y lo venden a muy altos precios, por la 
      razn de que los cristianos no ignoran que estas cosas son hurtadas a los 
      sarracenos y no a los cristianos. Cuando el arzobispo muere, conviene que 
      en seguida enven otro de Baudac. Estos cristianos son, sin embargo, 
      supersticiosos y muy entendidos en encantamientos.
           El arzobispo les amonesta y les castiga y no quiere que se ocupen de 
      sortilegios, pero no sirve de nada, porque dicen que sus antepasados lo 
      hicieron antiguamente y ellos no quieren ser menos. Y el arzobispo tiene 
      que conformarse porque no los puede enmendar.
           Y os hablar de estos sortilegios. Se sirven de ellos para apaciguar 
      el viento cuando es contrario. Mandan al mar la bonanza o la tempestad y 
      el viento. Hacen otros encantamientos, pero son de tal naturaleza que es 
      mejor no lo contemos en este libro, porque os extraaran y quiz os 
      escandalizaran mucho, y por ello nos callaremos. Partiendo de esta isla, 
      nos dirigimos a la de Mogdasio.



      - CXCII -
      De la isla de Mogdasio (Madagascar)
           Mogdasio es una isla hacia el Medioda, alejada 1.000 millas de 
      Scotra. Los habitantes son sarracenos y adoran a Mahoma. Tienen cuatro 
      obispos, es decir, cuatro ancianos, y estos cuatro ancianos tienen la 
      soberana de la isla. sta es de las ms importantes del estuario, y tiene 
      casi 4.000 millas alrededor. Viven del arte y de la industria. En esta 
      provincia nacen ms elefantes que en ninguna otra parte, y tampoco en 
      ningn lugar, a excepcin de Canghibar (Zanzbar), hay tan gran mercado de 
      colmillos de elefante. En ella no se come ms que la carne de camello. Y 
      matan tan gran cantidad, que no hay manera de creerlo si no se ve. Ellos 
      pretenden que la carne de camello es la ms sana que puede caber. Y la 
      comen en todo tiempo. En esta isla hay rboles de sndalo rojo del tamao 
      de los nuestros. Y aqu queman estos rboles como la lea en nuestros 
      pases. Tienen mucho mbar, porque en este mar hay ballenas en cantidad, y 
      como las pescan, se procuran el mbar, pues de ellas lo extraen. Tienen 
      leopardos, leones y linces, ciervos y gamos y venados cuantos quieren. 
      Mucha caza y muchas aves. Tambin tienen avestruces muy grandes. Pjaros 
      diferentes de los nuestros, pero que son una maravilla. Aqu tambin 
      llegan los mercaderes con telas de oro, bayetas de seda y caprichosas para 
      vender y cambiar por otras baratijas. Y ellos hacen pinges negocios.
           Ya no tienen los navegantes al Sur ms isla que la de Zanzbar, y no 
      pueden ir ms lejos, porque la corriente los arrastrara hacia Medioda y 
      no podran volver; y por eso se guardan de ir ms all. Cuando vienen los 
      bajeles de Maabar a esta isla tardan veinte das, y cuando vuelven tres 
      meses, por la corriente que los empuja hacia atrs y les impide navegar 
      ms pronto.
           Habis de saber que en todas estas islas, que estn hacia Medioda en 
      tan gran cantidad, en donde las naves no van ya por la corriente, dicen 
      que hay grifos. Y estos pjaros aparecen en ciertas pocas del ao; pero 
      no son como los imagina la gente, con la cabeza de len y el cuerpo de 
      guila. Los que les han visto dicen que en realidad son como inmensas 
      guilas. Y cuentan que son tan fuertes, que se llevan en el aire a un 
      elefante y le dejan caer desde lo alto, de modo que se revienta al llegar 
      al suelo. Entonces el grifo baja a comer y a saciarse en l. Dicen que con 
      las alas abiertas mide 30 pasos, y las alas son de 12 pasos de largo y 
      gordas en proporcin. Y lo que yo he visto os lo dir en otra pgina, 
      porque conviene para el orden de este libro.
           Os he dicho lo que cuentan los que han visto los grifos. El Gran Khan 
      envi a unos emisarios a estas islas para que se enteraran de lo que eran. 
      Estos hombres contaron cosas fabulosas. Trajeron dientes de jabal 
      salvaje, exageradamente grandes. Y el gran seor hizo pesar uno de ellos, 
      cuyo peso era de 14 libras. Os podis imaginar el tamao que tendra el 
      jabal cuyo era tal diente. Hay, es cierto, jabales que son como bfalos; 
      jirafas en gran nmero y pollinos salvajes. Tienen pjaros muy diferentes 
      a los nuestros, muy variados y muy curiosos. Y volvamos al grifo. Los de 
      la isla lo llaman roc, y no le dan otro apelativo; pero confutando sus 
      descripciones, coincide con lo que llamamos grifo. Ya os hemos contado de 
      esta isla sus costumbres y usos; otra cosa no nos queda por contar, y nos 
      iremos para llegar a la isla de anghibar (Zanzbar).



      - CXCIII -
      De la isla de Zanzbar
           Zanzbar es una isla grande y bella. Tiene 1.000 millas alrededor. 
      Obedecen a un rey y tienen idioma propio. No dependen de nadie y no pagan 
      tributos.
           Los naturales son fornidos y altos. Pero su complexin es ms gruesa 
      que de elevada estatura, pues tienen los miembros tan abultados, que 
      parecen gigantes, y tan fuertes, que pueden llevar la carga de cuatro 
      hombres. Son negros y van desnudos, excepto las partes naturales. Tienen 
      el pelo tan crespo, que no podan desrizarlo ni metindolo en agua. La 
      boca es tan grande y la nariz tan achatada, los labios y los ojos tan 
      abultados, que son horribles. Si se os aparecieran en otro pas creerais 
      ver al diablo.
           Hay elefantes. Hacen gran trfico del marfil. Tienen leones, tigres, 
      leopardos y linces. Los animales aqu tambin son diferentes de los del 
      resto del mundo. Los carneros y corderos tienen el cuerpo blanco y la 
      cabeza negra, y as en toda la isla. Nacen en ella jirafas que son 
      ejemplares muy bellos, y os los describir: Tienen el cuerpo corto y las 
      piernas traseras ms cortas tambin, pero las de adelante son largusimas, 
      as como el cuello, de modo que la cabeza la llevan muy alta, lo menos a 
      trece pies del suelo. La cabeza es chiquita. Es un animal inofensivo. Es 
      de color cobrizo y blanco rayado y es en conjunto un animal bonito. Y 
      ahora os hablar del elefante. Cuando el elefante quiere cubrir a una 
      hembra le cava un gran hoyo en la tierra y all la tumba hasta ponerla 
      patas arriba, porque tiene el sexo colocado en el bajo vientre, como la 
      mujer, y la monta como un hombre. Las mujeres de esta isla son muy feas, 
      porque tienen unas bocazas enormes, la nariz aplastada y gorda, los ojos 
      abultados y saltones y grandes pechos, cuatro veces mayores que los de las 
      otras mujeres. Son fesimas en verdad. Viven de arroz, de carne y de 
      dtiles. No tienen vino de uvas, sino de arroz, de azcar y especias, pero 
      con esto componen una bebida deliciosa. Son muy comerciantes; aqu acuden 
      tambin todos los mercaderes y se llevan marfil y mbar en cantidad. Y 
      abundan en estos mares las ballenas.
           Los hombres de esta isla son guerreros y se baten muy bien, pues son 
      valientes y esforzados y no les importa morir. No tienen caballos y 
      combaten encima de camellos y elefantes. Encaraman en stos unos 
      pabellones bien cubiertos y defendidos y en cada uno de estos castilletes 
      montan de 16 a 20 hombres con lanzas y adargas, espadas y piedras. Y la 
      batalla encima de los elefantes es cosa grande. No tienen ms armas que 
      las rodelas de cuero y la lanza y la espada, pero con eso ya se diezman 
      bien. Y os dir otra cosa: cuando quieren llevar los elefantes a la 
      refriega les dan de beber el mosto de arroz, es decir, el vino que ellos 
      toman, porque as que lo han bebido se vuelven ms feroces y fieros y 
      valen ms para librar la batalla.
           Os hemos contado en parte todo lo concerniente a esta isla y sus 
      habitantes, animales y productos. No hay ya nada que contar, y por eso la 
      dejaremos y os contaremos de la gran provincia de Abasce. Pero antes de 
      proseguirnos queda an algo que deciros sobre la India. Realmente, slo os 
      describimos las ms importantes islas y provincias de la India, porque tan 
      slo nosotros podemos hacerlo conocindolas bien. Pero hay infinidad de 
      otras que callamos porque son insignificantes. En este mar de Indias hay 
      12.700 islas entre las habitadas y desiertas, segn la cartografa y lo 
      que muestra el comps y escrituras de sabios navegantes que la emplean en 
      estos mares. La India Mayor llega desde Maabar hasta Kesmacoran y cuenta 
      13 grandes reinos, de los que describimos 10. La India Menor llega de 
      Ciamba hasta Mutfili y comprende ocho reinos.
           Ahora os contar de la India central, que se llama Abasce.



      - CXCIV -
      Aqu empieza la descripcin de Abasce, que pertenece a la India Central
           Sabed que Abasce es una gran provincia de la India central. El ms 
      poderoso de los reyes de esta provincia es cristiano y los dems reyes 
      estn bajo su jurisdiccin, y stos son en nmero de seis: tres cristianos 
      y tres sarracenos.
           Los cristianos de esta provincia tienen tres seales o cicatrices en 
      medio de la cara. Una desde la frente hasta la nariz y las otras dos en 
      cada mejilla, y estn marcadas con hierro candente y son seales de su 
      bautismo. Y hay tambin hebreos, y stos tienen dos seales en cada 
      mejilla. Los sarracenos, en cambio, no tienen ms que una seal desde la 
      frente hasta la mitad de la nariz. Y el rey vive en el centro de la 
      provincia. Los sarracenos, hacia Aden. En esta provincia predic Santo 
      Toms, y despus de haberles convertido se fue a Maabar, en donde muri y 
      guardan su cuerpo, como os describ en mi libro anteriormente. En esta 
      provincia de Abasce hay buenos hombres de armas y excelentes jinetes. 
      Tienen bastantes caballos. Y esto es menester, porque estn continuamente 
      en guerra con el sultn de Aden y con el de Nubia. Escuchad una historia 
      famosa acaecida en el ao 1288 de la Encarnacin de Cristo. El rey de la 
      provincia, que es cristiano, dijo que querra ir en peregrinacin a adorar 
      el sepulcro de Cristo en Jerusaln. Sus barones le advirtieron que 
      correra gran peligro en esta expedicin y ms valiera que enviara a un 
      obispo o algn prelado en su lugar. El rey escuch sus consejos. Envi 
      entonces a un obispo, que era un santo varn, para que fuera en su lugar a 
      Jerusaln. ste obedeci a su seor. El rey mand hiciera sus preparativos 
      y se fuera lo antes posible.
           Parti el obispo. Se despidi de su rey y se puso en marcha como buen 
      peregrino. Tanto anduvo por tierra y por mar hasta que lleg a Jerusaln, 
      y all se fue derecho al Santo Sepulcro a adorarlo y rendirle pleito 
      homenaje, como deba hacer con cosa tan noble y elevada.
           Tambin dej los presentes que traa de parte de su rey. Hecho esto, 
      el santo hombre se volvi a poner en camino y regres esta vez por Aden, 
      pero sabed que en este reino odian a los cristianos como a enemigos 
      mortales.
           Cuando el sultn de Aden supo que este obispo que llegaba a sus 
      tierras era cristiano y que era un enviado del rey de Abasce, lo hizo 
      secuestrar e interrogar, preguntndole si era cristiano, y el obispo 
      contest que era cristiano. A lo cual replic el rey que si no se 
      converta a la ley de Mahoma le hara gran escarnio. ste dijo que antes 
      morira que dejar de ser cristiano. Cuando el sultn oy la respuesta del 
      obispo se llen de ira; lo hizo coger por varios hombres y sealar a la 
      manera de los sarracenos. Hecho esto, le dijo el sultn que lo haba 
      mandado ejecutar para avergonzarle y vilipendiarle y para ofender a su 
rey.
           Luego lo dejaron en libertad. Cuando el buen obispo se vio objeto de 
      tal escarnio, se consol pensando que eso le haba sido inferido en honor 
      y sacrificio a la ley cristiana y que Dios nuestro Seor se lo tendra en 
      cuenta para la salvacin de su alma en la otra vida.
           San el obispo de sus heridas y pudiendo ya cabalgar tom el camino 
      de regreso y lleg a Abasce, en donde hallbase el rey su seor. ste lo 
      recibi con gran pompa y con las demostraciones del mayor afecto y 
      deferencia.
           Le hizo referir su visita al Santo Sepulcro, y el buen obispo le 
      cont todo con santa exaltacin. Refiriole luego la afrenta que le haba 
      hecho el sultn de Aden. Cuando el rey oy al santo varn de la manera que 
      haba sido deshonrado y maltrecho, entr en gran clera, y poco falt que 
      muriera de dolor. Dijo muy alto, para que todos los que estaban presentes 
      lo oyeran, que no quera llevar ms su corona, ni tener tierras ni seoro 
      hasta no tomar venganza de un hecho tan vil, de tal modo que el mundo 
      entero supiera lo que haba hecho para escarmiento de los malvados.
           Hizo entonces el rey sus preparativos de guerra y arm gran nmero de 
      elefantes con sus castilletes, en los cuales iban 20 hombres por lo menos. 
      Y cuando estuvo bien aparejado con toda su gente, se puso en camino hasta 
      llegar al reino de Aden. Y el rey de la provincia de Aden vino a su 
      encuentro con gran multitud de sarracenos a caballo y a pie para defender 
      sus tierras y que los enemigos no pudiesen entrar en ella.
           Y aconteci que llegaron a un desfiladero en donde los de Aden se 
      apostaron.
           Y se arm una cruel refriega; empero, los reyes de los sarracenos, 
      que eran tres, no pudieron resistir la furia blica del de Abasce, porque 
      sus huestes eran numerosas y temibles y valan ms que las de los 
      sarracenos. stos, pues, se echaron atrs, y el rey de los cristianos 
      entr en el reino de Aden.
           En este desfiladero murieron infinidad de moros, y entrando ya en el 
      reino encontr el de Abasce muchas plazas fortificadas; pero esto no le 
      arredraba y segua adelante vencedor.
           El rey de los cristianos qued ms de un mes en tierra enemiga, 
      arrasndolo todo y haciendo gran mies de sarracenos. Hecho esto, dijo que 
      ya haba vengado la honra de su obispo, y se volvi a su tierra.
           Habis odo cmo fue vengado el obispo, y esto debera sucederles a 
      todos los sarracenos que humillan a los cristianos.
           Y volvamos a la provincia de Abasce. Hay en esta provincia abundancia 
      de mantenimiento: arroz, carne, leche. Tienen elefantes; no es que se 
      cren en esta isla, pero s en una isla cercana, de la que los traen. Las 
      jirafas nacen, en cambio, en abundancia; tambin se cran leones, 
      leopardos y linces y tantas otras fieras diferentes en todo a los animales 
      de nuestras tierras. Los avestruces son del tamao de los pollinos. Y hay 
      monos y loros de los ms extravagantes. Gatos monteses y gatos pardos, que 
      tienen caras parecidas a las de los hombres.
           Y de aqu nos iremos a Aden; pero antes tenemos an que sealar que 
      los de Abasce hacen lindsimos bocacs y tejen excelentes telas de 
      algodn, y ahora hagamos punto y prosigamos.



      - CXCV -
      En donde se habla de la provincia de Aden
           En esta provincia hay un seor llamado el sultn de Aden; todos son 
      sarracenos y adoran a Mahoma y detestan furiosamente a los cristianos. Hay 
      numerosas ciudades, castillos y plazas fuertes.
           Aden es un puerto de mar en donde atracan todas las naves de las 
      Indias con sus mercaderas. Y en esta ciudad los mercaderes descargan sus 
      bajeles en embarcaciones menores, que remontan el ro hasta siete jornadas 
      de distancia. Al cabo de estas siete jornadas, las retiran de los esquifes 
      y las cargan sobre camellos y en ellos las llevan a treinta jornadas de 
      distancia. Al cabo de estas treinta jornadas encuentran el ro de 
      Alejandra y por l cargan las mercaderas que son destinadas a la ciudad 
      de Alejandra. Y de esta manera los moros de Alejandra tienen las 
      especias y otras materias precisas, pues no hay otro modo de hacerlas 
      llegar.
           Lo mismo sucede con Aden; de aqu levantan el ancla las naves para a 
      su vez llevar mercaderas a la India.
           Y de estos puertos se llevan a la India hermosos corceles rabes de 
      gran valor, y con este trfico se hacen un patrimonio, pues habis de 
      saber que un buen caballo se paga en la India 100 marcos de plata o ms. 
      El sultn de Aden tiene pinges rentas y el tesoro engrosa cada da ms 
      con las alcabalas que pagan los mercaderes por sus naves y los derechos de 
      flete; con esto y el ir y venir de las galeras se puede considerar el 
      sultn de Aden como uno de los ms ricos del mundo.
           Este sultn caus gran dao a los cristianos. Habiendo tomado el 
      sultn de Babilonia la ciudad de Acre, este soberano envi sus huestes en 
      ayuda, y eran bien 30.000 hombres entre caballeros y peones y hasta 40.000 
      en camellos. Con esta poderosa ayuda los moros destrozaron a las huestes 
      cristianas. Y esto lo hizo ms por odio a los cristianos que por amor al 
      sultn de Babilonia.
           Dejaremos Aden y os contaremos de una ciudad importante, cercana a 
      Aden, y de un reyezuelo que gobierna a esta ciudad, llamada Escier.



      - CXCVI -
      De la ciudad de Escier
           Escier es una grandsima ciudad a cuatro millas hacia maestral del 
      puerto de Aden. Esta ciudad presta obediencia un conde que mantiene a su 
      tierra en gran justicia. Tiene adems varios castillos y ciudades bajo su 
      jurisdiccin. No obstante, es vasallo a su vez del sultn de Aden. La 
      poblacin es sarracena y adora a Mahoma. Tambin esta ciudad tiene un 
      magnfico puerto y en ella van y vienen las naves de las Indias y, como 
      Aden, exporta caballos de los mejores y ms apreciados.
           En esta ciudad crece una cantidad de incienso del mejor y ms blanco. 
      Y dtiles en gran cantidad. No tiene trigo, sino arroz; pero el trigo lo 
      traen de otras regiones y se consume mucho. Tienen pescado en abundancia, 
      especialmente el atn, y ste se vende dos por un grueso veneciano. No 
      tienen vino de uva, sino de arroz, de palmera y de caa.
           Hay aqu unos carneros que no tienen ni orejas ni odos y en lugar de 
      las orejas tienen una especie de cuernecito. Son animales pequeos, pero 
      muy graciosos. Y os contar algo que os ha de extraar. Los animales 
      -bueyes, carneros, camellos y rocines- comen pescado por todo alimento, 
      porque en esta comarca no crece la hierba, por ser la regin ms seca del 
      mundo. Y se alimentan de pescaditos muy pequeos en los meses de marzo, 
      abril y mayo, y stos en gran nmero. A estos pescaditos los secan y 
      guardan en sus despensas y as tienen para alimentar al ganado durante 
      todo el ao. Pero en verano las bestias se los comen vivos, tal cual salen 
      del agua.
           Tambin hacen una especie de torta de pescado: cogen a los pescados 
      grandes y los cortan en rajas y luego los ponen a secar al sol y con ellos 
      amasan una especie de torta, que luego les dura todo el ao.
           El incienso o benju que os he dicho que recogen lo tienen en tal 
      abundancia, que el seor lo compra por 10 bizancios de oro y lo revende en 
      40, y ya veis qu beneficio recaba de ello.
           Ya no hay nada digno de mencin en esta ciudad, y os hablaremos de la 
      ciudad de Dufar.



      - CXCVII -
      De la ciudad de Dufar     Dufar es una bella y noble ciudad que se 
      encuentra a unas 200 millas de Escier un poco hacia la direccin adonde 
      sopla el maestral. Son moros y adoran a Mahoma. Su jefe es un conde y 
      depende del sultn de Aden.
           Esta ciudad pertenece tambin a la provincia de Aden. Est en la 
      costa y tiene un bonsimo puerto, en donde descargan cantidad de 
      mercaderas. Traen caballos rabes para mercar. De esta ciudad dependen 
      varias otras villas y castillos. Aqu tambin nace el incienso excelente; 
      y os dir cmo lo recogen: El rbol que lo produce es una especie de 
      pequeo pino al cual le dan unos cortes, y por esas heridas destila una 
      resina en das de gran calor, que es la que llamamos incienso o benju.
           Ya no hay nada digno de mencin; seguiremos nuestro viaje hasta 
      llegar al golfo de Calatu.



      - CXCVIII -
      De la ciudad de Calatu
           Calatu es una hermosa ciudad, edificada en una gran baha en el golfo 
      del mismo nombre. Dista 600 millas de Dufar, siempre hacia maestral. 
      Dependen del melic de Cormosa, y cada vez que ste mueve guerra a un 
      vecino ms poderoso y fuerte que l, se encierra en Cormosa, que es fuerte 
      y bien defendida y situada, de modo que no hay peligro que la tomen. No 
      tienen trigo, pero se lo llevan de otros pases.
           El puerto es grandsimo y las mercaderas se venden muy bien, porque 
      con ellas abastecen al interior. Tambin de aqu se llevan muchos caballos 
      a la India y los mercaderes se hacen ricos.
           Esta ciudad est situada a la entrega del golfo de Calatu, y no hay 
      nave que entre y salga a su voluntad sin ser vista por ellos. El melic de 
      esta ciudad, que es vasallo del sultn de Cherman, tiene varias veces que 
      pleitear con l. Cuando el sultn impone algn tributo o aduana al melic 
      de Cormosa o a otro de sus hermanos y que stos se niegan a satisfacerle, 
      les enva sus huestes para poner cerco a la ciudad; mas ellos se 
      fortifican en esta ciudad de Calatu y no dejan pasar ni una sola nave, y 
      con esto le tienen en jaque al sultn de Cherman. Por eso le conviene 
      estar en paz con el melic de Cormosa y no ponerle muy altas alcabalas. Ms 
      all tiene este melic otra fortaleza a orillas del mar que es inexpugnable 
      an.
           Aqu tambin comen dtiles y se alimentan de esos pescados en 
      salazn. Esto los villanos, que hay gente rica y gentileshombres que comen 
      muy bien y muchas cosas exquisitas.
           Y ya que hemos hablado, de Calatu y de su golfo y de sus negocios, 
      iremos a Curmos, pues cuando se sale de la ciudad de Calatu, a las 300 
      millas entre maestral y tramontana, se encuentra la ciudad de Curmos; pero 
      yendo entre maestral y Poniente, a 500 millas se pasa por Quis; mas 
      dejaremos a un lado Quis para hablaros de Curmos.



      - CXCIX -
      De la ciudad de Curmos
           Curmos es una bella y noble ciudad que est a orillas del mar. La 
      rige un melic que tiene bajo su mando a otras ciudades y fortalezas. Son 
      sarracenos y adoran a Mahoma. Hace en esta regin un calor sofocante, y 
      por eso ponen sus casas de manera que pueda darles el viento y las 
      arreglan en tal forma que recojan todo el aire que puedan. Ya no 
      hablaremos ms de esta ciudad, que tiene los mismos productos que las 
      dems; nos iremos de aqu hacia la gran Turqua, de la cual deseo hablaros 
      sin tardar.



      - CC -
      En donde se habla de la Gran Turqua
           La Gran Turqua tiene por soberano a un sobrino del Gran Khan, 
      llamado Caidu, pues fue hijo del hijo de Ciagati, que era hermano carnal 
      del Gran Khan. Tiene bajo su mando muchas ciudades y fuertes y es un seor 
      de mucha consideracin. Es trtaro y sus sbditos tambin son trtaros y 
      hombres aguerridos y adiestrados en las armas. Caidu no ha odo hablar del 
      Gran Khan ms que por sus hechos de guerra.
           La Gran Turqua est hacia maestral cuando se viene de Curmos, como 
      os hemos dicho ya; se halla situada entre el ro Jon y se prolonga hacia 
      tramontana hasta el imperio del Gran Khan.
           Este Caidu ha tenido que habrselas varias veces con las gentes del 
      Gran Khan. Os hablar de lo que sembr la discordia entre ellos. Caidu 
      exiga al Gran Khan la parte de su botn, en la que entraba un trozo del 
      Mangi y otro de la provincia de Catai. Y el Gran Khan le dijo que le dara 
      su parte como a sus otros hijos, siempre que quisiera ir a su corte cuando 
      celebraran los consejos y siempre que l se lo mandara, pues el Gran Khan 
      quera que le prestara obediencia como sus hijos y dems barones.
           Pero Caidu, que no se fiaba de su to, deca que no quera ir, sino 
      que le rendira pleitesa sin moverse de donde estaba, y esto porque tena 
      miedo de que le hiciera matar. He aqu el origen del resentimiento que 
      haba entre Caidu y el Gran Khan, que trajo consigo ms tarde muchas 
      contiendas y grandes batallas. Y el Gran Khan vigilaba mucho a Caidu, de 
      modo que no pudiera hacer incursiones en sus tierras ni molestar a sus 
      gentes. Pero Caidu entraba, sin embargo, en los dominios del Gran Khan.
           Lleg un da en que Caidu, haciendo un esfuerzo, pudo perfectamente 
      equipar y poner en pie de guerra a unos 10.000 hombres. A su servicio 
      tena a varios barones del linaje del emperador. Es decir, de Gengis Khan, 
      que fue el fundador de la dinasta y del Imperio. De modo que diremos de 
      cmo pele repetidas veces el rey Caidu contra la gente del Gran Khan y 
      cmo se aprestaba para la batalla y para combatir.
           Cada hombre sola llevar 60 flechas en su goldre, 30 pequeas y otras 
      30 mayores, que tienen el aspa grande y se tiran de cerca y son las que 
      hieren en la cara y los brazos y sirven para partir las cuerdas de los 
      arcos, desarmando a los hombres. Una vez que se quedan con el aljaba vaca 
      despus de lanzar estas flechas echan mano a la espada y a la maza y con 
      ellas dan golpes formidables. As se arman para la batalla.
           En el ao 1266 de la Encarnacin de Cristo reuni el rey Caidu un 
      gran ejrcito, en el cual estaban sus dos primos, uno de los cuales se 
      llamaba Gesudar, para ir contra dos primos del Gran Khan, que tambin eran 
      parientes suyos y que mandaban en tierras del Gran Khan. Uno se llamaba 
      Cibai y Ciban. Eran hijos de Ciagatai, que fue bautizado y abraz el 
      cristianismo, hermano carnal del Gran Khan Cublai. Y, qu os dir? Caidu 
      y sus gentes combatieron a sus primos, que tambin iban bien provistos de 
      arqueros, pues de una parte y otra habra unos 100.000 hombres a caballo. 
      Pelearon muy duramente y hubo muchas muertes de una parte y de otra. Pero 
      Caidu venci y los derrot y slo pudieron escapar los dos primos con 
      vida, gracias a sus excelentes caballos.
           De este modo les venci Caidu y se llen de orgullo. Durante dos aos 
      volvi a su pas y qued en paz con el Gran Khan.
           Al cabo de dos aos rene el rey Caidu un gran ejrcito con 
      muchsimos hombres a caballo. Sabe que en Caracoron est el hijo del Gran 
      Khan, que se llamaba Nomogan, y con l Jorge, el hijo del Preste Juan. 
      stos tambin tenan consigo un gran ejrcito. Entonces mueve Caidu con 
      sus gentes y se llega de su reino a Caracoron, sin novedad. Pero cuando le 
      vieron llegar con todos esos hombres de armas, lejos de acoquinarse, se 
      envalentonaron y se prepararon con todos sus hombres, que alcanzaran la 
      cifra de 60.000 jinetes, a enfrentarse con l. Tanto anduvieron a su 
      encuentro que, llegados a 10 millas de distancia, asentaron sus reales. Y 
      el rey Caidu descans igualmente para prepararse a la batalla. Al tercer 
      da cada una de las partes se arm y se prepararon a combatir. Los dos 
      tenan fuerzas iguales. Tomaron sus posiciones divididos en seis cuadros, 
      cada uno de 10 hombres a caballo, al mando de un jefe. Y as esperaron la 
      seal que deban dar las ncaras de los respectivos generales. Porque 
      habis de saber que ningn trtaro rompe a pelear sin haber odo la seal 
      de las ncaras, y tienen costumbre de prepararse a la batalla con cnticos 
      y msica suave, que hacen con sus instrumentos, y as se divierten antes 
      de entrar en la batalla. Era un encanto or a estos poderosos ejrcitos 
      cantar y tocar esperando la seal para entrar en la refriega.
           Tocaron por fin las ncaras y acudieron a las armas. Entonces 
      lanzaron las furias de sus flechas y saetas, que caan como lluvia 
      desoladora y cubran el aire; vironse jinetes cuyos caballos se 
      encabritaban heridos mortalmente. Los gritos y ruidos ensordecedores eran 
      espantosos; no habra podido orse ni al dios del trueno. Y as sigui la 
      batalla terrible, monstruosa, en que se enfrentaban dos enemigos mortales, 
      y no tard la tierra en estar cubierta de cadveres. Agotadas las flechas, 
      pusieron mano a las mazas y corrieron los unos contra los otros, dndose 
      terribles machetazos. La batalla era cruel. Los golpes llovan por 
      doquier. Se vean cercenar manos y brazos y hombres que se revolcaban en 
      el suelo antes de morir. Y el campo estaba enteramente cubierto de muertos 
      agonizantes.
           Y tanto el rey Caidu, que hizo grandes proezas y confortaba sus 
      gentes y les animaba, como el hijo del Gran Khan y el nieto del Preste 
      Juan en el lado opuesto rivalizaban en osada, valor y arrojo.
           Fue una batalla de las ms crueles que tuvieron los trtaros y hasta 
      las vsperas estuvo indecisa, porque cada parte trataba de aniquilar a la 
      contraria.
           Haba tantos muertos que daba horror el verlos. Y quedaron muchas 
      viudas y hurfanos, y otras damas lloraron toda la vida aquel da, y eran 
      las madres y hermanos de los que murieron.
           Cuando el sol estaba en el cenit hubo que hacer tregua y separarse 
      para descansar. Esto hicieron durante la noche, por las angustias pasadas 
      en ese da mortal. Y a la maana siguiente, habiendo odo Caidu que el 
      Gran Khan enviaba un numeroso refuerzo, se dijo que lo ms prudente era 
      retirarse de nuevo a su reino. Y en cuanto lleg el alba mont a caballo y 
      se encamin hacia su tierra con toda su gente.
           Y cuando el hijo del Gran Khan y el nieto del Preste Juan vieron que 
      se marchaba, nada hicieron para detenerle ni para alcanzarle, pues harto 
      cansados estaban, y le dejaron ir en paz.
           Y tanto cabalgaron Caidu y sus huestes, que no pararon hasta llegar 
      al reino de la gran Turqua, a Samarcanda. Pero ah no hicieron alto.



      - CCI -
      Lo que dice el Gran Khan del dao que le hizo Caidu
           El Gran Khan estaba enfurecido por el perjuicio que Caidu causara a 
      sus tierras y a sus gentes, y se dijo que escapaba a la muerte gracias a 
      que era su sobrino. Pero no quera destruir su propia sangre, y de este 
      modo Caidu escap varias veces de las manos del Gran Khan.
           Dejaremos ahora este negocio y contaremos de la gran maravilla de la 
      hija del rey Caidu.



      - CCII -
      La historia de la hija del rey Caidu, de su fuerza y valenta
           El rey Caidu tena una hija llamada Aigieruc en trtaro, lo que 
      quiere decir en espaol Luna clara. sta era tan fuerte y garrida, que en 
      todo el reino no haba doncel ni escudero que pudiera vencerla. Su padre 
      quera casarla y buscarle un marido. Pero ella no quera, diciendo que 
      slo se casara con aquel que la venciera en fuerzas. Y el rey le prometi 
      que se casara segn su gusto, por especial privilegio.
           Y cuando obtuvo el privilegio de casarse a voluntad, sinti una gran 
      alegra. E hizo publicar un bando para que fuera conocido por todas partes 
      de sus tierras y reinos que si un mozo quera medir sus fuerzas a las 
      suyas y la venca lo tomara por esposo. Y cuando esta nueva fue llevada a 
      otras tierras y seoros, muchos nobles caballeros y seores vinieron a 
      probar fortuna de la siguiente manera. El rey se reuna en la gran sala 
      del palacio con las personas de su squito, las damas y gentiles hombres. 
      Llegaba la hija del rey vestida con un cendal de seda ricamente bordado; 
      luego vena el caballero con una fina cota de malla y cendal. La apuesta 
      consista en que si el mozo poda vencerla y consegua echarla al suelo la 
      tomara por esposa, y si la hija del rey le venca le ganara 100 
      caballos. Pero por ms que se alistaran, a todos les venca, y de este 
      modo la damisela haba ganado ms de 6.000 caballos. Y era maravilla el 
      verla, porque era tan bien hecha y sus miembros tan grandes y musculosos 
      que pareca casi una giganta.
           Y sucedi que en el ao 1280 de la Encarnacin de Jesucristo, vino el 
      hijo de un poderoso rey, que era joven y trajo consigo ms de 1.000 
      caballos para poner a prueba a la hija del rey. El rey Caidu estaba 
      encantado, porque deseaba darle a la hija por esposa, pues saba que el 
      pretendiente era hijo del rey Pumar, e hizo saber secretamente a su hija 
      que le agradara se dejara vencer. Pero ella replic que por nada del 
      mundo lo hara.
           Y lleg el da sealado y se reunieron el rey y la reina y 
      gentileshombres y damas en la gran sala de palacio. Y se presentaron la 
      hija del rey y el prncipe, que eran tan hermosos entrambos como jams se 
      vio. Y el real mozo tampoco haba encontrado hasta entonces quin pudiera 
      luchar con l. Y cuando los dos se hallaron en mitad de la asamblea 
      convinieron que si el doncel perda entregara sus 1.000 caballos que 
      haba trado para el caso. Y acto seguido el doncel y la damisela se 
      pusieron a luchar cuerpo a cuerpo. Y todos los que aquello presenciaban 
      deseaban secretamente que el joven venciese para que fuera el marido de la 
      hija del rey. Y ste era el deseo ms ferviente del rey y de la reina.
           Pero sabed en verdad que la aventura lleg a tal punto que la hija 
      del rey venci al prncipe y lo tir contra el suelo, y as perdi sus 
      1.000 caballos y en toda la sala hubo un murmullo de contrariedad. Y el 
      rey llev a su hija a muchas batallas, y en la refriega no haba caballero 
      que valiera lo que ella, y ms de una vez se meti en el campo enemigo, 
      coga un caballero por la fuerza y se lo traa, hacindole prisionero.
           Ya os hemos narrado la historia de la hija del rey Caidu, y dejaremos 
      esto para proseguir y haceros otra narracin. Y os contaremos de otra gran 
      batalla que tuvo lugar entre el rey Caidu y Argn, el hijo de Abaga, seor 
      de Levante.



      - CCIII -
      De cmo Abaga envi a su hijo Argn a la guerra
           Sabed que Abaga, seor de Levante, tena varias provincias y tierras 
      colindantes con las del rey Caidu. Y para impedir que el rey Caidu 
      saqueara y arruinara a su gente y su territorio, mand Abaga a su hijo 
      Argn con gran cantidad de caballeros y peones hasta el ro Jon, en la 
      comarca del rbol seco. Y all qued el rey Argn cuidando sus tierras.
           Mas sucedi que el rey Caidu reuni gran nmero de soldados y nombr 
      e hizo capitn a un hermano suyo llamado Barac, que era hombre sabio y 
      prudente. Y Caidu le dijo que deseaba combatiera a Argn. Y a su mandato 
      Barac y sus hombres se pusieron en marcha y llegaron sin gran contratiempo 
      hasta el ro Jon, a 10 millas del campamento de Argn. Cuando ste oy que 
      Barac vena con tanta gente contra l se arm de pies a cabeza en tres 
      das. Y qu os dir? Cuando fueron bien aparejados y sonaron las ncaras 
      no demoraron ms y furonse los unos contra los otros. La lluvia de saetas 
      oscureca el cielo. Cuando de una y otra parte hubieron agotado las 
      flechas, metieron mano a las espadas y a las mazas. Y muchos hombres y 
      caballos yacan por el suelo y caan manos y brazos; los gritos eran tan 
      grandes que no se hubiera odo al dios del trueno. Y en pocas horas la 
      tierra estaba cubierta de hombres muertos o mal heridos, para qu seguir 
      contando? Sabed que Barac y sus hombres no pudieron resistir la fuerza de 
      Argn, escaparon con sus gentes y se fueron allende el ro, y Argn y sus 
      gentes les perseguan matndoles en gran cantidad.
           Y as se decidi la batalla tal como la habis odo, y toc la mejor 
      parte a Argn. Y ahora os dir cmo Argn hered la seora a la muerte de 
      su padre.



      - CCIV -
      De cmo Argn hered la seora de su padre
           Cuando Argn hubo vencido a Barac supo al poco tiempo que su padre 
      Abaga haba muerto.
           Fue grande su desolacin y prepar a todo su ejrcito para retirarse 
      y emprender el regreso a la corte de su padre y entrar en posesin del 
      seoro. Pero estaba a cuarenta jornadas de marcha.
           Y sucedi que un hermano de Abaga, que se llamaba Acomat Soldn y que 
      se haba hecho musulmn, cuando oy que su hermano Abaga haba muerto se 
      dijo que poda usurparle el poder a Argn, puesto que estaba lejos. Y se 
      prepar con gran cantidad de gentes y fue directamente a la corte de 
      Abaga, se apoder del mando y se hizo seor. All encontr una gran 
      cantidad de tesoros, y diola tan generosamente y con tanta largueza a sus 
      barones y caballeros, que todos se dijeron que era un soberano bueno y 
      dadivoso. Y todos le queran y tenan admiracin. Acomat Soldn rega bien 
      sus tierras, trataba de contentar a todos; sin embargo, hizo tambin una 
      fea accin que muchos le reprobaron: cogi para l a todas las mujeres de 
      su hermano Abaga y las hizo suyas.
           Y no tard mucho tiempo en saber que Argn vena a su encuentro con 
      gran cantidad de gentes. No mostr, sin embargo, sorpresa y llam a sus 
      barones y adictos, y en una semana reuni a gran cantidad de soldados que 
      se armaron contra Argn y juraron que no tenan ms deseo que matarle y 
      hacerle sufrir el martirio.



      - CCV -
      De cmo Acomat va con su ejrcito para combatir a Argn
           Cuando Acomat Soldn hubo reunido 60.000 hombres a caballo, se 
      pusieron en camino al encuentro de Argn. Cabalgaron diez jornadas, y no 
      pararon de cabalgar hasta que oyeron que Argn ya estaba en las cercanas 
      y a cinco jornadas con tanta gente como tenan ellos. Entonces Acomat 
      sent sus reales en una gran llanura muy bella, y all dijo que esperara 
      que Argn llegara, porque all era buen sitio para combatir. Una vez 
      llegad al lugar y preparado el campo hizo reunir a toda su gente y les 
      habl de la siguiente manera: Seores -dijo-, ya sabis que tengo derecho 
      a ser el jefe de lo que era mi hermano, porque fui hijo de su padre y 
      conquist reinos y provincias que forman parte de nuestro patrimonio. Es 
      verdad que Argn fue hijo de mi hermano y el poder le viene por derecho 
      propio. Pero eso no es razn; puesto que su padre goz tanto de la 
      soberana, es justo que yo la tenga ahora. Porque en vida hubo de darme la 
      mitad, pero por bondad de corazn le dej enteramenteel mando. Y ya que es 
      as, ayudadme a defender mi derecho contra mi sobrino Argn y que el reino 
      nos quede a nosotros. Porque no slo quiero que tengis honra, sino 
      provecho. Y no os digo ms, pues ya s que haris cuanto est en vuestro 
      poder para asistirme. Y le contestaron a una que mientras tuvieran un 
      hilo de vida combatiran por l, aun en contra de Argn. Y ahora volvamos 
      a Argn y a sus gentes.



      - CCVI -
      De cmo Argn reuni en Consejo a sus barones para pelear contra Acomat
           Cuando Argn supo que Acomat lo esperaba con tanta gente en el campo, 
      fue grande su enojo; pero se dijo que no convena que ellos creyeran que 
      les tema, y quiso mostrarse esforzado y valiente. Reuni a sus barones y 
      consejeros, y cuando les hubo reunido en gran asamblea en su pabelln 
      -pues hablan acampado en lugar muy hermoso-, les dirigi la palabra de 
      esta manera: Hermanos mos y amigos: ya sabis que durante el reinado de 
      mi padre os am como a hermanos y a hijos y sabis tambin que en muchas 
      batallas le ayudasteis a conquistar sus tierras. Ved a su hijo, que es el 
      que tanto os quiere, pues yo os amo como a mi propio cuerpo. Y ya que es 
      as, debis ayudarme contra el que quiere despojarme del reino; ya sabis 
      que no es de los nuestros ni obedece a nuestra ley, pues es sarraceno y 
      adora a Mahoma. Y no es cosa digna el que un sarraceno tenga el dominio 
      sobre los trtaros. Por todas estas razones, hermanos mos y amigos, 
      debis tomar a pecho que esto no suceda, y le ruego a cada uno que sea 
      valiente y quiera pelear con tanto arrojo que ganemos la batalla y el 
      poder nos quede a nosotros y no al sarraceno, porque de nosotros es el 
      poder y no de ellos. No os digo ms, pero os pido reflexionis para 
      ayudarme. Y aqu call, y no aadi palabra.



      - CCVII -
      De cmo respondieron los barones de Argn
           Cuando los barones oyeron las palabras de Argn dijronse que 
      moriran antes que no conseguir vencer por sus esfuerzos. Uno de los 
      barones ms importantes se levant y habl as: Seor nuestro, ya sabemos 
      qu razn tenis en decir cuanto habis dicho, y no flaquearemos en la 
      batalla; antes moriremos que nos venzan y seremos tan valientes que todas 
      han de hablar de nuestro arrojo. Se call, y no hubo ni uno slo que 
      quisiera aadir palabra, pero todos estaban de acuerdo con l y no 
      deseaban ms que una sola cosa: verse peleando en la batalla. Y en 
      llegando el alba Argn y sus gentes se levantaron y marcharon, y tanto 
      cabalgaron hasta llegar a una llanura donde se hallaban sus enemigos.
           Cuando lleg Argn cogi a dos de sus barones y los envi a su to 
      para que le dijeran lo que os voy a relatar.



      - CCVIII -
      De los emisarios que Argn envi a Acomat
           Cuando estos sabios barones se despidieron de su seor, fueron los 
      dos a caballo al campamento donde estaba la tienda de Acomat, rodeada de 
      numerosa escolta. Acomat los conoca muy bien, y ellos tambin a Acomat. 
      Saludronle por cortesa, y Acomat les dio la bienvenida y los invit a 
      pasar a su pabelln.
           Entonces uno de los dos barones se levant y dijo: Seor muy 
      ilustre: Vuestro sobrino Argn est muy extraado de lo que habis hecho 
      contra l; no es, por cierto, una buena accin y no la habis hecho como 
      buen to a un buen sobrino, pues le habis despojado de su reino. Por eso 
      os manda y os suplica dulcemente, ms que a un to como a un padre, por el 
      cual os tiene, de no seguir este camino y que no haya batalla ni mal 
      entendido entre vosotros. Os repite, por tanto, que os tendr el respeto 
      de un padre y seris seor de su tierra. Esto es lo que os manda y dice 
      por medio de nosotros. Y se callaron, y no aadieron palabra.



      - CCIX -
      De cmo Acomat contest a los emisarios
           Y cuando les hubo odo, respondi: Seores emisarios: Mi sobrino no 
      est en la razn, porque la tierra me pertenece y no es de l, pues yo la 
      conquist en unin de su padre. Si l quiere, yo le har gran seor y le 
      dar tantas tierras como si fuera mi propio hijo, y ser en mi reino el 
      primer barn despus de mi persona, y si as no quiere, har todo lo 
      posible por matarle. Id y decidle esto a mi sobrino. Y los dos ancianos 
      no quisieron or ms y se pusieron en camino hasta llegar aprisa al campo 
      de su seor.
           Al regreso dijeron a Argn lo que haban odo de boca de su to. Oy 
      lo que aqul pretenda y la ira encendi su rostro, y dijo en alta voz a 
      los que le escuchaban: No tardemos ms, pero vamos a matar a los 
      traidores; maana daremos el asalto para confundirlos. Y toda la noche se 
      prepararon, Acomat Soldn, que lo saba por sus espas, se preparaba 
      tambin y amonestaba a sus hombres para que estuvieran listos.



      - CCX -
      De la gran batalla entre Argn y Acomat
           Y despus de haber hablado a sus hombres se puso en camino hacia sus 
      enemigos.
           Cuando las huestes se encontraron frente a frente, hubo un choque 
      violento en que temblaba la tierra. Argn hizo mil proezas para dar a su 
      gente el buen ejemplo, pero de nada le sirvi; la fortuna le haba vuelto 
      la espalda y la derrota fue inmensa para l. Agotadas las saetas, muertos 
      sus hombres y el campo sembrado de cadveres, no pudiendo soportar tal 
      horror, empezaron a huir, perseguidos por sus enemigos, que los mataban a 
      porfa.
           Por fin cogieron prisionero a Argn. Acomat hizo encadenar a su 
      sobrino y le hizo guardar severamente.
           Y Acomat, que era hombre sensual, se dijo que ira a holgarse entre 
      las bellas mujeres que tena y dej al frente del ejrcito a un melic, al 
      cual le confi la custodia de Argn, diciendo que cuidara de l como de la 
      nia de sus ojos. Y se volvi a la corte por pequeas etapas para no 
      cansar a su gente. El melic le dijo que sera obedecido, y Acomat se puso 
      en camino con numerosa compaa.
           Dej Acomat a la sazn al melie mandando al ejrcito en su lugar. 
      Argn qued prisionero, tan maltrecho y doliente que hubiera deseado 
morir.



      - CCXI -
      De cmo concertaron los barones de que Argn recobrara su libertad
           Y aconteci que un esforzado barn, muy anciano y venerable, se 
      apiad de Argn, y se dijo que era gran felona y agravio el tener a su 
      seor prisionero y que hara lo posible para librarle, y fue a dar estas 
      razones a otros barones. stos, que saban que era un hombre prudente y de 
      buenas entraas, oyeron sus concertadas razones y se pusieron de acuerdo 
      para decir que haran su voluntad. Decidido lo cual, Boga, que es el que 
      haba dispuesto, y con l Elcidai y Togan, Tegana, Tagatiar, Ulatai y 
      Samagar, se fueron al pabelln en donde Argn se hallaba encadenado. Y en 
      su presencia, Boga, que era el jefe, habl de esta manera: Seor, 
      reconocemos abiertamente que hemos obrado mal hacindoos prisionero; hemos 
      venido a deciros que, arrepentidos, os queremos dar la libertad y que 
      seris nuestro seor. Y Boga call.



      - CCXII -
      De cmo Argn fue libertado
           Cuando Argn hubo odo las palabras de Boga crey que se trataba de 
      una burla, y contest dolorido y recio: Gran pecado cometis en burlaros 
      de m! Bien maltrecho me veo por vuestra culpa y bien puedo quejarme de 
      vosotros, que deberais honrarme como a vuestro seor y me habis cargado 
      de cadenas y os habis atrevido a dejarme sin libertad. Habis cometido, 
      por cierto, gran pecado; id y dejadme en paz y no vengis a hacerme 
      escarnio. Seor -replic Boga-, sabed que no nos burlamos de vos. Y le 
      juraron que le tomaran por seor, y Argn prometi no tomarles en cuenta 
      sus malos tratos y que los querra como Abaga, su padre. Y despus de 
      cambiar estas promesas, le quitaron las esposas y le honraron como a su 
      seor.Orden que tiraran desde el pabelln tantas flechas hasta matar al 
      melic que le tena prisionero y que era el jefe del ejrcito. A estas 
      palabras tantas flechas partieron de la tienda de Argn hasta alcanzar al 
      melic, que muri. Y Argn recuper el poder y fue por todos obedecido. Y 
      el melie que perdi la vida tena por nombre Soldn y era el seor 
      principal despus de Acomat.
           Y de esta manera fue cmo Argn recobr sus dominios.



      - CCXIII -
      De cmo Argn recobr la soberana
           Cuando Argn se vio reintegrado en su dignidad y dueo y seor de 
      todo, mand que se encaminaran hacia la corte.
           Sucedi a la sazn que un da que Acomat se hallaba en la corte, en 
      su palacio principal, celebrando gran pompa y jolgorio, llegose un 
      mensajero y le dijo: Seor, os traigo malas nuevas, y no tales como 
      quisiera traeros; sabed que los barones han libertado a Argn, 
      reconocindole como seor y dueo, y que han matado a nuestro amigo 
      Soldn. Ya vienen para prenderos y mataros, y decid lo que habis de hacer 
      para evitarlo. El mensajero call, y cuando Acomat hubo odo sus razones, 
      tenindole por leal y buen vasallo, se qued anonadado y le entr mucho 
      miedo. Ya no saba qu hacer ni decir. Pero en seguida, como era valiente 
      y osado, se rehizo y le dijo al mensajero que no fuera indiscreto y no 
      platicara de esto con nadie. Y Acomat mont su corcel, y acompaado por 
      sus hombres de confianza, se puso en camino y fue a ver al sultn de 
      Babilonia, pues cerca de l se daba por seguro.
           Mas llegado que hubo a seis jornadas, se meti por un desfiladero, 
      pues otro no haba, y el que guardaba el paso reconoci a Acomat y vio que 
      hua. Se dijo que lo hara prisionero, lo que era fcil no llevando Acomat 
      ms que msera escolta. Y sabed que le arrest el centinela. Al cogerle 
      por la brida de su caballo, Acomat le pidi gracia y le ofreci un gran 
      tesoro si le dejaba escapar. Mas ste, que quera a Argn con todo cario, 
      dijo que no valan promesas ni aunque le ofrecieran todos los tesoros del 
      mundo; que lo entregara a su seor, Argn. Y hecho esto, se puso en 
      camino hacia la corte, llevando a Acomat consigo, cuidando de no perderle 
      de vista para que no huyera. Y cabalgaron sincesar hasta llegar a la 
      corte, en donde encontraron a Argn, que haba llegado haca tres das tan 
      slo, contrariado de que Acomat se le hubiera escapado.



      - CCXIV -
      De cmo Argn hizo matar a su to Acomat
           Y cuando el hombre que guardaba el paso lleg, trayendo a Acomat 
      prisionero, sintiese Argn tan gozoso que jams probara mayor alegra. 
      Dijo a su to que lo vela en mala hora y que hara de l lo que era en 
      justicia, y mand le quitaran de en medio y le dieran muerte.
           Y el que recibi esta orden se llev a Acomat a sitio donde nunca ms 
      le volvieron a ver. Y le hizo matar y precipitar donde nadie pudiera 
      encontrar su cuerpo.
           De esta manera se resolvi la contienda que traan Argn y su to 
      Acomat.



      - CCXV -
      Del pleito homenaje que rindieron los barones a Argn
           Hecho esto, Argn se sinti dueo de su palacio y seguro de su 
      seora, y los barones y vasallos de Abaga, su padre, vinieron a rendirle 
      homenaje. Y Argn envi a su hijo Casan con 30.000 hombres a caballo a la 
      tierra del rbol seco para salvaguardarla y proteger a sus sbditos.
           Y tal como lo habis odo, recobr Argn sus dominios y fue en el ao 
      1286 de la Encarnacin de Cristo, habiendo Acomat Soldn usurpado el poder 
      durante dos aos.
           Argn rein seis aos y al cabo de ellos muri de enfermedad, aunque 
      algunos suponen que muri envenenado por un brebaje maligno que absorbi.



      - CCXVI -
      De cmo Cuiaratu tom el poder despus de la muerte de Argn
           Despus de la muerte de Argn, un to suyo, hermano carnal de Abaga, 
      llamado Cuiacatu, tom el mando de la seora, y esto pudo hacerlo porque 
      Casan, el heredero, se hallaba muy lejos, en la regin del rbol seco. Y 
      Casan supo que su padre haba muerto y que Cuiacatu le haba arrebatado el 
      poder. Llor al saber la muerte de su padre, y ms le afligi la prdida 
      del reino. No se poda mover por causa de sus enemigos, pero jur tomar 
      venganza, como su padre lo hizo con Acomat. Cuiacatu tom por esposa a la 
      mujer de Argn, su sobrino. Amaba mucho a las mujeres y se recreaba en 
      ellas, siendo muy voluptuoso. Rein durante dos aos, pero al cabo de 
      ellos muri envenenado por un brebaje.



      - CCXVII -
      De cmo Baidu tom la seora despus de Cuiacatu
           Despus de muerto Cuiacatu, su to Baidu, que era cristiano, tom la 
      seora del reino. Y esto fue en el ao 1294 de la Encarnacin de Cristo, 
      y todos le obedecieron, salvo los que estaban con Casan. Cuando Casan supo 
      de la muerte de Cuiacatu, mont en clera por no poder tomar venganza del 
      agravio que ste le haba hecho; mas se dijo que de Baidu hara tal 
      escarmiento que el mundo entero hablara de ello. Y se prepar con toda su 
      gente y fuese al encuentro de Baidu a rescatar su reino. Enterado Baidu 
      del avance de su sobrino, junt a cuantos pudo y se apost en plan de 
      batalla a diez jornadas de l. Sent sus cabales y esper a Casan y a sus 
      huestes para combatirlas. Y alent con su palabra a sus secuaces para 
      animarles a la lucha.
           Al cabo de dos das lleg Casan con su gente y la batalla comenz, 
      encarnizada y terrible; pero al poco tiempo los que estaban con Baidu se 
      volvieron contra l y fue derrotado y deshecho. Y Casan, victorioso, qued 
      dueo y seor de todo el reino y todos los barones le juraron fidelidad y 
      le rindieron pleito homenaje como a su seor y rey.
           Y comenz a reinar el ao 1294 de la Encarnacin de Cristo nuestro 
      Seor. Ahora habis odo todos los hechos que acaecieron desde Abaga hasta 
      Casan, y sabed que Alan, que conquist Abaudac, era hermano de Cublai, el 
      Gran Khan, y de l es de quien descienden todos los que os he mentado, 
      pues fue el padre de Abaga, y Abaga el padre de Argn, y Argn de Casan, 
      que es el que reina al presente.
           Dejaremos los trtaros de Levante y hablaremos de la Gran Turqua, de 
      la cual ya hablamos cuando os contamos de Caidu, que es su rey. De modo 
      que proseguiremos ms adelante.



      - CCXVIII -
      Del rey Canci que reina en tramontana
           Hacia tramontana hay un rey llamado Canci; es trtaro y sus gentes 
      son trtaras tambin; se rigen por la ley de este pueblo, que es muy ruda 
      y bestial; pero la observan como Gengis Khan y los dems la observaron.
           Tienen un dios de fieltro que se llama Nacigai. Le prestan mujer y 
      dicen de la pareja divina que son los dioses de la tierra y guardan al 
      ganado y al trigo y todos los bienes terrestres. Los invocan 
      constantemente, y cuando catan algn buen bocado se lo introducen en la 
      boca para hacerles participar a los dioses de lo que comen. Viven como 
      animales y no estn sometidos a ninguna ley. Es verdad que Canci es de la 
      estirpe de Gengis Khan, es decir, del linaje imperial y por su alcurnia es 
      pariente prximo del Gran Khan. Este rey no tiene ni ciudades ni 
      fortalezas, pero vive en el llano y la montaa. Sus gentes se nutren de 
      leche y de carne. Son muy numerosos, pero pacficos, y no buscan pendencia 
      con nadie.
           Tienen gran cantidad de ganados: camellos, caballos, bueyes, corderos 
      y otros animales. Existen all tambin grandes osos blancos, que son del 
      tamao de 20 palmos; zorros negros y grandes; cebellinas, de las cuales se 
      hacen pieles preciosas; ratas de Faran en gran cantidad, con las cuales 
      se alimentan durante el verano. Tienen toda especie de animales salvajes 
      porque moran en sitios intransitables y raros.
           Y este rey posee una regin donde no puede vivir el caballo; es un 
      pas donde hay lagos y manantiales, pero el hielo y el cieno son tan 
      considerables que los caballos no pueden andar. Y esta regin es de trece 
      jornadas de extensin. Y en cada jornada se encuentra una posta y un mesn 
      donde el viajero se puede albergar. En stas hay lo menos 40 perros 
      mastines grandes como pollinos, y son estos perros los que transportan los 
      correos de un sitio a otro. Ya os dije que en estos parajes no poda 
      usarse el caballo por el hielo, el cierzo y el barro, como tampoco las 
      carretas de ruedas; por esta razn han hecho trineos sin ruedas, que van 
      sobre el hielo y en el fango y no se hunden demasiado en l. En nuestra 
      tierra hay trineos semejantes a stos con los cuales se trae el heno y la 
      paja en invierno cuando hay lluvia y lodo. En estos trineos ponen pieles 
      de oso y la estafeta monta en ellos y tiran de ellos los perros de que os 
      he hablado. A estos perros no ha menester guiarles: ellos van solos hasta 
      la prxima posta y tiran muy bien del trineo. Y as van de una posta a 
      otra y los perros la llevan por el camino ms recto y mejor. Cuando la 
      estafeta llega al otro puesto ya encuentra listos a otros perros que 
      llevan en el trineo ms adelante. Y los que le llevaron le vuelven a 
      traer, y as sucede en todo el viaje.
           Los hombres que viven en estos llanos y valles son muy cazadores. 
      Apresan piezas de gran precio, de las cuales sacan mucho provecho, y stas 
      son: cebellinas, armios, martas, herculinos y otros animales, los cuales 
      les surten de preciosas pieles de gran estimacin y valor. Tienen trampas 
      de las cuales no escapa ni uno. Por causa del fro intenso viven en casas 
      subterrneas. Y como ya no hay nada digno de mencionar, seguiremos nuestra 
      narracin y nos ocuparemos de un lugar donde reina la oscuridad.



      - CCXIX -
      En donde se trata de la provincia que est en la oscuridad
           Es verdad que antes de este reino hacia tramontana hay una provincia 
      llamada La Oscuridad, porque siempre reinan en ella las tinieblas; no hay 
      ni sol, ni luna, ni estrellas, pero s una oscuridad como a primeras horas 
      de la noche. Esta gente no tiene seor y viven como animales. Los trtaros 
      los frecuentan a veces del modo que os contar.
           Los trtaros penetran en ella montados en yeguas y atan a sus 
      potricos en el camino para.que las yeguas vuelvan otra vez donde estn sus 
      hijos y no yerren el camino. Los trtaros roban y hurtan lo que pueden y 
      lo cargan en sus yeguas, que vuelven aprisa en busca de sus mamones y no 
      equivocan el camino.
           Tienen pieles de gran valor: cebellinas, zorros negros, martas y 
      armios. Todos son cazadores y renen tal cantidad de estas pieles que es 
      maravilla, y los vecinos que viven en la luz se las compran y con ello 
      acumulan riquezas. Estos hombres son muy grandes y buenos mozos, pero 
      plidos y sin color. Y sabed que la Rusia Mayor confina en el Norte con 
      esta provincia.
           Y no hay nada notable ya que mentar y seguiremos adelante hablndoos 
      de la provincia de Rusia.



      - CCXX -
      En donde se habla de la gran provincia de Rusia y de su gente
           La Rusia es una gran provincia del Norte. Son cristianos y observan 
      la ley de los griegos. Tienen varios reyes y un idioma propio. Son gente 
      muy sencilla, pero hermosos varones y bellas mujeres blancas y rubias. 
      Tienen desfiladeros estrechos y fortificados. No pagan tributo a nadie, 
      exceptuando a un rey trtaro de Poniente que se llama Toctai. Pero ste no 
      cobra casi nunca, pues no es tierra que se dedica al comercio. Es verdad 
      que tienen pieles en cantidad, de gran valor y las ms bellas del 
      universo. Tienen muchas minas de plata. Y no hay cosa ya digna de 
      mencionar, y por eso nos iremos de Rusia para hablaros del Gran Mar y de 
      las provincias que le rodean y en primer lugar de Constantinopla.
           Pero antes dejad que os cuente de una provincia entre tramontana y 
      maestral. En esta regin se halla una provincia llamada Lac, que confina 
      con Rusia y es gobernada por un rey. Y son sus habitantes cristianos y 
      sarracenos. Hacen el trfico de pieles, que transportan por todo el mundo. 
      Viven del comercio y de la industria.
           Nos alejaremos de aqu porque ya no hay nada digno que contar; mas 
      antes os dir algo sobre Rusia.
           En Rusia hace el mayor fro del mundo, de tal suerte que en invierno 
      apenas puede uno escapar con vida. Es tan extensa esta provincia, que 
      llega hasta el Ocano. En este mar hay islas en donde nacen los halcones 
      peregrinos, en tanta cantidad, que los llevan a todas partes del mundo. Y 
      de la Rusia a Oeste no hay muchos caminos, y si no fuera por el fro, se 
      podra ir a ella fcilmente. Pero dejemos esto y hablemos de la Mar 
      Grande, pues hay muchos mercaderes y navegantes que la conocen, pero otros 
      no, y por eso es necesario dejarlo escrito. Y empezaremos por la boca o 
      estrecho de Constantinopla.



      - CCXXI -
      En donde se habla del estrecho del Mar Grande
           En la embocadura del Mar Grande, hacia Poniente, hay una montaa 
      llamada el Far. Pero muchos conocen este mar, y es preferible hablemos de 
      los trtaros de Poniente y de los seores que lo gobiernan.



      - CCXXII -
      De los reyes de los trtaros de Poniente
           El primer seor de los trtaros de Poniente fue Sain, grande y 
      poderoso seor. Este rey Sain conquist la Rusia, la Comania, la Alania, 
      Lac, Mengiar, ic y Gutia y Gaaria. Todas estas provincias conquistadas 
      por el rey Sain estaban sujetas a Acomaiz, pero no tenan unidad y por eso 
      perdieron sus tierras y fueron arrojados por el mundo, y los que quedaron 
      son siervos de este rey Sain.
           Despus del rey Sain rein el rey Patu; despus de Patu rein el rey 
      Berca, y despus de Berca rein el rey Mongutemur, y despus de Mongutemur 
      rein el rey Totamongu, y luego vino Toctai, que es el que reina al 
      presente.
           He aqu la nomenclatura de los reyes trtaros de Poniente. Y 
      hablaremos de la gran guerra que hubo entre Alan, seor de Levante, y 
      Berca, seor de Poniente, y el origen de esta guerra.



      - CCXXIII -
      De la guerra que surgi entre Alan y Berca y de las batallas que libraron
           En el ao 1261 de la Encarnacin de Cristo surgi una gran discordia 
      entre el rey Alan, seor de los trtaros de Levante, y el rey Berca, rey 
      de los trtaros de Poniente. Y esto fue por si una provincia perteneca al 
      uno o al otro, pues cada uno pretenda tener derecho a ella y ninguno la 
      quera ceder al otro. Se declararon la guerra y cada uno decidi 
      apoderarse de ella por la fuerza y se prepararon para la lucha.
           Y as que se hubieron desafiado, en seis meses reunieron 300.000 
      hombres y se aprestaron a la lucha segn sus costumbres.
           Cuando estuvo listo Alan, seor de Levante, se puso en camino con 
      toda su gente y cabalgaron hasta llegar a una llanura entre la Puerta de 
      Hierro y el mar de Saray. Y aqu despleg sus fuerzas en orden de batalla. 
      Y haba ricos pabellones y tiendas de campaa. Bien se vea que era un 
      campamento de ricos hombres. All qued aguardando a que Berca viniera a 
      su encuentro y esper al enemigo. Y dejemos a Alan y sus gentes y volvamos 
      a Berca.



      - CCXXIV -
      De cmo Berca y sus huestes encuentran a Alan
           Y cuando el rey Berca hubo aparejado y reunido sus huestes y enterse 
      de que Alan haba partido a su encuentro con las suyas, se dijo que ya no 
      poda tardar y se puso en camino cabalgando tanto, hasta llegar al llano 
      donde le esperaban sus adversarios. Y a diez jornadas de Alan alz sus 
      tiendas de campaa, y este campamento era tan hermoso como el de Alan, 
      pues tena sus tiendas recubiertas de gualdrapas de oro y ricas telas 
      bordadas, de modo que jams viose tanta riqueza en el campo de batalla, y 
      tena Berca ms gente que Alan, pues haba reunido a ms de 350.000 
      hombres.
           Al tercer da Berca llam a sus hombres y les dijo: Seores mos: Ya 
      sabis que desde que vine a esta tierra os he querido como hermanos y a 
      hijos y varios de entre vosotros habis peleado conmigo y me habis 
      ayudado a conquistar una gran parte de mi reino, as que debis esforzaros 
      en mantener nuestro honor. Ya sabis que Alan se quiere batir con nosotros 
      sin razn, sta es la verdad; por consiguiente, tenemos derecho a 
      mantenernos y darnos aliento los unos a los otros; as ganaremos la 
      batalla. Somos en mayor nmero, pues ellos no tienen ms que 300.000 
      hombres a caballo y nosotros tenemos 350.000, tan buenos como los de 
      ellos, o mejores. No os dir ms, pero cada cual est en su puesto y se 
      prepare a vencer y hagamos que en el porvenir todo el mundo nos tenga 
      miedo. A estas palabras call Berca, y ya os hemos contado cmo llevaba 
      su negocio. Ahora os contaremos de Alan y su gente, de cmo se preparaban 
      sabiendo que Berca y sus hombres estaban prximos.



      - CCXXV -
      De cmo Alan habla a sus gentes
           Cuando Alan tuvo la seguridad de que Berca llegaba con gran nmero de 
      gentes reuni a su Consejo y a sus ms respetables barones y dignatarios, 
      y cuando estaban aunados les habl de la siguiente manera: Hermanos mos, 
      hijos y amigos: Toda la vida me habis asistido y hemos ganado muchas 
      batallas, y por eso os traigo a combatir contra la gente del temible 
      Berca. Ya s que su ejrcito es ms numeroso que el mo y sabemos por 
      nuestros espas que llegarn a la batalla dentro de tres das; ya me tarda 
      en venir a las manos, y ruego a cada uno de vosotros que est bien 
      preparado para ese da y que me asistis como de costumbre. Y una sola 
      cosa os voy a recordar: que ms vale morir en el campo de batalla para 
      guardar su honor, hasta si hemos de ser derrotados. Pero que cada cual 
      salve su honor y que el enemigo sea muerto y vencido. As habl Alan a 
      sus gentes.
           Y esperaron que llegara el da de la batalla. Y cada partida se 
      aparej lo mejor que pudo en todas las cosas que le eran necesarias.



      - CCXXVI -
      De la gran batalla que hubo entre Alan y Berca
           Y cuando los dos grandes reyes con todas sus gentes se encontraron 
      cerca, esperaron para comenzar la batalla que se hicieran or las ncaras. 
      Y de pronto sonaron, y en cuanto las oyeron no pararon mientes, mas se 
      fueron con furor los unos contra los otros. Empuaron los arcos, tiraron 
      las saetas y haba que verlas volar cubriendo todo el aire. Los hombres 
      moran y caan de sus caballos, y no poda ser por menos con la cantidad 
      de flechas que cruzaban el aire. Y para qu extenderme?, no cesaron de 
      tirar las flechas hasta que el suelo se cubri completamente de muertos y 
      heridos. Luego empuaron las espadas y las mazas; corrieron asestando 
      golpes mortales. Y la batalla fue de las ms crueles que jams se han 
      visto. Caan brazos, manos y cabezas. Los hombres tropezaban con sus 
      caballos muertos, que yacan en el suelo. Y murieron tantos, que en mala 
      hora empez esa batalla. Los gritos eran aterradores, que hubieran 
      cubierto el ruido del trueno. Los muertos cubran la tierra, que estaba 
      roja de sangre, pues os repito que desde antiguo no hubo en el mundo una 
      batalla donde murieron tantos hombres como en sta. Y eran tantos los 
      gritos y las imploraciones de los heridos de muerte, que daba lstima 
      orlos. Y cierto es que en mala hora empez esta batalla de una parte y 
      otra, porque muchas mujeres quedaron viudas y muchos nios hurfanos.
           El rey Alan, que era sabio, prudente y esforzado, se port tan bien 
      en la contienda que bien se vea que era hombre destinado a mandar y a 
      ceir una corona. No hubo proeza de que no fuera capaz. Confortaba a su 
      gente y, vindole, todos se inflamaban de nuevo ardor, y era cosa grande 
      verle, porque no pareca un hombre, sino el mismo trueno.
           Y de esta manera se port Alan en la batalla.



      - CCXXVII -
      De cmo Berca se porta heroicamente
           El rey Berca tambin era valiente, pero de nada le vali, pues tuvo 
      tantos muertos y heridos que ya no lo podan soportar, y al caer de la 
      tarde empezaron a huir. Cuando Alan vio que el enemigo hua se puso a 
      perseguirle con sus caballos, matando y aniquilando cuanto encontraba al 
      paso. Y al poco rato de haberles perseguido volvieron rienda y se fueron 
      al campamento a deponer las armas. Los heridos se hicieron lavar y vendar, 
      y estaban tan hartos de la pelea, que ya no podan ms. La noche vino y 
      descansaron, y cuando Alan recorri su campamento recomend que quemaran 
      los cadveres amigos y enemigos. Y en seguida ejecutaron sus rdenes. Y a 
      la maana siguiente Alan volvi a sus tierras con todos los 
      supervivientes, pues entre los que haban ganado la batalla haba tambin 
      muchos muertos, y no digamos en el campo de los vencidos, que fue tan 
      grande el nmero que no se podan contar. Y tal como habis odo sucedi 
      esta batalla y fue victorioso el rey Alan. Os contaremos ahora de otra 
      batalla que hubo entre los trtaros de Poniente.



      - CCXXVIII -
      De cmo Totamangu fue seor de Poniente
           En verdad, un seor de los trtaros de Poniente, que se llamaba 
      Mongutemur, muri, y la seora recay en Tolobuga, que era joven 
      bachiller. Y Totamangu, que era un hombre poderoso, mat a Tolobuga con la 
      ayuda de otro rey trtaro que se llamaba Nogai.
           No rein mucho tiempo y muri, y Toctai fue elegido seor. Era hombre 
      prudente y avisado y rega la seora de Totamangu. Y sucedi en ese 
      tiempo que dos hijos de Tolobuga -el que haba sido asesinado- crecieron y 
      llegaron a ser hombres aguerridos, sabios y valientes. Los dos hermanos se 
      pusieron en camino y se prepararon para ir a la corte del rey Toctai. 
      Llegados que fueron a la corte, se presentaron ante l, poniendo rodilla 
      en tierra. Toctai les dijo que eran los bienvenidos, y los hizo levantar. 
      Entonces el primognito tom la palabra y dijo: Magnfico seor: Os dir 
      por qu hemos venido; en verdad somos los hijos de Tolobuga, que fue 
      muerto por Totamangu y Nogai. A Totamangu ya no se le puede alcanzar 
      porque muri, pero reclamamos a Nogai y os pedimos sostenernos contra l, 
      como seor conocedor de la justicia, pues asesin a nuestro padre. Os 
      pedimos hacerle venir ante vos y pedirle razn de la muerte de nuestro 
      padre. Y he aqu por qu venimos a esta corte. Y el joven se call y no 
      aadi palabra.



      - CCXXIX -
      De cmo Toctai manda venir a Nogai para pedirle cuenta de la muerte de 
      Tolobuga
           Cuando Toctai oy lo que el joven le dijo, que saba era la verdad, 
      le contest: Mi buen amigo: Lo que t me mandas que haga y deseas le pida 
      cuenta a Nogai, lo har con mil amores. Le har que venga ante m a la 
      corte y veremos lo que la razn nos sugiere.
           Y Toctai envi a dos emisarios a Nogai, mandndole venir a su corte 
      para dar cuenta y razn a los hijos de Tolobuga de la muerte de su padre. 
      Y cuando los enviados del rey dijeron a Nogai la embajada que traan, se 
      burl de ellos y dijo que no ira a la corte. Los enviados del rey se 
      volvieron a la corte de su seor y le trajeron la respuesta de Nogai. 
      Cuando Toctai oy tal impertinencia, se encoleriz y dijo a todos los que 
      le rodeaban y podan orle: Si Dios me ayuda, o Nogai vendr aqu para 
      dar satisfaccin a los hijos de Tolobuga, o yo ir contra l con toda mi 
      gente. Y volvi a enviar a otros dos embajadores con las palabras que 
      oiris.



      - CCXXX -
      De cmo Toctai enva otro mensaje a Nogai
           Los dos mensajeros a quien Toctai haba confiado la misin se 
      pusieron en camino y llegaron a la corte de Nogai. Se presentaron ante l, 
      y saludando cortsmente le hablaron en estos trminos: Seor: Toctai os 
      manda decir que si no vens a la corte a dar satisfaccin a los hijos de 
      Tolobuga, vendr l con su gente contra vos y os har todo el dao que 
      pueda; decidid lo que hayis de hacer y contestadnos. Mucho disgust a 
      Nogai lo que Toctai le mandaba decir, y contest airado: Volved a vuestro 
      seor y decidle que no le temo ni a l ni a sus gentes y no esperar que 
      venga a mi tierra, mas ir yo mismo a su encuentro. Y cuando esto oyeron 
      cabalgaron a toda prisa para llevar a su seor las palabras de Nogai.
           Y viendo que la guerra se haca inevitable, mand Toctai aviso a sus 
      gentes para que se alistaran con el fin de ir contra Nogai, e hizo grandes 
      preparativos. Cuando Nogai tuvo la certeza de que Toctai le vena al 
      encuentro, prepar sus caballos y sus gentes; pero no era tan poderoso 
      como Toctai y tena muchos menos soldados; sin embargo, se arm cuanto 
      pudo. Esto le vali el ser ms tarde grande y poderoso.



      - CCXXXI -
      De cmo Toctai fue al encuentro de Nogai
           Cuando Toctai estuvo pronto, se puso en camino con sus gentes y 
      aparej lo menos 200.000 hombres a caballo. Cabalgaron sin novedad hasta 
      llegar a la llanura de Nerghi, que era anchurosa y bella, y esper all a 
      Nogai porque saba que ste vena a su encuentro. Los dos hijos de 
      Tolobuga llevaban tambin muchos hombres a caballo y armaron muchas 
      compaas para vengar la muerte de su padre.
           Pero dejemos a Toctai y su gente y volvamos a Nogai y sus huestes. Se 
      puso en camino con 150.000 hombres, la flor y nata de valientes caballeros 
      y hombres de armas, ms aguerridos que los de Toctai. Y al cabo de dos 
      das lleg con su gente y sent el campo a 10 millas del enemigo.
           Y el campo era rico en tiendas de pao de oro, y brocateles, 
      gualdrapas bordadas, y bien se vea que era el campamento de un gran rey. 
      Y cuando llegaron en el llano de Nerghi descansaron para el da de la 
      batalla.



      - CCXXII -
      De cmo Toctai habl a su gente
           Cuando el rey Toctai hubo reunido a su gente, les hizo el discurso 
      siguiente: Seores: Hemos venido hasta aqu a batirnos contra el rey 
      Nogai y sus hombres; lo hemos hecho con razn, porque no ha querido dar 
      satisfaccin a los hijos de Tolobuga. Como estamos en la razn, conviene 
      seamos vencedores en la batalla y que el malvado perezca. Os pido que 
      seis esforzados y valientes para que podamos ver la muerte y destruccin 
      del enemigo.
           Por otro lado, el rey Nogai habl a su gente de la manera que vais a 
      or: Mis buenos hermanos y amigos -dijo-. Sabis que en muchas grandes 
      batallas y acciones hemos vencido y contra gente ms fiera y avezada. De 
      modo que preparaos a vencer esta batalla, pues nosotros tenemos razn y 
      ellos no estn en la suya, pues sabis que mi seor me mand ir a su corte 
      por razones de otros. As que os digo que cada uno piense en hacer lo que 
      pueda para que ganemos esta batalla y hagamos hablar de nosotros al mundo 
      entero y digan que somos cada da ms temibles. Y call el rey Nogai y no 
      aadi palabra.
           Cuando hubieron hablado los dos reyes, no demoraron ms. Al da 
      siguiente se aparejaron. El rey Toptai reparti su gente en 20 batallones, 
      y en cada uno puso un buen condotiero y un buen capitn. Y el rey Nogai 
      arm 15 cuadros y en cada uno puso 10.000 hombres a caballo, con sus 
      buenos y bravos capitanes. Y qu os dir? Cuando los dos reyes estuvieron 
      el uno cerca del otro tomaron un momento de tregua hasta esperar que 
      tocaran las ncaras. Y al son de las ncaras empez la pelea. La lucha fue 
      encarnizada. Volaban flechas y saetas. Ruga el gritero. Cercenaban 
      manos, brazos y cabezas. Veanse caer a tierra caballos y caballeros. En 
      ninguna batalla muri tanta gente, pero en ms gran nmero murieron los 
      hombres de Toetai que los de Nogai. Pero todo fue intil, porque Nogai era 
      terrible peleando, y aunque los hijos de Tolobuga se esforzaban en vengar 
      la muerte de su padre y peleaban como leones, todo fue en vano y no 
      consiguieron matar al rey Nogai. Y qu ms os dir? La batalla fue tal, 
      que tantos que por la montaa estaban sanos y buenos, murieron aquel da, 
      y muchas mujeres quedaron viudas, y esto fue porque la batalla result 
      sangrienta y cruel.
           El rey Toctai se esforz, con todo su poder, en mantener a su gente y 
      a su honor, e hizo grandes proezas. Y ciertamente que todo el mundo no 
      poda ms que alabarle. Se meta entre sus enemigos de tal manera como si 
      no le importara la muerte. Henda su sable a diestra y siniestra e iba 
      repartiendo golpes de tal manera que da a todos sus enemigos. Mat 
      muchos de entre ellos con su propia mano, y cuando esto velan sus amigos, 
      llenbanse de nuevo ardor y aqullos arreciaban contra stos y los mataban 
      sin piedad.



      - CCXXXIII -
      Del arrojo y valor del rey Nogai
           El rey Nogal se expuso tanto y tanto, y tanto combati entre su 
      gente, que acuda ac y all y se exceda a s mismo; entre el enemigo se 
      bati como el len entre las fieras, y les venci, les aplast en su furor 
      blico y se ech sobre ellos como un hroe. Y sus hombres, que velan as a 
      su seor, se esforzaban en ser como l, corran sobre sus enemigos, 
      haciendo estragos entre ellos. Y por qu contaros ms? Sabed, en verdad, 
      que la gente de Toctai se esforz en mantener alto el honor, pero de nada 
      les vali; tenan contra ellos a demasiados fuertes guerreros. Sufrieron 
      tanto, que vieron que si ms quedaban, moriran todos, y no aguantando 
      ms, empezaron a huir, y el rey Nogal arremeti contra ellos hasta 
      diezmarlos a todos.
           As fue como Nogal venci la batalla y murieron ms de 60.000 
      hombres. Mas el rey Toctai tuvo la suerte de escapar con vida y los hijos 
      de Tolobuga tambin.

